Noticia Cómo calibrar y reparar el sensor de proximidad de tu smartphone

Cómo calibrar el sensor de proximidad en el móvil


Puede parecer un detalle mínimo, pero cuando el sensor de proximidad del móvil empieza a fallar la experiencia se vuelve un auténtico suplicio: cuelgas llamadas con la cara, activas el altavoz sin querer, abres menús que ni sabías que existían… y todo solo por acercarte el teléfono a la oreja. La buena noticia es que, en la mayoría de casos, se puede probar a recalibrar, reiniciar o ajustar su funcionamiento antes de tener que pasar por el servicio técnico.

En los últimos años, además, muchos fabricantes han cambiado el clásico sensor óptico por sistemas de proximidad virtuales basados en ultrasonidos y software, que son más baratos y permiten reducir marcos, pero fallan más y requieren ajustes muy finos. Si tu smartphone apaga la pantalla cuando quiere o hace justo lo contrario, aquí tienes una guía muy completa para entender qué está pasando y cómo calibrar y reparar el sensor de proximidad en móviles Android, con especial atención a los modelos de Xiaomi, Redmi y POCO donde el problema es más frecuente.

¿Qué es el sensor de proximidad y cómo funciona realmente?​


En esencia, el sensor de proximidad es un pequeño componente que detecta objetos muy cercanos a la parte frontal del teléfono. Su función principal en un smartphone es apagar la pantalla y desactivar la detección táctil cuando acercas el móvil a la oreja durante una llamada o al reproducir notas de voz en apps como WhatsApp o Telegram, evitando toques involuntarios.

En la mayoría de teléfonos Android actuales, este sensor se ubica en la zona superior frontal del dispositivo, normalmente junto al auricular o integrado bajo el propio panel. En muchos modelos con marcos muy reducidos (como algunos Galaxy o Xiaomi recientes), el sensor está “escondido” dentro de la pantalla, lo que complica algo su calibración y hace que sea más sensible a fundas, protectores y suciedad.

Tradicionalmente, el sensor de proximidad clásico ha sido un sensor óptico de infrarrojos que integra un emisor y un receptor de luz: el emisor lanza un haz infrarrojo hacia el exterior y el receptor mide la luz reflejada en tu cara u otro objeto, calculando si está lo bastante cerca como para apagar la pantalla. Sin embargo, no es el único sistema utilizado.

Tipos de sensores de proximidad y tecnologías relacionadas​


En electrónica y en telefonía móvil se utilizan diferentes tipos de sensores de proximidad con tecnologías variadas. Algunos de ellos se emplean sobre todo en robótica o industria, y otros son habituales en smartphones modernos, bien como sensor principal o como parte de un sistema “virtual”.

Sensor de proximidad fotoeléctrico (infrarrojos)​


El más clásico en móviles es el sensor fotoeléctrico de infrarrojos. Consta de un emisor (LED IR) y un receptor (fotodiodo o fototransistor) que recoge la luz reflejada por lo que haya delante: tu cara, tu mano, una funda, etc. El circuito de salida procesa esa señal y la convierte en un valor que el sistema entiende como “objeto cerca” o “objeto lejos”.

En otros ámbitos, estos sensores pueden usar señales codificadas para distinguir su propio haz infrarrojo del entorno o para trabajar con varios emisores y un solo receptor, como ocurre en robótica. En móviles, se simplifica el sistema, pero la lógica es la misma: si la luz reflejada alcanza cierto umbral, se considera que hay algo pegado al teléfono y se apaga la pantalla.

Sensores de ultrasonidos​


Los sensores ultrasónicos son detectores de proximidad que funcionan con sonido de alta frecuencia, inaudible para el ser humano. Emite pulsos de ultrasonidos, estos rebotan en un objeto y vuelven al micrófono. Midiendo el tiempo y la intensidad del eco, el dispositivo calcula la distancia aproximada.

