Noticia Cómo funciona el Espacio Privado en Android para ocultar archivos y apps

cómo es el espacio privado en Android


Android lleva tiempo tomándose muy en serio la privacidad, pero con el Espacio Privado el salto es enorme: ahora puedes tener una especie de “móvil dentro del móvil” para esconder apps y archivos delicados sin depender de aplicaciones raras ni trucos rebuscados.

Si alguna vez has pensado eso de “ojalá pudiera tener una zona del móvil solo para mí, que nadie vea ni por casualidad”, esto es justo lo que ofrece el Espacio Privado de Android 15 y versiones posteriores. En las próximas líneas vas a ver qué es exactamente, cómo funciona por dentro, cómo se configura paso a paso y qué puedes hacer con él para ocultar aplicaciones y archivos sensibles con una capa extra de seguridad.

Qué es el Espacio Privado en Android y en qué se diferencia de ocultar apps​


El Espacio Privado es, técnicamente, un perfil de usuario independiente dentro de tu móvil Android. No es solo una carpeta secreta ni un truco del launcher para esconder iconos: el sistema crea un entorno aislado, con sus propias aplicaciones, datos, ajustes e incluso la posibilidad de usar una cuenta de Google distinta a la del perfil principal.

Esto se traduce en que las aplicaciones que instalas en el Espacio Privado se comportan como copias totalmente separadas de las apps del espacio normal. Tienen su propia memoria, sus propios datos y sus propias sesiones, de forma que nada de lo que ocurra allí se mezcla con tu perfil principal salvo que tú lo compartas de forma explícita.

Desde fuera, cuando el Espacio Privado está bloqueado, sus aplicaciones desaparecen del móvil: no salen en el cajón de apps, no se muestran en las apps recientes, no aparecen como opción al compartir archivos, ni figuran en los ajustes ni en la configuración de permisos. Es como si no existieran, y solo reaparecen cuando desbloqueas ese espacio.

A nivel interno, Android trata este espacio como un nuevo tipo de perfil llamado “Privado”, identificado por el sistema como android.os.usertype.profile.PRIVATE. Funciona de forma muy parecida a los perfiles de trabajo o usuarios secundarios, pero está pensado específicamente para privacidad personal y aislamiento de datos sensibles.

A diferencia de las típicas “carpetas ocultas” o de los launchers que esconden iconos, aquí no estamos hablando solo de ocultar visualmente contenido, sino de aplicar un aislamiento real: permisos, datos, notificaciones y procesos en segundo plano se gestionan por separado, y el cifrado se basa en el método de desbloqueo del propio Espacio Privado.

¿Cómo funciona el Espacio Privado por dentro?​


Cuando activas el Espacio Privado, el sistema crea un nuevo usuario interno con su propio directorio de datos cifrado. Cada app que instales en ese perfil se instala “desde cero”, como si fuera otro dispositivo: no se copian ni se trasladan los datos de la misma app que tengas en el perfil principal.

Ese aislamiento se gestiona a nivel del sistema de archivos y del gestor de usuarios de Android: el perfil privado tiene su propia área en /data/user/, cifrada con una clave ligada al método de bloqueo que configures para el Espacio Privado (PIN, patrón, contraseña, huella…). Hasta que no introduces esa clave, las apps y sus datos permanecen inaccesibles.

Cuando el Espacio Privado está bloqueado, Android “apaga” ese usuario interno: sus aplicaciones se detienen completamente. Eso implica que no pueden ejecutar tareas en segundo plano, no pueden mostrar notificaciones, no pueden acceder a sensores (como el acelerómetro o el GPS) y, en la práctica, se quedan congeladas hasta que vuelves a desbloquear el espacio.

En el momento en que lo desbloqueas, el sistema reactiva ese perfil: las apps vuelven a estar disponibles en el cajón, pueden aparecer en las vistas recientes, se muestran en el selector de fotos, en la hoja para compartir (Sharesheet), en la interfaz de Documentos y dentro de los ajustes, incluidos permisos y panel de privacidad.

