Como sabéis, este fue el único juego exclusivo anunciado para Nintendo Switch 2 en los Game Awards 2025. Shapefarm (desarrolladora independiente) y Kepler Interactive (editora) han presentado Orbitals, un nuevo juego cooperativo de aventuras y puzles.
Orbitals se ha confirmado para el 3 de septiembre de 2026. Tras ver su ver su genial tráiler con voces en castellano, también supimos que la edición física del juego para Nintendo Switch 2 incluirá el juego completo en el cartucho, sin recurrir al formato game key card.
Ahora, tras los detalles de sus opciones multijugador, os traemos nuestro análisis completo. La nueva propuesta de Shapefarm y Kepler Interactive parte de una premisa muy atractiva: crear una aventura espacial cooperativa para dos jugadores que no solo tenga el aspecto de un anime de los años 80 y 90, sino que también intente reproducir parte de su personalidad, su ritmo y su manera de contar historias.
Lo primero que llama la atención de Orbitals es, naturalmente, su apartado visual. El juego bebe directamente de la animación japonesa de décadas pasadas y lo hace de una manera especialmente evidente. El diseño de sus protagonistas recuerda a series como Ranma ½, mientras que las naves y estructuras espaciales pueden evocar a Cowboy Bebop. Algunos escenarios tienen incluso ese aire de aventura y fantasía que asociamos con determinadas producciones de Studio Ghibli.
Sin embargo, lo interesante es que Shapefarm no parece limitarse a copiar determinados diseños. El equipo busca reproducir el lenguaje visual de la animación televisiva de aquella época. Esto se aprecia especialmente en la forma de animar a los personajes y los elementos del escenario. Muchas partes se mueven a 12 o 24 fotogramas por segundo, mientras que el juego está limitado a 30 fps. Lejos de parecer una limitación técnica, la decisión forma parte de su dirección artística aunque entendemos que no guste a todo el público. A mí personalmente me ha enamorado.
Orbitals consigue utilizarla a su favor porque la integra con el resto del apartado visual. No parece un efecto añadido artificialmente, sino una característica natural de todo el mundo del juego. He visto que el título parece consciente de ese peligro y consigue evitarlo. Sus influencias son evidentes, pero están integradas en una identidad propia.
Maki y Omura son dos jóvenes que viven en una estación espacial y terminan involucrados en una amenaza relacionada con una tormenta cósmica. Las referencias a animes clásicos son muy claras y podríamos decir que su trama mezcla carácter juvenil, ciencia ficción y drama. Los protagonistas resultan muy simpáticos y despreocupados y el magnífico doblaje al castellano y otros idiomas es simplemente un broche que le sienta como anillo al dedo.
No todo es risa, eso sí, hay momentos emotivos y tristes a lo largo de la aventura. La genial animación que tiene nos anima a seguir avanzando y descubrir qué está pasando en ese lugar y cómo afecta a nuestros carismáticos protagonistas.
Orbitals también entiende algo que los mejores juegos cooperativos suelen comprender: la diversión no siempre tiene que estar relacionada con avanzar. Podemos disfrutar en esta aventura de emotes, minijuegos, interacciones con los personajes y pequeños detalles como dibujar sobre un personaje dormido.
La frase utilizada por los propios desarrolladores para describir el proyecto resulta bastante acertada: «un anime que puedes jugar». Orbitals no quiere que las escenas cinematográficas parezcan anime mientras el gameplay funciona como cualquier otro videojuego moderno. La intención es que ambas partes formen un conjunto coherente.
La intro es un buen ejemplo. Antes de comenzar a jugar, se presenta una secuencia animada que introduce a Maki y Omura y plantea una historia relacionada con una misteriosa amenaza cósmica. Después, el jugador pasa directamente a explorar una nave espacial en tercera persona, manteniendo el mismo estilo visual. La transición funciona porque el cel shading y las animaciones están diseñados para convivir con las escenas tradicionales. El resultado transmite la sensación de estar dentro de una producción de animación japonesa, pero con la diferencia fundamental de que ahora podemos controlar a sus protagonistas.