En robots o máquinas industriales, estos sensores pueden detectar objetos a distancias de varios metros y con materiales muy distintos. En móviles, los sistemas basados en ultrasonidos suelen funcionar a distancias cortas y se apoyan en otros sensores (acelerómetro, giroscopio, micrófonos) y en algoritmos de software para decidir cuándo apagar la pantalla, lo que abre la puerta a más errores de calibración.

Sensores magnéticos y otros sensores cercanos​


En la industria también existen sensores de proximidad magnéticos, capaces de detectar objetos magnéticos a distancias relativamente grandes, incluso a través de ciertos materiales no magnéticos. Están pensados para automatización, finales de carrera, detección de puertas abiertas, etc. En móviles, el sensor magnético aparece sobre todo como brújula digital (magnetómetro) y no como sensor de proximidad, pero conviene no confundirlos.

Además del sensor de proximidad típico, un smartphone moderno integra un conjunto mucho más amplio de sensores: acelerómetro, giroscopio, barómetro, sensor de luz, sensores de batería y temperatura, lector de huellas, sensores biométricos… Todos ellos colaboran para ofrecer funciones avanzadas como rotación automática de pantalla, realidad aumentada, ahorro de energía o desbloqueo biométrico.

Sensores físicos versus sensores de proximidad virtuales​


cómo solucionar problemas con el sensor de proximidad en Android


En muchos móviles Android, sobre todo algunos modelos de Xiaomi, Redmi y POCO, el fabricante ha sustituido el sensor de proximidad físico óptico por un sistema virtual basado en ultrasonidos y otros sensores ya presentes. El caso más conocido es la tecnología de Elliptic Labs (INNER BEAUTY), usada de forma masiva entre 2020 y 2022.

En estos dispositivos, el teléfono emite una señal ultrasónica desde la zona superior de la pantalla hacia el oído del usuario. El micrófono secundario capta el eco de esa señal: si rebota antes de lo previsto o con más intensidad, se interpreta que hay algo muy cerca (tu mejilla u oreja) y el sistema apaga la pantalla. El giroscopio, por su parte, ayuda a detectar el gesto de acercar el móvil a la cabeza y refuerza la decisión de apagar o encender el panel.

Este enfoque tiene ventajas de diseño (menos marcos, menos componentes dedicados, reducción de costes), pero es notablemente más complejo y delicado que un sensor óptico dedicado. Pequeños errores de calibración, cambios en la posición del teléfono, ruido ambiental o determinadas fundas pueden hacer que el sistema no detecte bien tu rostro y la pantalla permanezca encendida durante las llamadas o se apague sin venir a cuento.

Modelos de Xiaomi, Redmi y POCO con más problemas de proximidad​


Los fallos con el sensor de proximidad se han concentrado especialmente en varios modelos de Xiaomi lanzados alrededor de 2020, cuando la marca apostó con fuerza por los sensores virtuales de Elliptic Labs en lugar de sensores ópticos clásicos. Debido a ello, muchos usuarios comenzaron a reportar que el móvil no apagaba la pantalla en las llamadas o que se encendía sola al mínimo movimiento.

Entre los modelos más afectados, tanto en la serie Xiaomi como Redmi y POCO, destacan los siguientes dispositivos, algunos de ellos muy vendidos:

  • Xiaomi Mi 10T
  • Xiaomi Mi 10T Pro
  • Xiaomi Mi 10T Lite
  • Xiaomi Mi Note 10 Lite
  • Redmi Note 10
  • Redmi Note 10 Pro
  • Redmi Note 9
  • Redmi Note 11
  • POCO M4

En muchos de estos móviles, el sensor está integrado bajo la pantalla y depende en gran medida del software de MIUI o HyperOS. De hecho, en 2021 Xiaomi abrió una investigación pública, encuestando a usuarios para conocer con qué frecuencia fallaba el sensor, en qué apps (teléfono, WhatsApp, etc.) y bajo qué circunstancias, con la idea de ajustar el sistema mediante actualizaciones.

Principales síntomas y fallos del sensor de proximidad​


Cuando el sensor de proximidad (físico o virtual) no funciona como debería, los síntomas suelen ser muy parecidos, independientemente del modelo o marca. Lo más habitual es que la pantalla no se apague al pegarte el móvil a la oreja o que lo haga en momentos en los que no debería.

