Cuatro años y medio después de conquistar medio planeta, Elden Ring, el juego de FromSoftware por fin se estrena en una consola de Nintendo. Gracias a Bandai Namco hemos podido jugar a la versión final de Elden Ring: Tarnished Edition para Nintendo Switch 2 y os contamos qué tal le sienta vivir en la pequeña consola a uno de los juegos más laureados de la historia reciente, con la expansión Shadow of the Erdtree incluida.
El camino hasta aquí ha sido un poco caótico: un anuncio sonado desde el principio, un rendimiento que asustó en las ferias y un retraso para pulirlo… ¿Y ha compensado la espera? Os adelantamos que sí, con algún pero, y os lo contamos justo aquí.
Índice
FromSoftware llevaba más de una década puliendo una fórmula propia cuando decidió darle una buena vuelta. Hablamos de los creadores de Dark Souls, un estudio que inventó un género con nombre propio y que, con Elden Ring, se atrevió por primera vez con el mundo abierto.
Ese salto le sentó de maravilla: si un jefe os corta el paso, podéis marcharos a explorar, haceros fuertes y volver cuando os veáis más fuertes.
La versión de Nintendo Switch 2 es la más completa que existe hasta el momento. Elden Ring: Tarnished Edition incluye el juego base, la expansión Shadow of the Erdtree y un puñado de contenido extra:
El argumento del juego es un poco difícil de seguir: el Círculo de Elden ha sido destruido, la diosa Marika ha desaparecido y sus vástagos semidioses se han repartido los fragmentos. Nosotros encarnamos a un Sinluz que está aquí para restaurar el Círculo y coronarse Señor del Círculo.
El Sinluz escucha a una anciana encapuchada.
La mitología, en la que metió mano el creador de Juego de Tronos, George R. R. Martin, no se cuenta de forma muy lineal ni directa. Elden Ring cuenta su historia de forma sutil, oscura, y el gran narrador es el propio mundo: las ruinas, las descripciones de los objetos y unos personajes que hablan medio en acertijo para que te enteres de qué va el asunto.
Seguir el hilo cuesta lo suyo y exige rebuscar más de lo que muchos querrán. El juego no es nada amable con los recién llegados, tampoco en lo narrativo, y quien busque una trama fácil se va a dar de bruces.
Con todo, nada de esto convierte la historia en un problema. Pasa como con la jugabilidad: hay que aguantar el primer tirón y, cuando lo pasas, lo que queda al otro lado es tremendamente satisfactorio.
Vamos con el plato fuerte de esta versión. Elden Ring lleva desde 2022 en el resto de consolas y en PC, así que la gran pregunta aquí no era el juego, sino Switch 2. Es la primera vez que esta obra se desarrolla en exclusiva para un sistema híbrido.
Existía la versión de Steam Deck, sí, pero compartía características con la de PC y no dejaba de ser un apaño. Esta, en cambio, ha nacido pensada para jugarse en cualquier parte, y eso la convierte, probablemente, en la versión más especial del juego.
¿Ha podido la consola de Nintendo con un mundo que ya hacía sufrir a PlayStation 5 en su estreno? Pues podemos confirmaros que ha aprobado, aunque con bastantes concesiones y sin funcionar siempre perfecto. El camino desde aquel “desastre” de la Gamescom hasta la sorpresa de la GDC ha terminado en buen puerto.
El objetivo está entorno a 30-35 imágenes por segundo con framerate desbloqueado: normalmente baila entre las 28 y las 45, con caídas muy puntuales que llegan hasta las 25. Depende mucho de la extensión de la zona, si estás en pleno mundo abierto o áreas cerradas. Un funcionamiento similar al de PS4 Pro con algunos efectos avanzados de la versión de Playstation 5.
La imagen, por su parte, se mantiene limpia y bastante nítida: el DLSS la suaviza y no veréis nada pixelado, ni en televisor ni en portátil, confirmando el acabado pulido que ya asomaba en el gameplay oficial de junio.
