Noticia Ajustes de accesibilidad que mejoran tu experiencia móvil

ajustes de accesibilidad en Android


Si piensas que los ajustes de accesibilidad en Android solo sirven para quien tiene una discapacidad, estás perdiendo un tesoro. Muchas de estas opciones hacen que el móvil sea más cómodo, menos cansado para la vista, más fácil de escuchar y mucho más rápido de usar en el día a día, aunque veas, oigas y te muevas perfectamente.

Vamos a repasar a fondo las funciones de accesibilidad que más mejoran la experiencia, tanto en Android como en iOS, explicando qué hacen, cómo se activan y en qué situaciones te pueden salvar la vida (digitalmente hablando). Verás que son ajustes pensados para ser inclusivos, pero que en realidad benefician a cualquiera que quiera sacar más partido a su móvil.

Ajustes básicos de accesibilidad en Android: por dónde empezar​


En casi cualquier móvil Android, el centro de mando de estas opciones está en el menú de Ajustes → Accesibilidad. Desde ahí puedes activar lectores de pantalla, cambiar colores, aumentar el tamaño del texto, añadir menús flotantes y mucho más. Ten en cuenta que los nombres exactos de las opciones pueden variar según la marca (Samsung, Xiaomi, Pixel, etc.) y la versión de Android.

Para acceder a la mayoría de funciones, basta con ir a Ajustes y entrar en el apartado Accesibilidad. A partir de ahí se organizan por categorías como visión, audición, movilidad, voz o cognición. Esta estructura ayuda a encontrar rápido las herramientas que más encajan con lo que quieres mejorar: leer mejor, escuchar más claro, controlar el móvil sin manos, etc.

Cinco ajustes de accesibilidad que mejoran tu Android aunque no los necesites​


ajustes de accesibilidad en Android


Extra dim o Atenuar pantalla: brillo por debajo del mínimo​


Hay momentos en los que, incluso con el brillo al mínimo, la pantalla sigue siendo un foco en toda regla. La opción de Extra dim o Atenuar pantalla reduce aún más la luminosidad por software, algo ideal para usar el móvil en la cama, en una sala oscura o si tienes los ojos sensibles.

En móviles como los Pixel 10, esta función está tan integrada que al bajar el control de brillo al mínimo se activa sola, y al subirlo vuelve al estado normal. En otros Android suele encontrarse en Ajustes → Accesibilidad, con nombres como Atenuar pantalla o Atenuación extra, a veces con un deslizador de intensidad para ajustar cuánto quieres bajar la luz.

El beneficio no es solo para quien tenga fotosensibilidad fuerte: fatiga ocular, migrañas por brillo o simplemente leer en la oscuridad sin quedarte cegado son casos de uso muy habituales. Además, combinada con el tema oscuro y la inversión de colores se convierte en un auténtico modo nocturno extremo.

Live Caption (Subtítulos automáticos): subtítulos en tiempo real​


La función Live Caption, o Subtítulos automáticos, genera subtítulos al vuelo para prácticamente cualquier sonido que salga del móvil: vídeos, apps de podcasts, notas de voz e incluso algunas llamadas. Lo interesante es que, una vez descargado el paquete de idioma, funciona sin conexión y procesa todo de forma local, sin enviar el audio a servidores.

Google ha añadido además mejoras como las llamadas Expressive Captions, que añaden matices sobre el tono, intensidad o sonidos de fondo como risas o aplausos, de manera que entiendes mejor el contexto aunque no puedas oír bien el audio. Es muy útil en entornos ruidosos, con el volumen bajo, o para personas con problemas auditivos.

En muchos Android puedes activarlo al tocar el botón de volumen y pulsar el icono de Live Caption que aparece debajo de los controles. Para personalizarlo a fondo, entra en Ajustes → Accesibilidad → Live Caption y ajusta idioma, tamaño y estilo de letra, o activa las funciones expresivas si están disponibles en tu modelo.

Notificaciones con destello: avisos visuales con la cámara o la pantalla​


Si sueles tener el móvil en silencio o trabajas muy concentrado, las notificaciones con flash son una forma muy eficaz de no perder llamadas o alertas importantes. Android permite encender el flash de la cámara, hacer parpadear la pantalla o combinar ambas cosas cuando entra una notificación.

