Si grabas mucho con el móvil es bastante probable que más de una vez hayas terminado con un clip movido, lleno de sacudidas y nada agradable de ver. Entre el pulso, caminar mientras grabas o el traqueteo del coche, los vídeos temblorosos son un clásico en cualquier galería.
Lo bueno es que no necesitas ser editor profesional para arreglarlo: la app de Google Fotos incluye un estabilizador integrado y varias herramientas de edición que permiten mejorar la estabilidad, el aspecto y la presentación de tus vídeos directamente desde el móvil, sin instalar nada más y en pocos toques.
Qué es Google Fotos y por qué sirve también para editar y estabilizar vídeos
Google Fotos es mucho más que una simple galería en la nube: es un servicio de Google que permite guardar fotos y vídeos online de forma segura y accesible desde cualquier dispositivo, ya sea un móvil Android, un iPhone, una tablet o incluso un ordenador a través del navegador.
La gracia de la plataforma es que, además de almacenar, utiliza algoritmos muy potentes de reconocimiento para organizar automáticamente tus recuerdos por personas, lugares u objetos. Así puedes encontrar, por ejemplo, “playa”, “cumpleaños” o “perro” sin tener que rebuscar uno a uno en la galería.
Dentro de la app móvil, Google Fotos integra un editor bastante completo que permite retocar iluminación, color, aplicar filtros y, en el caso de los vídeos, recortar, girar, ajustar, anotar e incluso estabilizar las tomas temblorosas. Esta parte de edición es mucho más avanzada en el móvil que en la versión web.
Durante años, Google Fotos ofreció almacenamiento ilimitado en la nube para fotos y vídeos subidos en “alta calidad”. Sin embargo, desde el 1 de junio de 2021 la política cambió y todo lo que subes cuenta contra el espacio de tu cuenta de Google. Si te quedas corto, puedes ampliar con un plan de pago de Google One.
En cuanto a accesibilidad, puedes entrar en tu biblioteca de Google Fotos desde el navegador, desde la app de escritorio de Google Drive y desde la propia app de fotos en el móvil. La edición seria de vídeo se haceprimordialmente en la app móvil; en web te limita a detalles como fecha, hora o ubicación del archivo.
Sobre el borrado, cualquier archivo eliminado de Google Fotos pasa primero a la Papelera, donde permanece hasta 60 días antes de eliminarse definitivamente de la nube. Durante ese tiempo puedes recuperarlo sin problema si te arrepientes.
Cómo funciona el estabilizador de vídeo de Google Fotos en tu móvil
Mientras grabas, lo habitual es que haya vibraciones, cambios de paso o pequeños golpes que hacen que el resultado final no quede tan fino. Aquí entra en juego la función de estabilización de vídeo incluida en el editor de Google Fotos, pensada justo para “suavizar” esas sacudidas.
Esta herramienta está integrada en la propia app de Google Fotos y se ejecuta de forma local en tu smartphone. Eso significa que el vídeo se estabiliza en el propio dispositivo sin necesidad de subirlo a la nube para procesarlo, algo especialmente útil si tienes una conexión limitada o si no quieres consumir datos.
Lo que hace el estabilizador es analizar fotograma a fotograma el movimiento de la escena y aplicar correcciones digitales para reducir los temblores, suavizar los movimientos bruscos y ofrecer una reproducción más fluida. El resultado no sustituye a un buen estabilizador óptico de la cámara, pero es una solución rápida y bastante efectiva.
En la mayoría de casos, Google Fotos intenta mantener la resolución original del vídeo mientras aplica la estabilización. No obstante, al recalcular el encuadre puede introducir ligeras distorsiones o recortes en los bordes, algo normal en los procesos de estabilización digital.
Si grabas vídeos caseros, para redes sociales o para compartir en WhatsApp, la calidad que ofrece Google Fotos suele ser más que suficiente. Para cineastas o editores muy exigentes puede quedarse algo corto, y en esos casos conviene dar el salto a programas más avanzados.
Pasos para estabilizar vídeos con Google Fotos en Android y iPhone
Google Fotos está disponible gratis tanto en la Play Store (Android) como en la App Store (iOS). El proceso de estabilización es muy similar en ambas plataformas, aunque hay una diferencia importante: la función de estabilizar no está disponible en todos los dispositivos iOS, de modo que en algunos iPhone puede que no aparezca el botón de estabilización.
