Noticia Ajustes ocultos de Android para ganar privacidad sin perder funciones

Ajustes ocultos de Android para ganar privacidad


Tu móvil Android sabe más de ti que mucha gente de tu entorno: rutinas, contactos, fotos íntimas, ubicaciones y hasta tus finanzas. La buena noticia es que no hace falta ser ingeniero para ponerle límites, pero sí conocer algunos ajustes ocultos de Android que mejoran la privacidad sin cargarte funciones importantes y usar algunas apps de privacidad para Android. La mayoría están ahí desde hace tiempo… solo que vienen desactivados o enterrados entre menús.

Con los cambios adecuados puedes hacer que tu teléfono sea más discreto, más seguro y mucho menos “chivato” sin renunciar a WhatsApp, Google Maps o tus apps del día a día. Vamos a recopilar y ordenar todo lo que ofrecen Android y las capas de los fabricantes (Samsung, Xiaomi, etc.), desde permisos avanzados hasta paneles ocultos, para que dejes de regalar datos porque sí.

1. Punto de partida: panel de Seguridad y Privacidad de Android​


En casi todos los móviles recientes, el centro de control está en Ajustes > Seguridad y privacidad (a veces separado en “Seguridad” y “Privacidad”). Aquí Android te muestra si todo está en orden o si hay algo por revisar con avisos en amarillo o rojo. Desde este panel puedes comprobar el bloqueo de pantalla, el uso de biometría, el análisis de apps y el estado general del dispositivo.

Es recomendable entrar de vez en cuando y usarlo como “ITV de seguridad”: si ves alertas, Android te llevará directamente al ajuste concreto para, por ejemplo, activar el bloqueo con PIN o mejorar el desbloqueo facial

2. Panel de privacidad y gestor de permisos: quién accede a qué​


Dentro de Seguridad y privacidad encontrarás el apartado Privacidad y el Panel de privacidad. Esta herramienta te enseña, con un gráfico, qué permisos sensibles (cámara, micrófono, ubicación, etc.) se han utilizado en las últimas 24 horas y qué apps los han pedido. Es perfecto para detectar apps que se pasan de la raya con el acceso a sensores y datos delicados.

Si tocas en cada tipo de permiso, verás una lista cronológica de accesos y un enlace a Gestionar permiso. Desde ahí podrás cambiar el nivel de acceso app por app. Es buena práctica revisar este panel al menos una vez al mes para cazar comportamientos raros, por ejemplo, una app de linterna usando tu micrófono o una app de juegos tirando del GPS sin venir a cuento.

El siguiente paso es el Gestor de permisos, normalmente en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos. Aquí ves todos los permisos disponibles y un listado de qué aplicaciones los tienen. Puedes ajustar, entre otras cosas, Actividad física, Archivos, Calendario, Cámara, Contactos, Dispositivos cercanos, Fotos y vídeo, Micrófono, Notificaciones, Registro de llamadas, SMS, Teléfono, Ubicación, Salud conectada y permisos adicionales del fabricante.

En cada permiso podrás elegir entre varias opciones: No permitir, Solo mientras se usa la app, Preguntar siempre o Permitir siempre. La clave está en no bloquear a lo loco: si desactivas un permiso esencial, puede que una app deje de funcionar bien; por eso conviene ir categoría por categoría y dejar solo lo mínimo necesario para cada caso.

3. Ubicación precisa, historial y rastreo entre apps​


La ubicación es uno de los datos más sensibles. Muchas apps la piden por sistema aunque no la necesiten. Desde Ajustes > Ubicación > Permisos de aplicaciones puedes revisar una por una y dejar solo las que tenga sentido que sepan dónde estás. Para la mayoría es suficiente con “Permitir solo mientras se usa” o incluso “No permitir”.

En móviles modernos puedes cambiar entre ubicación precisa y aproximada por app. Reserva la precisa para apps de mapas, transporte, comida a domicilio o tiempo muy local; al resto puedes darles solo aproximada. Así evitas que cualquier aplicación construya un mapa milimétrico de tus movimientos diarios.

Además, conviene revisar el Historial de ubicaciones de tu cuenta de Google. Entra en myaccount.google.com > Datos y privacidad > Controles de actividad y desactiva o limita el Historial de ubicaciones. También puedes activar el borrado automático para que los datos se eliminen cada 3, 18 o 36 meses, reduciendo la huella que dejas almacenada a largo plazo.

Algunos fabricantes, como Samsung o Xiaomi, añaden opciones extra de privacidad para bloquear el seguimiento entre apps y limitar la publicidad personalizada. En Samsung, por ejemplo, está en Ajustes > Privacidad > Personalización de anuncios, donde puedes desactivar el uso de tu actividad para anuncios segmentados y bloquear el seguimiento entre aplicaciones de terceros, y opciones para ocultar aplicaciones.