También ayudan los pequeños detalles. Las expresiones de Maki y Omura, sus emotes, las interacciones entre ambos y la interpretación de sus voces hacen que parezcan personajes y no simplemente dos avatares destinados a resolver puzles. Incluso elementos aparentemente insignificantes, como el gato que podemos acariciar o coger o los minijuegos que vamos desbloqueando, contribuyen a esa sensación de estar viviendo dentro de un mundo con personalidad propia.
Más allá de su estética, el principal argumento de Orbitals es su diseño cooperativo. El juego está concebido específicamente para dos jugadores y parece haber aprendido bastante de algunos de los títulos más destacados del género, especialmente los desarrollados por Hazelight. No es casualidad. Su director, Jakob Lundgren, trabajó anteriormente en A Way Out, It Takes Two y Split Fiction. Esa experiencia se percibe claramente en la filosofía de diseño.
Pero Orbitals no se limita a repetir la fórmula de Hazelight. Una de sus diferencias más interesantes es la posibilidad de elegir y cambiar las herramientas que utiliza cada personaje. En lugar de asignar una habilidad exclusiva a cada jugador y mantenerla durante una sección, ambos pueden recoger diferentes instrumentos y cambiar sus funciones sobre la marcha. Eso lo difiere de lo que hemos visto por ejemplo en Split Fiction, donde cada jugador siempre tenía el mismo rol en función de la zona donde estuviera.
Esto tiene consecuencias importantes. En primer lugar, permite diseñar puzles más flexibles. En segundo lugar, evita que uno de los jugadores quede atrapado en un papel que se le dé peor. Si una herramienta resulta más adecuada para uno de ellos, simplemente podemos intercambiarla con nuestro compañero. ¡Si él quiere, claro!
Os recordamos sus opciones multijugador:
Uno de los mayores aciertos de las demostraciones es que ambos jugadores tienen algo que hacer prácticamente en todo momento. Los desarrolladores han explicado que querían evitar el típico diseño cooperativo en el que un jugador mantiene una puerta abierta mientras el otro atraviesa la zona y la verdad es que lo consigue ya que estamos haciendo cosas todo el rato.
Un buen ejemplo aparece en una sección situada en una cueva de materia oscura. Los jugadores deben controlar una plataforma mientras atraviesan un recorrido lleno de obstáculos. En determinados momentos, uno utiliza su arma para activar cristales o mecanismos, mientras el otro emplea el gancho para manipular elementos del escenario. Después, los papeles pueden intercambiarse. En la partida que he jugado, he tenido que estar hablando prácticamente todo el rato de «Tú haces esto y yo esto», etc.
Este tipo de situaciones es precisamente lo que puede hacer que una aventura cooperativa sea memorable. Además, los geniales protagonistas de la aventura hacen que todo sea más llevadero y divertido. ¡Incluso hemos coincidido en comentarios que hacen!
Orbitals introduce todo tipo de puzles: secciones de exploración, plataformas, minijuegos, situaciones de acción y momentos de pilotaje. La nave funciona además como una especie de hub entre las diferentes partes de la aventura. Allí es posible descansar, interactuar con elementos del escenario y descubrir minijuegos. También debemos explicar que, mientras un jugador se encarga de manejarla, el otro ocupa la posición del artillero. La situación recuerda inmediatamente a determinadas aventuras espaciales clásicas y demuestra que Shapefarm está dispuesto a cambiar la perspectiva y el ritmo de la experiencia.
Otro aspecto especialmente interesante es la intención de hacer que Orbitals sea accesible para jugadores con diferentes niveles de experiencia. La dificultad parece estar diseñada para crecer progresivamente y los puntos de control son bastante generosos. Si fallamos en una zona de un nivel, podemos empezar desde un punto de control intermedio y no desde el principio, algo que se agradece en momentos de gran tensión.