Tampoco hay una periodicidad bastante buena en la generación de imágenes, aunque existe algo de frame pacing y conviene entender el porqué: este port no ha escatimado en detalles, con muchas texturas en alta resolución, una buena cantidad de efectos de iluminación y una distancia de dibujado gigantesca en los elementos más importantes.
Hay algo de popping en elementos muy pequeños del campo, pero no estropea la experiencia. Las sombras, el detalle de árboles y personajes y toda la iluminación dinámica mantienen un nivel más que digno, y el clima ni siquiera pasa factura al rendimiento de forma notoria.
El Sinluz avanza entre ruinas.
El HDR de la consola también entra en juego, y lo hace con sutileza: solo algunos elementos lucen brillos especulares, como los destellos de los lugares de gracia o ciertos ataques de magia.
Estamos ante un juego oscuro, y la apuesta es sobria: cuando aparece un punto de luz, como el fuego o un brillo mágico, sí entra en el espectro del HDR y resalta el doble. Queda una estética sencilla, neutra y sombría, con fogonazos muy concretos que hacen brillar la imagen justo donde toca. Un uso elegante que nos ha gustado.
Lo más llamativo está en las físicas: una barbaridad de elementos del mundo son destructibles y se rigen por físicas dinámicas, enemigos incluidos, sin que el rendimiento lo pague. Donde de verdad hemos visto sufrir a Switch 2 no es con hordas de enemigos, transparencias o grandes distancias: la iluminación y ciertos efectos son el talón de Aquiles aquí.
Lobos espectrales asaltan un campamento.
Curiosamente, y viniendo de juegos como Splatoon Raiders, la consola no se calienta en exceso ni en portátil ni en el dock. Eso desemboca en un consumo comedido: alrededor de dos horas de batería con el brillo normal si jugáis en modo portátil.
Morir no castiga con tiempos de carga eternos: según la zona, reaparecer o teletransportarse ronda los 10 segundos, así que es un alivio donde morir es parte del plan.
Lucha contra Margit el Augurio.
Hay que quitarse el sombrero con FromSoftware, porque optimizar semejante bestia tenía tela. El resultado final es bueno, no perfecto, porque el framerate algo errático está ahí y no vamos a esconderlo, pero visualmente estamos ante un juego impresionante, y todavía impresiona más en la palma de la mano.
En el apartado sonoro hay pocas sorpresas. La banda sonora orquestal sigue siendo una de las más imponentes de los souls, con los coros que convierten los jefe en conciertazos, y el mundo abierto respira con un silencio ambiental muy elegante.
Guerrero con hacha en creación de personaje
Las voces llegan en inglés con textos en español, como en el resto de versiones, y en Switch 2 no hemos notado variaciones apreciables en el audio: suena tal y como debe sonar.
Poco vamos a aportar repitiendo lo que ya se dijo en 2022, así que aquí vamos un paso más allá: cómo se siente jugar esta bestia en Nintendo Switch 2, en el salón, en la cama o cuando te vas de viaje.
Jugablemente, Elden Ring es un juego bastante tosco, heredero directo del resto de juegos de FromSoftware y con guiños a otros como Monster Hunter, con esas armas gigantes tan difíciles de manejar. Y oye, es un estilo que a nosotros nos encanta: tiene que haber de todo, y este es uno más.
Nos gusta especialmente cómo se ha llevado la fórmula al mundo abierto con la montura, que permite recorrer el mapa a toda velocidad y hasta combatir desde Torrentera. A eso se suman combates que premian la precisión y una personalización de personaje descomunal.
El Sinluz cabalga por un sendero brumoso
¿Afecta el rendimiento técnico a la experiencia? La respuesta corta es que no: hablamos de un juego pausado, la capacidad de respuesta no se resiente por esas caídas y se juega exactamente igual que en el resto de versiones. Incluso hemos visto que, en la mayoría de combates, el framerate se mantiene bastante estable.
Un trol ataca al Sinluz.