En función del fabricante, puedes escoger el color del destello en pantalla y previsualizar el efecto antes de aplicarlo. Es una función clave para personas con problemas de audición, pero también para quien no quiere sonido ni vibración y aun así necesita enterarse de lo que llega. Eso sí, conviene usarla con cuidado si tienes sensibilidad a luces intermitentes.

Normalmente se activa desde Ajustes → Notificaciones → Flash notifications, donde eliges si quieres flash de cámara, flash de pantalla o las dos cosas. Algunos móviles duplican esta opción dentro de Ajustes → Accesibilidad, así que si no la ves en Notificaciones merece la pena buscarla en ese otro menú.

Sound Amplifier: mejora del sonido con auriculares​


Sound Amplifier actúa como un amplificador e inteligencia de audio para lo que escuchas con auriculares. Puede reducir ruido de fondo, potenciar sonidos suaves y realzar ciertas frecuencias para que las voces se entiendan mejor, tanto en entornos ruidosos como cuando el audio original tiene mala calidad.

Funciona con auriculares con cable y Bluetooth, y permite elegir la fuente de audio: el micrófono del propio móvil (para mejorar lo que te rodea) o el audio interno del dispositivo (música, vídeo, etc.). Incluye incluso un modo Conversación para centrar el sonido en la voz de la persona con la que hablas en lugares con mucho ruido ambiental.

Para usarlo, conectas los auriculares, entras en Ajustes → Accesibilidad → Sound Amplifier y pulsas en «Open Sound Amplifier». Una vez allí ajustas deslizadores de reducción de ruido, realce de sonidos suaves y ecualización por frecuencias para adaptarlo tanto a tu oído como al entorno.

Voice Access: controla el móvil con la voz​


Con Voice Access puedes manejar casi todo tu Android con órdenes habladas: abrir apps, desplazarte, pulsar botones, escribir texto, editarlo, volver atrás… La interfaz muestra etiquetas o números sobre los elementos para que puedas decir cosas como “toca 7” o “abrir cuadrícula” y seleccionar con precisión sin tocar la pantalla.

Está disponible en varios idiomas, incluyendo español, y es compatible con versiones bastante antiguas de Android (a partir de 5.0). Para mucha gente con movilidad reducida es esencial, pero también viene genial cuando tienes las manos ocupadas o manchadas y aun así quieres interactuar con el móvil sin tocarlo.

En muchos dispositivos hay que instalar primero la app desde Google Play. Luego vas a Ajustes → Accesibilidad → Voice Access y lo activas. Puedes iniciarlo diciendo “Hey Google, inicia Voice Access”, desde la notificación persistente o con un botón flotante, según cómo prefieras invocarlo.

Funciones de accesibilidad para la vista en Android​


Android tiene un bloque muy amplio de opciones pensadas para personas con baja visión, daltonismo o fotosensibilidad, pero que también son una ayuda brutal para quien simplemente quiere ver mejor el contenido en pantalla sin forzar la vista.

TalkBack y compatibilidad con braille​


TalkBack es el lector de pantalla integrado en Android. Describe con voz lo que tocas, seleccionas o activas, y permite navegar por el sistema usando gestos en lugar de mirar la pantalla. Lee notificaciones, botones, menús, y ofrece un teclado braille virtual que simula un sistema de 6 puntos para escribir directamente en braille sobre la pantalla táctil.

Además de ese teclado, Android es compatible con la mayoría de pantallas braille actualizables. Puedes conectar una de estas pantallas y usar las teclas físicas para moverte, leer y accionar controles, lo que da una experiencia muy completa de uso del móvil sin necesidad de ver nada.

En contenido multimedia compatible, puedes activar audiodescripciones para que se describan en voz alta personas, escenas o elementos visuales que aparecen en el vídeo, algo especialmente útil si estás siguiendo una serie, un documental o un curso sin poder fijar la vista en la pantalla.

Controles de tamaño de texto, visualización y Modo Lectura​


Desde los ajustes de pantalla y accesibilidad puedes modificar tanto el tamaño de la fuente como la escala de visualización (tamaño de iconos, menús y elementos de la interfaz). En muchos Android se hace desde Ajustes → Pantalla → Opciones avanzadas → Tamaño de la fuente, aunque algunas capas lo integran directamente en Accesibilidad.