Esto puede ser especialmente importante para un juego que pretende jugarse en pareja. No todo el mundo tiene la misma habilidad con un mando y, si uno de los dos jugadores se siente constantemente responsable de los errores, la experiencia puede dejar de ser divertida. Por eso están muy bien estos puntos de control.
Después de jugarlo en multijugador local en una consola, Orbitals se perfila como una de las propuestas cooperativas más interesantes de Nintendo Switch 2 para este año. Su principal virtud es que sus diferentes elementos parecen trabajar en la misma dirección. La estética anime no está separada de la jugabilidad, la cooperación no es un añadido y todo encaja a la perfección.
La nostalgia es, sin duda, su carta de presentación. Para quienes crecieron viendo anime durante los años 90, la propuesta puede resultar especialmente atractiva. Lo mejor sin embargo es disfrutar de su jugabilidad, que mantiene este mismo estilo de anime clásico, y de su historia y personajes. Si a esto le añadimos un magnífico doblaje y una banda sonora a la altura, nos queda un juego de sobresaliente.
Su lanzamiento está previsto para el 3 de septiembre de 2026, en exclusiva para Nintendo Switch 2. Además del cooperativo local a pantalla dividida, cuenta con GameShare para jugar online con un amigo utilizando una sola copia. Su tamaño de descarga es de 13,4 GB, aunque también se vende en físico sin necesidad de descarga. Su precio es de 39,99€ para la edición estándar y 49,99€ para la Deluxe Edition, que incluye el juego base junto con un artbook digital repleto de ilustraciones y diseños conceptuales inspirados en el anime retro, la banda sonora digital original, dos trajes exclusivos para Maki y Omura y dos skins únicas para la nave, que permiten personalizar el viaje más allá de la Storm Wall.
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Orbitals se ha confirmado para el 3 de septiembre de 2026. Tras ver su ver su genial tráiler con voces en castellano, también supimos que la edición física del juego para Nintendo Switch 2 incluirá el juego completo en el cartucho, sin recurrir al formato game key card.
Ahora, tras los detalles de sus opciones multijugador, os traemos nuestro análisis completo. La nueva propuesta de Shapefarm y Kepler Interactive parte de una premisa muy atractiva: crear una aventura espacial cooperativa para dos jugadores que no solo tenga el aspecto de un anime de los años 80 y 90, sino que también intente reproducir parte de su personalidad, su ritmo y su manera de contar historias.
Una carta de amor al anime de los 90
Lo primero que llama la atención de Orbitals es, naturalmente, su apartado visual. El juego bebe directamente de la animación japonesa de décadas pasadas y lo hace de una manera especialmente evidente. El diseño de sus protagonistas recuerda a series como Ranma ½, mientras que las naves y estructuras espaciales pueden evocar a Cowboy Bebop. Algunos escenarios tienen incluso ese aire de aventura y fantasía que asociamos con determinadas producciones de Studio Ghibli.
Sin embargo, lo interesante es que Shapefarm no parece limitarse a copiar determinados diseños. El equipo busca reproducir el lenguaje visual de la animación televisiva de aquella época. Esto se aprecia especialmente en la forma de animar a los personajes y los elementos del escenario. Muchas partes se mueven a 12 o 24 fotogramas por segundo, mientras que el juego está limitado a 30 fps. Lejos de parecer una limitación técnica, la decisión forma parte de su dirección artística aunque entendemos que no guste a todo el público. A mí personalmente me ha enamorado.
Orbitals consigue utilizarla a su favor porque la integra con el resto del apartado visual. No parece un efecto añadido artificialmente, sino una característica natural de todo el mundo del juego. He visto que el título parece consciente de ese peligro y consigue evitarlo. Sus influencias son evidentes, pero están integradas en una identidad propia.
Una historia desarrollada gracias a su animación
Maki y Omura son dos jóvenes que viven en una estación espacial y terminan involucrados en una amenaza relacionada con una tormenta cósmica. Las referencias a animes clásicos son muy claras y podríamos decir que su trama mezcla carácter juvenil, ciencia ficción y drama. Los protagonistas resultan muy simpáticos y despreocupados y el magnífico doblaje al castellano y otros idiomas es simplemente un broche que le sienta como anillo al dedo.