4. Cámaras, micrófonos e indicadores en pantalla​


Con Android 12 en adelante, cada vez que una app accede a la cámara o al micrófono aparece un puntito en la zona superior: verde para la cámara y naranja para el micrófono. Si ves estos indicadores cuando no estás usando ninguna app que deba hacerlo, toca la notificación o revisa el Panel de privacidad para identificar a la culpable.

Desde Seguridad y privacidad > Privacidad tienes dos interruptores globales: Acceso a la cámara y Acceso al micrófono. Si los apagas, ninguna aplicación podrá utilizar esos sensores aunque tenga permisos concedidos. Es ideal para momentos delicados (reuniones, viajes, entornos sensibles) en los que quieres asegurarte de que no hay ni la más mínima escucha o captura de vídeo.

En el Gestor de permisos, entra en Cámara y Micrófono para revisar quién tiene acceso y dejar solo las apps que realmente lo necesitan. Por ejemplo, tiene sentido que lo tengan apps de mensajería seguras, apps de videollamada o la cámara del sistema, pero no una app de notas sencilla o un juego casual. Mantener este listado limpio es una de las defensas más efectivas contra apps espía, grabaciones no deseadas y abuso de datos de audio o imagen.

Ajustes ocultos de Android para ganar privacidad


5. Fotos, archivos y selector de contenido: da acceso solo a lo justo​


En versiones recientes de Android, cuando una app quiere acceder a tus fotos o vídeos ya no está obligada a ver toda la galería. Puedes elegir entre permitir acceso total, negar el permiso o seleccionar solo algunos elementos concretos. Esto resulta muy útil para redes sociales o apps de edición: compartes justo la foto que vas a subir y nada más.

Si en su momento concediste acceso completo y ahora te arrepientes, entra en Privacidad > Gestor de permisos > Fotos y vídeo y cambia el permiso a “Preguntar siempre” o “Permitir solo archivos seleccionados”. De esa forma, cada vez que la app quiera acceder tendrás que autorizarlo, lo que te da un control muy fino sobre qué ficheros salen realmente de tu dispositivo.

Con el permiso de Archivos conviene ser todavía más estricto: darlo supone que la app puede leer o escribir en el almacenamiento del móvil (o en partes importantes de él). Resérvalo para gestores de archivos, apps de copias de seguridad de confianza o herramientas que realmente trabajen con documentos, y deniega el acceso a juegos y utilidades que no lo necesiten.

6. Permisos temporales, revocación automática y apps inactivas​


Desde Android 10 y 11 llegaron mejoras clave: los permisos de un solo uso o temporales y la revocación automática para apps que no usas. Cuando una app pida acceso a cámara, micrófono o ubicación, elige “Solo mientras se usa” o “Permitir esta vez” siempre que puedas. Así, cuando cierres la app, el permiso dejará de estar activo.

Además, Android puede quitar por sí solo permisos sensibles a las apps inactivas que llevas tiempo sin abrir. Entra en Ajustes > Aplicaciones > Permisos o Permisos especiales y asegúrate de que la opción de revocar permisos de apps inactivas esté activada. Esto evita que una aplicación olvidada siga recolectando datos desde el fondo de tu móvil.

7. Ajustes de cuenta de Google: historial, anuncios y actividad​


Gran parte del “ojo que todo lo ve” en Android no viene solo del sistema, sino de tu cuenta de Google. Desde myaccount.google.com > Datos y privacidad puedes gestionar tres pilares clave: Actividad web y de aplicaciones, Historial de ubicaciones y Historial de YouTube. Si quieres reducir el perfilado, lo mínimo recomendable es desactivar lo que no uses y establecer eliminación automática de datos antiguos.

En el mismo panel encontrarás el Centro de anuncios o Mi centro de publicidad para quitar la personalización publicitaria, y la opción de desactivar la personalización de búsqueda. No vas a dejar de ver anuncios, pero serán menos personalizados y se basarán menos en tu historial individual.

En los Ajustes del teléfono, dentro de Google > Anuncios, puedes reiniciar o desactivar el identificador de publicidad. Y en Privacidad > Uso y diagnóstico es posible cortar el envío de datos de uso y errores a Google. Esto recorta la telemetría, es decir, la cantidad de información técnica que sale de tu móvil “para mejorar el servicio”; puedes usar herramientas como Clean as Duck.

En los ajustes de Google, la opción de Hacer copia de seguridad en Android permite guardar apps, ajustes, registro de llamadas, SMS y otros datos en la nube. En términos de privacidad, implica confiar en Google para almacenar una imagen bastante completa de tu teléfono, pero, a cambio, facilita mucho la recuperación si pierdes el dispositivo o lo cambias por uno nuevo. Puedes revisarlo y decidir qué tipos de datos quieres que se copien realmente.

