Noticia Ciclogénesis: qué es, cómo se forma y cuándo se considera explosiva

La ciclogénesis es el proceso por el que se forma o se intensifica una zona de bajas presiones, es decir, una borrasca. El término se vuelve especialmente llamativo cuando se habla de ciclogénesis explosiva, pero eso no significa que la atmósfera “explote”: indica que la presión en el centro de la borrasca disminuye con una rapidez excepcional.

La famosa referencia de 24 hectopascales en 24 horas necesita además un matiz que muchas explicaciones omiten: corresponde aproximadamente a una latitud de 60 grados. El umbral utilizado para considerar explosivo el proceso se ajusta según la latitud. Tampoco una ciclogénesis explosiva implica automáticamente lluvias históricas o vientos destructivos en una ciudad concreta.

Qué es una ciclogénesis


La palabra puede entenderse separando sus dos elementos:

  • Ciclón: zona atmosférica de bajas presiones.
  • Génesis: formación u origen.

Por tanto, ciclogénesis significa formación o desarrollo de un ciclón.

En las latitudes medias, como las que afectan habitualmente a España y buena parte de Europa, suele hablarse de borrascas extratropicales.

Estas borrascas se forman por mecanismos diferentes a los de los ciclones tropicales, aunque ambas sean sistemas de baja presión.

La ciclogénesis puede producir:

  • Descenso de la presión atmosférica.
  • Desarrollo de frentes.
  • Aumento del viento.
  • Precipitaciones.
  • Cambios bruscos de tiempo.

Pero la palabra por sí misma no indica la intensidad final ni los daños que causará el sistema.

Ciclogénesis y borrasca no significan exactamente lo mismo


Los términos están relacionados, pero no son equivalentes.

La borrasca es el sistema de bajas presiones.

La ciclogénesis es el proceso mediante el cual ese sistema nace o se profundiza.

Una comparación sencilla:

borrasca = el sistema

ciclogénesis = su formación o intensificación


Por eso puede decirse que una borrasca está experimentando una ciclogénesis rápida.

Cómo se forma una borrasca


Las borrascas extratropicales suelen desarrollarse en regiones donde existen importantes diferencias entre masas de aire.

Por ejemplo:

aire relativamente frío al norte + aire más cálido al sur

Ese contraste crea una zona con un fuerte gradiente horizontal de temperatura.

La atmósfera intenta redistribuir esa energía y pueden desarrollarse perturbaciones capaces de crecer hasta convertirse en borrascas.

El contraste entre aire frío y cálido es fundamental


Una de las claves está en la llamada baroclinicidad.

Aunque el término parece complejo, expresa una idea bastante intuitiva: existen fuertes diferencias horizontales de temperatura y densidad dentro de la atmósfera.

Las latitudes medias poseen condiciones especialmente favorables porque allí interactúan con frecuencia:

  • Masas de aire polar.
  • Aire marítimo.
  • Aire subtropical.
  • Corrientes atmosféricas de gran velocidad.

Cuanto más marcado es ese contraste, más energía potencial existe para alimentar determinadas borrascas.

El papel de la corriente en chorro


No basta con observar lo que ocurre cerca del suelo.

A varios kilómetros de altura circula la corriente en chorro, una banda de vientos muy intensos que puede desempeñar un papel decisivo en el desarrollo de las borrascas.

Determinadas configuraciones del chorro favorecen la divergencia del aire en niveles altos.

Cuando se retira aire de la columna atmosférica situada sobre una zona, puede favorecerse una caída de la presión en superficie.

Si las condiciones acompañan, comienza a profundizarse la borrasca.

Qué sucede cuando la presión empieza a bajar


Una borrasca posee una presión atmosférica inferior a la de las zonas circundantes.

Cuando su presión central disminuye, se dice que la borrasca se profundiza.

Esto puede intensificar el gradiente de presión entre distintas zonas.

Y ese gradiente es fundamental para el viento.

De manera simplificada:

mayor diferencia de presión en una distancia pequeña → potencial para vientos más intensos

Por eso durante el desarrollo de una borrasca puede aumentar considerablemente el viento.

Por qué gira una borrasca


El aire tiende a desplazarse por las diferencias de presión, pero la rotación de la Tierra modifica su trayectoria.

En el hemisferio norte, la circulación alrededor de una borrasca es, en términos generales, antihoraria.