No todo es risa, eso sí, hay momentos emotivos y tristes a lo largo de la aventura. La genial animación que tiene nos anima a seguir avanzando y descubrir qué está pasando en ese lugar y cómo afecta a nuestros carismáticos protagonistas.
Orbitals también entiende algo que los mejores juegos cooperativos suelen comprender: la diversión no siempre tiene que estar relacionada con avanzar. Podemos disfrutar en esta aventura de emotes, minijuegos, interacciones con los personajes y pequeños detalles como dibujar sobre un personaje dormido.
Un anime que también se juega
La frase utilizada por los propios desarrolladores para describir el proyecto resulta bastante acertada: «un anime que puedes jugar». Orbitals no quiere que las escenas cinematográficas parezcan anime mientras el gameplay funciona como cualquier otro videojuego moderno. La intención es que ambas partes formen un conjunto coherente.
La intro es un buen ejemplo. Antes de comenzar a jugar, se presenta una secuencia animada que introduce a Maki y Omura y plantea una historia relacionada con una misteriosa amenaza cósmica. Después, el jugador pasa directamente a explorar una nave espacial en tercera persona, manteniendo el mismo estilo visual. La transición funciona porque el cel shading y las animaciones están diseñados para convivir con las escenas tradicionales. El resultado transmite la sensación de estar dentro de una producción de animación japonesa, pero con la diferencia fundamental de que ahora podemos controlar a sus protagonistas.
También ayudan los pequeños detalles. Las expresiones de Maki y Omura, sus emotes, las interacciones entre ambos y la interpretación de sus voces hacen que parezcan personajes y no simplemente dos avatares destinados a resolver puzles. Incluso elementos aparentemente insignificantes, como el gato que podemos acariciar o coger o los minijuegos que vamos desbloqueando, contribuyen a esa sensación de estar viviendo dentro de un mundo con personalidad propia.
La cooperación es clave
Más allá de su estética, el principal argumento de Orbitals es su diseño cooperativo. El juego está concebido específicamente para dos jugadores y parece haber aprendido bastante de algunos de los títulos más destacados del género, especialmente los desarrollados por Hazelight. No es casualidad. Su director, Jakob Lundgren, trabajó anteriormente en A Way Out, It Takes Two y Split Fiction. Esa experiencia se percibe claramente en la filosofía de diseño.
Pero Orbitals no se limita a repetir la fórmula de Hazelight. Una de sus diferencias más interesantes es la posibilidad de elegir y cambiar las herramientas que utiliza cada personaje. En lugar de asignar una habilidad exclusiva a cada jugador y mantenerla durante una sección, ambos pueden recoger diferentes instrumentos y cambiar sus funciones sobre la marcha. Eso lo difiere de lo que hemos visto por ejemplo en Split Fiction, donde cada jugador siempre tenía el mismo rol en función de la zona donde estuviera.
Esto tiene consecuencias importantes. En primer lugar, permite diseñar puzles más flexibles. En segundo lugar, evita que uno de los jugadores quede atrapado en un papel que se le dé peor. Si una herramienta resulta más adecuada para uno de ellos, simplemente podemos intercambiarla con nuestro compañero. ¡Si él quiere, claro!
Os recordamos sus opciones multijugador:
- Juego compartido en Internet
- El Jugador 1 debe tener la versión completa de Orbitals.
- El Jugador 2 solo necesita una Nintendo Switch 2.
- Juego en línea
- El Jugador 1 debe tener la versión completa de Orbitals.
- El Jugador 2 puede tener la versión completa del juego o utilizar el Pase de amigo.
- Cooperativo local
- Ambos jugadores pueden jugar juntos en una única Nintendo Switch 2.
- Juego compartido en local
- El Jugador 1 debe tener la versión completa de Orbitals.
- El Jugador 2 puede utilizar una Nintendo Switch o una Nintendo Switch 2.
