El mercado de tablets Android vive un momento curioso: por un lado, existen muchos modelos muy baratos pensados casi solo para consumo; por otro, hay propuestas premium que rozan (o superan) el precio de un portátil. Pero es justo en el medio de ese escenario donde Blackview coloca la Zeno 10 5G, una tablet que apuesta por pantalla grande, conectividad 5G, funciones de productividad y un fuerte componente de IA, sin disparar el precio.
No es una tablet pensada para competir con los iPad Pro ni con las Galaxy Tab de gama alta, pero sí para usuarios que quieren estudiar, trabajar ligero, consumir contenido y tener siempre conexión, incluso sin WiFi. Es especialmente interesante para estudiantes, profesionales móviles y usuarios que buscan una tablet “principal” sin dar el salto a un portátil.
Un diseño simple, grande y ergonómico
Empecemos hablando de diseño, y es que la Blackview Zeno 10 5G sigue una línea funcional y elegante, sin estridencias. El chasis transmite buena sensación de solidez al sostenerla, con un peso razonable para el tamaño de pantalla y unos marcos que facilitan un uso prolongado. En otras palabras, se puede usar a dos manos sin producir una fatiga excesiva.
Pero donde realmente funciona bien es apoyada en mesa para escribir, dibujar o consumir contenido. Algo que no repercute en el precio ya que la tablet viene con una funda tipo libro que permite apoyarla con varios grados de inclinación diferentes.
Es aquí donde encontramos uno de sus puntos fuertes: la Pantalla Dividida 2.0, que permite trabajar con dos aplicaciones simultáneas de forma cómoda. En una pantalla de este tamaño, esta función deja de ser anecdótica y se vuelve realmente útil marcando la diferencia frente a tablets más compactas cuando se trabaja con pantalla dividida. Por lo tanto, puedes imaginar escenarios reales como tener el correo + navegador, PDF + IA o videollamada + documentos abiertos al mismo tiempo.
Para quienes somos más exigentes, es importante señalar que los colores vienen bien calibrados, sin una sobresaturación artificial, y que la respuesta del panel es fluida en el uso diario. Además, su nivel de brillo resulta suficiente para interiores, aunque algo más modesto en exteriores. Aunque no es un panel pensado para creadores profesionales del color, para series, vídeos, clases online o navegación es claramente superior a la media de su rango de precio.
Rendimiento y Software: fluidez, multitarea real e IA bien integrada
En el uso cotidiano, la Blackview Zeno 10 5G se comporta con bastante solvencia. La experiencia es fluida en tareas habituales como navegación web, aplicaciones de productividad, consumo de contenido en streaming y multitarea. No es una tablet pensada para gaming exigente, pero los juegos casuales y títulos de gama media funcionan sin problemas, siempre que no se busque el máximo nivel gráfico o tasas de fotogramas constantes al límite. Para su público objetivo, el rendimiento cumple con nota.
Ahora bien, donde más destaca esta tablet es en el apartado de software e inteligencia artificial. Blackview ha querido marcar distancia frente a sus rivales directos en precio ofreciendo una propuesta que permite ponerse a trabajar desde el primer momento, sin necesidad de instalar nada adicional.
Esto es posible porque la tablet llega con WPS Office preinstalado y con Doke AI, la inteligencia artificial de Blackview, que integra diferentes herramientas orientadas a productividad, creatividad y asistencia en el día a día.
- Hi Doki App, como asistente central del sistema
- Soundle App, orientada a la gestión y creación de audio
- ImageX App, centrada en imagen y creatividad
- VidGen App, pensada para vídeo y generación de contenido
A esto se suma la IA con reconocimiento de voz, que permite realizar búsquedas, ejecutar comandos rápidos y recibir asistencia sin depender constantemente del teclado. No sustituye a un asistente avanzado de escritorio, pero en el día a día resulta sorprendentemente útil y aporta un valor real frente a tablets que presumen de IA solo sobre el papel.
La capa de personalización es limpia y bien optimizada, sin bloatware innecesario y con una curva de aprendizaje muy suave, algo que se agradece tanto si vienes de Android “puro” como si no tienes demasiada experiencia con tablets.
A todo esto hay que sumarle uno de sus grandes diferenciales frente a muchas tablets Android de precio similar: la conectividad 5G. Poder usarla con tarjeta SIM hace que la Zeno 10 5G sea realmente autónoma del WiFi, algo clave para estudiar fuera de casa, trabajar en movilidad o usarla como dispositivo principal durante viajes. Navegar, usar la IA, videollamadas o consultar documentos en la nube sin depender de hotspots marca una diferencia real en el día a día.