Uno de los errores más comunes es que, al llamar o recibir una llamada, la pantalla permanece encendida y activa al contacto táctil. Al rozar el panel con la mejilla es fácil colgar sin querer, poner la llamada en espera, activar el altavoz, borrar números o incluso entrar en ajustes avanzados. Muchas personas no se dan cuenta de que el problema es el sensor hasta que lo prueban conscientemente.

En otros casos, el problema viene de un mal ajuste de fábrica del sensor de proximidad. En algunos Xiaomi, la configuración por defecto no está bien afinada y el sistema interpreta tarde o mal la distancia al rostro. Esto se traduce en pantallas que se apagan más de la cuenta o que no se encienden cuando alejas el móvil.

También se dan muchos fallos al reproducir notas de voz en WhatsApp o Telegram. El móvil debería cambiar del altavoz externo al auricular cuando pegas el teléfono a la cara y volver al altavoz cuando lo separas. Si la calibración es mala, el audio puede cortarse de golpe, cambiar de altavoz sin motivo o detectarse movimientos inexistentes.

Por último, hay mensajes que confunden a muchos usuarios, como el clásico aviso de “No cubrir la zona del auricular”. Este mensaje no se refiere al sensor de proximidad como tal, sino al altavoz del auricular, advirtiendo de que no lo tapes con la mano, con una funda o con cualquier objeto, ya que eso afecta a la calidad del sonido pero no implica necesariamente un fallo del sensor.

Factores externos que estropean la detección​


Antes de meterse a calibrar o trastear menús ocultos, conviene revisar si el problema está en algo tan simple como suciedad, fundas o protectores mal colocados que interfieren con el sensor. En muchos casos, el fallo es más de “mantenimiento” que de hardware o software.

El sensor de proximidad suele situarse en una zona muy propensa a la suciedad: la parte superior del frontal, justo donde apoyas la oreja. Grasa de la piel, polvo, maquillaje, sudor e incluso restos de geles o sprays pueden quedar adheridos. Con el tiempo, forman una capa que bloquea parcial o totalmente la luz infrarroja o distorsiona las señales ultrasónicas.

Es recomendable limpiar regularmente esa parte del móvil usando un paño de microfibra y, si hace falta, un poco de alcohol isopropílico. Este tipo de alcohol se evapora rápido y no deja residuos. Si la suciedad está muy incrustada, habrá que insistir con cuidado, evitando presionar demasiado la pantalla o introducir líquidos en ranuras.

Otro clásico son las fundas y protectores de pantalla. Cuando no se ajustan perfectamente al modelo, pueden llegar a obstruir la zona exacta donde está el sensor. A veces el recorte del protector tapa parcialmente el área; en otras ocasiones la funda añade un borde grueso que altera la trayectoria de la luz o del sonido. Si sospechas de esto, retira temporalmente funda y protector, haz varias llamadas de prueba y comprueba si el comportamiento mejora.

¿Es necesario calibrar los sensores en Android?​


En la Play Store abundan las apps de diagnóstico que prometen “calibrar todos los sensores de tu móvil” con un solo toque, pero en la práctica las cosas no son tan sencillas. La mayoría de sensores vienen ya calibrados de fábrica y es raro que pierdan sus referencias sin un daño físico o un bug de software.

Además, los parámetros de calibración reales suelen estar almacenados en el propio sistema operativo o en particiones protegidas. Para modificarlos de verdad haría falta acceso root o privilegios de sistema. Las apps corrientes que no piden permisos de superusuario tienen un margen muy limitado para alterar esos valores, así que muchas se limitan a hacer mediciones, resetear cachés o aplicar correcciones internas solo dentro de la propia app.

Por eso, a la hora de calibrar el sensor de proximidad, es más fiable recurrir a herramientas oficiales del sistema, menús de prueba del fabricante (como el menú CIT de Xiaomi) o ajustes para desarrolladores, en lugar de confiar ciegamente en cualquier app milagrosa. Las aplicaciones especializadas pueden ayudar a medir y diagnosticar, pero muy pocas logran un ajuste profundo y permanente del sensor sin acceso avanzado.