En el hemisferio sur, el sentido es horario.

La circulación real no forma un círculo perfecto, y cerca del suelo interviene además el rozamiento.

Cómo aparecen los frentes


Las borrascas extratropicales suelen estar asociadas con sistemas frontales.

Pueden aparecer:

  • Frente cálido.
  • Frente frío.
  • Frente ocluido.

El frente cálido marca la zona por la que avanza aire relativamente cálido.

El frente frío señala el avance de aire más frío.

Estos límites entre masas de aire pueden organizar extensas áreas de nubes y precipitaciones.

Por eso una borrasca no consiste únicamente en un centro de baja presión: puede poseer una estructura de cientos o miles de kilómetros.

Las fases principales de una borrasca


Aunque cada situación atmosférica tiene sus particularidades, una borrasca extratropical puede pasar por varias etapas.

FaseQué ocurre
InicioAparece una perturbación en una zona con contraste de masas de aire
DesarrolloLa presión baja y se organizan los frentes
ProfundizaciónLa borrasca se intensifica
MadurezEl sistema alcanza una estructura bien desarrollada
OclusiónEl frente frío alcanza progresivamente al cálido
DebilitamientoLa borrasca pierde energía y la presión puede volver a subir

Una ciclogénesis explosiva se refiere especialmente a la velocidad con la que se produce la profundización.

Qué es una ciclogénesis explosiva


Una ciclogénesis explosiva es la intensificación extraordinariamente rápida de una borrasca extratropical.

El elemento decisivo no es:

  • Que llueva muchísimo.
  • Que nieve.
  • Que haya rayos.
  • Que la borrasca tenga un nombre.
  • Que cause daños.

El criterio meteorológico se basa fundamentalmente en la rapidez del descenso de la presión central durante un periodo determinado.

Este proceso también se conoce popularmente mediante expresiones como bomba meteorológica o, especialmente en inglés, bomb cyclone.

Cuándo se considera explosiva una ciclogénesis


La referencia clásica es una caída de aproximadamente:

24 hPa en 24 horas a 60° de latitud

Pero esa cifra no debe utilizarse de forma rígida en cualquier punto del planeta.

El criterio se normaliza teniendo en cuenta la latitud.

De forma simplificada, el umbral puede expresarse como:

24 × sen(latitud) / sen(60°)

hectopascales en 24 horas.

Por eso en latitudes inferiores a 60 grados no hacen falta necesariamente 24 hPa de caída para alcanzar el criterio equivalente.

Umbral aproximado según la latitud

LatitudDescenso aproximado en 24 h
60°24 hPa
55°22,7 hPa
50°21,2 hPa
45°19,6 hPa
40°17,8 hPa
35°15,9 hPa
30°13,9 hPa

Estos valores sirven para entender por qué decir simplemente “24 milibares en 24 horas” es una simplificación.

El criterio original está normalizado respecto a la latitud.

Qué significa hPa


hPa significa hectopascal, la unidad que se utiliza habitualmente para expresar la presión atmosférica.

En meteorología también sigue siendo frecuente encontrar la palabra milibar.

A efectos prácticos:

1 hPa = 1 milibar

Por eso leer:

“la presión cayó 20 milibares”

y:

“la presión cayó 20 hPa”

expresa la misma variación numérica.

Un ejemplo sencillo de ciclogénesis explosiva


Imaginemos una borrasca cuya presión central es inicialmente:

1.000 hPa

Veinticuatro horas después se encuentra en:

978 hPa

La caída ha sido de:

22 hPa en 24 horas.

A una latitud cercana a 50°, donde el umbral normalizado ronda los 21 hPa, una profundización de ese orden podría satisfacer el criterio de ciclogénesis explosiva.

En cambio, limitarse a aplicar siempre la regla de 24 hPa llevaría a interpretar incorrectamente la situación.

Por qué se ajusta el criterio con la latitud


El efecto de la rotación terrestre sobre el movimiento atmosférico cambia con la latitud.

Por eso no resulta adecuado utilizar exactamente el mismo valor en cualquier lugar.

La normalización permite comparar procesos de profundización rápida que ocurren en distintas latitudes utilizando una referencia meteorológicamente más coherente.

Ese detalle es esencial para entender correctamente qué convierte una ciclogénesis en explosiva.

“Explosiva” describe la velocidad, no necesariamente la violencia


Este es posiblemente el matiz más importante.

