En los últimos tiempos, cada vez se escuchan más casos de cuentas de Instagram hackeadas, accesos no autorizados y robos de información privada. No solo se trata de famosos o grandes marcas: los ataques también afectan a perfiles personales y pequeños negocios que, de un día para otro, se encuentran sin acceso a su cuenta. Para evitar este tipo de sustos, es fundamental ir un paso más allá de la típica contraseña y activar la seguridad en dos pasos en Instagram.
Este sistema añade una barrera extra que complica enormemente el trabajo a los ciberdelincuentes y te ayuda a mantener a salvo tu contenido, tus conversaciones y tus datos personales.
¿Qué es la seguridad en dos pasos en Instagram y por qué es tan importante?
La seguridad o autenticación en dos pasos en Instagram (también llamada verificación en dos pasos o doble autenticación) es una función que añade un segundo requisito para iniciar sesión. Es decir, ya no basta solo con saber tu contraseña, sino que también será necesario introducir un código de verificación adicional que se genera solo para ti y por un tiempo limitado.
Este sistema se basa en la idea de que, aunque alguien consiga tu contraseña, lo tenga muy difícil para pasar ese segundo filtro. Por eso, la doble autenticación se ha convertido en una de las medidas de seguridad más recomendadas en prácticamente todas las plataformas importantes: redes sociales, correo electrónico, banca online, etc.
En el caso concreto de Instagram, la autenticación en dos pasos te protege frente a intentos de acceso desde dispositivos desconocidos. Cada vez que alguien (tú u otra persona) trate de entrar en tu cuenta desde un móvil, tablet u ordenador donde no hayas iniciado sesión antes, Instagram te pedirá ese código extra para confirmar que realmente eres tú.
¿Por qué están aumentando los robos de cuentas en Instagram?
En los últimos meses se ha disparado la cantidad de ciberataques dirigidos a cuentas de Instagram. Detrás de estos ataques hay varios intereses: robar datos personales, acceder a conversaciones privadas, estafar a tus contactos, suplantar tu identidad para pedir dinero o incluso secuestrar la cuenta y exigir un pago a cambio de devolverla.
Esta situación afecta tanto a personas anónimas como a pequeños comercios o marcas que usan Instagram para vender o comunicarse con sus clientes. Para un negocio, perder el control de su perfil puede suponer una pérdida de imagen, de clientes y de ventas. Para un usuario particular, el problema puede ser igual de grave si el atacante tiene acceso a información sensible o a datos que preferirías mantener en privado.
El problema se agrava porque muchos usuarios reutilizan la misma clave en diferentes servicios, o usan contraseñas fáciles de adivinar (fechas de cumpleaños, nombres de mascotas, combinaciones muy simples…). Si a esto le sumamos técnicas como el phishing (falsos formularios de inicio de sesión), los ataques de fuerza bruta o la compra y venta de bases de datos con contraseñas filtradas, entenderás por qué es tan importante reforzar tu seguridad.
¿Cómo funciona la autenticación en dos pasos en Instagram?
La autenticación en dos pasos se basa en combinar algo que sabes (tu contraseña) con algo que tienes (tu móvil, una app de autenticación, tu número de teléfono). De esta forma, un atacante necesitaría ambas cosas para entrar, lo que en la práctica resulta muchísimo más complicado.
Instagram ofrece varios métodos para ese segundo paso de verificación. Todos ellos buscan confirmar que eres tú quien está intentando entrar en la cuenta, pidiéndote un código único que se genera en el momento. Este código puede llegar por SMS, por una aplicación específica de autenticación o incluso mediante códigos de recuperación que puedes guardar por si algún día pierdes el móvil.
En la práctica, cada vez que intentes iniciar sesión en un dispositivo nuevo, Instagram te pedirá que introduzcas la contraseña y el código de seguridad. Si todo coincide, el inicio de sesión se completa y ese dispositivo se puede considerar “de confianza” (hasta que borres la sesión o cambies de móvil, por ejemplo).
