Noticia Accede a las funciones ocultas de Android activando el modo desarrollador

concoe las funciones ocultas al activar modo desarrollador en Android


Si alguna vez has tenido la sensación de que tu móvil Android esconde más de lo que enseña, estás en lo cierto: bajo los ajustes normales se encuentra un menú secreto lleno de opciones avanzadas que Google reserva para desarrolladores y usuarios con cierta experiencia. Es lo que se conoce como Modo desarrollador u Opciones para desarrolladores.

Al activar este menú oculto puedes acceder a herramientas muy potentes para depurar, optimizar y personalizar el sistema: desde acelerar las animaciones hasta registrar la actividad de la GPU, pasando por simular ubicaciones o ajustar el audio Bluetooth al milímetro. Eso sí, no es un juguete inocente: un mal ajuste puede provocar fallos, un consumo excesivo o incluso agujeros de seguridad.

¿Qué es exactamente el modo desarrollador en Android?​


El Modo desarrollador es un panel de configuración avanzada integrado en la app de Ajustes de Android, pero oculto por defecto. Nació para que los desarrolladores pudieran probar sus aplicaciones directamente en dispositivos reales, activar funciones experimentales y analizar el comportamiento interno del sistema.

Con el tiempo, muchos usuarios avanzados han empezado a tirar de él porque ofrece funciones que no están disponibles en los ajustes normales: opciones de depuración ADB, cambios en el rendimiento gráfico, control del número de procesos en segundo plano, simulación de ubicaciones, ajustes finos de Bluetooth, entre otros.

En versiones antiguas de Android (como la 4.1 y anteriores) las Opciones para desarrolladores aparecían directamente en el menú de ajustes. Desde Android 4.2, Google decidió ocultarlas para evitar que cualquiera toqueteara sin querer parámetros delicados, de ahí que ahora haya que “desbloquearlas”.

¿Cómo activar las Opciones para desarrolladores en Android?​


El proceso para activar el modo desarrollador en casi cualquier móvil o tablet Android es muy similar, aunque el nombre exacto de los menús puede variar según la marca y la versión. La clave está siempre en el mismo punto: el famoso Número de compilación.

En la mayoría de dispositivos, lo que debes hacer es localizar el apartado de información del sistema y pulsar varias veces sobre el Número de compilación hasta que el sistema te confirme que se han activado las opciones para desarrolladores.

Dónde encontrar el número de compilación según el dispositivo​


Dependiendo del fabricante, la ruta exacta para llegar al Número de compilación cambia un poco, pero siempre está dentro de la información del teléfono o del sistema. Algunos ejemplos habituales son estos, donde podrás localizar rápidamente el dato que necesitas tocar repetidamente:

  • Google Pixel (móviles): Ajustes > Acerca del teléfono > Número de compilación.
  • Google Pixel Watch: Ajustes > Sistema > Información > Versiones > Número de compilación.
  • Samsung Galaxy (S8 y posteriores): Ajustes > Acerca del teléfono > Información de software > Número de compilación.
  • LG G6 y modelos posteriores: Ajustes > Acerca del teléfono > Información de software > Número de compilación.
  • HTC U11 y posteriores: Ajustes > Acerca de > Información de software > Más > Número de compilación, o Ajustes > Sistema > Acerca del teléfono > Información de software > Más > Número de compilación.
  • OnePlus 5T y posteriores: Ajustes > Acerca del teléfono > Número de compilación.

En otros modelos, el dato puede llamarse «Número de versión» o similar, y a veces está un pelín escondido detrás de submenús, pero siempre acaba apareciendo en la sección de información del dispositivo o del sistema.

Paso a paso para activar el modo desarrollador​


Aunque cada capa de personalización cambie nombres o iconos, el ritual es básicamente el mismo y podrás habilitar las opciones para desarrolladores siguiendo estos pasos genéricos:

  • Abre la app de Ajustes de tu móvil o tablet Android.
  • Entra en Información del teléfono, Acerca del teléfono o un apartado similar.
  • Busca el campo Número de compilación (o nombre equivalente).
  • Toca rápidamente sobre él unas siete veces seguidas.
  • Si tu versión lo pide, introduce el PIN, patrón o contraseña de bloqueo.