Aunque estos controles cambian el tamaño en prácticamente todo el sistema, en ciertas apps la diferencia puede ser moderada, porque cada aplicación decide hasta dónde respeta esos tamaños. Aun así, ajustar la escala general suele mejorar bastante la legibilidad sin necesidad de forzar la vista. También puedes aumentar el tamaño del teclado para teclear con más comodidad.

El Modo Lectura (Reading Mode) es otra joya: permite personalizar contraste, color y tamaño de la tipografía para páginas web y apps compatibles. También puede leer el texto en voz alta, algo ideal si te cuesta concentrarte, tienes dislexia o simplemente prefieres escuchar el contenido mientras haces otra cosa.

Ampliación de pantalla: zoom total o parcial​


La función de ampliación de pantalla permite hacer zoom sobre todo lo que ves en Android. Desde Ajustes → Accesibilidad → Ampliación puedes activar un acceso directo y elegir cómo la quieres disparar: botón de accesibilidad, pulsar las dos teclas de volumen o toques repetidos sobre la pantalla.

Hay varios modos distintos. En la ampliación de pantalla completa acercas toda la interfaz: activas la ampliación con el acceso directo y luego te mueves arrastrando dos dedos, usando el gesto de pellizco para acercar o alejar. Sirve para quien necesita ver el contenido en grande durante periodos largos.

Otra variante es la ampliación temporal: activas el acceso directo y mantienes pulsado un punto de la pantalla. Mientras mantienes el dedo aparece el zoom; al soltar, la vista vuelve a la escala normal. Es comodísima si solo quieres ver un detalle puntual como una palabra pequeña o un icono diminuto.

También existe la ampliación parcial, que muestra una ventana flotante de zoom sobre una parte de la pantalla. Puedes mover esa ventana con dos dedos y ajustar el nivel de ampliación con el gesto de pellizco. Es muy práctica si quieres mantener una visión general de la app, pero ver en grande una zona concreta.

Enunciar selección: que el móvil lea lo que tú elijas​


La función Enunciar selección permite que el dispositivo lea en voz alta textos o elementos concretos que tú eliges en la pantalla. No es un lector de pantalla completo como TalkBack, sino una herramienta intermedia para quien quiere apoyo auditivo puntual sin cambiar toda la forma de usar el móvil.

Una vez activada desde Ajustes → Accesibilidad → Enunciar selección, puedes seleccionar texto en páginas web o apps compatibles y pedir al teléfono que lo reproduzca en voz alta. También puede enfocarse en imágenes o textos impresos usando la cámara, aplicando OCR (reconocimiento óptico de caracteres) para leerlos.

Está disponible en numerosos idiomas (alemán, catalán, danés, español, finés, francés, húngaro, inglés, italiano, latín, neerlandés, noruego, polaco, portugués, rumano, sueco, tagalo, turco…) y puede funcionar en segundo plano mientras haces otras tareas, como desplazarte o cambiar de aplicación, lo que resulta muy útil para combinar lectura y navegación.

Aunque pueda recordar a otras herramientas, hay matices: Enunciar selección se centra en leer secciones o encabezados a medida que te mueves, TTS (texto a voz) convierte bloques de texto en audio sin ese contexto de navegación y TalkBack es un lector integral pensado para manejar todo el sistema sin mirar la pantalla.

Opciones de color, contraste, tema oscuro e inversión​


En el apartado de color y movimiento, Android ofrece diferentes formas de ajustar cómo se ve la interfaz: puedes activar el tema oscuro para reducir el brillo general, usar esquemas de alto contraste o invertir los colores si te resulta más cómodo leer con fondo oscuro y texto claro.

La opción de inversión de colores convierte, por ejemplo, un fondo blanco en negro y viceversa. Para muchas personas con baja visión o sensibilidad al brillo, esto supone una gran mejora en la legibilidad y reduce el cansancio visual en pantallas OLED o LCD. Se activa normalmente desde Ajustes → Accesibilidad → Inversión de colores, y también se puede vincular a accesos rápidos para encenderla y apagarla al vuelo.

Accesibilidad para la audición: más allá del volumen​


Android incluye varias herramientas pensadas para quienes tienen dificultades auditivas, pero que también vienen genial en entornos ruidosos, para estudiar o para no molestar a otras personas. Muchas se activan desde Ajustes → Accesibilidad → Audición o similares.