Las notificaciones que lleguen desde apps del Espacio Privado, cuando este está desbloqueado, se distinguen con un icono específico que indica que vienen de ese espacio. De este modo sabes fácilmente qué pertenece a tu perfil principal y qué a tu zona privada.

Un detalle importante es que, por diseño, no puedes mover directamente los datos de una app desde el espacio principal al privado. Si quieres tener, por ejemplo, tu banco en el Espacio Privado, debes instalar allí de nuevo la app, iniciar sesión y configurarla desde cero. Esto evita que se mezclen datos de un perfil con otro de forma automática.

Requisitos y limitaciones del Espacio Privado​


cómo es el espacio privado en Android


El Espacio Privado no está disponible en cualquier escenario: necesitas cumplir una serie de condiciones técnicas y de configuración del dispositivo. Para empezar, tu móvil debe ejecutar Android 15 o una versión posterior, y el fabricante no debe haber desactivado la función ni el administrador de tu empresa debe tenerla bloqueada.

Solo puedes usar el Espacio Privado si eres el usuario principal del dispositivo. No está disponible en cuentas invitadas, usuarios secundarios ni en dispositivos que superen un determinado número de usuarios o perfiles (más de cuatro, en las restricciones actuales). Tampoco se puede crear un espacio privado dentro de otro perfil, ni dentro de un perfil de trabajo.

Además, existen limitaciones importantes que debes conocer. Aunque puedas ocultar el contenedor del Espacio Privado del cajón de apps, su existencia se puede detectar mediante:

  • Conexión a un ordenador y uso de herramientas como Android Debug Bridge (adb).
  • Registros del sistema que reflejan la presencia del perfil privado.
  • Otras apps avanzadas que sean capaces de detectar qué perfiles hay activos en el dispositivo.

Por otro lado, hay cosas que no puedes hacer desde el Espacio Privado. Entre otras restricciones, no se permiten:

  • Añadir widgets ni accesos directos del espacio privado a la pantalla de inicio del dispositivo.
  • Usar Quick Share para recibir contenido directamente dentro del Espacio Privado.
  • Configurar un perfil de trabajo desde el propio espacio privado.
  • Gestionar dispositivos inteligentes del hogar, usar la función Localizador o determinados comandos de voz.
  • Crear copias de seguridad del espacio privado como parte de la copia de seguridad general del dispositivo.
  • Recuperar el método de desbloqueo: si olvidas la clave del Espacio Privado, no hay forma de recuperarla; solo puedes borrarlo y perder todo su contenido.

Ventajas de usar el Espacio Privado para ocultar apps y archivos​


La gran gracia de esta función es que te permite tratar el móvil como si tuviera dos zonas claramente separadas: tu perfil normal de siempre y un espacio más sensible donde guardas todo lo que no quieres que aparezca a la mínima.

Entre sus ventajas más claras está la opción de proteger aplicaciones con una autenticación independiente. Puedes decidir si el Espacio Privado usa el mismo bloqueo que tu móvil (mismo PIN, patrón o huella) o si prefieres un código exclusivo solo para ese espacio. Así, aunque alguien desbloquee el teléfono, no podrá entrar a tu “caja fuerte digital”.

Otra ventaja potente es la capacidad de ocultar por completo el contenedor. Por defecto, el Espacio Privado aparece como una sección separada al final del cajón de apps. Pero si lo configuras para que se oculte cuando está bloqueado, desaparecerá a ojos de cualquiera; solo podrás localizarlo buscando “Espacio privado” en el sistema o usando el acceso a través de Ajustes.

También resulta muy útil poder usar una cuenta de Google distinta dentro del espacio. Esto te permite separar del todo lo profesional y lo personal, o mantener cuentas especialmente sensibles sin que sus datos se mezclen con sugerencias, historial o recomendaciones del perfil principal.