Mientras pulsas, Android suele mostrar un mensaje del tipo «Faltan X pasos para activar las opciones para desarrolladores». Cuando terminas, aparece un aviso estilo «¡Ahora eres desarrollador!» o «Se han activado las opciones para desarrolladores» y el menú queda habilitado.

¿Cómo acceder al menú de Opciones para desarrolladores?​


Una vez desbloqueado, el menú de desarrollador no se abre solo, sino que se integra en los ajustes. Dependiendo de la interfaz del fabricante, puede estar en un sitio u otro, aunque suele ser un apartado nuevo bajo el menú de Sistema o en la raíz de los ajustes.

En muchas versiones de Android “puro” o similares, deberás ir a Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores. En algunas capas personalizadas (sobre todo de marcas chinas) aparece directamente en la pantalla principal de los ajustes, con nombres como “Opciones de desarrollador” o “Opciones de desarrollo”.

Al entrar verás un interruptor general en la parte superior que activa o desactiva en bloque todas las opciones del menú. Si lo apagas, la mayoría de configuraciones dejan de aplicarse (aunque algunas, sobre todo las que no requieren conexión con el ordenador, pueden conservar su efecto hasta que cambies de nuevo el ajuste).

Modo desarrollador en Android 14: qué cambia y para qué sirve​


En Android 14, como punto extra de seguridad, es frecuente que el sistema exija introducir el PIN o la contraseña antes de habilitar el menú. Esto impide que alguien con el móvil desbloqueado active el modo desarrollador sin tu permiso.

Una vez activado, el menú aparece normalmente en Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores, desde donde podrás tocar parámetros avanzados para optimizar rendimiento, depurar apps o modificar el comportamiento del sistema sin necesidad de rootear el dispositivo.

Gracias a este menú en Android 14 puedes, entre otras cosas, cambiar la velocidad de las animaciones, limitar el número de procesos en segundo plano para exprimir móviles justitos de potencia, mostrar visualmente las pulsaciones en pantalla para diagnosticar problemas táctiles o simular ubicaciones distintas para pruebas de apps (aunque juegos como Pokémon GO suelen detectar estos trucos y no sirven para hacer trampas).

como activar el modo desarrollador en Android y ver sus funciones ocultas


Depuración: USB, Wi‑Fi y otras herramientas clave​


Uno de los bloques más importantes dentro del modo desarrollador es el de depuración. Aquí se concentran las opciones que permiten que tu dispositivo se comunique con tu ordenador mediante Android Debug Bridge (ADB) y otras herramientas del SDK.

Depuración por USB​


La depuración por USB es la puerta de entrada para muchas tareas avanzadas: instalar apps desde el ordenador, capturar registros del sistema, ejecutar comandos ADB, desinstalar bloatware de fábrica sin root o probar aplicaciones en desarrollo. Para activarla debes ir a Opciones para desarrolladores y marcar la casilla “Depuración por USB” (o “ADB USB”, según la versión).

La ruta específica depende de la versión de Android del dispositivo, pero las más habituales son estas, donde encontrarás el interruptor con el que habilitar la comunicación USB entre PC y móvil:

  • Android 9 y posteriores: Ajustes > Sistema > Avanzado > Opciones para desarrolladores > Depuración por USB.
  • Android 8.0 y 8.1: Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores > Depuración por USB.
  • Android 7.1 y anteriores: Ajustes > Opciones para desarrolladores > Depuración por USB.
  • Wear OS 6 y posteriores: Ajustes > Opciones para desarrolladores > Depuración ADB.

Una vez activado, cada vez que conectes el móvil al ordenador con ADB, el sistema mostrará un cuadro de diálogo pidiéndote autorizar la depuración desde esa máquina. Es importante no aceptar conexiones en ordenadores públicos o de dudosa confianza.