Además de los subtítulos automáticos y las notificaciones con flash que ya hemos visto, puedes personalizar el estilo de los subtítulos (tamaño, color, fondo), ajustar el audio en mono o el equilibrio entre canales, y configurar la vibración del dispositivo como complemento a los sonidos y avisos.

Hay opciones específicas para audífonos, incluyendo compatibilidad con determinados modelos y perfiles de conexión, y la función de texto en tiempo real (TTR o RTT) para escribir durante una llamada en lugar de hablar, algo clave para quien no puede oír bien o no puede expresarse por voz.

Movilidad, destreza y uso sin manos​


Para usuarios con problemas de alcance, fuerza o coordinación, Android incorpora ajustes que facilitan el manejo del móvil, pero que de paso hacen la experiencia más cómoda para cualquier persona en determinadas situaciones.

Además del control por voz con Voice Access, puedes usar un teclado en pantalla accesible, activar la accesibilidad con interruptores (para controlar el dispositivo con pulsadores físicos, la cámara o gestos especiales) o conectar teclados y ratones externos por USB o Bluetooth si prefieres entrada física.

Otra opción muy práctica es permitir que el botón de encendido cuelgue llamadas, lo que ahorra tiempo y movimientos. También puedes gestionar la rotación automática o manual de la pantalla para que no gire cuando no quieres, algo que reduce bastante la frustración diaria.

Menú de accesibilidad: un panel grande para controlar el móvil​


El menú de accesibilidad es un panel de gran tamaño que aparece sobre la pantalla y ofrece accesos rápidos a muchas funciones del teléfono. Es muy útil si te cuesta hacer gestos precisos o usar botones físicos, pero en general aporta un atajo cómodo a acciones que hacemos constantemente.

Desde ese menú puedes hacer capturas de pantalla, bloquear el dispositivo, abrir el Asistente de Google, desplegar Ajustes rápidos y las notificaciones, subir o bajar el volumen y cambiar el brillo. Todo se muestra con iconos grandes, fáciles de ver y pulsar, lo que simplifica muchísimo el uso de Android.

Para activarlo, entras en Ajustes → Accesibilidad → Menú de accesibilidad y habilitas el acceso directo correspondiente. Después puedes abrirlo deslizando dos dedos hacia arriba (o tres si usas TalkBack) o tocando el botón flotante de accesibilidad, y así elegir en cada momento la opción que necesites.

Voz, cognición y concentración​


Android también contempla a usuarios con dificultades de habla, atención o aprendizaje, y muchas de esas funciones mejoran la productividad y concentración de cualquiera. Por ejemplo, el dictado por voz permite escribir en cualquier caja de texto hablando en lugar de teclear, lo que ayuda tanto a quien tiene problemas motores como a quien quiere ir más rápido.

Para usar el dispositivo sin voz puedes recurrir completamente al tacto (pantalla, interruptores, teclados externos), combinando otras opciones de accesibilidad que ya hemos visto. Y si te cuesta mantener la atención, el Modo Lectura y Enunciar selección ayudan a limpiar distracciones visuales y transformar texto en audio para seguir mejor los contenidos.

Diseño inclusivo y tecnologías asistivas: la otra cara de la accesibilidad​


Más allá de los ajustes del usuario final, hay todo un trabajo de fondo para que las aplicaciones sean realmente accesibles. Un buen diseño inclusivo empieza por entender que hay múltiples tipos de discapacidad: visual, auditiva, motora, cognitiva, fotosensibilidad, etc. Conocer de cerca estas realidades permite definir mejor las pautas y buenas prácticas.

Lo ideal es integrar la accesibilidad desde el primer boceto de la app: contraste suficiente entre texto y fondo, tamaño adecuado de letra y botones, navegación sencilla, etiquetas descriptivas en elementos interactivos y un uso correcto de encabezados. Si se hace desde el principio, evitas parchear después y ahorras tiempo y dinero en desarrollo.

Las pruebas con usuarios reales con discapacidad son otro pilar clave. Involucrar a personas con diferentes perfiles (ciegas, sordas, con movilidad reducida, con dificultades cognitivas…) da una retroalimentación que no se consigue solo con teoría. Muchas empresas se apoyan en organizaciones especializadas o grupos de prueba para evaluar la usabilidad real.

