Noticia Cómo convertir tu tablet vieja en una consola de juegos retro

Convierte tu tablet en un centro de juegos retro


Convertir una tablet antigua en una especie de centro de juegos retro es una de las formas más divertidas y baratas de darle una segunda vida a un dispositivo que, de otro modo, acabaría en un cajón. Aunque tu tablet ya no esté para competir con modelos actuales, sigue teniendo potencia de sobra para mover emuladores, juegos clásicos y títulos poco exigentes que pueden darte horas de entretenimiento.

En tu caso, con una tablet con procesador quad-core de 1,3 GHz, 1 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento (entre memoria interna y tarjeta SD) y una pantalla táctil algo tocada, hay margen para montarte una pequeña consola retro muy apañada. Combinando un teclado barato, un cable OTG y, sobre todo, un buen mando externo, puedes olvidarte casi por completo de la pantalla táctil y centrarte en jugar como si tuvieras una consola portátil de bolsillo.

¿Qué necesito para convertir mi tablet en una consola retro?​


Antes de hablar de juegos y emuladores, conviene tener claro qué hardware y accesorios te harán falta para exprimir al máximo tu tablet antigua. Cuanto más cuides esta parte, mejor será la experiencia y menos notarás las limitaciones del dispositivo.

Especificaciones de tu tablet: ¿son suficientes?​


Tu dispositivo monta un quad-core a 1,3 GHz, 1 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento (8 GB internos más una tarjeta SD). Aunque a día de hoy esas cifras parezcan muy modestas, para el mundo del retro son más que aceptables. Para emular consolas clásicas de 8 y 16 bits, e incluso algunas de 32 bits más antiguas, no vas a tener grandes problemas.

Donde sí hay que ser realistas es en el tema de los juegos exigentes y emuladores de consolas modernas. Con tan poca RAM y un procesador ajustado, es mejor olvidarse de emular consolas en 3D más avanzadas o de jugar a títulos Android muy pesados y recientes. El punto fuerte de tu tablet será todo lo que sea retro, pixel art o poco demandante en recursos.

Problemas con la pantalla táctil y cómo rodearlos​


Comentabas que la parte inferior de la pantalla deja de responder al tacto tras unos minutos, pero que vuelve a funcionar si apagas y enciendes la pantalla (sin apagar del todo la tablet). Esto, a efectos de jugar, es un fastidio importante, porque muchos títulos móviles dependen totalmente de la pantalla táctil.

Sin embargo, como la idea es convertirla en consola retro, puedes minimizar el uso del táctil y apoyarte casi por completo en dispositivos externos como mandos, teclados y ratones. De esta forma, aunque la pantalla falle de vez en cuando, no te arruinará las partidas. Servirá más como simple monitor para ver el juego.

Accesorios clave: teclado, OTG y mandos​


Ya has dado un buen primer paso comprando un teclado barato y un cable OTG para conectarlo a tu tablet. El teclado te ayuda a navegar por menús, escribir contraseñas de WiFi o realizar búsquedas en Google Play o en tus emuladores sin depender tanto de la pantalla táctil.

El accesorio que más mejora la experiencia es un mando externo. Aquí tienes dos opciones principales, cada una con sus ventajas:

  • Mando por cable con OTG: se conecta mediante el adaptador OTG al puerto de la tablet. Suelen ser más baratos, tienen menos latencia y no dependen de batería interna.
  • Mando Bluetooth: se enlaza de forma inalámbrica y te evita cables colgando. Resultan mucho más cómodos para jugar en el sofá o en la cama, y muchos juegos Android los soportan de forma nativa.

Si quieres la experiencia más parecida a una consola portátil retro, un mando Bluetooth tipo gamepad clásico (con cruceta, sticks y botones frontales) es la mejor inversión que puedes hacer. En tablets antiguas suelen funcionar sin problemas siempre que el Bluetooth esté bien soportado por el sistema.

Optimizar tu tablet: sacando el máximo rendimiento​


Antes de llenar la tablet de juegos, merece la pena dedicar un rato a optimizar el rendimiento del dispositivo. Un par de ajustes básicos pueden marcar mucha diferencia en la fluidez de los juegos y en que no se congele o se cierre todo al primer esfuerzo.

Limpieza de apps y almacenamiento​


Con solo 16 GB de almacenamiento total, cada mega cuenta. Deja la tablet lo más limpia posible: desinstala aplicaciones que no uses, borra datos de apps antiguas, limpia la caché y mueve a la tarjeta SD todo lo que se pueda mover. Cuanto más espacio libre tengas, especialmente en la memoria interna, mejor rendirá el sistema y menos problemas tendrás con las instalaciones.

Si el fabricante incluye alguna herramienta de limpieza o administrador de almacenamiento, úsala para eliminar archivos basura, fotografías duplicadas o descargas antiguas que ya no necesitas. La idea es dedicar casi todo el espacio disponible a juegos, ROMs y emuladores.

Ajustes de rendimiento y tasa de refresco​


Muchas capas de personalización en Android incluyen modos tipo “Game Booster” o “Modo juego” que priorizan el rendimiento cuando detectan un videojuego en ejecución. Si tu tablet tiene algo parecido, actívalo para sacarle el máximo partido al procesador.