En Android el proceso es muy sencillo. Una vez instalada la app, inicia sesión con tu cuenta de Google y deja que la app detecte y organice automáticamente los vídeos que tienes guardados en el teléfono. A partir de ahí podrás empezar a editar.
Paso 1: Localiza y abre el vídeo que quieres corregir
Abre Google Fotos y pulsa en la pestaña «Biblioteca» situada en la parte inferior derecha de la app. Navega por tus carpetas hasta encontrar el clip que quieres estabilizar y tócalo para abrirlo. Puedes usar también el buscador si recuerdas el lugar o el tipo de contenido.
Una vez el vídeo esté abierto, podrás reproducirlo para comprobar hasta qué punto se mueve. Es buena idea verlo entero antes de editar para saber si compensa aplicar la estabilización y si te interesa después recortar algún tramo.
Paso 2: Entra en el editor de vídeo
Con el vídeo ya abierto, toca el botón «Editar» que verás en la parte inferior de la pantalla. Esto cargará el editor de Google Fotos, que se divide en varias secciones: Vídeo, Recorte (o “Cortar”), Ajustar, Filtros y Marcar, entre otras opciones según la versión.
Asegúrate de que estás en el apartado dedicado al vídeo. Desde ahí, además de estabilizar, podrás recortar la duración, girar, ajustar el color y aplicar otros retoques básicos de forma muy rápida.
Paso 3: Activa el estabilizador
En la barra de herramientas del editor verás un icono con forma de cámara o de recuadro con pequeñas líneas que simulan movimiento. Ese es el botón del estabilizador. Pulsa sobre él para que Google Fotos empiece a analizar y estabilizar el clip de manera automática.
Durante el proceso verás una barra de progreso. El tiempo que tarde depende de la duración del vídeo, la resolución y la potencia de tu móvil: unos pocos segundos para clips cortos y algo más para grabaciones largas o en 4K.
Paso 4: Revisa el resultado y guarda una copia
Al terminar, el vídeo se reproducirá ya con la estabilización aplicada. Es importante que lo veas entero para comprobar que los saltos se han reducido y que no hay artefactos raros en la imagen. Si te convence, toca en «Guardar copia» en la parte superior.
Esta opción crea un archivo nuevo con el vídeo estabilizado y mantiene intacto el clip original sin cambios. Tendrás por tanto dos versiones: la inestable por si quieres volver atrás, y la estabilizada lista para compartir o subir a redes sociales.
Si no te gusta el resultado siempre puedes repetir el proceso o deshacer los cambios. Google Fotos permite volver al estado original de un clip editado sin necesidad de crear más copias, lo que facilita ir probando ajustes sin miedo.
Otras herramientas de edición de vídeo en Google Fotos
Además de estabilizar, el editor integrado de Google Fotos ofrece un abanico interesante de funciones que permiten pulir tus vídeos antes de compartirlos. No es un editor profesional, pero para el día a día da mucho juego.
1. Recorte de duración
En la sección principal de vídeo verás unos tiradores al inicio y al final de la línea de tiempo. Deslizando estos controles podrás eliminar los segundos que sobran al principio o al final del clip, por ejemplo cuando se ve cómo colocas el móvil o cuando ya has terminado de grabar.
Este recorte no afecta a la calidad del archivo, simplemente acorta la parte visible del vídeo. Es perfecto para dejar solo el momento interesante y evitar que tus vídeos se hagan eternos.
2. Corte y cambio de proporción
En el apartado «Cortar» (o «Recortar» según la versión) puedes definir una relación de aspecto concreta: 16:9, 4:3, 1:1, 9:16 para stories… Desde ahí tienes la posibilidad de encajar el vídeo en formatos verticales, cuadrados u horizontales según la plataforma donde vayas a publicarlo.
También puedes ajustar el recorte de forma manual, arrastrando los bordes para centrar la acción y eliminar zonas que no te interesan. Combinado con la estabilización, ayuda a limpiar mucho el encuadre.
3. Rotación del vídeo
Dentro de la misma sección suele aparecer un icono de giro. Cada vez que lo pulsas, la imagen rota 90 grados en sentido antihorario. Es la solución para esos vídeos que se grabaron “tumbados” porque giraste el móvil a mitad de grabación o lo sujetaste de forma diferente.