Por último, el hecho de que las apps del Espacio Privado se detengan por completo cuando está bloqueado aporta una capa extra de privacidad en notificaciones y actividad en segundo plano. No habrá mensajes emergentes ni iconos sospechosos en la barra de estado si el espacio no está abierto, ni procesos “fantasma” funcionando mientras prestas el móvil a alguien.

Cómo configurar el Espacio Privado paso a paso​


Para activar tu Espacio Privado no necesitas ninguna app adicional: todo está integrado en los ajustes de Android. El proceso general es muy parecido tanto en la documentación oficial de Google como en las guías prácticas de distintos medios, con ligeras variaciones estéticas según la capa del fabricante.

Pasos básicos son estos:

  1. Abrir la app Ajustes de tu dispositivo Android.
  2. Entrar en la sección “Seguridad y privacidad”.
  3. Dentro del apartado “Privacidad”, tocar en “Espacio privado”.
  4. Autenticarte con el bloqueo de pantalla actual (si no tienes bloqueo, el sistema te obligará a crear uno).
  5. Pulsar en “Configurar” y aceptar la información introductoria.
  6. Elegir si quieres iniciar sesión con una cuenta de Google (puede ser la misma que en el resto del móvil o una nueva, algo muy recomendable para evitar filtraciones de datos entre espacios).
  7. Configurar el método de desbloqueo del Espacio Privado: puedes reutilizar el bloqueo del dispositivo (“Usar el bloqueo de pantalla del dispositivo”) o crear uno nuevo con “Elegir nuevo bloqueo”.
  8. Si eliges un bloqueo nuevo, tendrás que autenticarte primero con el bloqueo actual y luego definir el PIN, patrón o contraseña exclusivos del Espacio Privado, con opción de usar o no huella dactilar.
  9. Para terminar, tocar en “Hecho” o “Listo”, y Android creará el perfil privado y su contenedor.

Tras esta configuración inicial, entrarás en una pantalla específica de ajustes del Espacio Privado, donde podrás afinar varias opciones para adaptar su comportamiento a tu forma de usar el móvil.

Ajustes clave: bloqueo, bloqueo automático, ocultar y eliminar​


Una vez creado el Espacio Privado, Android te ofrece varios controles finos para que decidas cuándo se bloquea, cómo se muestra y qué nivel de discreción quieres. Los apartados más importantes son:

Apartados más importantes:

  • Bloqueo del espacio privado: aquí eliges el tipo de protección. Puedes usar el mismo bloqueo que el del dispositivo o definir un PIN o contraseña distintos únicamente para el Espacio Privado, además de habilitar la huella.
  • Bloquear automáticamente el espacio privado: te permite marcar cuándo se bloquea solo. Las opciones habituales son: cada vez que el dispositivo se bloquea, cinco minutos después del tiempo de espera de pantalla o únicamente al reiniciar el móvil.
  • Ocultar espacio privado cuando está bloqueado: al activar esta opción, el contenedor del Espacio Privado se oculta del cajón de aplicaciones siempre que esté bloqueado. Seguirá apareciendo como opción al buscar “Espacio privado”, pero no se verá a simple vista.
  • Eliminar o borrar espacio privado: desde aquí puedes borrar por completo el perfil, lo que implica eliminar todas sus apps y datos sin copia de seguridad local. Si la app sincroniza con la nube, parte de la información se recuperará al iniciar sesión de nuevo, pero el contenedor en sí no se restaura desde la copia de seguridad del dispositivo.

También existe un atajo alternativo para eliminar el Espacio Privado desde Ajustes → Sistema → Opciones de restablecimiento → Borrar/Eliminar espacio privado. Curiosamente, esta opción aparece aunque no tengas un espacio creado, precisamente para que nadie pueda saber solo mirando los ajustes si haces uso de esta función.