En cuanto a estándares, las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) marcan la referencia internacional. Seguirlas ayuda a garantizar que una app cumple requisitos básicos como ofrecer equivalentes textuales, navegación por teclado, suficiente contraste o estructuras comprensibles para lectores de pantalla.

Por último, están las tecnologías asistivas integradas: lectores de pantalla como TalkBack o VoiceOver, subtítulos y transcripciones, compatibilidad con teclados alternativos, controles por voz, soporte para gestos personalizados… Todo esto forma parte del ecosistema que hace que una aplicación moderna sea realmente usable para el mayor número posible de personas.

Tecnologías asistivas en Android para desarrolladores​


Android facilita bastante el trabajo de comprobar si una app está bien adaptada a la accesibilidad. Por un lado, están las propias APIs de servicios de accesibilidad, que permiten a las apps interactuar con tecnologías como TalkBack o servicios personalizados, simulando cómo usaría la app una persona con discapacidad.

La aplicación Accessibility Scanner, disponible en Google Play, analiza las apps que tienes instaladas y sugiere mejoras concretas: añadir etiquetas a imágenes, aumentar el tamaño de ciertos botones, mejorar contraste de texto, etc. Es una forma rápida de detectar errores típicos de diseño que pasan desapercibidos a simple vista.

También existe el Accessibility Test Framework (ATF), un marco de pruebas de código abierto que permite automatizar tests de accesibilidad en diferentes dispositivos y versiones de Android. Integrarlo en el flujo de desarrollo asegura que no se rompen criterios de accesibilidad cuando se lanzan nuevas versiones de la app.

En Android Studio, el Inspector de accesibilidad ayuda a revisar la estructura de vistas, roles, etiquetas y propiedades relacionadas con accesibilidad. Junto a las herramientas de depuración y visualización de diseño que simulan distintas condiciones (visión reducida, daltonismo, etc.), los desarrolladores pueden ajustar el comportamiento de la app para distintos perfiles de usuario antes incluso de probar en un dispositivo real.

Tecnologías asistivas y pruebas de accesibilidad en iOS​


En el ecosistema Apple, iOS también ofrece un conjunto potente de tecnologías asistivas que los desarrolladores pueden emplear para hacer sus aplicaciones más inclusivas. VoiceOver es el equivalente a TalkBack: un lector de pantalla integrado que describe en voz alta lo que aparece en pantalla y permite navegar con gestos táctiles y comandos de voz.

La función Zoom posibilita ampliar zonas concretas de la pantalla, ajustando el nivel de aumento y moviendo el área ampliada para enfocar lo que interesa. Para usuarios con movilidad reducida, el Control por Botón permite manejar el dispositivo con un conjunto de botones configurables, físicos o en pantalla, simplificando mucho la interacción.

En el terreno auditivo, iOS incluye varias ayudas bajo el paraguas de Asistente de Audición: modos especiales en FaceTime, compatibilidad con audífonos certificados, opciones de amplificación de sonido y subtítulos o transcripciones en tiempo real para llamadas y vídeos. Todo ello pensado para que la comunicación sea accesible aunque no se pueda escuchar bien el audio.

Como en Android, hay compatibilidad con teclados alternativos para entrada de texto, y un conjunto de APIs de accesibilidad (UIAccessibility y relacionadas) que permiten a los desarrolladores describir elementos visuales para VoiceOver, definir cómo se agrupan, cómo se leen en voz alta y qué acciones personalizadas están disponibles.

Ultimas consideraciones​


Probar la accesibilidad de una app en iOS pasa por activar VoiceOver desde Ajustes → Accesibilidad → VoiceOver y navegar la aplicación solo con esta herramienta. A partir de ahí se comprueba si todos los elementos reciben el foco, si las etiquetas tienen sentido, si el orden de lectura es coherente y si las acciones son realizables sin ver la pantalla.

Los ajustes de accesibilidad, tanto en Android como en iOS, se han convertido en un auténtico conjunto de superpoderes para cualquier usuario: reducen el cansancio visual, hacen el audio más claro, mejoran las notificaciones y permiten controlar el móvil con la voz o con interfaces alternativas; dedicar unos minutos a explorarlos y adaptarlos a tu forma de usar el dispositivo transforma por completo la sensación de comodidad, confianza y fluidez con la que te relacionas con tu móvil cada día.

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