Aunque no haya hecho tanto ruido en comparación con otros indies que se han publicado este año, Moonlighter 2 es uno de los lanzamientos más destacados que se ha producido en esta recta final de 2025. A menudo, la expectación por probar una secuela nos lleva de vuelta a los orígenes, y en mi caso, me ha empujado a cumplir con una tarea que tenía pendiente desde hace años: completar el primer Moonlighter.
No es que no conociera el roguelite de Digital Sun. De hecho, le di un par de oportunidades hace unos cuantos años, aunque en ambas ocasiones fueron un tanto fugaces. Puede que no fuera el momento adecuado o que tuviera pendiente jugar a otros títulos que me apetecían más, pero lo cierto es que la chispa no se terminó de prender, así que lo acabé dejando de lado, quedando ahí a la espera de que llegara el día que decidiera disfrutar de él una vez más. Y, como se suele decir, a la tercera fue la vencida.
Lo que no me imaginaba en ese momento es que, al darle una tercera y definitiva oportunidad durante estas últimas semanas, estaba abriendo la puerta a uno de esos títulos que te logran absorber por completo sin que te des cuenta, hasta el punto de convertirse en una joya imprescindible. El mundo de Rynoka, con su mezcla perfecta entre el peligro de las mazmorras y la calma de la tienda, ha logrado engancharme de una manera que pocos juegos han conseguido en los últimos meses.
No tengo problema en admitir que Moonlighter se ha convertido, sin lugar a dudas, en uno de mis mayores pozos de horas de este 2025. Lo que empezó como un simple "voy a probarlo un rato" ha pasado a ser una larga lista de sesiones maratonianas donde las horas se pasaban volando entre la gestión del inventario, la fijación de los precios y el adentrarme en las mazmorras repletas de desafíos. Es más, mi objetivo ahora no es solo terminar la aventura, sino ir más lejos todavía y desbloquear el trofeo de platino mientras lo exprimo al máximo.
Si bien la estructura del juego, que combina los elementos de un roguelite de acción con el sacar adelante un negocio es simplemente brillante, he de reconocer que el aspecto que más me ha conquistado del todo ha sido el de ejercer de tendero. La parte de adentrarme en escenarios en forma de cavernas, bosques o desiertos, con enemigos, trampas y jefes finales, ha sido de lo más entretenida con una ejecución magnífica, ofreciendo una buena dosis de adrenalina para animarme a entrar en ellas una y otra vez.
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Sin embargo, lo que más gozaba y me producía más satisfacción era regresar a mi humilde tienda. Ahí es donde, para mi, el juego brilla con luz propia. El tener los baúles llenos de la basura que iba recolectando, sabiendo que podía sacarme un gran pellizco por ella, es lo que más me encanta. El ver cómo los clientes entran y están dispuestos a pagar cantidades de dinero tremendamente absurdas por objetos que, en su inmensa mayoría no necesitaba para absolutamente nada.
Está claro que muchos de ellos son necesarios para fabricar nuevas armas y piezas de equipo, pero el ver la reacción de los clientes ante un precio demasiado alto o demasiado bajo, así como la alegría de saber que estaba haciendo un gran negocio, eso ha sido oro puro. Presenciar una lluvia de dinero constante tras unas ventas exitosas, así como observar cómo el dinero no paraba de aumentar y el mostrador se vaciaba, no ha parado de producirme una sensación increíblemente gratificante.
El arriesgar tu vida por materiales que te sirven para salir adelante y que el viaje se vuelva más amigable, es lo que dota al juego de ese encanto tan adictivo. A la larga, ese equilibrio entre ambas facetas, la de aventurero y tendero, es lo que logra que Moonlighter funcione tan bien y se haya convertido en uno de los juegos que mejor me lo ha hecho pasar últimamente. Toda una aventura que recompensa la habilidad en el combate con dominar los negocios, obligándote a especializarte en ambos oficios para prosperar.
Cada vez estoy más cerca de cumplir con el objetivo de lograr el platino, aunque sin ninguna prisa para disfrutar más de este viaje. Lo bueno es que sé que cuando llegue ese momento no será el final, porque en ese instante me lanzaré de cabeza a Moonlighter 2. Ya no es solo por curiosidad por ver si mantiene la misma calidad y me atrapa tanto. Es por las ganas que tengo de descubrir qué nuevas mazmorras y retos me aguardarán y, por supuesto, que nuevas oportunidades de negocio se presentarán.
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La noticia Ahora que ha salido su secuela, volver al primer Moonlighter ha sido uno de mis mayores placeres de este 2025 fue publicada originalmente en Vida Extra por Sergio Cejas (Beld) .
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