Si eres de los que se pasan horas trasteando con el móvil para dejarlo a tu gusto, crear tus propios widgets con KWGT es justo lo que necesitas. Los widgets que vienen de serie en Android cumplen, pero rara vez encajan al 100 % con lo que quieres en diseño, tamaño o funciones, y al final acabas instalando mil apps que no te convencen del todo.
Con KWGT puedes montar widgets Android desde cero, combinando formas, textos, iconos, datos dinámicos (hora, clima, batería…) y acciones interactivas sin escribir una sola línea de código. Además, este enfoque encaja con una tendencia más amplia: igual que en WordPress o en constructores visuales web, cada vez hay más herramientas pensadas para que cualquiera pueda crear sus propios módulos interactivos sin ser desarrollador.
Qué es KWGT y por qué es la referencia para crear widgets en Android
KWGT (Kustom Widget Maker) es una aplicación para diseñar widgets personalizados que se colocan en la pantalla de inicio de tu móvil Android. Nació como alternativa avanzada a los widgets clásicos y, tras la desaparición práctica de Zooper Widget, se ha quedado como la opción potente y mantenida para usuarios que quieren personalización total y los mejores widgets.
La filosofía de KWGT es muy clara: tú diseñas y la app se encarga del “trabajo sucio”. Funciona con un sistema de capas y componentes, similar a programas como Photoshop: puedes añadir bloques de texto, formas, imágenes, iconos, barras de progreso, indicadores de batería, módulos de tiempo, etc. Cada pieza tiene sus propias propiedades y se puede ajustar al milímetro.
La app está disponible gratis en Google Play, con publicidad y alguna limitación, pero cuenta con versión Pro de pago único que desbloquea todas las funciones y elimina anuncios. Si te pica el gusanillo del diseño de widgets, la inversión compensa enseguida porque abre la puerta a packs de widgets de terceros, más acciones y una experiencia más fluida.
Primeros pasos: descargar KWGT y preparar tu pantalla de inicio
El arranque con KWGT es muy sencillo, aunque la interfaz pueda imponer un poco al principio. Lo básico es: instalar la app, colocar un widget vacío en el escritorio y abrir el editor para empezar a crear o modificar.
Lo primero es descargar KWGT desde Google Play. Busca “KWGT” y verás la versión gratuita oficial. Instálala, ábrela y concede los permisos que te pida. Nada más iniciar, la app te invitará a elegir la carpeta donde se guardarán tus widgets y recursos; acepta la ruta sugerida o selecciona otra, siempre que tengas claro dónde vas a guardar packs de widgets.
Después, toca preparar el hueco para el widget en tu launcher. Mantén pulsado sobre un espacio libre de la pantalla de inicio y entra en el menú de widgets de tu lanzador. Localiza “KWGT” y verás varios tamaños predefinidos: 1×1, 2×2, 4×2, 4×4, etc. Elige uno (para empezar, un 4×4 suele ser cómodo porque tienes más lienzo) y arrástralo a la pantalla.
En cuanto lo sueltes, verás un bloque gris vacío con un mensaje tipo “Toca para configurar”. Si más adelante quieres ajustar las dimensiones, muchos launchers como Nova Launcher permiten redimensionar el widget manteniendo pulsado sobre él y arrastrando los bordes. Lo importante ahora es tocar el área del widget para abrir el editor de KWGT.
Elegir entre empezar de cero o tirar de plantillas
Cuando entres al editor, KWGT te mostrará varias pestañas y un montón de opciones. Para no abrumarte, es buena idea arrancar con una plantilla ya hecha o con un widget prefabricado de un pack, e ir trasteando sobre él hasta entender la lógica de la app.
KWGT incluye una pequeña colección de diseños listos para usar que puedes cargar directamente en tu widget. En la sección de widgets verás pestañas como “Instalado”, donde aparecerán los diseños que ya tienes a mano, y una pestaña de contenido destacado con enlaces a paquetes adicionales en Google Play. Estos packs suelen agrupar relojes, paneles de información, widgets minimalistas, estilos “Material You”, etc.