Una borrasca se denomina explosiva porque su presión disminuye muy rápidamente.

La palabra no significa automáticamente:

  • Huracán.
  • Catástrofe.
  • Temporal histórico.
  • Vientos extremos en tierra.
  • Inundaciones.

Puede desarrollarse una ciclogénesis explosiva muy lejos de la costa y causar impactos relativamente limitados sobre zonas pobladas.

También puede ocurrir que una borrasca que no alcance formalmente ese criterio provoque consecuencias muy importantes.

Una presión muy baja tampoco basta


Imaginemos una borrasca que alcanza:

950 hPa

Puede parecer extremadamente profunda.

Pero si necesitó varios días para pasar, por ejemplo, de 1.000 a 950 hPa, la presión final por sí sola no demuestra que haya experimentado ciclogénesis explosiva.

El criterio analiza principalmente:

cuánto ha caído la presión + en cuánto tiempo + a qué latitud

No únicamente la presión mínima final.

Una borrasca de 980 hPa podría sufrir ciclogénesis explosiva


También puede ocurrir la situación contraria.

Una borrasca podría terminar con una presión menos espectacular, pero haber caído con una rapidez suficiente para superar el criterio correspondiente.

Por eso:

presión mínima y velocidad de profundización son conceptos diferentes.

Esta distinción evita interpretar cualquier borrasca muy profunda como una ciclogénesis explosiva.

Por qué algunas borrascas se profundizan tan rápidamente


Para que se produzca una intensificación explosiva suelen combinarse varios ingredientes atmosféricos favorables.

Entre ellos:

  • Fuerte contraste de temperatura.
  • Configuración favorable de la corriente en chorro.
  • Transporte de aire cálido y húmedo.
  • Procesos dinámicos en niveles altos.
  • Liberación de calor asociada a la condensación.
  • Interacción adecuada entre perturbaciones de distintos niveles atmosféricos.

No existe un único mecanismo aislado.

La rápida profundización aparece cuando varias piezas del sistema atmosférico se refuerzan entre sí.

El océano puede proporcionar energía y humedad


Muchas ciclogénesis intensas se desarrollan sobre el océano.

Un mar relativamente templado puede proporcionar:

  • Humedad.
  • Calor.
  • Energía para los procesos de condensación.

Cuando el vapor de agua se condensa en las nubes libera calor latente.

Ese proceso puede contribuir a intensificar determinados sistemas, aunque la dinámica de una borrasca extratropical no se reduce únicamente a la temperatura del mar.

Por qué el Atlántico Norte es una zona favorable


El Atlántico Norte reúne varios ingredientes especialmente propicios durante determinadas épocas del año:

  • Grandes diferencias entre aire frío y cálido.
  • Una corriente en chorro frecuentemente intensa.
  • Una sucesión habitual de perturbaciones.
  • Grandes superficies oceánicas que aportan humedad.

Por eso las borrascas atlánticas forman parte de la meteorología habitual de Europa occidental.

Algunas se desarrollan lentamente.

Otras pueden experimentar una profundización extraordinariamente rápida.

En qué época son más frecuentes


Las ciclogénesis explosivas de latitudes medias son particularmente características de los meses fríos, cuando los contrastes térmicos pueden ser más acusados.

En el Atlántico Norte, otoño e invierno ofrecen con frecuencia condiciones favorables para borrascas muy profundas.

Eso no significa que no puedan producirse procesos intensos en otras épocas.

La atmósfera no sigue una regla de calendario absoluta.

Qué tiempo puede provocar una ciclogénesis explosiva


Dependiendo de su trayectoria, extensión y posición respecto a una zona concreta, puede producir:

  • Viento muy fuerte.
  • Oleaje importante.
  • Lluvias intensas o persistentes.
  • Nevadas en determinadas masas de aire.
  • Descenso o ascenso brusco de temperaturas.
  • Temporal marítimo.
  • Problemas en transportes.

Sin embargo, ninguno de estos efectos puede deducirse exclusivamente de la etiqueta «ciclogénesis explosiva».

Para valorar el riesgo hace falta conocer dónde estará la borrasca y cómo se distribuirán sus frentes y vientos.

Por qué puede hacer mucho viento


El viento responde en buena medida a las diferencias de presión.

En un mapa meteorológico, las líneas que unen puntos con la misma presión se denominan isobaras.

