Noticia Cómo desactivar funciones ocultas que consumen batería en Android

funciones y aplicaciones que consumen batería en Android sin necesidad


Si sientes que la batería de tu móvil Android se evapora sin usarlo demasiado, no estás solo. Muchos de esos consumos extra vienen de funciones activadas por defecto y procesos en segundo plano que ni ves ni necesitas la mayor parte del tiempo. La buena noticia es que, tocando unos cuantos ajustes bien escogidos, puedes ganar muchísimas horas de autonomía sin renunciar a usar el teléfono con normalidad.

A lo largo de esta guía vas a ver, paso a paso, cómo localizar y desactivar funciones innecesarias que consumen batería en Android: ubicación, búsquedas con WiFi y Bluetooth, 5G, diagnósticos de Google, servicios de impresión, apps en segundo plano, bloatware y mucho más. Verás también cómo identificar qué aplicaciones están drenando la batería, qué herramientas usar y qué trucos aplican realmente en el día a día.

¿Por qué tu Android gasta tanta batería sin que te des cuenta?​


En la mayoría de móviles Android recientes, el principal problema no es la batería en sí, sino la cantidad de funciones y servicios que trabajan en segundo plano constantemente. Muchas vienen activadas de fábrica, otras las aceptaste al configurar el teléfono y algunas se encienden cada vez que instalas o actualizas una app.

Entre esos grandes consumidores destacan la ubicación GPS en tiempo real, las actualizaciones automáticas de aplicaciones, la sincronización continua de datos (correo, contactos, calendarios, copias en la nube…) y los escaneos constantes de redes WiFi, Bluetooth o dispositivos cercanos. Todo eso suma, y mucho.

Además, muchos fabricantes y operadores llenan el móvil de aplicaciones preinstaladas (bloatware) que se actualizan, envían notificaciones y mantienen procesos activos aunque nunca las abras. Si a eso le sumas redes móviles mal configuradas (por ejemplo, 5G buscándose sin parar donde no hay cobertura estable), el resultado es un teléfono caliente, lento y con la batería cayendo en picado.

Desactivar el GPS y ajustar la ubicación para ahorrar energía​


El GPS es uno de los componentes que más energía puede llegar a consumir, sobre todo cuando hay varias apps pidiendo tu ubicación en tiempo real y el teléfono tiene que estar calculando la posición constantemente. Si no estás usando mapas, navegación o servicios que realmente necesiten la posición exacta, conviene limitarlo.

En la mayoría de móviles Android, puedes gestionar la ubicación desde Ajustes. El objetivo no siempre es apagar el GPS para siempre, sino decidir cuándo y qué aplicaciones pueden acceder a la ubicación para que no esté funcionando de forma innecesaria en segundo plano.

Pasos orientativos para desactivar o limitar la ubicación​

  1. Abre la app de Configuración o Ajustes de tu móvil Android (el icono del engranaje que verás en la pantalla de inicio o en el cajón de apps).
  2. Desplázate hasta encontrar la sección de Ubicación, Seguridad y ubicación o Servicios de ubicación, según la capa de personalización.
  3. Entra en ese menú y localiza el interruptor principal de Ubicación. Si lo desactivas, el sistema deja de usar GPS y otros métodos de localización para todas las aplicaciones.
  4. En muchas versiones de Android, también verás una lista de apps con acceso a la ubicación. Puedes limitar el permiso a “Solo mientras se usa la app” o “Preguntar siempre” para que no estén localizándote en segundo plano.
  5. Al desactivar por completo la ubicación, es probable que aparezca un mensaje avisando de que algunas funciones (mapas, localizar tu móvil, apps de transporte, etc.) pueden dejar de funcionar correctamente. Conviene leer bien el aviso y decidir si te compensa según el uso que haces del teléfono.

Usar la ubicación solo cuando realmente la necesitas marca una gran diferencia, sobre todo si eres de los que tiene instaladas muchas apps de mapas, tiempo, redes sociales con check-in o apps deportivas que tienden a tirar de GPS sin que lo notes.