También es recomendable revisar los ajustes de pantalla y tasa de refresco. Aunque tu tablet seguramente no tenga altas frecuencias como 90 o 120 Hz, puedes ajustar el brillo, el tiempo de apagado automático y otros parámetros para reducir consumo y evitar que se caliente demasiado. Un brillo moderado y desactivar animaciones innecesarias ayudará a que tu CPU quad-core vaya más desahogada.

Juegos Android ligeros y catálogo accesible​


Tu tablet, por muy veterana que sea, sigue teniendo acceso al catálogo de Google Play, y ahí hay una barbaridad de juegos que no necesitan demasiada potencia. La clave está en centrarse en títulos poco exigentes y de estilo retro que funcionen bien con 1 GB de RAM.

Juegos de estilo retro y poco exigentes​


En Google Play abundan los juegos con estética pixel art y mecánicas sencillas que fueron pensados para dispositivos modestos. Suelen pesar poco, consumir pocos recursos y funcionan muy bien aunque el hardware sea antiguo.

Algunos ejemplos de categorías que suelen ir finas en tablets como la tuya son los plataformas 2D, roguelikes sencillos, puzles, RPG retro y juegos independientes minimalistas. No hace falta que el juego sea oficialmente “antiguo”; basta con que no pida gráficos 3D complejos ni efectos avanzados.

Mando Bluetooth y compatibilidad con juegos​


Muchos juegos de Google Play ya vienen preparados para usarse con mandos Bluetooth, lo que te viene de lujo teniendo en cuenta el problema con la pantalla táctil. Antes de instalar un juego, puedes echar un ojo a la descripción y ver si menciona soporte para gamepad o mando externo.

En títulos de acción, lucha, plataformas o conducción, la experiencia con un mando físico es infinitamente mejor. No solo tendrás más precisión, sino que evitarás zonas de la pantalla que no responden bien al tacto y te olvidarás de controles táctiles incómodos.

Aprovechar juegos incluidos con servicios como Netflix​


Si eres suscriptor de Netflix, probablemente no sepas que puedes acceder a su catálogo de videojuegos para móviles sin coste adicional. Entre esos juegos hay algunos de bastante calidad y, en muchos casos, con cierto aire clásico o retro que encaja muy bien con lo que quieres montar.

Dentro del catálogo de Netflix hay títulos que destacan especialmente, como GTA: San Andreas o TMNT: Shredder’s Revenge, que pueden estar disponibles según la región y la compatibilidad de tu dispositivo. GTA: San Andreas es un clásico del mundo abierto que puede ir algo justo en una tablet tan limitada, pero no es imposible si ajustas gráficos y aceptas algún tirón. TMNT: Shredder’s Revenge, por su parte, es un beat ‘em up con estética retro que encaja perfectamente con la idea de consola clásica.

Convertirla en un auténtico centro de emulación retro​


El verdadero salto para transformar tu tablet en una consola retro llega cuando entras en el mundo de los emuladores. Gracias a ellos puedes revivir sistemas completos del pasado, desde consolas de 8 bits hasta algunos sistemas más modernos, según lo que dé de sí tu hardware.

Lemuroid y otros emuladores para Android​


En Google Play tienes opciones muy completas como Lemuroid, un emulador todo en uno que soporta varias consolas clásicas y que está diseñado para ser sencillo de usar. Su interfaz es limpia, se integra bien con mandos externos y, en general, funciona de maravilla en dispositivos modestos como el tuyo.

Además de Lemuroid, existen otros emuladores especializados por sistema (por ejemplo, solo para Super Nintendo, solo para Mega Drive, etc.). Pero si quieres algo práctico y no complicarte, Lemuroid es un gran punto de partida para montar tu colección retro en una sola app.

Qué consolas puedes emular con tu hardware​


Con un procesador quad-core a 1,3 GHz y 1 GB de RAM puedes aspirar a emular sin muchos problemas consolas clásicas de 8 y 16 bits, y algunas de 32 bits menos exigentes. A nivel práctico, esto significa que tu tablet debería manejar con relativa soltura:

  • Consolas de 8 bits: NES, Master System, Game Boy, Game Boy Color.
  • Consolas de 16 bits: Super Nintendo, Mega Drive / Genesis, PC Engine.
  • Portátiles clásicas: Game Boy Advance suele ir bastante bien en este tipo de hardware.

Cuando pasas a consolas en 3D más avanzadas (como PlayStation, Nintendo 64, Dreamcast o similares), las cosas se complican. Algunos juegos de PlayStation original pueden llegar a funcionar, pero es probable que tengas que bajar la resolución y asumir tirones o bajadas de rendimiento. Para N64 o superiores, lo normal es que la experiencia sea irregular, así que la clave estará en centrarte en lo retro 2D o 3D muy sencillo.