Autonomía: fiable para una jornada completa
La batería de la Blackview Zeno 10 5G es uno de esos apartados que se valoran de verdad cuando llevas varios días con ella. En uso normal —navegación, streaming, notas, correo, algo de multitarea— ofrece una autonomía sólida para aguantar jornadas completas sin estar mirando el cargador constantemente. No es una tablet “infinita” si la exprimes con brillo alto, 5G activo y sesiones largas, pero mantiene muy bien el tipo para el perfil al que va dirigida: estudiar, trabajar ligero y entretenimiento.
Ahora bien, donde realmente marca diferencias frente a muchas rivales es en la gestión del reposo. En pruebas reales, la Zeno 10 5G puede superar la semana en standby incluso manteniendo apps en segundo plano funcionando (en la imagen de arriba puedes ver cómo ha estado funcionando prácticamente una semana con el juego Asphalt en segundo plano). Esto, que suena a detalle menor, en la práctica es oro. La dejas en la mochila, te olvidas varios días y cuando vuelves no está “muerta”, ni te obliga a cargarla antes de empezar.
En cuanto a la carga, cumple sin más. No es de las que te cambian el día con una carga ultrarrápida, pero sí es lo bastante consistente como para no convertirse en un freno. Básicamente estamos hablando de una autonomía fiable en uso real y un reposo sobresaliente, que es justo lo que muchos buscamos en una tablet que no está siempre enchufada a una rutina fija.
Cámaras y sonido que cumplen lo que prometen
Quienes hemos sido usuarios de tablets sabemos que el apartado fotográfico es algo que no se le da bien a este sector. A pesar de ello, la Blackview Zeno 10 5G no busca competir con un smartphone de gama alta, y eso se nota desde el primer uso. Digo esto por que las cámaras están claramente pensadas para videollamadas, clases online y reuniones, que es donde realmente se utiliza una tablet de este tipo.
La cámara frontal cumple con buena nitidez y una exposición correcta en interiores bien iluminados, lo que la hace perfectamente válida para Zoom, Meet o Teams. La trasera, por su parte, sirve para escanear documentos, capturar apuntes o hacer alguna foto puntual, pero no es un apartado pensado para creatividad fotográfica ni para sustituir al móvil.
Donde sí sorprende de forma positiva es en el sonido. Los altavoces ofrecen un volumen elevado y una escena más amplia de lo habitual en esta gama, suficientes tanto para consumo multimedia como para videollamadas sin auriculares. No hay graves profundos, pero el equilibrio es correcto y no distorsiona incluso a volúmenes altos. Algo que, sumado a la gran pantalla, permite una experiencia claramente satisfactoria viendo series, vídeos o cualquier tipo de contenidos.
Una tablet honesta con su precio
La Blackview Zeno 10 5G no es una tablet que quiera impresionar con cifras imposibles ni con promesas infladas. Su mayor acierto es que sabe exactamente en qué liga juega y ajusta muy bien cada decisión a ese posicionamiento. No intenta ser un iPad Pro ni una Galaxy Tab S Ultra, pero tampoco se queda en una tablet básica para ver vídeos y poco más.
Por ello es importante poner el precio sobre la mesa. La Blackview Zeno 10 5G se puede encontrar actualmente en AliExpress por unos 275 euros, con impuestos incluidos, en su versión global. Una cifra especialmente relevante si tenemos en cuenta todo lo que ofrece ya que no solo te llevas la tablet.
En la caja vienen incluidos funda, protector, teclado, ratón y lápiz, algo poco habitual incluso en gamas de precio superiores, por lo que puedes empezar a usarla desde el primer minuto, sin asumir costes adicionales. Esto, que puede parecer trivial, reduce de forma clara el coste total de compra. En muchas tablets Android el precio inicial es solo el comienzo, y los accesorios acaban elevando la factura final mucho más de lo esperado. Aquí no ocurre: lo que pagas es, de verdad, lo que obtienes.
Y en cuanto a mantenimiento y actualizaciones, Blackview mantiene una política razonable dentro de su gama: el sistema viene estable de serie y con parches de seguridad correctos para un uso normal. No es una tablet pensada para vivir de grandes saltos de versión, pero sí para ofrecer una experiencia consistente y sin sobresaltos durante su vida útil.
Una tablet muy bien planteada para estudiar, trabajar ligero o consumir contenido en movilidad, con un precio ajustado, accesorios incluidos y una autonomía en reposo que marca la diferencia. Eso sí, conviene tener claro para quién no es esta tablet: si buscas jugar a títulos exigentes, editar vídeo pesado o necesitas un panel de referencia para trabajo profesional del color, esta no es tu opción. No busca competir con las gamas altas, pero en su rango es una de las opciones más completas y honestas del mercado.
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