Jugar en modo portátil resulta comodísimo, por raro que parezca con un mundo tan enorme. Con tantísimas cosas por hacer, parece la plataforma perfecta para perderse decenas de horas por ahí, reintentando tumbar a los jefes. Y la esencia de la pantalla grande se conserva intacta. Curiosamente, en modo televisor, Nintendo Switch 2 sigue dando la talla con un aspecto todavía más abrumador, con los mismos problemas de framerate en ambos modos.
Al final, Elden Ring consiste en explorar, derrotar enemigos y hacer crecer a nuestro personaje, y eso pide horas. Creemos que Switch 2 es el mejor lugar para dedicarle tiempo a este juego.
Si lo habéis jugado en otra consola, esta versión tiene sentido: viene con todos los DLC y contenido exclusivo, y os deja tener vuestro propio Elden Ring portátil y nativo.
Si sois novatos en los juegos de FromSoftware, ya lo habréis oído mil veces: no son para todo el mundo. Elden Ring es, para nosotros, el más accesible de todos ellos, porque os lo podéis tomar completamente a vuestro ritmo, pero el término accesible debería estar entrecomillado.
No hablamos solo de dificultad, que puede ser mayor o menor. Las interfaces son un tanto confusas, la jugabilidad no tiene nada de trivial y el juego ni sabe ni quiere explicarse correctamente. Desde poner accesos directos en los menús hasta usar según qué objetos, todo se descubre a base de toparse con ello, explorar o tirar de internet.
Es la tradición de la casa, y no nos termina de convencer. Que el juego sea todo lo difícil que quiera, ningún problema, pero hay unos mínimos de diseño de interfaz que aquí se hacen liosos y tediosos, poco cómodos para una aventura de estas dimensiones.
Duelo contra el guardián de las tumbas.
Y cuando decimos dimensiones, hablamos en serio: solo la historia principal nos ha tomado unas 70 horas, aunque varía mucho según las vueltas que se den y las veces que mueras. Con el DLC y los extras de esta edición, superar las 150 horas puede ser lo normal.
Juego para rato no os va a faltar, porque en dimensiones rivaliza de tú a tú con Zelda: Tears of the Kingdom, y eso son palabras mayores.
Elden Ring: Tarnished Edition no es un juego para todo el mundo, y cada perfil de jugador merece su propia valoración.
Si nunca habéis los títulos de estilo souls, preparaos entonces para un juego tosco de más, incluso desagradable en sus primeras horas, pero con una facilidad tremenda para enganchar en cuanto se supera la primera barrera de aprendizaje.
Si lo tenéis pendiente en otra plataforma, o buscáis una versión portátil que rinda como debe, esta cumple de forma sobrada. Problemas hay, pero ninguno de verdadera gravedad.
El Sinluz explora el Necrolimbo.
Nintendo y Switch 2 salen de este examen con la cabeza alta: Elden Ring puede moverse en la consola, y moverse bien. Un PC potente seguirá ofreciendo la mejor calidad técnica, obviamente, pero también cuesta un dineral que Switch 2 no pide ni de broma.
Lo que tenemos aquí es una aventura inmensa, la misma que en PC, viéndose algo peor pero con una experiencia prácticamente idéntica, lista para jugar en televisor y en modo portátil. Esa versatilidad lo cambia todo, y explica que FromSoftware le haya cogido el gusto a Switch 2 hasta con un exclusivo en camino.
Por eso, si pensáis jugar en portátil, aunque sea de vez en cuando, lo tenemos clarísimo: esta es la mejor versión que existe del juego de FromSoftware, y el viaje merece muchísimo la pena.
La entrada Análisis de Elden Ring: Tarnished Edition para Nintendo Switch 2 se publicó primero en Nintendúo.
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El camino hasta aquí ha sido un poco caótico: un anuncio sonado desde el principio, un rendimiento que asustó en las ferias y un retraso para pulirlo… ¿Y ha compensado la espera? Os adelantamos que sí, con algún pero, y os lo contamos justo aquí.