Si prefieres ir a lo práctico, también puedes usar packs de widgets prefabricados. Tras colocar el widget vacío en la pantalla de inicio y tocarlo, en KWGT entra en “Paquetes instalados”, elige uno de la lista y explora sus diseños. Selecciona el widget que más te encaje, ajústalo a tu gusto y guárdalo. Así tendrás algo funcional en pocos minutos.
Ahora bien, si lo que quieres es aprender a crear widgets con KWGT desde cero, toca la opción “Crear” o parte de una plantilla muy sencilla. Esto te llevará al editor con un lienzo prácticamente vacío sobre el que empezar a construir.
Cómo funciona el editor de KWGT: pestañas y jerarquía de elementos
La clave para dominar KWGT es entender la estructura en capas y pestañas. Cada widget está formado por “artículos” (items), que son los componentes individuales (texto, forma, icono, imagen, barra de progreso, grupo, etc.). Estos artículos se organizan en una jerarquía similar a las capas de un editor de imágenes.
En la pestaña “Artículos” verás la lista completa de componentes que forman tu widget. Desde aquí puedes añadir nuevos elementos con el botón +, ordenar su posición, agruparlos o duplicarlos. Por ejemplo, podrías tener un fondo rectangular, encima un grupo con el reloj, otro grupo con la fecha y otro con la información del tiempo.
La pestaña “Fondo” controla el fondo general del widget. Aquí puedes ajustar color, transparencia y estilo del fondo global, que es lo que se verá por detrás de todos tus elementos. También puedes crear fondos dentro de grupos o formas específicas, pero este fondo principal es el que afecta al bloque entero del widget.
En “Capa” se controla la escala, rotación y zona horaria del widget o de cada grupo. Si quieres que todo el widget se vea un poco más grande o más pequeño sin redimensionar el bloque en el launcher, puedes tocar la escala. También puedes girar elementos o ajustar parámetros como el anclaje.
La pestaña “Globales” es una de las más potentes a nivel de organización. Permite crear variables globales: colores, tamaños, textos, valores numéricos… que luego puedes reutilizar en múltiples componentes. Por ejemplo, puedes definir un color principal para tu tema y usarlo en varios textos y formas; si cambias ese valor global, todo el widget se actualiza de golpe, sin ir propiedad por propiedad.
En la pestaña “Contacto” defines la interacción del usuario. Es donde decides qué sucede al tocar una parte concreta del widget. Puedes configurar acciones para un elemento individual (por ejemplo, abrir Gmail al pulsar un botón), controlar la música, lanzar atajos, abrir enlaces, cambiar el volumen o abrir la app del tiempo al tocar un icono meteorológico.
La pestaña “Atajo” sirve como acceso rápido a las acciones configuradas en “Contacto”. Si tienes varias zonas interactivas, te facilitará revisar y ajustar sus comportamientos sin perderte en cada artículo.
En “Pintura” puedes ajustar el color y el estilo visual de muchos componentes. Aquí se configuran tonos, degradados sencillos, grosor de bordes y aspectos similares de formas, barras y otros elementos gráficos.
La pestaña “FX” añade efectos especiales, como texturas, desenfoques, degradados avanzados o máscaras. Son recursos muy útiles para dar un toque más sofisticado a tus widgets cuando ya domines lo básico.
“Posición” es una sección fundamental para colocar cada elemento donde toca. Aquí defines coordenadas, anclaje (esquina, centro, borde), márgenes, alineaciones y otros parámetros de distribución. Es el sitio clave para cuadrar todo y que el widget no parezca desordenado.
En las capas de texto, la pestaña “Texto” es donde se configuran tipografía, tamaño y alineación. Puedes elegir fuente, interlineado, estilo (negrita, cursiva), formato de hora o fecha si estás mostrando datos y otras opciones para que el texto se vea limpio y legible.
Al principio todo esto puede sonar a lío importante, pero la buena noticia es que KWGT incluye una previsualización en tiempo real que va mostrando cada cambio que haces. Tocando en el componente correcto y entrando en la pestaña adecuada, verás enseguida qué ha cambiado y podrás aprender por prueba y error sin miedo.
Diseñar la base visual del widget: formas, esquinas y distribución
Un buen widget empieza por una base bien diseñada. Normalmente conviene añadir una forma de fondo que sirva de tarjeta o panel para el resto de elementos. Así puedes controlar márgenes internos, esquinas redondeadas y colores de forma coherente.