Cuando aparecen muy juntas existe un fuerte gradiente de presión.

Una borrasca que se profundiza rápidamente puede crear diferencias importantes de presión con las zonas de su entorno.

Eso favorece vientos intensos.

Pero el viento máximo no tiene por qué encontrarse exactamente en el centro de la borrasca.

Las isobaras juntas son una pista importante


En un mapa:

isobaras muy separadas → gradiente menor

isobaras muy juntas → gradiente mayor


Por eso la imagen de una borrasca profunda con numerosas isobaras muy agrupadas suele indicar un campo de viento potente.

Aun así, para determinar el viento que afectará a un lugar concreto hay que considerar:

  • Posición.
  • Relieve.
  • Dirección del flujo.
  • Evolución del sistema.
  • Condiciones locales.

El centro de la borrasca no siempre tiene el viento más fuerte


Puede parecer lógico pensar que el punto con menor presión es necesariamente el más ventoso.

No funciona exactamente así.

Lo decisivo es el gradiente de presión, no únicamente el valor mínimo.

Determinados sectores alrededor de una borrasca pueden presentar vientos mucho más fuertes que el propio centro.

Por eso saber que una borrasca tiene 960 hPa no basta para estimar el viento en una ciudad.

La trayectoria importa tanto como la intensidad


Una borrasca extremadamente profunda puede pasar lejos de la península y dejar efectos relativamente moderados.

Otra menos profunda puede recorrer una trayectoria mucho más desfavorable y producir:

  • Vientos fuertes.
  • Lluvias intensas.
  • Oleaje significativo.

Para valorar el impacto real deben analizarse conjuntamente:

intensidad + tamaño + trayectoria + velocidad de desplazamiento + frentes + relieve

La etiqueta meteorológica por sí sola no describe el riesgo de cada localidad.

Ciclogénesis explosiva y temporal no son sinónimos


Un temporal describe unas condiciones meteorológicas adversas, normalmente asociadas con fenómenos como viento, lluvia, nieve o mar alterada.

La ciclogénesis explosiva, en cambio, describe un proceso de intensificación atmosférica.

Puede haber:

  • Una ciclogénesis explosiva que genere un temporal.
  • Un temporal sin ciclogénesis explosiva.

Son conceptos relacionados en algunas situaciones, pero diferentes.

Ciclogénesis explosiva y borrasca profunda tampoco son lo mismo

ConceptoQué describe
CiclogénesisFormación o intensificación de una baja
BorrascaSistema de bajas presiones
Borrasca profundaSistema con presión central muy baja
Ciclogénesis explosivaDescenso extremadamente rápido de la presión
TemporalCondiciones meteorológicas adversas
FrenteZona de separación entre masas de aire

Una borrasca profunda puede haber llegado lentamente a esa presión.

Y una borrasca sometida a rápida ciclogénesis se define por la velocidad del cambio, no solamente por el valor final.

Ciclogénesis explosiva y DANA no son lo mismo


Esta confusión es muy frecuente en España.

Una DANA es una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera, asociada a aire frío que ha quedado separado de la circulación general.

Una ciclogénesis se refiere al desarrollo de un sistema ciclónico y al descenso de presión, especialmente en superficie cuando se habla de una borrasca.

Por tanto:

DANA ≠ ciclogénesis explosiva

Pueden existir interacciones complejas entre distintas estructuras atmosféricas, pero los términos describen fenómenos diferentes.

DANA y borrasca tampoco son sinónimos


Una DANA se identifica principalmente por su estructura en altura.

Una borrasca suele reconocerse mediante un mínimo de presión en superficie y su circulación asociada.

Una DANA puede favorecer episodios de lluvias muy intensas sin ser necesariamente una borrasca profunda en superficie.

Por eso no resulta correcto utilizar ambos nombres indistintamente.

Ciclogénesis explosiva y huracán son fenómenos diferentes


Un huracán es un ciclón tropical.

Obtiene gran parte de su energía de procesos relacionados con aguas cálidas, humedad y convección profunda organizada.

Una borrasca extratropical se alimenta fundamentalmente del contraste horizontal entre masas de aire y de la dinámica propia de las latitudes medias.