¿Cómo ver qué sensores tiene tu móvil y comprobar si funcionan?​


Si quieres saber exactamente qué sensores integra tu smartphone (incluido el de proximidad) y verificar si responden, lo más práctico es usar aplicaciones de diagnóstico como “Sensores Multiherramienta” y similares. Estas apps leen los datos que ofrecen los sensores y los muestran en tiempo real, sin prometer calibraciones mágicas.

Con herramientas de este tipo, como Sensor Box, puedes comprobar si tu dispositivo cuenta con giroscopio, barómetro, magnetómetro, sensor de luz ambiental, proximidad y otros. También te permiten ver si el sensor de proximidad cambia de estado al tapar la parte superior del móvil con la mano, lo que es una buena forma rápida de detectar si, al menos, hay respuesta básica del hardware.

Activar y desactivar el sensor de proximidad en móviles Xiaomi (MIUI)​


En muchos dispositivos Xiaomi con MIUI, existe una opción específica dentro de los ajustes de llamadas del sistema para activar o desactivar el sensor de proximidad. Esta opción ha ido cambiando de lugar e incluso desapareciendo en versiones recientes como MIUI 12.5 y posteriores, pero sigue presente en bastantes modelos con MIUI 11, 12.0.4 y algunas ramas de HyperOS.

Si tu teléfono no apaga la pantalla al llamar, lo primero es comprobar si el sensor está realmente activado en el menú de llamadas. Desde los ajustes de MIUI, dentro de la configuración de aplicaciones del sistema y el apartado de llamadas entrantes, suele aparecer un interruptor para habilitar o deshabilitar el uso del sensor de proximidad durante las llamadas.

Un truco muy útil cuando aparecen fallos es desactivar temporalmente el interruptor, reiniciar el móvil y volverlo a activar. Este ciclo puede “despertar” a la función y hacer que MIUI vuelva a aplicar los parámetros por defecto. Si aun así no se arregla, tendrás que pasar a soluciones más avanzadas como el menú CIT o la recalibración.

Calibrar el sensor de proximidad en Xiaomi con el menú CIT​


Los móviles Xiaomi, Redmi y POCO cuentan con un CIT. Desde él se pueden testar y en algunos casos calibrar sensores y componentes internos, entre ellos el sensor de proximidad. Para acceder, se utiliza un código marcado desde la app de teléfono.

En la mayoría de dispositivos Xiaomi recientes, basta con abrir la app de llamadas e introducir el código *#*#6484#*#*. En cuanto completes el último carácter, sin necesidad de pulsar el botón de llamada, se abrirá automáticamente el menú CIT donde verás una larga lista de pruebas numeradas.

Dentro de este menú, busca la opción llamada “Proximity Sensor Test” o “Proximity sensor”. Según tu modelo y versión de MIUI, puede aparecer con distinto número (en muchos casos, alrededor del 22 o del 27). Una vez dentro, sigue estos pasos básicos para poner a prueba el sensor:

  • Tapa con la mano la parte superior del frontal del móvil, justo donde se sitúa el sensor de proximidad.
  • Observa el valor que aparece en pantalla: si pasa de 5 a 0 al tapar y vuelve a 5 al destapar, el sensor detecta correctamente los cambios.
  • En algunos modelos existe un botón explícito de “Calibrar” dentro de esta pantalla. Púlsalo y sigue las indicaciones.

Si en la prueba el valor no cambia (permanece fijo en 5 o en 0), o no aparece opción de calibración en esa pantalla, revisa si en el menú CIT existe un subapartado de “Additional tools” o “Herramientas adicionales”. Allí puede encontrarse otro menú “Proximity sensor” con más ajustes, donde se permite aumentar la sensibilidad hasta que, al tapar la parte superior del móvil, el valor responda.

Recalibrar el sensor de proximidad paso a paso en MIUI​


En aquellos Xiaomi donde el menú CIT incluye una función específica llamada “Proximity sensor calibration”, es posible llevar a cabo una calibración casi automática. El proceso habitual consiste en limpiar bien la zona del sensor, acceder a CIT con el código *#*#6484#*#* y entrar primero a la prueba de proximidad.