Desde la raíz del widget, añade una “Forma” con el botón +. En el apartado de tipo de forma, cambia a “Rectángulo” y ajusta el tamaño para que ocupe todo el lienzo del widget (o la parte que quieras, si prefieres un diseño flotante). Después, en las propiedades de la forma, podrás ajustar el radio de las esquinas para darle un aire más moderno; un valor intermedio suele quedar bien, pero puedes jugar hasta encontrar el estilo que encaje con tu pantalla.
En esta fase también conviene decidir el esquema de colores. Puedes apostar por tonos pastel inspirados en el estilo Material Design de Google, jugar con colores más vivos o adaptarte a tu fondo de pantalla. La opacidad es un factor clave: un rectángulo semitransparente suele integrarse mejor con el fondo que un bloque opaco al 100 %.
Para los textos, KWGT no incluye todas las fuentes propietarias de Google, pero sí tienes alternativas muy legibles como Noto Sans o Roboto, que funcionan genial para relojes, titulares y pequeñas etiquetas. Si quieres algo más especial, siempre puedes recurrir a paquetes de fuentes adicionales o icon packs compatibles.
Crear botones y grupos funcionales dentro del widget
Si tu objetivo es montar un panel con accesos directos o controles, KWGT te permite organizar el contenido de forma muy flexible usando grupos. Con ellos puedes, por ejemplo, crear varias columnas de botones o montar una cuadrícula 3×3 dentro del widget.
Desde la carpeta raíz del widget, añade un “Grupo de pila” (Stack Group). Este grupo funcionará como una columna vertical en la que irás colocando botones uno debajo de otro. Dentro de este grupo de pila, añade a su vez “Grupos superpuestos” (Overlap Groups), uno por cada botón que quieras crear.
En cada grupo superpuesto colocarás los elementos que forman el botón: una forma rectangular como fondo del botón, un texto con la etiqueta (“Gmail”, “Mapas”, “Notas”…) y un icono identificativo. Así podrás gestionar cada botón como una unidad, copiándolo o moviéndolo fácilmente.
Una vez tengas un botón completo y maquetado, lo ideal es duplicar ese grupo superpuesto y cambiar solo el texto, icono y acción de “Contacto”. De este modo mantendrás coherencia en tamaño, estilo y espaciado entre todos los botones sin tener que rehacerlos desde cero.
Cuando termines una columna, puedes duplicar todo el grupo de pila para crear otra columna a su lado. Ajustando la posición y el anclaje en la pestaña “Posición” lograrás una cuadrícula bien alineada con 2 o 3 columnas y varias filas de accesos directos.
Komponentes y paquetes externos: acelerar tu flujo de trabajo
Además de los elementos básicos, KWGT incorpora los llamados “komponentes”. Son conjuntos de elementos ya construidos (como un reloj avanzado, un indicador de batería, un módulo del tiempo, etc.) empaquetados como un único bloque reutilizable.
La app trae algunos komponentes de serie, por ejemplo barras de batería, iconos de clima o distintos diseños de reloj con fecha integrada. Al añadir un komponente a tu widget, en realidad estás añadiendo varios artículos internos de golpe, pero los verás agrupados y podrás editarlos como un todo o entrar dentro para personalizarlos aún más.
Si quieres ir más allá, en Google Play hay infinidad de packs de komponentes y widgets para KWGT, creados por la comunidad. Paquetes como Andromeda for KWGT y muchos otros incluyen relojes futuristas, paneles de información, tarjetas minimalistas, diseños inspirados en interfaces de coches, widgets flotantes y más.
Estos recursos son ideales para aprender técnicas avanzadas (mirando cómo están construidos) y para ahorrar tiempo cuando solo quieres un resultado vistoso sin pelearte con todos los detalles; además existen paquetes centrados en pantalla de bloqueo y elementos para distintos estilos.
Añadir información dinámica: fórmulas, variables y clima
Una de las grandes ventajas de KWGT frente a los widgets estáticos es su sistema de fórmulas. Casi cualquier propiedad (texto, color, tamaño, posición…) puede alimentarse con variables que cambian en tiempo real: hora, fecha, clima, batería, estado de la conexión, datos de sistema y mucho más.