¿Cómo activar paso a paso la seguridad en dos pasos en Instagram?
Activar la autenticación en dos pasos en Instagram es bastante sencillo y solo te llevará unos minutos. Aun así, conviene seguir bien todos los pasos para no dejar nada a medias y asegurarte de que el sistema queda correctamente configurado.
- Abre la app de Instagram en tu móvil e inicia sesión con tu cuenta si aún no lo has hecho. Asegúrate de que estás en el perfil correcto, sobre todo si gestionas varias cuentas.
- Ve a tu perfil y toca el icono de menú en la esquina superior derecha (las famosas tres líneas horizontales, también llamado “menú hamburguesa”). Esto abrirá el panel lateral con todas las opciones.
- En ese panel, pulsa sobre la opción de Configuración. Dependiendo de la versión de la app, puede aparecer como “Configuración y actividad” o similar, pero siempre estará en esa zona del menú.
- Dentro de la configuración, desplázate hacia abajo hasta encontrar el apartado llamado Seguridad. Aquí se concentran todas las opciones relacionadas con protecciones y accesos a tu cuenta.
- En el menú de seguridad, busca la opción “Autenticación en dos pasos” o “Seguridad en dos pasos”. En algunas versiones puede aparecer con un nombre ligeramente diferente, pero siempre hará referencia a esta función de verificación adicional.
- Al pulsar ahí, se abrirá una pantalla donde Instagram te mostrará una breve explicación y te permitirá elegir el método de verificación que prefieras. Aquí es donde tendrás que decidir si quieres recibir códigos a través de una app de autenticación, por mensaje de texto (SMS), o combinar varios métodos.
Una vez completes esos pasos iniciales, Instagram te guiará con instrucciones en pantalla para terminar la configuración. Es importante que sigas lo que te pida en cada momento y que verifiques correctamente el método elegido (introducir el código recibido, confirmar el número de teléfono, enlazar la app de autenticación, etc.).
Métodos de seguridad disponibles: app de autenticación y SMS
Cuando llegas a la pantalla de configuración de la doble autenticación, Instagram te deja escoger entre varios métodos de seguridad. Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero lo ideal es que actives al menos uno y, si es posible, más de uno para tener un “plan B” si algo falla.
1. Aplicación de autenticación
La opción de aplicación de autenticación suele ser la más recomendable por seguridad. Consiste en usar una app externa que genera códigos temporales que van cambiando cada pocos segundos. Entre las más populares están Google Authenticator y Microsoft Authenticator, aunque hay otras alternativas similares.
El funcionamiento es simple: instalas la app en tu móvil, la vinculas con tu cuenta de Instagram y, a partir de ese momento, cada vez que tengas que completar un inicio de sesión, abres la app y miras el código que se está generando en ese momento. Copias ese código en Instagram y, si coincide, te deja pasar.
Para activarlo, Instagram suele detectar automáticamente si tienes instalada alguna app de autenticación compatible. Si no la tienes, te sugerirá que la descargues. A continuación, tendrás que seguir las instrucciones para enlazar tu cuenta, normalmente escaneando un código QR o introduciendo una clave manual.
Este método es muy seguro porque los códigos se generan directamente en tu dispositivo y no viajan por SMS ni por correo. Incluso si alguien tuviera acceso a tu número de teléfono, no podría ver los códigos que se están creando en tu app de autenticación.
2. Mensaje de texto (SMS)
La alternativa más popular, y también muy cómoda, es usar el mensaje de texto como método de verificación. Aquí lo que haces es vincular tu cuenta de Instagram a un número de teléfono móvil y, cada vez que intentes iniciar sesión desde un dispositivo nuevo, la plataforma te envía un SMS con un código de un solo uso.
