Si cada mes llegas justo de megas o recibes el temido SMS de tu operadora avisando de que estás a punto de agotar la tarifa, es muy probable que haya aplicaciones chupando datos a escondidas en segundo plano. No hace falta ser un manitas de la tecnología: tanto en Android como en iPhone tienes paneles muy claros para saber qué apps están devorando tu bono, incluso cuando tú jurarías que el móvil está “en reposo”.
Aprender a controlar este consumo te ayuda a evitar sustos en la factura, alargar la batería y mejorar el rendimiento. Muchas apps de redes sociales, vídeo, mapas o incluso algunas preinstaladas mantienen conexiones constantes con sus servidores, actualizan contenido y envían datos sin que tú hagas nada, así que conviene tenerlas fichadas y ponerles límites cuando se pasan de la raya.
Qué son los datos en segundo plano y por qué te afectan
Cuando hablamos de datos en segundo plano nos referimos al tráfico de Internet que generan las apps cuando no las estás usando de forma activa. No es lo que gastas viendo un vídeo de YouTube o navegando por Instagram, sino lo que la app consume mientras está minimizada o “cerrada” pero sigue viva por detrás.
Ese tráfico se utiliza para que el móvil pueda recibir notificaciones, sincronizar archivos, actualizar el feed o descargar mensajes nuevos sin que tengas que abrir nada. Es muy cómodo, pero si tu tarifa es limitada o la app está mal optimizada, se convierte en un coladero de megas y, de paso, en un agujero negro para la batería.
En Android verás esta función con nombres como “datos en segundo plano”, “datos de fondo” o “sincronización en segundo plano”, mientras que en iOS Apple la llama “Actualización en segundo plano”. El concepto es el mismo: la aplicación se conecta a Internet cada cierto tiempo sin que tú hagas nada.
Además del tema de la tarifa, este tráfico implica que el teléfono mantenga activo el procesador y el módem de datos más tiempo del necesario. El resultado suele ser doble: mayor consumo de batería y, si tienes muchas apps tirando de recursos a la vez, cierta sensación de lentitud o pequeños tirones en el sistema.
Todo esto no significa que tengas que renunciar a tus apps favoritas, pero sí es fundamental saber cuáles son las que más gastan y ajustar sus permisos, notificaciones y frecuencia de sincronización para que no hagan estragos sin que te enteres.
Por qué algunas apps consumen tantos datos y batería
Hay aplicaciones que, por cómo están diseñadas, necesitan estar conectadas a sus servidores casi constantemente. Hablamos de apps con sincronización continua, notificaciones en tiempo real, reproducción automática de vídeos o carga anticipada de contenido para que todo aparezca al instante cuando las abres.
Las redes sociales y las plataformas de vídeo como YouTube, TikTok, Instagram, Facebook, Netflix o similares son las campeonas del consumo: cargan fotos, clips, historias, anuncios y todo tipo de contenido multimedia sin parar, muchas veces incluso aunque solo las abras un minuto.
Diversos informes de uso móvil apuntan a que una gran parte del tráfico de datos se concentra en redes sociales y vídeo. No solo eso: apps como Facebook, WhatsApp o TikTok también destacan entre las que más batería gastan de media, precisamente por esa actividad constante en segundo plano y por el uso intensivo de la pantalla, la red y, en algunos casos, la ubicación.
Además, estudios de seguridad y rendimiento han demostrado que la mayoría de aplicaciones siguen manteniendo procesos activos aunque creas que no las usas. Si sumas a eso GPS y aplicaciones que usan tu ubicación, Bluetooth y WiFi siempre encendidos, más un brillo de pantalla elevado, tienes el cóctel perfecto para quedarte sin datos y sin batería a media tarde.
La buena noticia es que, con unos cuantos ajustes, puedes domar estas apps tragónas reduciendo la calidad de vídeo, limitando la reproducción automática o restringiendo la actividad en segundo plano, de modo que sigas disfrutando de ellas sin destrozar tu tarifa.
Cómo ver qué apps consumen datos en Android
Android incluye un panel bastante completo para comprobar cuántos datos móviles gasta cada aplicación y en qué periodo. La ruta exacta depende un poco de la marca (Samsung, Xiaomi, OnePlus, Pixel, etc.), pero la idea general es muy similar en todos.