Desactiva búsquedas con WiFi y Bluetooth que no necesitas​


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Otro consumo silencioso y muy habitual está en las opciones de “búsqueda con WiFi” y “búsqueda con Bluetooth” dentro del menú de Ubicación o Conexiones. Aunque el WiFi y el Bluetooth parezcan apagados, estas funciones permiten que el sistema escanee redes o dispositivos cercanos continuamente para mejorar la precisión de la ubicación o facilitar la conexión.

El problema es que estos escaneos se realizan de forma automática y casi constante, incluso cuando no estás usando ninguna app que los necesite, lo que supone un gasto extra de batería y, en ocasiones, ralentizaciones por procesos que no aportan nada al usuario.

En muchos Android encontrarás estas opciones entrando en Ajustes > Ubicación > Avanzado (o equivalente) y desmarcando las casillas de “Búsqueda de WiFi” y “Búsqueda de Bluetooth”. En algunos móviles aparecerán también en Ajustes > Conexiones > Más ajustes de conexión, con descripciones del tipo “buscar dispositivos cercanos incluso cuando Bluetooth está desactivado”. Mantenerlas apagadas ayuda a que el móvil no esté rastreando redes y dispositivos fantasmas todo el rato.

Ajustar el tipo de red móvil: cuidado con el 5G​


Si tu móvil es relativamente nuevo, es muy probable que venga con el modo de red configurado en 5G automático. En teoría es ideal, pero en la práctica muchas zonas siguen sin cobertura 5G estable, y eso provoca que el teléfono se pase el día buscando y cambiando entre 5G, 4G y otras redes.

Ese baile entre antenas y tecnologías de red implica que el módem del móvil esté trabajando más de la cuenta, lo que se traduce en un consumo de energía notablemente mayor y, en algunos casos, peor recepción. Si no necesitas el 5G permanentemente, puede interesarte bajar un escalón.

En la mayoría de dispositivos puedes ir a Ajustes > Conexiones o Redes móviles > Tipo de red preferida y seleccionar una opción como 4G/3G/2G (automático). De esta forma, el teléfono deja de buscar 5G todo el tiempo y se centra en redes en las que la cobertura suele ser más estable, reduciendo el esfuerzo de búsqueda y el gasto de batería.

Desactivar diagnósticos y uso de Google que trabajan en segundo plano​


Una de las funciones menos conocidas y que más sorpresa causa cuando se descubre es la opción de “Uso y diagnóstico” de Google. Esta característica envía periódicamente a Google informes sobre cómo usas el dispositivo, fallos, estadísticas de rendimiento y otro tipo de datos que, en teoría, sirven para mejorar el sistema.

El problema es que esos informes se recopilan y se mandan en segundo plano cada cierto tiempo, lo que implica consumo de CPU, de datos y de batería, sin aportar ventajas claras a la mayoría de usuarios. Muchos activan esto al configurar el móvil por primera vez sin darse ni cuenta, al aceptar las condiciones iniciales.

Cómo desactivar “Uso y diagnóstico” de Google​

  • Entra en los Ajustes del sistema y busca la sección “Google”.
  • Toca el icono de menú (suele ser tres puntos en la parte superior derecha) y entra en “Uso y diagnóstico”.
  • Desactiva la opción para que el móvil deje de enviar estos informes en segundo plano.

Al apagar esta función, tu teléfono dejará de gastar recursos enviando informes automáticos que no resultan imprescindibles para el uso diario. Es una manera sencilla de ganar algo de autonomía y reducir procesos en segundo plano.

Servicios de impresión y búsqueda de dispositivos cercanos​


Android incluye también varios servicios de escaneo de dispositivos cercanos y de impresión por red que en muchos casos están siempre encendidos sin que el usuario los haya usado jamás. Aunque parecen funciones pequeñas, se mantienen a la escucha de impresoras, televisores, altavoces u otros dispositivos, y eso implica un goteo continuo de energía.

En el menú de Ajustes > Google > Servicios del dispositivo, es frecuente encontrar una opción llamada “Buscar dispositivos cercanos”. Esta función puede mantener el Bluetooth activo para detectar otros aparatos, incluso si lo has apagado manualmente, para facilitar emparejamientos y conexiones inteligentes.