Una vez dentro del test, muchas versiones de MIUI muestran un icono de tres puntos en la esquina superior derecha. Si pulsas ahí, suele aparecer la opción de calibración del sensor. Al seleccionarla, el sistema te pedirá que sitúes el móvil en una posición concreta (normalmente sobre una superficie plana, sin nada delante del sensor) y completará el ajuste en unos segundos.

Tras la calibración, se recomienda reiniciar el teléfono y hacer varias llamadas de prueba para comprobar si el comportamiento ha mejorado. Es importante que, durante el proceso, no haya fundas ni protectores estorbando ni suciedad en la zona del sensor, porque eso podría falsear los nuevos parámetros.

Reiniciar todos los sensores desde las opciones de desarrollador de Android​


Android no ofrece un interruptor directo para “reiniciar solo el sensor de proximidad”, pero sí dispone de un ajuste para desconectar temporalmente todos los sensores del dispositivo (movimiento, proximidad, temperatura, batería, etc.) y volverlos a conectar, lo que en la práctica actúa como un pequeño “reseteo”.

Para usar esta herramienta, primero hay que activar las opciones de desarrollador en el dispositivo. El proceso es similar en casi todas las marcas y versiones de Android: entrar en los ajustes, ir al apartado de información del teléfono y pulsar varias veces sobre el “Número de compilación” hasta que el sistema indique que las opciones de desarrollador se han activado.

Después, desde el menú principal de ajustes, entra en “Sistema” (o el equivalente en tu capa) y abre el nuevo apartado “Opciones de desarrollador”. Dentro, utiliza el buscador superior para localizar la función llamada “Sensores desactivados”. Al activarla, aparecerá en el panel de ajustes rápidos un nuevo icono que permite desconectar todos los sensores del móvil con un toque.

Al pulsar dicho icono, el teléfono apaga por completo la lectura de sensores, incluidos el de proximidad y los de movimiento. Pasados unos segundos, vuelve a tocarlo para reactivarlos. Este ciclo de apagado/encendido suele ser suficiente para corregir comportamientos extraños siempre que el problema no sea un daño físico o un bug de software grave.

Otras soluciones prácticas antes de restaurar el móvil​


Si tras limpiar, revisar fundas, activar el sensor en los ajustes de llamadas, calibrar con el menú CIT y reiniciar los sensores el fallo persiste, todavía hay algunas medidas intermedias que puedes probar antes de dar el salto a un reseteo completo de fábrica.

Una de las primeras es algo tan sencillo como reiniciar el smartphone. A veces, un fallo interno o un proceso “congelado” puede dejar colgado el sistema responsable de gestionar el sensor. Apagar el móvil, esperar unos segundos y volver a encenderlo puede resolver el error sin más complicación.

Otra opción es actualizar el teléfono a la última versión disponible de MIUI, HyperOS o la capa que uses. Muchos problemas con sensores se corrigen vía software, sobre todo en modelos recién lanzados al mercado. En Xiaomi, puedes ir a Ajustes > Sobre el teléfono y pulsar sobre la versión de MIUI/HyperOS para comprobar manualmente si hay actualizaciones pendientes.

También es útil probar el modo seguro de Android. Al arrancar el móvil en modo seguro, todas las aplicaciones de terceros quedan deshabilitadas temporalmente. Si en este modo el sensor de proximidad funciona bien, pero en el arranque normal falla, lo más probable es que alguna app instalada esté interfiriendo. En ese caso, conviene desinstalar las apps más recientes o sospechosas hasta dar con la culpable.

En algunos Xiaomi, además, existe la posibilidad de restablecer únicamente la configuración y los datos de las aplicaciones sin borrar fotos ni archivos personales. Esta opción suele encontrarse en Ajustes > Ajustes adicionales > Restablecer datos de fábrica, donde puedes elegir restablecer solo apps y ajustes. Si un conflicto de configuración estaba afectando al sensor, esta limpieza puede ayudar.