- Requisito para jugar en línea
- Para utilizar el Juego Compartido por Internet o GameChat, será necesario disponer de una suscripción activa a Nintendo Switch Online.
Puzles diseñados para que nadie se quede mirando
Uno de los mayores aciertos de las demostraciones es que ambos jugadores tienen algo que hacer prácticamente en todo momento. Los desarrolladores han explicado que querían evitar el típico diseño cooperativo en el que un jugador mantiene una puerta abierta mientras el otro atraviesa la zona y la verdad es que lo consigue ya que estamos haciendo cosas todo el rato.
Un buen ejemplo aparece en una sección situada en una cueva de materia oscura. Los jugadores deben controlar una plataforma mientras atraviesan un recorrido lleno de obstáculos. En determinados momentos, uno utiliza su arma para activar cristales o mecanismos, mientras el otro emplea el gancho para manipular elementos del escenario. Después, los papeles pueden intercambiarse. En la partida que he jugado, he tenido que estar hablando prácticamente todo el rato de «Tú haces esto y yo esto», etc.
Este tipo de situaciones es precisamente lo que puede hacer que una aventura cooperativa sea memorable. Además, los geniales protagonistas de la aventura hacen que todo sea más llevadero y divertido. ¡Incluso hemos coincidido en comentarios que hacen!
La nave donde viajamos y la dificultad
Orbitals introduce todo tipo de puzles: secciones de exploración, plataformas, minijuegos, situaciones de acción y momentos de pilotaje. La nave funciona además como una especie de hub entre las diferentes partes de la aventura. Allí es posible descansar, interactuar con elementos del escenario y descubrir minijuegos. También debemos explicar que, mientras un jugador se encarga de manejarla, el otro ocupa la posición del artillero. La situación recuerda inmediatamente a determinadas aventuras espaciales clásicas y demuestra que Shapefarm está dispuesto a cambiar la perspectiva y el ritmo de la experiencia.
Otro aspecto especialmente interesante es la intención de hacer que Orbitals sea accesible para jugadores con diferentes niveles de experiencia. La dificultad parece estar diseñada para crecer progresivamente y los puntos de control son bastante generosos. Si fallamos en una zona de un nivel, podemos empezar desde un punto de control intermedio y no desde el principio, algo que se agradece en momentos de gran tensión.
Esto puede ser especialmente importante para un juego que pretende jugarse en pareja. No todo el mundo tiene la misma habilidad con un mando y, si uno de los dos jugadores se siente constantemente responsable de los errores, la experiencia puede dejar de ser divertida. Por eso están muy bien estos puntos de control.
Conclusión
Después de jugarlo en multijugador local en una consola, Orbitals se perfila como una de las propuestas cooperativas más interesantes de Nintendo Switch 2 para este año. Su principal virtud es que sus diferentes elementos parecen trabajar en la misma dirección. La estética anime no está separada de la jugabilidad, la cooperación no es un añadido y todo encaja a la perfección.
La nostalgia es, sin duda, su carta de presentación. Para quienes crecieron viendo anime durante los años 90, la propuesta puede resultar especialmente atractiva. Lo mejor sin embargo es disfrutar de su jugabilidad, que mantiene este mismo estilo de anime clásico, y de su historia y personajes. Si a esto le añadimos un magnífico doblaje y una banda sonora a la altura, nos queda un juego de sobresaliente.
Su lanzamiento está previsto para el 3 de septiembre de 2026, en exclusiva para Nintendo Switch 2. Además del cooperativo local a pantalla dividida, cuenta con GameShare para jugar online con un amigo utilizando una sola copia. Su tamaño de descarga es de 13,4 GB, aunque también se vende en físico sin necesidad de descarga. Su precio es de 39,99€ para la edición estándar y 49,99€ para la Deluxe Edition, que incluye el juego base junto con un artbook digital repleto de ilustraciones y diseños conceptuales inspirados en el anime retro, la banda sonora digital original, dos trajes exclusivos para Maki y Omura y dos skins únicas para la nave, que permiten personalizar el viaje más allá de la Storm Wall.
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