Cómo añadir y gestionar apps dentro del Espacio Privado​


Una de las particularidades más importantes es que no puedes “mover” directamente una app ya instalada al Espacio Privado. El sistema lo considera siempre una instalación nueva en ese perfil. Hay dos maneras de añadir aplicaciones:

La primera es desde el propio contenedor del Espacio Privado. Cuando este no está oculto, lo verás al final del cajón de apps. Al entrar, tendrás la opción “Instalar” o “+ Instalar”, que abrirá Google Play (u otros instaladores) vinculados a la cuenta de Google que uses en el espacio. Desde ahí instalas las apps igual que en el resto del móvil, pero quedarán confinadas al entorno privado.

La segunda opción es partir de una app que ya tienes en el perfil principal. En “Todas las apps”, mantienes pulsado sobre la aplicación y, si tu dispositivo lo soporta, verás una opción tipo “Instalar app en el espacio privado” o “Descargar/instalar en privado”. Eso crea una nueva instancia de la app dentro del Espacio Privado, sin modificar ni copiar los datos de la original. Luego puedes decidir si conservar la app también fuera o dejarla solo en el entorno oculto.

Ten en cuenta que cada instancia es independiente: si desinstalas la app en el perfil principal pero la mantienes en el Espacio Privado, seguirá funcionando allí con sus datos intactos, y viceversa.

Cómo bloquear, desbloquear, ocultar y mostrar el Espacio Privado​


El control diario del Espacio Privado es bastante sencillo, y Android ofrece varios caminos para abrirlo o cerrarlo rápido según lo necesites. Puedes gestionarlo tanto desde el propio contenedor en el cajón de apps como desde los ajustes del sistema.

Para bloquearlo manualmente desde el lanzador:

  1. Ve a la pantalla de inicio o al listado de “Todas las apps”.
  2. Desplázate hasta la sección “Espacio privado”.
  3. Toca el icono de bloqueo que aparece a la derecha del contenedor.

Si quieres configurar el bloqueo automático:

  1. Entra en el contenedor del Espacio Privado desde “Todas las apps”.
  2. Autentícate con el bloqueo del espacio si te lo pide.
  3. Toca el icono de ajustes del Espacio Privado.
  4. Selecciona “Bloquear espacio privado automáticamente” y elige entre: cada vez que el dispositivo se bloquea, cinco minutos tras el tiempo de espera de pantalla o solo después de reiniciar el dispositivo.

Para desbloquear y abrir el espacio desde el lanzador:

  1. Abre la pantalla de inicio o “Todas las apps”.
  2. Baja hasta “Espacio privado” y toca la tarjeta que indica “Espacio privado: tocar para configurar o abrir”.
  3. Introduce el método de desbloqueo del Espacio Privado (o el del dispositivo, si compartes el mismo).

Desde Ajustes el camino es similar: entras en Seguridad y privacidad → Espacio privado y, si está bloqueado, el sistema te pedirá autenticación antes de mostrar su configuración y contenido.

Para ocultar el contenedor en el cajón de apps cuando el espacio está bloqueado:

  1. Entra en el Espacio Privado desde “Todas las apps”.
  2. Desbloquéalo con tu clave.
  3. Accede a los ajustes específicos del espacio.
  4. Activa la opción “Ocultar el espacio privado cuando está bloqueado”. El cambio surtirá efecto la próxima vez que lo bloquees.

Cuando quieras volver a mostrarlo, basta con buscar “Espacio privado” en el dispositivo, abrirlo desde el resultado y desbloquearlo; a partir de ahí volverá a ser visible mientras permanezca abierto.

¿Cómo mover o copiar archivos al Espacio Privado?​


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Además de esconder apps, el Espacio Privado permite llevarte documentos, fotos y otros archivos desde tu perfil principal para mantenerlos más protegidos. Desde Android 16 QPR2 este proceso está mucho más pulido, pero la idea general ya está disponible en Android 15 con una interfaz similar.