En la mayoría de móviles recientes puedes llegar así: entra en Ajustes > Red e Internet > Internet > Uso de datos. Verás un gráfico con el consumo del ciclo actual y, debajo, un listado de aplicaciones ordenadas por la cantidad de datos que han utilizado.
En muchos modelos encontrarás un acceso directo llamado “Uso de datos de aplicaciones” dentro de ese mismo apartado de Internet. En capas personalizadas cambia ligeramente el nombre: en Samsung suele estar en Ajustes > Conexiones > Uso de datos > Uso de datos móviles, mientras que en OnePlus puedes verlo en Red móvil > Uso de datos.
En esa lista se muestra el consumo total de cada app en megas o gigas durante el intervalo seleccionado (último mes, últimas semanas, etc.). Normalmente podrás cambiar el periodo tocando sobre la fecha o el ciclo de facturación que aparece arriba del todo en la pantalla.
Ten en cuenta un detalle importante: este apartado solo refleja el tráfico de datos móviles, no lo que has consumido por WiFi. Es decir, te sirve para detectar qué apps están destrozando tu tarifa cuando estás fuera de casa, aunque en tu red doméstica gasten todavía más.
Cómo saber si una app gasta datos en segundo plano en Android
Una vez localizada la lista de aplicaciones más gastonas, el siguiente paso es distinguir qué parte del consumo se produce cuando usas la app y cuál cuando está en segundo plano. Aquí es donde realmente descubres quién te está vaciando los megas sin que lo notes.
Desde la pantalla de uso de datos, toca sobre la aplicación que quieras analizar. Se abrirá una ficha con el desglose típico de “Primer plano” y “Segundo plano”. La suma de ambas cantidades es el total consumido por esa app en el periodo que tienes elegido.
Si ves que el apartado de segundo plano es muy elevado en una aplicación que casi no abres, tienes una señal clara de que se está conectando demasiado a espaldas tuyas, posiblemente para sincronizar datos o descargar publicidad. En ese caso, es buena idea tomar medidas, como hibernar apps con Greenify.
En esa misma pantalla suele aparecer un interruptor para permitir o bloquear el uso de datos en segundo plano. Si lo desactivas, esa app solo podrá utilizar datos móviles cuando la tengas en primer plano; en cuanto la cierres o la minimices, dejará de conectarse. A cambio, las notificaciones dejarán de llegar al momento y el contenido no se actualizará hasta que abras la app.
Otra herramienta muy útil es el modo “Ahorro de datos” de Android, que actúa de forma global limitando el tráfico en segundo plano de casi todas las aplicaciones y permitiendo excepciones solo para las que tú marques. Es especialmente recomendable cuando te quedan pocos gigas para terminar el mes.
Control del uso de datos en iPhone (iOS)
En iOS el planteamiento es parecido, aunque los menús tienen nombres diferentes. Desde tu iPhone puedes revisar qué apps están tirando más de datos móviles y cortarles el grifo si hace falta, incluso de forma individual.
Para ello, entra en Ajustes > Datos móviles. En la parte superior tienes el interruptor general para activar o desactivar completamente la conexión de datos, algo útil si quieres obligar al iPhone a usar solo WiFi durante un tiempo concreto.
Más abajo encontrarás la sección donde se muestra el uso de datos del periodo actual y, justo debajo, el listado completo de aplicaciones instaladas con la cantidad de megas o gigas que ha consumido cada una. Normalmente las más gastonas aparecen primeras, así que es sencillo detectar de un vistazo a las que se pasan.
Al lado del nombre de cada app verás un interruptor que permite bloquear su acceso a los datos móviles. Si lo desactivas, esa aplicación solo podrá conectarse cuando el iPhone esté en una red WiFi, algo perfecto para servicios de streaming de vídeo o juegos que no necesitas usar por la calle.
Dentro de Servicios del sistema, en esa misma pantalla, puedes ver el tráfico generado por funciones internas de iOS como la sincronización, la hora, las notificaciones push o las actualizaciones. En la mayoría de casos no podrás desactivarlas una por una, pero sí sirve para detectar comportamientos extraños o usos muy altos.