Desactivarla evita que el móvil esté constantemente intentando enlazar con dispositivos que ni existen ni necesitas. Además, en Ajustes > Conexiones > Más ajustes de conexión suele aparecer otra entrada similar que busca dispositivos cercanos incluso con Bluetooth apagado. Tener ambas desactivadas es una forma eficaz de cortar procesos de escaneo inútiles.

Por otro lado, muchos teléfonos traen activado por defecto un servicio de impresión por red que se dedica a buscar impresoras disponibles en la misma red. Aunque no tengas ni una impresora en casa, el sistema sigue haciendo comprobaciones periódicas. Si escribes “Imprimir” o “Servicio de impresión” en el buscador de Ajustes, podrás entrar en este apartado y desactivar todos los servicios de impresión que no uses nunca, eliminando así otro foco constante de consumo.

Actualizaciones automáticas y sincronización continua de datos​


Las actualizaciones automáticas de aplicaciones son comodísimas, pero también una fuente importante de consumo cuando están configuradas sin control. Si Google Play se pasa el día descargando e instalando actualizaciones en segundo plano, la batería lo nota y, si lo hace con datos móviles, tu tarifa también.

Lo más recomendable es entrar en Google Play > icono de perfil > Ajustes > Preferencias de red y configurar las actualizaciones automáticas para que se realicen solo por WiFi o incluso desactivarlas para actualizar manualmente cuando te venga bien. Así evitarás que el móvil esté descargando cosas a destiempo mientras tú piensas que está “en reposo”.

La otra gran pata es la sincronización constante de datos. Correo electrónico, contactos, calendarios, apps de notas, almacenamiento en la nube, apps de fitness… todas quieren sincronizar en tiempo real. Eso significa que el móvil está conectándose a servidores, comprobando cambios y enviando información cada poco tiempo.

Desde Ajustes > Cuentas o Ajustes > Contraseñas y cuentas, puedes revisar qué servicios se están sincronizando y con qué frecuencia. Desactivar la sincronización automática de lo que no necesitas, o ampliarla a intervalos más largos, reduce muchísimo el trabajo en segundo plano. El objetivo es que solo mantengas en sincronización constante aquello que realmente necesitas tener al minuto (por ejemplo, correo de trabajo o mensajería) y dejes el resto en manual o con refrescos menos agresivos.

Controlar las apps que más batería consumen​


Antes de ir quitando cosas a lo loco, conviene saber exactamente qué aplicaciones son las que más batería están gastando en tu teléfono. Android incluye herramientas bastante completas para verlo sin instalar nada extra.

Ver el uso de batería desde los ajustes del móvil​

  1. Abre Ajustes y entra en la sección de Batería o Uso de la batería, dependiendo de la versión de Android o la capa del fabricante.
  2. Verás una lista de apps ordenadas por el porcentaje de batería consumida desde la última carga completa.
  3. Fíjate en las primeras de la lista, sobre todo en aquellas que no suelas usar tanto pero que aparecen como grandes consumidoras.
  4. Al tocar una app concreta, podrás ver detalles más precisos: tiempo en primer plano (cuando la usas) y tiempo en segundo plano (cuando está funcionando sin que la veas).
  5. Si una aplicación tiene mucho tiempo en segundo plano y un consumo alto, es una clara candidata a limitar permisos, forzar su detención o incluso desinstalarla si no es imprescindible.

En algunos dispositivos, dentro de esa misma pantalla de batería verás opciones de Optimización de batería o Ahorro de energía para apps. Desde ahí puedes marcar que ciertas aplicaciones no tengan permiso para ejecutarse libremente en segundo plano o que el sistema las ponga a dormir cuando detecte que llevas tiempo sin usarlas.

No olvides revisar también el apartado de Aplicaciones en Ajustes, donde podrás entrar a la ficha de cada app, ver sus permisos, su consumo de almacenamiento y de datos, y ajustar permisos de ubicación, acceso en segundo plano y demás. Si una app tiene permisos que no cuadran con su uso (por ejemplo, una app simple de notas con acceso continuo a ubicación y datos en segundo plano), merece la pena recortar esos privilegios.