Depuración inalámbrica por Wi‑Fi​


Además de por cable, Android permite depurar por Wi‑Fi. Esta función es especialmente práctica cuando quieres probar apps en un reloj o dispositivo donde conectar el USB es incómodo, o simplemente prefieres evitar cables.

La depuración inalámbrica se activa también desde las Opciones para desarrolladores, en rutas como estas, donde podrás encender la depuración Wi‑Fi y vincular el dispositivo con tu equipo de desarrollo:

  • Android nivel de API 36 (Android 16 futuro) y posteriores: Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores > Depuración inalámbrica.
  • Wear OS 6 y posteriores: Ajustes > Opciones para desarrolladores > Depuración inalámbrica.

Tras activarla, tendrás que emparejar el dispositivo con el ordenador siguiendo el procedimiento explicado en la documentación de ADB por Wi‑Fi, lo que implica introducir un código o aceptar la vinculación desde ambos lados.

Opciones generales y ajustes rápidos para desarrolladores​


Dentro del menú oculto también hay un conjunto de opciones generales que facilitan la vida al probar y analizar el sistema. Algunas de ellas se pueden anclar como tarjetas en el panel de Ajustes rápidos para tenerlas a mano desde la cortina de notificaciones.

Para hacerlo, primero selecciona las “tarjetas de configuración rápida para desarrolladores” dentro del menú, y luego abre el panel de ajustes rápidos, pulsa el icono del lápiz o de edición y arrastra los mosaicos de desarrollador a la zona visible. Así podrás activar o desactivar ciertas funciones avanzadas con un toque.

Entre las opciones generales más útiles destacan las siguientes, que permiten obtener información extra del dispositivo o modificar algunos comportamientos básicos:

  • Memoria: muestra estadísticas de uso de RAM, rendimiento, memoria total disponible y cuánta memoria consumen las aplicaciones.
  • Iniciar informe de errores: genera un paquete con los registros del sistema y datos de diagnóstico para compartir con soporte o con otros desarrolladores.
  • Modo de demostración de la interfaz: pinta una barra de estado “limpia” y genérica (sin notificaciones ni alertas de batería) para hacer capturas de pantalla más estéticas.
  • Contraseña de copia de seguridad de escritorio: permite proteger con contraseña las copias de seguridad realizadas vía ADB para evitar accesos no deseados.
  • No desactivar (mantener pantalla encendida): evita que la pantalla se apague automáticamente mientras el dispositivo está cargando, muy cómodo durante pruebas largas.
  • Registro HCI de Bluetooth: guarda todos los paquetes HCI de Bluetooth en un archivo en /sdcard/btsnoop_hci.log para analizarlos luego, por ejemplo con Wireshark.

Redes y ajustes avanzados de conectividad​


La sección de redes dentro de las Opciones para desarrolladores va mucho más allá del Wi‑Fi que ves en los ajustes normales. Aquí puedes ajustar el comportamiento de USB, Bluetooth, Wi‑Fi y la priorización de redes para tests muy específicos.

Uno de los puntos clave es “Seleccionar configuración de USB”, que te deja definir cómo quiere que el ordenador reconozca el móvil al conectarlo por cable:

  • Carga solamente.
  • Transferencia de archivos (MTP).
  • Transferencia de imágenes (PTP).
  • RNDIS (usar el móvil como módem para compartir Internet por USB).
  • Transferencia de audio o MIDI.

En Bluetooth, puedes cambiar la versión del perfil AVRCP, elegir el códec de audio y parámetros como frecuencia de muestreo, bits por muestra o modo de canal para exprimir auriculares y altavoces inalámbricos compatibles.

Entre las opciones de audio Bluetooth se incluyen códecs como SBC, AAC, aptX, aptX HD o LDAC, así como la posibilidad de habilitar o deshabilitar códecs opcionales instalados. También puedes ajustar la calidad del LDAC priorizando calidad, conexión o un modo adaptable que equilibra ambas cosas.