La rotación se aplica a todo el clip y se guarda en la nueva copia que crees. Es un ajuste destructivo respecto a la copia editada, así que conviene comprobar que la orientación final es la que quieres antes de guardar.
4. Ajuste de brillo, contraste y color
En el apartado «Ajustar» encontrarás controles para modificar brillo, contraste, sombras, luces, saturación y otros parámetros relacionados con el color y la exposición. Con estos deslizadores podrás levantar vídeos demasiado oscuros, bajar luces quemadas o dar más vida a los colores apagados.
Un ajuste moderado suele marcar la diferencia sin que se note artificial. Además, siempre tienes la opción de restablecer un parámetro a su valor original si te pasas con algún control y no quieres perder el aspecto natural del vídeo.
5. Filtros predefinidos
En la pestaña «Filtros» verás una colección de estilos preconfigurados que aplican cambios de color y contraste en un solo toque. Sirven para dar a tu vídeo un look más cálido, frío, vintage o cinematográfico sin tener que tocar manualmente cada ajuste.
La intensidad de cada filtro se puede regular en muchas versiones del editor, de manera que puedes aplicar el efecto de forma sutil o más marcada según lo que busques. Es una buena forma de dar coherencia visual a varios clips de un mismo viaje o evento.
6. Anotaciones y dibujo sobre el vídeo
En la sección «Marcar» tienes herramientas como pluma y resaltador con las que puedes dibujar directamente sobre el vídeo, escribir texto a mano o colorear ciertas partes. Es útil para señalar objetos concretos, hacer garabatos divertidos o remarcar detalles en vídeos explicativos.
Estas anotaciones quedan incorporadas al vídeo exportado, por lo que conviene usarlas con cabeza. Si te equivocas, puedes deshacer o borrar trazos antes de guardar la copia definitiva.
Limitaciones del estabilizador de Google Fotos y alternativas avanzadas
Aunque el estabilizador de Google Fotos funciona bastante bien para un uso cotidiano, conviene tener claras sus limitaciones y conocer alternativas más potentes cuando necesitas un acabado casi profesional o más control sobre el resultado.
Para empezar, la disponibilidad de la función no es idéntica en todas las plataformas: en Android está mucho más extendida, mientras que en iOS hay dispositivos y versiones de la app donde no aparece el botón de estabilización. Si te pasa, no es que lo estés buscando mal, es que simplemente no está implementado ahí.
Por otro lado, la estabilización se aplica al clip completo como un único bloque, sin posibilidad de elegir diferentes niveles de suavizado en secciones concretas del vídeo. Tampoco ofrece un control fino sobre la intensidad de la corrección: o la activas o la desactivas.
Cuando necesitas algo más avanzado, entran en juego editores de terceros como CapCut o Wondershare Filmora, que incluyen herramientas de estabilización más configurables y un abanico de opciones de posproducción mucho más amplio.
CapCut como alternativa gratuita y avanzada
Para estabilizar en CapCut, el flujo habitual consiste en importar el vídeo desde tu dispositivo o desde su propia biblioteca de recursos, colocarlo en la línea de tiempo y acceder a la sección de ajustes básicos en la pestaña de vídeo. Ahí encontrarás la opción «Estabilizar».
Al activar esta opción, CapCut permite elegir entre distintos niveles de intensidad, incluido un modo «Más estable» recomendado para metrajes especialmente movidos o grabados en condiciones complicadas. Cuanto más estable quieras el resultado, más recorte y procesamiento aplicará el programa.
Una vez consigas el resultado deseado, puedes exportar el vídeo ajustando resolución, bitrate, códec, formato (MP4, MOV, etc.), fotogramas por segundo y también el formato de audio (como MP3 o WAV). Incluso dispone de una herramienta de comprobación de derechos de autor para evitar problemas al subir el vídeo a plataformas como YouTube o TikTok.
CapCut es gratuito y está disponible en varias plataformas, por lo que es una opción interesante si sientes que Google Fotos se te queda corto pero tampoco quieres complicarte con programas profesionales demasiado complejos.
Wondershare Filmora como opción para PC y Mac
Si prefieres editar en ordenador, Filmora es otro editor muy extendido entre usuarios que buscan algo más completo que una app móvil, pero más sencillo que gigantes como Premiere o Final Cut. Está disponible tanto para Windows como para macOS.