Restablecer por completo el dispositivo y acudir al servicio técnico​


Cuando, a pesar de todos los intentos anteriores, el sensor de proximidad sigue sin responder o lo hace de forma errática, solo quedan dos caminos: hacer un reseteo completo a valores de fábrica o recurrir al servicio técnico autorizado.

Si optas por restaurar el móvil, lo primero es hacer una copia de seguridad de todos tus datos (fotos, vídeos, chats, documentos, etc.). Luego ve a Ajustes > Copia de seguridad y restablecimiento (o equivalente) y selecciona la opción de borrar todo el contenido del teléfono. Este procedimiento devolverá el sistema a su estado inicial, con las versiones de firmware y los parámetros con los que salió de fábrica.

Tras completar el restablecimiento y configurar de nuevo el dispositivo desde cero, conviene probar el sensor de proximidad antes de instalar aplicaciones y de restaurar copias de seguridad pesadas. Si en este estado limpio el sensor sigue fallando, es un indicador bastante claro de que puede haber un problema físico en el componente o un defecto estructural del modelo.

En ese punto, lo más aconsejable es acudir al servicio técnico oficial de la marca o a un SAT de confianza. Si el dispositivo sigue dentro del periodo de garantía legal (en la UE, al menos tres años para defectos de conformidad en compras recientes), y el fallo no está vinculado a golpes, caídas o daños por líquidos, el fabricante debería hacerse cargo de la reparación sin coste. En caso contrario, el técnico te indicará presupuesto y podrás valorar si compensa arreglarlo o plantearte cambiar de móvil.

¿Por qué algunos usuarios prefieren desactivar el sensor de proximidad?​


Puede sonar raro, pero hay gente que prefiere desactivar por completo el sensor de proximidad de su móvil. Los motivos van desde la privacidad hasta la simple comodidad en el uso de notas de voz. En ciertos Xiaomi, ese interruptor existe y se encuentra en el menú de ajustes de llamadas de MIUI.

Una razón frecuente es el temor a que ciertas aplicaciones saquen partido del sensor para registrar patrones de uso, tiempos de exposición a la pantalla o gestos, y utilizar esos datos con fines de analítica o publicidad. Aunque el riesgo real es limitado y está acotado por los permisos de Android, hay usuarios muy celosos de su privacidad que prefieren cortar por lo sano.

Otra motivación proviene de los problemas al reproducir audios de WhatsApp, Telegram y otras apps. Hay quien se queja de que, al mover el móvil o cambiar de mano mientras escucha un audio, el sensor interpreta que se va a acercar el teléfono al oído y cambia al auricular, cortando el sonido o bajando el volumen sin que el usuario lo desee. En esas situaciones, desactivar el sensor de proximidad para llamadas entrantes puede resultar un alivio, siempre que se asuma el riesgo de toques involuntarios durante las conversaciones.

Si decides desactivar el sensor en un Xiaomi compatible, entra en Ajustes > Aplicaciones > Ajustes de aplicaciones del sistema > Ajustes de llamadas > Ajustes de llamadas entrantes y usa el interruptor correspondiente. Más adelante, si empiezas a notar que cuelgas llamadas con la cara o que activas funciones sin querer, siempre puedes volver a activar el sensor y revisar el resto de soluciones explicadas a lo largo de esta guía.

La clave para que el sensor de proximidad no amargue la experiencia está en combinar tres frentes: buen mantenimiento físico del móvil, uso de las herramientas de prueba y calibración que ofrece el fabricante, y actualización periódica del software. En muchos casos bastará con limpiar y ajustar; en otros, habrá que tirar de menús ocultos como el CIT o del interruptor de “Sensores desactivados” en las opciones de desarrollador.

Solo cuando todo eso falla tiene sentido plantearse un reseteo completo o una reparación profesional, sabiendo que, si el modelo monta un sensor de proximidad virtual problemático, puede que la solución definitiva pase por el propio fabricante. Comparte esta guía para que más usuario sepan calibrar el sensor proximidad en el móvil.

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