CaracterísticaCiclogénesis extratropicalHuracán
Zona típicaLatitudes mediasRegiones tropicales y subtropicales
Fuente esencial de energíaContrastes térmicosOcéano cálido y liberación de calor
FrentesHabitualesNo forman parte de su estructura clásica
NúcleoGeneralmente frío en buena parte de su desarrolloCálido
FormaHabitualmente asimétricaMás simétrica cuando está bien organizado
Criterio principal de intensidadPresión, viento y evoluciónVelocidad máxima sostenida del viento

Decir “huracán del Atlántico Norte” para describir cualquier borrasca muy intensa puede resultar visualmente atractivo, pero meteorológicamente confunde sistemas distintos.

¿Puede una borrasca tener vientos de fuerza huracanada?


Sí.

Una borrasca extratropical puede generar localmente vientos de intensidad comparable a determinados umbrales utilizados en ciclones tropicales.

Eso no la convierte automáticamente en un huracán.

El tipo de sistema se define por su estructura y mecanismos de formación, no únicamente por alcanzar una determinada velocidad del viento.

¿Es lo mismo que un “ciclón bomba”?


La expresión ciclón bomba procede de la traducción popular de bomb cyclone.

Hace referencia a una borrasca extratropical que se intensifica con suficiente rapidez para cumplir el criterio de profundización explosiva.

No significa que exista una explosión física.

En español, ciclogénesis explosiva describe con mayor precisión el proceso atmosférico.

Por qué la expresión causa tanta alarma


La palabra explosiva tiene un significado cotidiano muy diferente del meteorológico.

En lenguaje corriente sugiere:

  • Violencia.
  • Destrucción.
  • Algo repentino y peligroso.

En meteorología, describe una tasa muy rápida de profundización de la presión.

Una situación puede merecer atención por sus efectos, pero el término técnico no debería utilizarse por sí solo como escala de peligrosidad.

¿Una ciclogénesis explosiva es siempre peligrosa?


No necesariamente para una población determinada.

Puede desarrollarse:

  • En medio del océano.
  • Lejos de tierra.
  • Con las zonas de viento más intenso alejadas de áreas habitadas.

El riesgo depende de los fenómenos que finalmente alcancen cada territorio.

Por eso una persona situada en España necesita saber mucho más que:

“hay una ciclogénesis explosiva en el Atlántico”.

Necesita conocer:

  • Trayectoria.
  • Viento previsto.
  • Lluvia.
  • Oleaje.
  • Avisos para su zona.

¿Puede causar daños graves?


Sí, cuando una borrasca muy intensa afecta de manera directa a zonas pobladas puede producir impactos importantes.

Entre los posibles problemas están:

  • Caída de árboles.
  • Daños en cubiertas.
  • Interrupciones del transporte.
  • Problemas en carreteras.
  • Cancelaciones marítimas o aéreas.
  • Cortes eléctricos.
  • Fuerte oleaje costero.

El riesgo procede de los fenómenos meteorológicos concretos, especialmente viento, mar, lluvia o nieve, y no del nombre técnico aislado.

Qué significa la presión central de una borrasca


Cuando se habla de:

970 hPa

950 hPa


se está indicando aproximadamente la presión existente en el centro del sistema.

Como referencia, la presión media al nivel del mar ronda los 1.013 hPa.

Una borrasca de 950 hPa es, por tanto, extraordinariamente profunda.

Pero todavía necesitamos conocer cómo ha evolucionado para determinar si su profundización puede calificarse de explosiva.

La presión más baja no determina por sí sola los daños


Dos borrascas con exactamente:

960 hPa

pueden provocar situaciones completamente diferentes en España.

Una puede permanecer lejos.

Otra puede pasar en una posición muy desfavorable.

Incluso el tamaño del sistema influye.

Por eso no existe una equivalencia del tipo:

960 hPa = determinada velocidad de viento

La atmósfera es más compleja.

Qué sucede después de la profundización


Las borrascas no continúan intensificándose indefinidamente.

Tras alcanzar la madurez, la estructura frontal puede evolucionar hacia la oclusión.

El sistema comienza progresivamente a perder el contraste térmico que contribuía a alimentarlo.

Entonces puede:

  • Dejar de profundizarse.
  • Mantenerse durante un tiempo.
  • Empezar a rellenarse.

En meteorología se habla de que una baja se rellena cuando su presión central aumenta y el sistema va debilitándose.

Por qué algunas borrascas reciben nombre


Las borrascas de gran impacto potencial pueden recibir nombres dentro de los sistemas establecidos para facilitar:

  • Comunicación.
  • Seguimiento.
  • Identificación.
  • Transmisión de avisos.