El proceso de estabilización en Filmora parte de arrastrar el clip a la biblioteca del proyecto y luego a la línea de tiempo. Una vez ahí, al seleccionar el vídeo se abre el panel de propiedades, donde encontrarás la ruta Vídeo > Herramientas IA > Estabilización.
Tras activar la estabilización, Filmora analiza el clip y te permite ajustar el nivel de suavizado con un control deslizante. Puedes previsualizar tantas veces como quieras hasta que te convenza y, finalmente, exportar en el formato y la calidad que necesites.
Este tipo de herramientas resultan muy útiles si te dedicas a crear contenido con cierta regularidad o si quieres un control más detallado sobre el aspecto final de tus vídeos estabilizados, algo que Google Fotos, por simplicidad, no ofrece.
Consejos para grabar vídeos más estables desde el principio
Aunque disponer de estabilización por software ayuda muchísimo, siempre es mejor que el material original llegue lo más limpio posible al editor. Con algunos trucos sencillos puedes reducir mucho las vibraciones desde la grabación para que el resultado final sea todavía mejor.
Agarra el móvil con ambas manos
Parece de perogrullo, pero sujetar el teléfono con una sola mano es la receta perfecta para que todo tiemble. Si puedes, usa siempre las dos manos y mantén un agarre firme, pero sin tensión excesiva, dejando que los brazos actúen como “amortiguadores”.
Este gesto por sí solo reduce de forma drástica esos movimientos mínimos que luego se notan mucho en plano, sobre todo cuando haces zoom o grabas sujetos lejanos.
Mantén el móvil cerca del cuerpo
Cuanto más alejado del cuerpo sostienes el teléfono, más inestable se vuelve. Lo ideal es pegar los codos al torso y mantener el móvil relativamente cerca del pecho o de la cara, no a brazo completamente extendido.
Al reducir la palanca, los movimientos involuntarios se amortiguan mejor y el metraje sale bastante más suave, incluso andando despacio o girando sobre ti mismo.
Aprovecha múltiples puntos de contacto
Si quieres ir un paso más allá, intenta aumentar los puntos de contacto entre el móvil y tu cuerpo. Presionar ligeramente el dispositivo contra el pecho, apoyar una esquina en la mejilla o utilizar una correa o asa de muñeca ayuda a ganar estabilidad.
En situaciones controladas, apoyar los codos sobre una barandilla, mesa o cualquier superficie fija también marca la diferencia a la hora de conseguir planos tipo “trípode” sin accesorios.
Elige bien la lente y activa la estabilización del propio móvil
Si tu smartphone dispone de varias cámaras, suele ser más estable la principal (normalmente gran angular) que el teleobjetivo. Este último magnifica cualquier pequeño movimiento, haciendo más visible el temblor.
Revisa también en los ajustes de la app de cámara si hay alguna opción de estabilización de imagen, ya sea óptica (OIS) o electrónica (EIS). Tenerla activada antes de grabar reduce el trabajo posterior tanto para Google Fotos como para otros editores.
Muévete con suavidad y evita giros bruscos
Durante la grabación, intenta que tus movimientos sean lentos y fluidos: giros progresivos, desplazamientos suaves y cambios de encuadre sin tirones. Los saltos de un lado a otro son difíciles de corregir incluso para los mejores estabilizadores.
Si necesitas hacer un paneo rápido o un cambio de plano grande, es preferible cortar la grabación, recolocarte y empezar un clip nuevo. Trabajar con varios clips estables siempre es mejor que un solo vídeo largo lleno de golpes de cámara.
En conjunto, Google Fotos se ha convertido en una especie de navaja suiza para el vídeo móvil: te guarda los clips en la nube, los organiza, te deja retocarlos y, además, estabiliza esos vídeos movidos que de otro modo acabarían en la papelera. Para un uso diario y sin complicaciones, la función de estabilización integrada es más que suficiente; cuando el listón de exigencia sube, herramientas como CapCut o Filmora amplían las posibilidades con un control más fino y opciones de edición avanzadas, pero siempre partiendo de la misma idea: que tus recuerdos se vean lo más suaves y cuidados posible.
Continúar leyendo...