Cómo limitar la actualización en segundo plano en iPhone
Además de ver el consumo por app, iOS te deja ajustar con bastante precisión qué aplicaciones pueden actualizarse en segundo plano y con qué tipo de conexión. Este menú es clave si quieres recortar tanto datos como batería sin renunciar a las funciones básicas del sistema.
Ve a Ajustes > General > Actualización en segundo plano. Se mostrará una lista de aplicaciones con un interruptor al lado; al desactivar el de una app concreta, dejará de actualizar contenido mientras no la estás usando, y solo se pondrá al día cuando la abras.
Arriba del todo, tocando de nuevo en “Actualización en segundo plano”, puedes elegir entre tres opciones generales: desactivado, solo WiFi, o WiFi y datos móviles. Esto permite indicar al iPhone si quieres que las apps sincronicen también con tu tarifa móvil o únicamente cuando haya una red inalámbrica disponible.
Si escoges “Desactivado”, ninguna app se actualizará por detrás; con “WiFi” solo lo harán cuando tengas una red inalámbrica; y con “WiFi y datos móviles” mantendrás el comportamiento estándar, con más comodidad pero también con más gasto de megas.
En cualquier momento puedes volver a esta sección y activar o desactivar apps concretas que detectes como problemáticas. Conviene pegarle un repaso cada cierto tiempo, sobre todo si instalas muchas aplicaciones nuevas que se añaden solas a la lista.
Ver qué apps consumen batería, RAM y almacenamiento en Android
El consumo excesivo de datos suele ir de la mano de un uso elevado de batería, memoria RAM y almacenamiento. Android integra varias secciones para vigilar estos recursos sin necesidad de instalar nada extra.
Para revisar el espacio que ocupan las apps, entra en Ajustes > Almacenamiento > Aplicaciones (o una ruta similar según la marca) y ordena la lista por tamaño. De esta forma verás qué aplicaciones se están comiendo más almacenamiento interno, y si alguna ha crecido demasiado podrás borrar su caché o sus datos.
Si notas que la batería dura muchísimo menos que antes, abre Ajustes > Batería > Uso de la batería. Allí se muestra el consumo de las últimas 24 horas, ordenado por las apps que más energía han gastado. Si aparece muy arriba una app que apenas utilizas, y con mucha actividad en segundo plano, es posible que tenga algún fallo o que esté mal desarrollada; aprende a detectar apps que consumen batería.
Para la RAM puedes tirar de las Opciones de desarrollador, si las tienes activadas. En muchos modelos, desde Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores > Servicios en ejecución verás qué servicios y aplicaciones están usando memoria en ese momento, incluso si no los has abierto manualmente.
Desde Android 12 también suele existir un apartado de Memoria > Memoria usada por aplicaciones, donde se muestra la RAM utilizada por cada app en las últimas 3, 6, 12 o 24 horas. Puedes ordenar el listado por uso medio o máximo y detectar qué apps se pasan de frenada de forma recurrente.
Cómo restringir datos en segundo plano en Android (por app y en todo el sistema)
Una vez identificadas las culpables, toca aplicar restricciones para que no sigan devorando tu tarifa. Android te ofrece dos grandes caminos: limitar app por app o usar un modo global de ahorro de datos.
Para restringir aplicaciones individuales, ve a Ajustes > Redes e Internet > Redes móviles > Uso de datos de aplicaciones (el nombre exacto puede cambiar), toca sobre la app problemática y desactiva la casilla de “Datos en segundo plano” o “Permitir uso de datos en segundo plano”. Desde ese momento, solo gastará megas cuando la tengas en pantalla.
En móviles Samsung, la ruta habitual es Ajustes > Conexiones > Uso de datos > Uso de datos móviles; una vez allí, seleccionas la app y desactivas la opción “Permitir uso de datos en segundo plano” si no quieres que siga conectándose por detrás.
Si quieres ir más a lo bestia, puedes activar el “Ahorro de datos” del sistema. Suele estar en Ajustes > Redes e Internet > Ahorro de datos. Al encenderlo, Android bloquea gran parte del tráfico de fondo de la mayoría de apps, permitiendo solo conexiones limitadas cuando no las estás usando.