Cuando editas un bloque de texto y entras en la pestaña “Texto”, verás un campo donde puedes escribir directamente lo que quieras o insertar fórmulas. Si tocas en el icono de fórmulas, aparece un listado de categorías abreviadas con dos letras (por ejemplo, “wi” para información del tiempo, “df” para fecha, “tf” para hora, etc.). Dentro de cada categoría hay ejemplos listos para insertar con un toque.
Por ejemplo, para mostrar la temperatura actual, puedes entrar en la categoría “wi – Información del clima” y elegir la variable que muestra la temperatura en grados. Esa fórmula se inserta en el texto, y el widget se encargará de actualizarla automáticamente según los datos que reciba del proveedor de clima.
El sistema de fórmulas funciona de manera similar a las de Excel: puedes combinar funciones, condicionales y operaciones para montar textos complejos. Un ejemplo típico es usar la función IF para mostrar un mensaje diferente según la temperatura: algo del tipo “Hace frío” si es menor de cierta cantidad de grados o “Hace calor” si supera un umbral.
Estas fórmulas también pueden vincularse a variables globales definidas en la pestaña “Globales”, lo que te evita repetir valores y te permite centralizar la configuración. Incluso es posible usar fórmulas para ajustar automáticamente el color de un texto según algún dato (por ejemplo, poner la temperatura en azul si es baja y en rojo si es alta) o para controlar la visibilidad de ciertos elementos.
El potencial es enorme si te gusta experimentar. Puedes crear paneles que combinen hora, fecha, ubicación, clima, batería, próximas alarmas y otros datos del sistema, todo en un solo widget y con lógica personalizada gracias a las fórmulas.
Hacer tu widget interactivo: acciones al tocar cada elemento
Además de mostrar información, un buen widget suele servir como centro de control rápido. KWGT permite asignar acciones al toque de prácticamente cualquier elemento mediante la pestaña “Contacto”. Así puedes lanzar apps, abrir enlaces, controlar la música o ejecutar atajos con solo tocar en un icono o zona específica.
Para configurar una acción, selecciona el componente que quieres que responda al toque (por ejemplo, un botón con texto “Gmail” o un icono del tiempo) y ve a la pestaña “Contacto”. Toca el botón + en la parte superior y elige el tipo de interacción: normalmente “Single” para el toque simple. Luego, en “Acción”, selecciona lo que quieres que pase.
El catálogo de acciones es bastante amplio: abrir una app concreta, abrir un enlace web, lanzar un atajo del sistema, controlar la reproducción de música, ajustar el volumen, llamar a un contacto, enviar un mensaje y mucho más. Por ejemplo, puedes hacer que tocar el icono del tiempo abra tu aplicación meteorológica favorita, o que pulsar en la hora abra la app de reloj.
Una vez configuradas las interacciones, guarda el widget con el icono de guardar de la parte superior. Al volver a la pantalla de inicio, el widget será interactivo: cada zona que hayas marcado en “Contacto” responderá según la acción definida. Si algo no funciona como esperabas, solo tienes que volver al editor desde KWGT, ajustar la configuración y guardar de nuevo.
Widgets personalizados en otros entornos: WordPress y constructores visuales
Aunque el protagonista aquí es KWGT, la idea de crear widgets sin código se repite en el mundo web. Si gestionas una página en WordPress o usas un constructor visual como Elementor, la lógica es muy parecida: tienes módulos (widgets) que se arrastran, configuran y colocan donde quieras.
En WordPress, los widgets se sitúan en áreas preparadas del tema (barras laterales, pie de página, cabecera, zonas de widgets personalizadas). De serie, puedes añadir buscadores, listas de entradas recientes, menús, calendarios, bloques de texto, entre otros. Pero si quieres algo más potente sin escribir PHP, entran en juego los plugins de creación visual.
Herramientas como WPCode permiten incrustar fragmentos de HTML, CSS o JavaScript en áreas de widgets sin tocar archivos de sistema como functions.php. Esto viene muy bien para integrar widgets de terceros (clima, chat, redes sociales, etc.) sin meterte a editar código a mano en el núcleo del tema.
Constructores como Elementor llevan la creación de widgets a otro nivel. Con extensiones tipo ElementsKit puedes activar un “Widget Builder” que te deja crear tus propios módulos personalizados: textos, galerías, sliders, tablas de precios, formularios, contadores, mapas, botones animados… todo arrastrando y soltando controles.