10. Encontrar mi dispositivo, bloqueo y carpeta/espacio privado​


Una de las funciones más importantes, aunque implique algo de cesión de datos, es Encontrar mi dispositivo. Está en Ajustes > Seguridad y privacidad > Buscador de dispositivos o en Ajustes > Google > Encontrar mi dispositivo. Dejarlo activado permite localizar, hacer sonar, bloquear o borrar tu teléfono en remoto si lo pierdes o te lo roban. Si lo desactivas ganarás algo de privacidad respecto a Google, pero te quedas sin una red de seguridad esencial.

El bloqueo de pantalla es otro pilar. En Seguridad y privacidad > Desbloqueo del dispositivo configura un PIN robusto, patrón complejo o contraseña, y añade desbloqueo por huella o rostro si tu móvil lo admite. Activa la opción de Privacidad del PIN mejorada para que no se muestren animaciones ni pistas visuales al marcar el código. Un buen bloqueo es la base: sin él, cualquier otra medida pierde eficacia.

Algunos fabricantes incluyen Carpeta segura, Modo privado, Espacio privado o Segundo espacio. Es un entorno cifrado protegido por PIN o biometría donde guardar fotos, documentos y apps sensibles. Incluso si alguien consigue desbloquear tu móvil, no podrá acceder a ese contenido sin superar esta segunda barrera. Normalmente se activa desde Ajustes > Seguridad y privacidad o desde el menú de accesos rápidos.

11. Perfiles de trabajo, apps clonadas y ajustes del fabricante​


En muchos Android puedes crear perfiles de trabajo o clonar aplicaciones. Esto permite separar tu vida personal de la profesional o usar dos cuentas de una misma app (por ejemplo, dos WhatsApp o dos perfiles de redes sociales) sin mezclar contactos, archivos ni notificaciones. Algunas capas llaman a esto Segundo espacio, Doble aplicación o Perfil de trabajo.

Activando estas funciones consigues algo similar a un “usuario oculto” dentro del móvil, incluso similar a usar una máquina virtual en Android. Cada perfil tiene sus propios permisos y datos, lo que dificulta que una app acceda a información que no debería. Normalmente se encuentra en Ajustes > Funciones avanzadas, Ajustes adicionales o directamente en Seguridad y privacidad, según el fabricante.

Además, revisa los ajustes específicos de tu marca: Samsung, Xiaomi, OPPO, etc. suelen añadir WiFi seguro, bloqueo de apps por huella, protección de privacidad en llamadas, filtros de publicidad y paneles extra de seguridad. Dedicar unos minutos a explorar estos menús puede darte opciones muy potentes para blindar tu teléfono más allá de lo que trae Android “puro”.

12. Navegación, redes y hábitos de uso que marcan la diferencia​


No todo depende de menús y botones. Tus costumbres al usar el móvil también influyen muchísimo en la privacidad. Para empezar, plantéate dejar de usar Chrome como navegador principal si te preocupa el rastreo: aunque su modo incógnito borre el historial local, Google ha seguido recopilando datos de navegación incluso en ese modo. Hay navegadores alternativos como Brave, Firefox Focus, DuckDuckGo o similares centrados en bloquear rastreadores, cookies invasivas y scripts de seguimiento.

En las conexiones, habilita donde puedas un DNS privado en Ajustes de red e Internet (por ejemplo, usando proveedores como Cloudflare o Quad9) y considera usar una VPN fiable, especialmente en redes WiFi públicas. Una buena VPN cifra el tráfico y oculta tu IP real, lo que dificulta que tu operadora, webs y atacantes construyan un perfil completo de tu navegación.

Por último, adopta algunos hábitos básicos: instala apps solo desde Google Play o F-Droid, mantén Android y las aplicaciones actualizados, elimina las apps que no uses, desconfía de enlaces raros y revisa cada pocos meses la lista de permisos concedidos. Combinar estos gestos con los ajustes ocultos que hemos visto te permite usar tu móvil con mucha más tranquilidad.

Teniendo bajo control los permisos, la cuenta de Google, la ubicación, la cámara y el micrófono, reforzando el bloqueo y aprovechando herramientas como Encontrar mi dispositivo, Carpeta segura, VPN y navegadores privados, tu Android pasa de ser una ventana abierta a tu vida a un dispositivo mucho mejor blindado, manteniendo las funciones que realmente necesitas sin convertirte en un libro abierto para apps, servicios y terceros curiosos. Comparte esta información y otras personas conocerán los ajustes ocultos Android y cómo activarlos.

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