Dentro de ese menú también verás un apartado de “Datos no restringidos” o similar, donde puedes marcar algunas aplicaciones que tendrán libertad total de datos incluso con el ahorro activado (por ejemplo, WhatsApp, Telegram o el correo si necesitas recibir avisos urgentes).
Cómo saber el consumo de datos por WiFi en Android
Normalmente nos obsesionamos con la tarifa de datos móviles, pero también es útil saber qué apps se están comiendo tu conexión WiFi, sobre todo si en casa tienes un límite mensual o una velocidad reducida cuando pasas cierto tope.
En muchos móviles Android puedes encontrar esta información usando el buscador de los ajustes. Escribe algo parecido a “Uso de datos WiFi” o “Uso de datos sin red móvil” y, si tu capa lo permite, aparecerá una sección de estadísticas específicas para la conexión inalámbrica.
En otros modelos basta con entrar al apartado de WiFi dentro de Redes e Internet y buscar una opción de estadísticas o uso de datos. Suele tener un aspecto similar al de datos móviles: lista de apps con su consumo total y, en algunos casos, desglose de primer plano y segundo plano.
Estos datos te ayudan a descubrir si tienes aplicaciones que, aunque no agoten tu tarifa móvil, están saturando la red doméstica descargando copias de seguridad, archivos en la nube o actualizaciones pesadas. Si todo va lento cuando estás en casa, puede que el problema esté ahí.
Al igual que con los datos móviles, podrás entrar en la ficha de cada aplicación para reducir descargas automáticas, limitar sincronizaciones agresivas o desactivar ciertas funciones cuando estés en WiFi, manteniendo así algo más de control sobre tu conexión.
Apps preinstaladas y bloatware: el enemigo silencioso
Muchas veces la culpa no es solo de las apps que instalas desde la tienda, sino de aplicaciones preinstaladas (bloatware) que vienen de fábrica en el móvil y que quizá nunca has abierto, pero siguen activas consumiendo recursos.
Este tipo de apps aparecen tanto en Android como en iPhone: algunas pertenecen al fabricante, otras a operadores o servicios promocionales que no pediste, pero aun así pueden actualizarse solas, lanzar notificaciones, usar datos y ejecutarse en segundo plano.
Para detectarlas, entra en el apartado de batería de tu móvil y revisa el listado de aplicaciones ordenadas por consumo. Si ves alguna que no recuerdas haber usado, es un buen indicio de que está trabajando por su cuenta a tus espaldas. Lo mismo se aplica en el panel de uso de datos.
En Android, muchas de estas apps preinstaladas no se pueden desinstalar del todo, pero sí desactivarlas desde Ajustes > Aplicaciones. Al hacerlo, impides que se ejecuten en segundo plano o se actualicen, reduciendo su impacto en batería, datos y almacenamiento.
En iPhone, hay apps del sistema que no se pueden eliminar, pero puedes desactivar su actualización en segundo plano y quitarles el acceso a datos móviles desde los menús que ya hemos visto, además de silenciar notificaciones que no aportan nada.
Ver qué app gasta datos en tiempo real en móviles Xiaomi con HyperOS
Si tienes un móvil Xiaomi con HyperOS, dispones de una herramienta muy práctica para ver qué apps están usando datos móviles en tiempo real. Esto es ideal cuando notas que los gigas vuelan de repente y quieres saber quién es el culpable en ese mismo instante.
Para acceder, abre Ajustes > Tarjeta SIM y redes móviles > Ajustes avanzados > Gestionar conexión de datos móviles. En ese apartado verás todas las aplicaciones con su consumo en tiempo real, sin necesidad de instalar utilidades de terceros.
Desde esta sección también es posible configurar los límites de tu tarifa, alertas cuando te acerques al tope y restricciones adicionales, de manera que puedas personalizar el comportamiento de la conexión a tu gusto.
Ten presente que, una vez que agotas el bono, tu operadora suele mantener la conexión pero reduce drásticamente la velocidad. En la práctica esto hace que muchas apps se vuelvan casi inutilizables, de ahí que sea tan importante vigilar estos consumos cuando vas justo de megas.
Android: opciones de desarrollador y control avanzado de apps en segundo plano
Si quieres ir un paso más allá, Android ofrece herramientas ocultas en las opciones de desarrollador para ver servicios en ejecución y frenar procesos que se disparan. Hay que usarlas con cuidado, pero son útiles para usuarios avanzados.