En estos generadores defines el nombre, icono y categoría de tu widget, añades campos y controles visuales (colores, tipografías, bordes, dimensiones, animaciones) y configuras interacciones como mostrar contenido condicional, ejecutar acciones al hacer clic o cambiar el aspecto según el dispositivo o el usuario.
La filosofía es la misma que con KWGT: una interfaz visual, vista previa en tiempo real y la posibilidad de guardar tu creación para reutilizarla tantas veces como quieras en la web, sin necesidad de saber programar.
Consideraciones técnicas y de diseño para widgets en Android
Aunque KWGT te ahorra pelearte con el código, por debajo los widgets de Android tienen su propia estructura técnica. Normalmente constan de un archivo XML de configuración que define tamaño mínimo, frecuencia de actualización, descripción y otros parámetros, además de un layout XML con el diseño y, en muchos casos, una clase Java o Kotlin que gestiona eventos y actualizaciones.
Cuando usas KWGT, todo esto queda “bajo el capó”. La app actúa como capa intermedia entre el sistema Android y tu diseño, gestionando el refresco de datos, la disposición de elementos y las acciones al toque sin que tengas que escribir una sola línea de código ni crear archivos XML por tu cuenta.
A nivel de diseño, hay varios aspectos a tener en cuenta: el tamaño del widget (1×1, 2×3, 4×4, etc.), la legibilidad de textos, el contraste con el fondo, la claridad de las zonas táctiles y la coherencia con el resto de tu interfaz. No tiene sentido llenar un widget minúsculo de datos si luego no se ve nada o es imposible atinar con los dedos.
También resulta clave probar el widget en distintos tamaños y densidades de pantalla. Algunos launchers manejan de forma distinta el escalado de widgets, por lo que conviene asegurarse de que tu diseño aguanta bien al reducirlo o estirarlo ligeramente. En KWGT, la pestaña “Capa” y los controles de escala te ayudarán a ajustar el conjunto para que se adapte mejor.
Buenas prácticas para crear widgets útiles, bonitos y ligeros
Más allá de las opciones técnicas, hay una serie de consejos de diseño y usabilidad que marcan la diferencia entre un widget que da gusto usar y uno que terminas quitando al segundo día.
Lo primero es priorizar la funcionalidad. Pregúntate qué información o acciones necesitas de verdad en ese widget: ¿hora y fecha? ¿clima y batería? ¿accesos a tus apps de Google? Evita convertirlo en un panel saturado donde hay demasiados números y botones sin jerarquía visual.
El diseño debe ir en línea con el resto de tu configuración. Usa colores, tipografías y estilos coherentes con tu fondo de pantalla, icon pack y tema general. Un widget con esquinas redondeadas y tonos suaves encajará mejor con un escritorio limpio que un bloque agresivo lleno de sombras y efectos.
Las interacciones han de ser claras y fáciles de usar. Asegúrate de que los botones son lo bastante grandes y que el área táctil coincide con lo que aparenta ser clicable. Si algo abre una app, que se entienda a simple vista; si un elemento muestra solo información, que no parezca un botón.
No olvides el rendimiento. Aunque KWGT está optimizado, llenar un widget de fórmulas complejas, actualizaciones constantes y montones de elementos puede pesar en la batería y en la fluidez. Intenta usar solo las fórmulas que realmente aportan algo y evita refrescos innecesariamente frecuentes de datos como el clima.
Por último, tómate tiempo para probar tu widget durante unos días. Ajusta tamaños, reposiciona elementos, cambia colores si hace falta y observa si realmente lo usas. A veces, pequeños cambios de contraste o de orden de la información hacen que un widget pase de ser un adorno a convertirse en una herramienta clave en tu día a día.
Crear widgets con KWGT desde cero te abre un mundo enorme de posibilidades tanto si buscas un reloj minimalista como si quieres un panel lleno de accesos y datos dinámicos; combinando plantillas, komponentes, variables globales, fórmulas y acciones interactivas puedes construir una pantalla de inicio que se adapte a tu rutina, refleje tu estilo y, de paso, te ahorre tiempo cada vez que desbloqueas el móvil.
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