Las cámaras de seguridad llevan años formando parte de muchas viviendas, pero durante mucho tiempo tenían un problema bastante evidente: para cubrir una zona amplia necesitabas instalar varias. La WCD400P de ANNKE intenta solucionar precisamente eso gracias a su sistema de doble lente y un ángulo de visión de hasta 170 grados.
Yo la he probado y tras varios días de uso, voy a contaros qué ofrece, cómo ha sido la instalación y qué tal se comporta en el uso diario esta cámara de doble lente.
¿Qué ofrece esta la cámara WCD400P de ANNKE?
Nada más verla queda claro que no estamos ante la típica cámara de vigilancia convencional. Su diseño incorpora dos lentes, algo que le permite capturar una zona mucho más amplia que muchos modelos tradicionales.
Sobre el papel encontramos características bastante completas para un uso doméstico o incluso para pequeños negocios. Cuenta con resolución de 4 megapíxeles, conexión WiFi de doble banda compatible con redes de 2,4 GHz y 5 GHz, visión nocturna a color, audio bidireccional para escuchar y hablar desde el móvil, compatibilidad con Alexa y la posibilidad de almacenar grabaciones tanto en la nube como mediante tarjetas microSD de hasta 256 GB.
La combinación de estas funciones busca algo muy concreto: ofrecer una vigilancia amplia sin necesidad de instalar varias cámaras para cubrir la misma zona.
Lo que me encontré al sacarla de la caja y cómo fue la instalación
Dentro de la caja encontramos la propia cámara, el adaptador de alimentación, la tornillería necesaria para fijarla en pared o techo y la documentación habitual para comenzar la configuración.
Hay que decir que la primera impresión es positiva. Se trata de una cámara con un aspecto robusto y claramente orientada al exterior. Da sensación de estar preparada para soportar lluvia, sol y cambios de temperatura sin preocupaciones, algo que se agradece cuando vivimos en zonas calurosas y sin mucha sombra.
La instalación tampoco tiene demasiada complicación. Una vez colocada en la ubicación elegida, basta con conectarla a la corriente y seguir el proceso de vinculación desde la aplicación móvil que tendremos que descargar previamente.
Uno de los detalles que más me ha gustado es la compatibilidad con WiFi de 5 GHz, ya que muchas cámaras económicas siguen limitándose exclusivamente a redes de 2,4 GHz. Puede parecer un detalle menor, pero facilita bastante la configuración en determinados hogares y ayuda a conseguir una conexión más estable cuando el router está relativamente cerca.
En apenas unos minutos la tenía completamente configurada y lista para empezar a grabar. Eso sí, a pesar de poder hacer uso de la subida a la nube de grabaciones, es recomendable tener a mano una tarjeta microSD. En mi experiencia y como consejo para esta u otras cámaras, siempre es mejor tener las grabaciones en un lugar propio y seguro al que solo nosotros accedamos.
Entonces, después de la instalación solo tendremos que preocuparnos de consultar la imagen en tiempo real, revisar grabaciones, establecer las alertas personalizadas para cuando detecta movimiento o utilizar el audio bidireccional en caso de que la usemos cerca de la puerta de entrada a casa. De hecho, yo la estoy usando cerca de la puerta y el sistema de comunicación es totalmente funcional, puedes recibir a los invitados directamente desde la cámara.
Experiencia de uso: donde realmente destaca esta cámara
Después de utilizarla durante varios días, la característica que más marca la diferencia es precisamente la presencia de las dos lentes y su amplio campo de visión.
En zonas como patios, jardines, entradas de viviendas o garajes se nota especialmente. La cámara consigue abarcar una superficie considerablemente mayor que muchos modelos convencionales, reduciendo bastante los puntos ciegos y permitiendo controlar más espacio con una única instalación.
La calidad de imagen durante el día es muy buena. Los detalles se muestran con suficiente nitidez para identificar personas, vehículos o cualquier movimiento que se produzca en la zona vigilada. Evidentemente no estamos ante una cámara profesional de cientos de euros, pero cumple perfectamente para el uso al que está destinada.
Por la noche también ofrece una experiencia satisfactoria gracias a su visión nocturna a color. Cuando existe algo de iluminación ambiental consigue mantener bastante información en la escena, algo que siempre resulta más útil que depender exclusivamente de imágenes en blanco y negro.
El sistema de audio bidireccional también añade un extra interesante. Poder escuchar lo que ocurre alrededor de la cámara y responder directamente desde el teléfono resulta práctico para hablar con repartidores, visitantes o cualquier persona que se encuentre en la zona vigilada.
Otro punto positivo es la posibilidad de utilizar almacenamiento local mediante tarjetas microSD de hasta 256 GB. Personalmente siempre agradezco que exista esta opción, ya que permite guardar grabaciones sin depender obligatoriamente de servicios de suscripción en la nube.
Como puntos menos positivos, hay que tener en cuenta que necesita alimentación eléctrica para funcionar. No se trata de algo negativo por que así no tenemos que estar cambiando o cargando baterías cada dos por tres, pero, por pedir, podría tener ambas opciones de carga. Por otra parte, aunque el ángulo de visión es muy amplio, sigue siendo importante dedicar unos minutos a elegir correctamente la ubicación para aprovechar todo su potencial.
En líneas generales, la WCD400P me ha parecido una cámara muy equilibrada para quienes buscan vigilar zonas amplias sin complicarse demasiado la vida. Es fácil de instalar, ofrece una cobertura superior a la media gracias a sus dos lentes y cuenta con funciones que hoy en día resultan casi imprescindibles, como la visión nocturna a color, el audio bidireccional y el almacenamiento local. Para un jardín, una entrada o cualquier espacio exterior donde queramos controlar la mayor superficie posible con una sola cámara, cumple perfectamente con su cometido.
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