En versiones anteriores a Android 6.0 (Marshmallow), primero tienes que activar las opciones de desarrollador entrando en Ajustes > Acerca del teléfono y pulsando siete veces sobre “Número de compilación”. Luego verás el menú de desarrollador donde puedes entrar en Servicios en ejecución y comprobar qué apps y procesos están activos.
En versiones más modernas, estas opciones suelen integrarse en rutas como Ajustes > Memoria > Memoria usada por aplicaciones o dentro de las propias opciones de desarrollador. Desde ahí puedes detener manualmente apps que se ejecutan en segundo plano sin motivo aparente.
Eso sí, como regla general no conviene cerrar ni desinstalar procesos del sistema identificados con el icono de Android o de Google, ya que podrías provocar reinicios, errores o que el móvil funcione de forma inestable.
Si quieres que ciertas apps no vuelvan a arrancar solas, además de detenerlas puedes revocar permisos innecesarios (como localización) o limitar su uso de datos móviles. En algunos modelos también existen funciones para “hibernar” apps cuando no las usas, reduciendo su actividad en segundo plano.
Riesgos y límites al restringir datos en segundo plano
Restringir datos en segundo plano es una buena forma de ahorrar, pero no conviene aplicarlo a lo loco a todas las apps. Hay determinadas aplicaciones que dependen de esa conexión constante para ofrecerte funciones esenciales.
Si bloqueas el uso de datos en segundo plano en apps de mensajería como WhatsApp, Telegram o clientes de correo como Gmail, dejarás de recibir mensajes y notificaciones en tiempo real. Los avisos solo aparecerán cuando abras la app, con el riesgo de perderte comunicaciones urgentes.
Lo mismo ocurre con aplicaciones bancarias, apps de seguridad o servicios que necesitan tu ubicación en tiempo real, como Google Maps o Waze. Limitar su actividad demasiado puede provocar que no te muestren alertas, que no se actualice la posición o que la experiencia quede muy mermada.
La recomendación general es ser selectivo: aplica restricciones sobre todo en redes sociales, juegos y apps que no requieran avisos inmediatos, y mantén algo más de libertad en las herramientas de trabajo, comunicación o navegación.
Si al cabo de unos días notas que algo deja de funcionar como debería, revisa las apps a las que les has cortado los datos de fondo y reajusta sus permisos para encontrar un equilibrio entre ahorro y comodidad.
Apps de terceros para monitorizar y “limpiar” el móvil: ¿merecen la pena?
Además de las herramientas nativas, en las tiendas de apps encontrarás aplicaciones de terceros que prometen controlar automáticamente el consumo, cerrar procesos y limpiar basura. Algunas resultan útiles, pero hay que elegir con cuidado.
Estas herramientas suelen monitorizar qué apps gastan más datos, batería o memoria y, en teoría, ponen en suspensión las que consideran problemáticas. También ofrecen limpieza de caché, eliminación de archivos residuales y recomendaciones de ahorro.
Si decides instalar una de estas apps, asegúrate de que es de un desarrollador fiable, con buenas valoraciones y sin pedir permisos excesivamente invasivos. Piensa que, al final, también es otra aplicación que estará corriendo en tu móvil y puede consumir recursos si no está bien optimizada.
Para la mayoría de usuarios, con dedicar unos minutos al mes a revisar los ajustes de Android o iOS y las estadísticas internas suele ser más que suficiente para mantener a raya el consumo en segundo plano.
Quienes prefieren automatizar el proceso pueden apoyarse en una app de monitorización, pero siempre conviene comprobar que no haga más daño que beneficio aumentando todavía más el uso de batería y datos.
Controlar qué aplicaciones están usando datos sin que lo notes no es complicado si sabes dónde mirar: combinando los paneles de consumo, las opciones de actualización en segundo plano y alguno que otro ajuste de ahorro, puedes detectar a tiempo a las apps tragadatos, recortar su acceso y adaptar su configuración, ganando tranquilidad con tu tarifa, prolongando la vida de la batería y manteniendo tu móvil bastante más afinado en el día a día.
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