Organizar tus ROMs y configurar los controles​


Para que la experiencia sea cómoda, crea en la tarjeta SD una estructura de carpetas clara (por ejemplo, “NES”, “SNES”, “GBA”, etc.) y guarda las ROMs correspondientes dentro de cada una. Así cualquier emulador que utilices podrá detectar tu colección sin que tú tengas que marearte demasiado.

Luego, desde el emulador elegido, configura los controles del mando Bluetooth o del mando por cable. Asigna bien los botones principales (A, B, X, Y, L, R, Start, Select…) y, si el emulador lo permite, guarda varios perfiles para distintos sistemas. Esto te evitará tener que reconfigurar cada vez que cambies de consola.

Jugar a tu PS5 en la tablet con Remote Play​


Cómo convertir tu tablet vieja en una consola de juegos retro


Además de emular consolas antiguas y usar juegos de Android, tu tablet puede servirte también como pantalla secundaria para tu PS5 gracias a la función PS Remote Play. Aunque tu tablet no tenga mucha potencia, en este caso casi todo el trabajo duro lo hace la propia consola.

Cómo funciona PS Remote Play​


PS Remote Play envía por streaming la imagen y el sonido de la PS5 a tu tablet, mientras que ésta envía de vuelta las pulsaciones del mando. Necesitas una buena conexión WiFi, una cuenta de PlayStation y seguir los pasos oficiales para enlazar el dispositivo con la consola.

Una vez todo está configurado, puedes jugar en la tablet mientras otra persona está usando la televisión, algo muy útil si compartes salón. Aunque la cámara y la potencia gráfica de la tablet no sean brillantes, eso da igual, porque lo que se muestra es el vídeo en streaming de la consola.

Limitaciones: latencia y tipo de juegos recomendados​


Eso sí, el gran enemigo de esta configuración es la latencia. En juegos que requieren una respuesta inmediata (lucha competitiva, shooters muy rápidos, etc.), notarás cierto retraso entre lo que haces en el mando y lo que ves en pantalla, lo que puede resultar incómodo.

En cambio, para juegos de aventura, rol, plataformas no muy exigentes o títulos más relajados, PS Remote Play puede ser perfectamente disfrutable incluso en una tablet antigua. No es una solución perfecta, pero para disfrutar de tus juegos de PS5 desde la cama o el sofá, sin monopolizar la televisión, cumple su cometido.

Qué tipo de juegos puedes esperar que funcionen bien​


Con las especificaciones de tu tablet y el enfoque en el juego retro, es importante ajustar las expectativas sobre qué títulos puedes mover con soltura y cuáles es mejor dejar de lado. Si escoges bien, la experiencia puede ser muy satisfactoria.

Juegos que irán sin demasiados problemas​


Todo lo que entre dentro del segmento retro o poco exigente es tu terreno ideal. Aquí se incluyen:

  • Juegos 2D sencillos de Google Play: plataformas clásicos, roguelikes ligeros, shooters 2D, etc.
  • Emulación de consolas de 8 y 16 bits: como NES, SNES, Mega Drive o Game Boy.
  • Game Boy Advance y algunas consolas de 32 bits: casi todos los títulos GBA irán bastante bien.
  • Juegos indie recientes con estética pixel art: suelen estar muy bien optimizados.

También podrás disfrutar de muchos juegos de Netflix y de otros servicios siempre que no sean demasiado pesados ni estén pensados para hardware muy moderno. La clave es probar y quedarte con aquellos que se sienten fluidos y sin tirones constantes.

Juegos que pueden ir muy justos o directamente mal​


Con un hardware tan discreto, lo normal es que juegos 3D modernos y muy detallados funcionen con dificultades, si es que llegan a ejecutarse. En estos casos, aunque logres iniciarlos, la experiencia puede ser frustrante por los bajones de rendimiento, cierres inesperados o pantallas congeladas.

En el terreno de la emulación, consolas como Nintendo 64, Dreamcast, PSP o incluso PlayStation en algunos títulos intensivos en 3D pondrán contra las cuerdas a tu tablet. No es imposible que algunos juegos concretos funcionen, pero tendrás que invertir tiempo en probar ajustes de resolución, frameskip y optimización, y aun así no hay garantías de que vayan finos.

Por último, ten en cuenta que si el sistema operativo de tu tablet es muy antiguo, puede que algunas apps modernas de Google Play ya no sean compatibles. En esos casos, tocará buscar versiones anteriores o alternativas más ligeras.

Si dedicas un rato a limpiar la tablet, instalas un buen emulador como Lemuroid, te haces con un mando Bluetooth cómodo y seleccionas bien tus juegos, esa tablet que parecía destinada a jubilarse puede convertirse en un centro de juegos retro muy decente. Entre títulos clásicos de consolas de 8 y 16 bits, juegos ligeros de Google Play, opciones interesantes incluidas en servicios como Netflix y la posibilidad de usar PS Remote Play para echar alguna partida a la PS5, tienes un abanico enorme de posibilidades. Al final, lo importante es aceptar las limitaciones del hardware, centrarse en lo que realmente mueve bien y disfrutar de esa mezcla entre nostalgia y tecnología reciclada que convierte una simple tablet vieja en una pequeña consola con mucho encanto.

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