En el apartado Wi‑Fi aparecen extras como la “Certificación de pantalla inalámbrica”, el registro detallado de Wi‑Fi para cada red según su intensidad de señal o la opción de priorizar el cambio de Wi‑Fi a datos móviles cuando la señal es mala, con el fin de hacer el traspaso de conexión más suave.

Por último, existe un conmutador para “Inhabilitar enrutamiento de audio USB”, que impide que el sonido se redirija automáticamente a dispositivos de audio externos conectados por USB. Esto es útil cuando estás probando apps que gestionan directamente el audio por su cuenta y el enrutamiento automático estorba.

Entrada táctil y controles de interacción​


Si sospechas que tu pantalla táctil va regulera o simplemente quieres grabar tutoriales donde se vean los toques, el modo desarrollador incluye varias opciones de entrada que muestran visualmente dónde y cómo estás tocando.

La opción “Mostrar presiones” dibuja un pequeño círculo en cada toque, que va siguiendo el recorrido de tu dedo o stylus mientras te desplazas. Es muy práctica para grabar vídeos o enseñar a alguien a usar una app, ya que el punto señala claramente cada pulsación.

Con “Ubicación del puntero” se va un paso más allá: aparece una barra en la parte superior con las coordenadas X e Y y se traza el camino del puntero por la pantalla mediante líneas. Esto permite detectar zonas muertas, retrasos o comportamientos extraños del panel táctil.

Dibujo, animaciones y elementos visuales​


El bloque de dibujo reúne funciones que ayudan a entender cómo se compone la interfaz de una app en pantalla. Al activarlas, Android pinta guías, bordes y límites de diseño que normalmente estarían ocultos.

Por ejemplo, “Mostrar límites de diseño” enseña los márgenes, recortes y contenedores de la interfaz como si fueran cajas. Esto resulta muy útil para desarrolladores, pero también sirve a usuarios curiosos que quieran ver la estructura real de lo que se muestra en pantalla.

También puedes forzar el diseño de derecha a izquierda con la opción “Forzar diseño der. a izq.”, que hace que la interfaz se comporte como si estuviera en un idioma RTL. Esto se usa sobre todo para comprobar si una app se adapta bien a idiomas que se leen de derecha a izquierda.

Por último, están los ajustadores de animación: escala de animación de ventana, escala de animación de transición y escala de duración de animador. Al bajar estos valores (por ejemplo, de 1x a 0,5x), las animaciones van más rápido y el sistema se siente más ágil, algo que muchos usuarios avanzados hacen como “truco” de rendimiento.

La función “Simular pantallas secundarias” crea una pantalla virtual adicional como superposición, ideal para pruebas con la API de Presentación y para simular que el dispositivo está conectado a un monitor externo sin necesidad de tenerlo físicamente.

Renderizado por hardware y opciones de GPU​


Otra parte potente del modo desarrollador es la dedicada a la GPU. Aquí puedes cambiar cómo Android dibuja la interfaz y los gráficos, lo que es clave para diagnosticar problemas de rendimiento o visualizar cuántas veces se repinta la pantalla.

Con “Simular espacio de color” puedes hacer que todo el sistema adopte un esquema de colores que simula distintos tipos de daltonismo: acromatopsia (blanco y negro), deuteranomalía, protanomalía o tritanomalía. Esto sirve tanto para probar accesibilidad como para desarrollar interfaces inclusivas. Curiosamente, si haces una captura de pantalla con un espacio de color simulado, la imagen sale “normal”, sin la simulación aplicada.

Otras opciones relevantes son:

  • Elegir procesador de GPU: seleccionar el motor de gráficos OpenGL predeterminado, por ejemplo, forzando el uso de Skia.
  • Forzar renderización GPU: obligar a las apps a usar la GPU para el dibujo 2D aunque no lo hagan de serie.
  • Ver actualizaciones de GPU: resaltar en pantalla las zonas que se han vuelto a dibujar con la GPU en cada frame.
  • Depurar superposición de GPU: colorear los píxeles según cuántas veces se han dibujado en un mismo fotograma para encontrar renderizados innecesarios.
  • Forzar MSAA 4x: activar el antialiasing 4x en apps OpenGL ES 2.0 para suavizar bordes, a costa de consumir más recursos.
  • Desactivar superposición de hardware: hacer que todas las apps compartan memoria de vídeo en lugar de usar superposiciones separadas, algo útil para pruebas pero que incrementa la carga de procesador.
  • Depurar operaciones de recorte no rectangulares: modificar cómo se aplican recortes circulares o de formas especiales en el lienzo.