Índice
- Presentación e Historia: Un mundo con historia
- Gráficos y Sonido: Milagro con algunos peros
- Jugabilidad: ¿Cómo cabe esto en una consola tan pequeña?
- Conclusión: Una experiencia para cada Sinluz
Presentación e Historia: Un mundo con historia
FromSoftware llevaba más de una década puliendo una fórmula propia cuando decidió darle una buena vuelta. Hablamos de los creadores de Dark Souls, un estudio que inventó un género con nombre propio y que, con Elden Ring, se atrevió por primera vez con el mundo abierto.
Ese salto le sentó de maravilla: si un jefe os corta el paso, podéis marcharos a explorar, haceros fuertes y volver cuando os veáis más fuertes.
La versión de Nintendo Switch 2 es la más completa que existe hasta el momento. Elden Ring: Tarnished Edition incluye el juego base, la expansión Shadow of the Erdtree y un puñado de contenido extra:
- Dos clases nuevas para empezar la aventura, una ligera y con reflejos, la otra acorazada con una cimitarra gigante.
- Armas y armaduras inéditas inspiradas en clásicos de FromSoftware como Dark Souls.
- Personalización de Torrentera, el caballito mágico del protagonista.
El argumento del juego es un poco difícil de seguir: el Círculo de Elden ha sido destruido, la diosa Marika ha desaparecido y sus vástagos semidioses se han repartido los fragmentos. Nosotros encarnamos a un Sinluz que está aquí para restaurar el Círculo y coronarse Señor del Círculo.
El Sinluz escucha a una anciana encapuchada.
La mitología, en la que metió mano el creador de Juego de Tronos, George R. R. Martin, no se cuenta de forma muy lineal ni directa. Elden Ring cuenta su historia de forma sutil, oscura, y el gran narrador es el propio mundo: las ruinas, las descripciones de los objetos y unos personajes que hablan medio en acertijo para que te enteres de qué va el asunto.
Seguir el hilo cuesta lo suyo y exige rebuscar más de lo que muchos querrán. El juego no es nada amable con los recién llegados, tampoco en lo narrativo, y quien busque una trama fácil se va a dar de bruces.
“Si superáis el primer tirón, os espera una de las narrativas más cuidadas que ha dado el género.”
Con todo, nada de esto convierte la historia en un problema. Pasa como con la jugabilidad: hay que aguantar el primer tirón y, cuando lo pasas, lo que queda al otro lado es tremendamente satisfactorio.
Gráficos y Sonido: Milagro con algunos peros
Vamos con el plato fuerte de esta versión. Elden Ring lleva desde 2022 en el resto de consolas y en PC, así que la gran pregunta aquí no era el juego, sino Switch 2. Es la primera vez que esta obra se desarrolla en exclusiva para un sistema híbrido.
Existía la versión de Steam Deck, sí, pero compartía características con la de PC y no dejaba de ser un apaño. Esta, en cambio, ha nacido pensada para jugarse en cualquier parte, y eso la convierte, probablemente, en la versión más especial del juego.
¿Ha podido la consola de Nintendo con un mundo que ya hacía sufrir a PlayStation 5 en su estreno? Pues podemos confirmaros que ha aprobado, aunque con bastantes concesiones y sin funcionar siempre perfecto. El camino desde aquel “desastre” de la Gamescom hasta la sorpresa de la GDC ha terminado en buen puerto.
Análisis técnico y rendimiento de Elden Ring: Tarnished Edition en Nintendo Switch 2
El objetivo está entorno a 30-35 imágenes por segundo con framerate desbloqueado: normalmente baila entre las 28 y las 45, con caídas muy puntuales que llegan hasta las 25. Depende mucho de la extensión de la zona, si estás en pleno mundo abierto o áreas cerradas. Un funcionamiento similar al de PS4 Pro con algunos efectos avanzados de la versión de Playstation 5.
La imagen, por su parte, se mantiene limpia y bastante nítida: el DLSS la suaviza y no veréis nada pixelado, ni en televisor ni en portátil, confirmando el acabado pulido que ya asomaba en el gameplay oficial de junio.