Apps en segundo plano: cuándo cerrarlas y cuándo no​


Uno de los clásicos mitos de Android es que hay que cerrar todas las aplicaciones en segundo plano para ahorrar batería. La realidad es más matizada: Android está diseñado para gestionar la memoria y las apps de manera automática, y cerrarlas compulsivamente puede incluso empeorar el consumo, porque el sistema tiene que volver a cargarlas desde cero cada vez.

Ahora bien, cuando una app está mal optimizada, falla o consume recursos sin parar, sí tiene sentido detenerla o limitar su actividad. La clave está en identificar las que realmente molestan y no ir cerrando todo por costumbre.

Cerrar apps desde el menú de recientes​


El método más sencillo es usar el botón o gesto de aplicaciones recientes:

  1. Toca el botón de apps recientes o multitarea (o haz el gesto correspondiente si tu móvil va por gestos).
  2. Verás un carrusel de apps abiertas recientemente.
  3. Desliza cada aplicación hacia arriba o hacia un lado (según el dispositivo) para cerrarla individualmente, o usa el botón de “Cerrar todo” si lo tienes y realmente quieres hacer limpieza puntual.

Este método viene bien cuando notas que el móvil va lento, cuando una app se ha quedado colgada o cuando ves que una app concreta está consumiendo demasiados recursos y quieres darle un respiro al sistema.

Forzar detención desde los ajustes​


Si detectas una aplicación que se está pasando de la raya, puedes ir un paso más allá:

  1. Ve a Ajustes > Aplicaciones.
  2. Busca la app problemática y entra en sus detalles.
  3. Toca en “Forzar detención” para que deje de ejecutarse por completo.

Es importante tener cuidado con aplicaciones del sistema, servicios de Google o apps con el nombre “Android” en su ficha, porque forzar su cierre puede causar errores en el funcionamiento general del móvil. En estas conviene no tocar, salvo que sepas muy bien lo que estás haciendo.

Opciones avanzadas: servicios en ejecución​


Si quieres un control todavía más fino sobre lo que se está ejecutando, puedes activar las Opciones de desarrollador (Ajustes > Acerca del teléfono > toca varias veces sobre “Número de compilación” hasta que se activen) y luego entrar en el apartado de “Servicios en ejecución”.

Desde ahí verás procesos activos, memoria que ocupan y podrás detener servicios de apps que no reconoces o no necesitas. Es una herramienta potente, pero también más delicada, así que conviene tocar solo lo que tengas claro que no es crítico para el sistema.

Bloatware: apps preinstaladas que devoran batería sin pedir permiso​


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La mayoría de móviles Android vienen con un buen puñado de aplicaciones preinstaladas por el fabricante, el operador o Google. A esto se le suele llamar bloatware, y aunque no siempre consumen mucho, más de una se actualiza, lanza notificaciones y mantiene procesos activos en segundo plano.

Ejemplos típicos son apps como Google Play Games, Google News, Google Translate o, en móviles Samsung, Samsung Internet, Samsung Health, Samsung Music, Samsung Kids y compañía. En capas como One UI de Samsung o MIUI de Xiaomi es donde más bloatware suele encontrarse según distintas pruebas.

No todas se pueden desinstalar, y no todas gastan batería de forma significativa, pero eliminar o desactivar las que no usas ayuda a reducir ruido, consumo de recursos y posibles procesos en segundo plano. Antes de tocar nada, eso sí, asegúrate de que no se trate de una app esencial para el sistema.

En Ajustes > Aplicaciones, puedes entrar a cada app y, si el sistema lo permite, desinstalarla o desactivarla. Las desinstaladas desaparecen del móvil, mientras que las desactivadas se quedan pero no se actualizan ni se ejecutan. Es una forma segura de limpiar el dispositivo sin meterte en root ni cosas raras.

Temperatura, actualizaciones y otros indicios de consumo anómalo​


Más allá de los menús de batería, hay señales muy prácticas para detectar si algo va mal: si el móvil se calienta en exceso con tareas sencillas (consultar redes, chatear, ver una web) o si notas que tras actualizar una aplicación concreta la batería cae mucho más deprisa, probablemente haya algún proceso desbocado.