Supervisión del rendimiento y gestión de apps​


Modo desarrollador Android


Las opciones de supervisión muestran de forma gráfica cómo rinde tu dispositivo. La más conocida es “Representación GPU del perfil”, que permite ver barras en pantalla marcando el tiempo que tarda cada fotograma en dibujarse. Si las barras superan cierta altura, sabes que hay cuellos de botella.

En el apartado de Apps, el modo desarrollador te deja controlar cosas como el “Límite de procesos en segundo plano”, donde puedes fijar cuántos procesos pueden mantenerse activos detrás de las apps en primer plano. Reducir este número puede ahorrar memoria y mejorar el rendimiento en móviles modestos, pero también puede hacer que las apps se cierren más a menudo.

También existe la opción “Eliminar actividades”, que destruye cualquier actividad en cuanto sales de ella. Es bastante agresiva, pero permite probar cómo se comportan las apps al ser recreadas constantemente y, de paso, puede alargar algo la batería al no mantener pantallas recientes en memoria.

Otras funciones, como restablecer la limitación de frecuencia de ShortcutManager, están pensadas para pruebas más específicas (por ejemplo, volver a probar accesos directos de apps aunque ya se haya alcanzado el límite de uso diario).

Finalmente, hay una opción para “Inhabilitar protecciones cuando compartes pantalla”, que elimina las protecciones que impiden que se muestren contenidos sensibles en capturas o emisiones. Es solo para demostraciones y pruebas, ya que puede exponer información privada si se deja activa.

Riesgos y cómo desactivar el modo desarrollador​


Aunque todas estas funciones son una maravilla para los muy curiosos, también tienen su cara B. Al abrir el modo desarrollador estás accediendo a parámetros capaces de afectar a la seguridad, estabilidad y rendimiento del dispositivo si se cambian sin conocimiento.

Un ejemplo claro es la depuración USB: si la dejas activada y conectas tu móvil a un ordenador en el que no confías, alguien podría intentar acceder a tus datos o ejecutar comandos ADB no deseados. Por eso, lo ideal es tener la depuración desactivada salvo cuando la necesites, y nunca autorizar PCs públicos o ajenos.

Lo mismo ocurre con ciertos ajustes internos: toquetear valores avanzados sin saber qué hacen puede terminar en aplicaciones que fallan, bloqueos del sistema o un consumo de batería desproporcionado. El propio Android oculta estas opciones precisamente para evitar desastres a usuarios que solo quieren un móvil estable.

Si algún juego o app con medidas antitrampa detecta que tienes opciones de desarrollador activas, puede exigir que las desactives para funcionar. En ese caso, basta con entrar en el menú de Opciones para desarrolladores y apagar el interruptor general de la parte superior. Al salir, el menú desaparecerá de los ajustes o quedará inactivo, según la versión de Android, y siempre podrás volver a activarlo repitiendo el truco del Número de compilación.

El modo desarrollador convierte a cualquier Android en una auténtica navaja suiza de pruebas, ajustes avanzados y diagnósticos: desde controlar al detalle la GPU y la memoria hasta exprimir el audio Bluetooth, acelerar las animaciones o depurar por USB y Wi‑Fi; usado con cabeza es una herramienta potentísima para sacar más partido al dispositivo, pero conviene recordar que cada interruptor que tocas en ese menú oculta puede cambiar de forma profunda cómo se comporta el sistema, así que mejor ir paso a paso, entender bien cada opción y deshacer lo que no tengas claro. Comparte la guía para que más usuarios conozcan sobre este tema.

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