Para configurarlo, dentro de la sección de autenticación en dos pasos selecciona la opción “Mensaje de texto” e introduce el número de teléfono que quieras utilizar. Instagram te mandará un SMS con un código que tendrás que escribir en la app para demostrar que ese número es tuyo. Una vez validado, cada nuevo inicio de sesión requerirá que introduzcas el código que te llegue por SMS.
Aunque el SMS no es tan robusto como una app de autenticación (pueden existir problemas de cobertura, retrasos o, en escenarios muy concretos, ataques dirigidos a la línea telefónica), sigue siendo una medida de seguridad mucho mejor que no tener nada. Sobre todo, es muy útil para quienes no quieren depender de aplicaciones adicionales.
¿Qué ocurre después de activar la autenticación en dos pasos?
Una vez que tengas la seguridad en dos pasos configurada, el funcionamiento diario de tu cuenta apenas cambia. Seguirás entrando de forma normal en los dispositivos que ya tenías conectados, pero verás cambios cuando intentes iniciar sesión desde un lugar nuevo.
Cuando abras Instagram en un móvil o navegador donde no hayas entrado antes con tu cuenta, el proceso será el siguiente: primero introduces tu nombre de usuario y tu contraseña, y después Instagram te pedirá que escribas el código de verificación que se ha enviado a tu número de teléfono o que aparece en tu app de autenticación.
Si el código es correcto y no ha expirado (suelen tener una duración muy corta), Instagram te dará acceso y, normalmente, marcará ese dispositivo como seguro. Eso significa que no tendrás que introducir códigos cada vez que entres desde ese mismo móvil, salvo que cierres sesión, borres la app o haya cambios importantes en tu cuenta.
Si alguien intenta entrar en tu cuenta desde un dispositivo desconocido y no dispone de ese segundo factor de autenticación, no podrá completar el inicio de sesión, aunque acierte con la contraseña. De esta manera, reduces muchísimo la probabilidad de que un atacante se haga con tu perfil.
Consejos extra para blindar tu cuenta de Instagram
La autenticación en dos pasos es un pilar clave, pero no es la única medida que deberías tener en cuenta. Si quieres que tu cuenta esté realmente bien protegida, te conviene aplicar algunas buenas prácticas de seguridad adicionales que complementen este sistema.
- Elige una contraseña larga y compleja, con letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Evita datos obvios como tu nombre, el de tu pareja o fechas importantes.
- No reutilices la misma clave en varias plataformas. Si un servicio sufre una filtración, un atacante podría probar esa contraseña en tu cuenta de Instagram. Lo ideal es que cada servicio tenga su propia contraseña.
- Utiliza un gestor de contraseñas para guardar y generar claves seguras. De esta forma, no tendrás que recordarlas todas y podrás crear contraseñas mucho más fuertes.
- Revisa de vez en cuando los dispositivos con sesión iniciada desde la sección de seguridad de Instagram. Si ves alguno que no reconoces, cierra la sesión inmediatamente.
- Desconfía de supuestos mensajes de Instagram pidiéndote tus datos de acceso. Es muy frecuente que los atacantes usen correos o mensajes falsos (phishing) para robar credenciales. Siempre es mejor entrar a la app directamente en lugar de pinchar en enlaces sospechosos.
- Ten cuidado con las aplicaciones de terceros que solicitan acceso a tu cuenta. Antes de autorizar nada, revisa bien si se trata de una herramienta fiable y necesaria. Si ya no usas una app conectada a tu perfil, revoca su acceso.
¿Cuándo conviene usar app de autenticación y cuándo SMS?
Elegir entre una aplicación de autenticación o el SMS depende en parte de tus hábitos y en parte del nivel de seguridad que quieras conseguir. Lo ideal, siempre que puedas, es apoyar la seguridad en una app de autenticación porque es menos vulnerable a ciertos tipos de ataques relacionados con las líneas móviles.
La app de autenticación es muy recomendable si sueles viajar, cambias de SIM con frecuencia o temes que alguien pueda manipular tu número de teléfono (por ejemplo, solicitando un duplicado de tarjeta SIM). En estos casos, que los códigos se generen directamente en tu dispositivo mediante una app independiente añade una capa de tranquilidad.