Tampoco hay una periodicidad bastante buena en la generación de imágenes, aunque existe algo de frame pacing y conviene entender el porqué: este port no ha escatimado en detalles, con muchas texturas en alta resolución, una buena cantidad de efectos de iluminación y una distancia de dibujado gigantesca en los elementos más importantes.
Hay algo de popping en elementos muy pequeños del campo, pero no estropea la experiencia. Las sombras, el detalle de árboles y personajes y toda la iluminación dinámica mantienen un nivel más que digno, y el clima ni siquiera pasa factura al rendimiento de forma notoria.
El Sinluz avanza entre ruinas.
El HDR de la consola también entra en juego, y lo hace con sutileza: solo algunos elementos lucen brillos especulares, como los destellos de los lugares de gracia o ciertos ataques de magia.
Estamos ante un juego oscuro, y la apuesta es sobria: cuando aparece un punto de luz, como el fuego o un brillo mágico, sí entra en el espectro del HDR y resalta el doble. Queda una estética sencilla, neutra y sombría, con fogonazos muy concretos que hacen brillar la imagen justo donde toca. Un uso elegante que nos ha gustado.
Lo más llamativo está en las físicas: una barbaridad de elementos del mundo son destructibles y se rigen por físicas dinámicas, enemigos incluidos, sin que el rendimiento lo pague. Donde de verdad hemos visto sufrir a Switch 2 no es con hordas de enemigos, transparencias o grandes distancias: la iluminación y ciertos efectos son el talón de Aquiles aquí.
Lobos espectrales asaltan un campamento.
Curiosamente, y viniendo de juegos como Splatoon Raiders, la consola no se calienta en exceso ni en portátil ni en el dock. Eso desemboca en un consumo comedido: alrededor de dos horas de batería con el brillo normal si jugáis en modo portátil.
Morir no castiga con tiempos de carga eternos: según la zona, reaparecer o teletransportarse ronda los 10 segundos, así que es un alivio donde morir es parte del plan.
Lucha contra Margit el Augurio.
“Es una locura tener un juego tan grande en un sitio tan pequeño.”
Hay que quitarse el sombrero con FromSoftware, porque optimizar semejante bestia tenía tela. El resultado final es bueno, no perfecto, porque el framerate algo errático está ahí y no vamos a esconderlo, pero visualmente estamos ante un juego impresionante, y todavía impresiona más en la palma de la mano.
En el apartado sonoro hay pocas sorpresas. La banda sonora orquestal sigue siendo una de las más imponentes de los souls, con los coros que convierten los jefe en conciertazos, y el mundo abierto respira con un silencio ambiental muy elegante.
Guerrero con hacha en creación de personaje
Las voces llegan en inglés con textos en español, como en el resto de versiones, y en Switch 2 no hemos notado variaciones apreciables en el audio: suena tal y como debe sonar.
Jugabilidad: ¿Cómo cabe esto en una consola tan pequeña?
Poco vamos a aportar repitiendo lo que ya se dijo en 2022, así que aquí vamos un paso más allá: cómo se siente jugar esta bestia en Nintendo Switch 2, en el salón, en la cama o cuando te vas de viaje.
Jugablemente, Elden Ring es un juego bastante tosco, heredero directo del resto de juegos de FromSoftware y con guiños a otros como Monster Hunter, con esas armas gigantes tan difíciles de manejar. Y oye, es un estilo que a nosotros nos encanta: tiene que haber de todo, y este es uno más.
Nos gusta especialmente cómo se ha llevado la fórmula al mundo abierto con la montura, que permite recorrer el mapa a toda velocidad y hasta combatir desde Torrentera. A eso se suman combates que premian la precisión y una personalización de personaje descomunal.
El Sinluz cabalga por un sendero brumoso
¿Afecta el rendimiento técnico a la experiencia? La respuesta corta es que no: hablamos de un juego pausado, la capacidad de respuesta no se resiente por esas caídas y se juega exactamente igual que en el resto de versiones. Incluso hemos visto que, en la mayoría de combates, el framerate se mantiene bastante estable.