Las actualizaciones frecuentes de ciertas apps pueden introducir cambios en el código que aumenten el consumo energético. Por eso viene bien vigilar el uso de batería después de actualizar apps muy pesadas (redes sociales, juegos, plataformas de streaming, etc.). Si detectas una subida brusca, puedes probar a limitar su actividad en segundo plano, borrar caché o incluso desinstalar y probar alternativas.

El sobrecalentamiento también es un síntoma de que alguna aplicación o servicio está usando más recursos de la cuenta. Si el móvil se calienta en reposo o con tareas livianas, revisa de nuevo el apartado de Uso de batería y cierra o desinstala aquello que esté trabajando sin parar.

Apps para analizar y controlar el consumo de batería​


Además de las herramientas nativas de Android, tienes aplicaciones de terceros especialmente pensadas para analizar con detalle la salud y el consumo de la batería y ayudarte a tomar decisiones.

AccuBattery es una de las más conocidas. Ofrece estadísticas precisas sobre el estado de la batería, tiempo de carga y descarga, consumo por aplicación y gráficos muy claros que muestran cómo se comporta tu dispositivo a lo largo del día. Con ella puedes ver qué apps descargan más rápido la batería, recibir avisos cuando una carga es excesiva e incluso recomendaciones para alargar la vida útil de la batería.

Otra herramienta muy útil es Greenify, que se centra en poner en hibernación aplicaciones que funcionan en segundo plano cuando no las estás usando. La app identifica qué programas se mantienen activos sin motivo aparente y te permite “adormecerlos” para que no consuman recursos hasta que realmente los abras de nuevo.

Algunos antivirus para Android también incluyen módulos de análisis de consumo de batería y optimización de recursos. No son estrictamente necesarios si ya controlas bien los ajustes del sistema, pero pueden aportar un extra de información sobre apps sospechosas, permisos raros o comportamientos anómalos que afecten a la autonomía.

Consejos extra para exprimir aún más la batería​


Una vez que tienes bajo control las funciones que se ejecutan en segundo plano, todavía puedes rascar más autonomía con unos cuantos ajustes generales que no requieren renunciar a nada importante.

El primero es el brillo de la pantalla. La pantalla es el componente que más energía consume casi siempre, así que usar el brillo adaptativo o bajarlo manualmente cuando no haga falta tenerlo al máximo reduce el gasto una barbaridad. También ayuda cambiar a un tema oscuro en pantallas OLED, donde los negros consumen menos.

Otro punto interesante es desactivar animaciones y efectos visuales innecesarios en la interfaz. En las Opciones de desarrollador puedes reducir o desactivar las animaciones de ventanas y transiciones; el móvil se sentirá más rápido y gastará algo menos de recursos gráficos.

Mantener el software del dispositivo actualizado es clave: muchas actualizaciones incluyen mejoras internas que ajustan el rendimiento y optimizan el consumo energético. Además, revisar las opciones de ahorro de energía integradas por el fabricante (modos de ahorro, perfiles de uso, ajustes con IA que aprenden tu rutina) puede darte un plus de autonomía sin que tengas que tocar nada cada día.

Ultimas consideraciones​


Por último, realizar de vez en cuando una calibración de la batería siguiendo las recomendaciones del fabricante puede ayudar a que el sistema mida mejor los porcentajes de carga. Junto con un control consciente de qué aplicaciones se ejecutan en segundo plano y unos cuantos ajustes de red y sincronización, es la combinación ideal para que tu móvil aguante hasta la noche sin dramas.

Con todos estos cambios —desde desactivar escaneos ocultos de WiFi y Bluetooth, limitar el GPS, ajustar el tipo de red, cortar diagnósticos innecesarios, domar las apps en segundo plano, limpiar bloatware y vigilar permisos hasta optimizar brillo, actualizaciones y modos de ahorro— es perfectamente posible que tu Android duplique su autonomía real y funcione más fluido sin perder las funciones que realmente te importan en el día a día. Comparte la información y más usuarios sabrán que funciones ocultas consumen batería en Android.

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