Pero recibir un nombre no significa que haya experimentado una ciclogénesis explosiva.

Y experimentar una profundización explosiva tampoco depende de tener nombre.

Son criterios diferentes.

Cómo interpretar una noticia sobre ciclogénesis explosiva


Cuando leas que se está formando una, fíjate en cuatro datos antes de sacar conclusiones:

  1. Dónde se encuentra el centro de la borrasca.
  2. Cuánto se espera que caiga la presión y en cuánto tiempo.
  3. Qué trayectoria seguirá.
  4. Qué fenómenos están previstos realmente en tu zona.

La palabra «explosiva» explica cómo evoluciona la borrasca.

Los otros datos explican si debe preocuparte donde estás.

Qué significa “profundización rápida”


La presión de una borrasca puede disminuir de forma gradual o acelerarse extraordinariamente.

Cuando los meteorólogos hablan de profundización, describen esa caída de la presión central.

Por ejemplo:

1.005 → 995 hPa

indica una profundización de 10 hPa.

Si ocurre en 24 horas, la velocidad de desarrollo es una.

Si ocurre en seis horas, la evolución resulta mucho más rápida.

El tiempo es inseparable del dato de presión.

Las predicciones pueden cambiar


Las borrascas que experimentan una intensificación rápida son sistemas dinámicos.

Pequeñas diferencias en:

  • Trayectoria.
  • Momento de máxima profundización.
  • Posición del chorro.
  • Desarrollo frontal.

pueden modificar dónde se encuentran los vientos o precipitaciones más intensos.

Por eso no resulta útil fijarse únicamente en una predicción realizada varios días antes.

Lo relevante para la población son las condiciones previstas para cada zona a medida que se acerca el episodio.

Las claves para entender una ciclogénesis de un vistazo


Si necesitas identificar el fenómeno, recuerda estas diferencias:

Ciclogénesis
Proceso de formación o desarrollo de una baja presión.

Ciclogénesis explosiva
Profundización extremadamente rápida que supera un criterio relacionado con la caída de presión en 24 horas y ajustado a la latitud.

Borrasca profunda
Borrasca con presión central muy baja, independientemente de la velocidad con la que llegó a ella.

Temporal
Periodo de condiciones meteorológicas adversas.

DANA
Depresión aislada en niveles altos.

Huracán
Ciclón tropical con una estructura y mecanismo energético diferentes.

Qué determina realmente si una ciclogénesis será importante en España


Para valorar sus efectos sobre España hay que considerar conjuntamente:

  • Trayectoria de la borrasca.
  • Distancia respecto a la Península.
  • Profundidad del centro.
  • Gradiente de presión.
  • Distribución del viento.
  • Posición de los frentes.
  • Cantidad y duración de las precipitaciones.
  • Oleaje.
  • Relieve.

Esto explica por qué dos sistemas etiquetados como ciclogénesis explosiva pueden dejar consecuencias muy diferentes.

Uno puede convertirse en un gran temporal.

Otro puede tener su máxima intensidad sobre el océano y llegar posteriormente mucho más debilitado.

Ciclogénesis explosiva: la definición que conviene recordar


La forma más precisa de explicarla en pocas palabras es:

Una ciclogénesis es el proceso mediante el cual se forma o intensifica una borrasca. Se considera explosiva cuando la presión central disminuye a una velocidad excepcionalmente alta, con una referencia de unos 24 hPa en 24 horas a 60° de latitud y un umbral equivalente ajustado para otras latitudes.

Por tanto, tres ideas evitan casi todas las confusiones:

  • No toda ciclogénesis es explosiva.
  • Una borrasca muy profunda no necesariamente se ha profundizado explosivamente.
  • Una ciclogénesis explosiva no determina por sí sola la gravedad del tiempo en un lugar concreto.

La ciclogénesis describe uno de los mecanismos fundamentales mediante los que nacen y evolucionan las borrascas de nuestras latitudes. Cuando esa evolución es explosiva, lo extraordinario es la rapidez con la que cae la presión, no una supuesta “explosión” atmosférica. Para saber si ese proceso acabará traduciéndose en un episodio peligroso, el dato decisivo ya no es solo cuánto se profundiza la borrasca, sino dónde pasa y qué viento, lluvia, nieve o oleaje provoca realmente sobre el territorio.


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