El SMS, por su parte, es una opción muy cómoda para quienes quieren algo rápido y sencillo de entender. No hace falta instalar nada: basta con asociar un número de teléfono. Si no quieres complicarte demasiado, puedes empezar con esta opción y, más adelante, dar el salto a una app de autenticación cuando te sientas más cómodo.
Sea cual sea tu elección, lo importante es no dejar la cuenta expuesta. Tener activada la doble autenticación, aunque sea solo con SMS, supone una diferencia enorme frente a no tener ningún método adicional.
¿Qué hacer si pierdes tu móvil o cambias de dispositivo?
Una de las preocupaciones más habituales con la autenticación en dos pasos es qué ocurre si pierdes el móvil, te lo roban o cambias de dispositivo. Para evitar sustos, es esencial que, al configurar la seguridad en dos pasos, guardes también métodos de recuperación.
Instagram permite generar una serie de códigos de respaldo que puedes anotar y conservar en un lugar seguro (por ejemplo, impresos y guardados en casa, o en un gestor de contraseñas). Esos códigos funcionan como llaves de emergencia: si en algún momento no puedes recibir el código por SMS o no tienes acceso a tu app de autenticación, podrás iniciar sesión usando uno de esos códigos de respaldo.
Si cambias de móvil y usas app de autenticación, tendrás que transferir o volver a configurar esa app en el nuevo dispositivo. Algunas aplicaciones permiten exportar tus cuentas de autenticación de un teléfono a otro de manera relativamente sencilla; en otros casos tendrás que seguir el proceso de vinculación desde cero. Por eso conviene tener siempre a mano los códigos de respaldo de Instagram.
En el supuesto de que te roben el móvil, lo primero es contactar con tu operador para bloquear la tarjeta SIM y evitar que puedan recibir SMS en tu nombre. Después, cambia cuanto antes las contraseñas de tus servicios importantes, incluida Instagram, desde otro dispositivo de confianza.
¿Por qué los pequeños negocios y cuentas personales también deben activarla?
Aunque pueda parecer que solo las cuentas con miles de seguidores están en el punto de mira, la realidad es que los ataques se dirigen también a perfiles personales y pequeños negocios. Muchas veces, estos perfiles son objetivos fáciles porque no suelen aplicar medidas de seguridad avanzadas.
Un pequeño comercio puede ver cómo, de la noche a la mañana, pierde el acceso a su cuenta, con todas las fotos, mensajes y contactos que ha ido acumulando. Recuperar esa cuenta puede ser un proceso largo y no siempre tiene éxito, por lo que prevenir el problema es infinitamente mejor que intentar arreglarlo después.
Las cuentas personales tampoco están exentas de riesgos. Además de la pérdida de acceso, un atacante puede usar tu perfil para enviar mensajes engañosos a tus amigos o seguidores, pedir dinero, compartir enlaces maliciosos o publicar contenido comprometido en tu nombre. El impacto emocional y reputacional puede ser considerable.
Por todo ello, activar la doble autenticación no es solo una recomendación “para grandes cuentas”, sino una medida básica que cualquier usuario debería tener en marcha para dormir más tranquilo y reducir al mínimo la posibilidad de sufrir un hackeo.
Contar con la autenticación en dos pasos de Instagram activa supone hoy en día casi un requisito imprescindible para mantener tu cuenta bajo control. Combinada con una buena contraseña, revisiones periódicas de seguridad y algo de sentido común frente a mensajes sospechosos, se convierte en una defensa muy sólida frente al robo de cuentas.
Dedicar unos minutos a configurarla ahora puede ahorrarte muchos quebraderos de cabeza más adelante, tanto si usas Instagram por ocio como si es una pieza clave de tu negocio. Comparte la guía y otros usuarios podrán activar la seguridad en dos pasos de Instagram.
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