Un trol ataca al Sinluz.
Jugar en modo portátil resulta comodísimo, por raro que parezca con un mundo tan enorme. Con tantísimas cosas por hacer, parece la plataforma perfecta para perderse decenas de horas por ahí, reintentando tumbar a los jefes. Y la esencia de la pantalla grande se conserva intacta. Curiosamente, en modo televisor, Nintendo Switch 2 sigue dando la talla con un aspecto todavía más abrumador, con los mismos problemas de framerate en ambos modos.
Al final, Elden Ring consiste en explorar, derrotar enemigos y hacer crecer a nuestro personaje, y eso pide horas. Creemos que Switch 2 es el mejor lugar para dedicarle tiempo a este juego.
Si lo habéis jugado en otra consola, esta versión tiene sentido: viene con todos los DLC y contenido exclusivo, y os deja tener vuestro propio Elden Ring portátil y nativo.
La accesibilidad de Elden Ring
Si sois novatos en los juegos de FromSoftware, ya lo habréis oído mil veces: no son para todo el mundo. Elden Ring es, para nosotros, el más accesible de todos ellos, porque os lo podéis tomar completamente a vuestro ritmo, pero el término accesible debería estar entrecomillado.
No hablamos solo de dificultad, que puede ser mayor o menor. Las interfaces son un tanto confusas, la jugabilidad no tiene nada de trivial y el juego ni sabe ni quiere explicarse correctamente. Desde poner accesos directos en los menús hasta usar según qué objetos, todo se descubre a base de toparse con ello, explorar o tirar de internet.
Es la tradición de la casa, y no nos termina de convencer. Que el juego sea todo lo difícil que quiera, ningún problema, pero hay unos mínimos de diseño de interfaz que aquí se hacen liosos y tediosos, poco cómodos para una aventura de estas dimensiones.
Duelo contra el guardián de las tumbas.
Y cuando decimos dimensiones, hablamos en serio: solo la historia principal nos ha tomado unas 70 horas, aunque varía mucho según las vueltas que se den y las veces que mueras. Con el DLC y los extras de esta edición, superar las 150 horas puede ser lo normal.
Juego para rato no os va a faltar, porque en dimensiones rivaliza de tú a tú con Zelda: Tears of the Kingdom, y eso son palabras mayores.
Conclusión: Una experiencia para cada Sinluz
Elden Ring: Tarnished Edition no es un juego para todo el mundo, y cada perfil de jugador merece su propia valoración.
Si nunca habéis los títulos de estilo souls, preparaos entonces para un juego tosco de más, incluso desagradable en sus primeras horas, pero con una facilidad tremenda para enganchar en cuanto se supera la primera barrera de aprendizaje.
Si lo tenéis pendiente en otra plataforma, o buscáis una versión portátil que rinda como debe, esta cumple de forma sobrada. Problemas hay, pero ninguno de verdadera gravedad.
El Sinluz explora el Necrolimbo.
Nintendo y Switch 2 salen de este examen con la cabeza alta: Elden Ring puede moverse en la consola, y moverse bien. Un PC potente seguirá ofreciendo la mejor calidad técnica, obviamente, pero también cuesta un dineral que Switch 2 no pide ni de broma.
Lo que tenemos aquí es una aventura inmensa, la misma que en PC, viéndose algo peor pero con una experiencia prácticamente idéntica, lista para jugar en televisor y en modo portátil. Esa versatilidad lo cambia todo, y explica que FromSoftware le haya cogido el gusto a Switch 2 hasta con un exclusivo en camino.
Por eso, si pensáis jugar en portátil, aunque sea de vez en cuando, lo tenemos clarísimo: esta es la mejor versión que existe del juego de FromSoftware, y el viaje merece muchísimo la pena.
Resumen del análisis de Elden Ring: Tarnished Edition para Nintendo Switch 2
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