Agregar archivos desde el almacenamiento principal al Espacio Privado:

  1. Abre el contenedor del Espacio Privado y desbloquéalo.
  2. Toca en “Agregar” o “+ Añadir”.
  3. Elige la opción “Agregar archivos”, lo que abrirá un selector de archivos con acceso al almacenamiento principal.
  4. Selecciona uno o varios archivos (manteniendo pulsado para selección múltiple).
  5. Confirma si quieres Copiar o Mover los archivos elegidos: copiar deja el original en tu perfil principal y crea una copia en la carpeta Descargas del Espacio Privado; mover borra el archivo original y lo deja solo en el entorno privado.

Un servicio en primer plano dentro del perfil privado se encarga de gestionar esta transferencia de forma segura y fiable, guardando todo en la carpeta Downloads del Espacio Privado. Recibirás un mensaje cuando el proceso termine, con acceso directo para abrir los ficheros en su nueva ubicación.

Hay algunos casos en los que la transferencia no se puede completar: por ejemplo, si el archivo se está usando mientras intentas moverlo, si lo borras o renombras a mitad de proceso, si no hay espacio suficiente en el dispositivo o si el Espacio Privado se bloquea durante la copia.

Compartir contenido desde el Espacio Privado​


Aunque el objetivo del Espacio Privado es aislar, Android te da opciones para compartir archivos de manera controlada. Cuando el espacio está desbloqueado aparece, en distintas interfaces de intercambio (Sharesheet, selector de fotos, interfaz de Documentos…), una pestaña o sección “Privado” que muestra el contenido de ese perfil.

Desde ahí puedes elegir si quieres que una app fuera del Espacio Privado tenga acceso puntual a un archivo concreto. La idea es que seas tú quien decides qué sale del entorno privado y en qué momento, en vez de que las apps del perfil principal puedan explorar libremente qué hay dentro.

Con Bluetooth, el comportamiento es particular: desde apps del Espacio Privado sí puedes enviar contenido por Bluetooth, y ni el archivo ni los metadatos revelan que provienen de ese espacio. En cambio, el Espacio Privado no se ofrece como destino para recibir archivos Bluetooth desde otros dispositivos, ni muestra notificaciones cuando intentan compartir algo con él.

Espacio Privado vs carpetas ocultas y otros métodos de ocultar apps​


Hasta ahora, si querías esconder cosas en Android, lo habitual era tirar de carpetas ocultas, launchers con opción “Ocultar apps” o apps tipo calculadora secreta. Estos métodos siguen existiendo y tienen su utilidad, pero juegan en otra liga comparados con lo que ofrece el Espacio Privado.

Con carpetas ocultas y archivos .nomedia lo que consigues es que las fotos o documentos no aparezcan en la galería ni en los exploradores básicos. Sin embargo, cualquier usuario mínimamente curioso que active “mostrar archivos ocultos” en un gestor de archivos verá esos contenidos sin mucha dificultad. Además, todo se mantiene en el mismo perfil, sin aislamiento real ni cifrado adicional más allá del propio dispositivo.

Los launchers que ocultan aplicaciones funcionan de forma parecida: el icono desaparece del cajón y a veces de la pantalla de inicio, pero la app sigue instalada y operativa en tu perfil principal. Si cambias de launcher o alguien conoce los entresijos de ese lanzador en concreto, puede descubrir las apps ocultas sin demasiada ciencia. Tampoco se detienen las notificaciones ni la actividad en segundo plano.

Las apps de terceros que simulan una calculadora o un baúl privado dan un paso más, pero siguen estando limitadas por el hecho de que no controlan el sistema operativo. En el mejor de los casos crean un contenedor cifrado para tus archivos y bloquean el acceso con una contraseña, pero la app en sí sigue siendo visible y algunas dejan rastros bastante obvios.

El Espacio Privado, en cambio, está integrado en Android: controla perfiles, cifrado, permisos, notificaciones y visibilidad a nivel de sistema. Por eso se recomienda para datos de alto riesgo (apps bancarias, documentos laborales, historiales médicos, etc.), mientras que las carpetas ocultas o los launchers son más un truco para quitar de en medio contenido de baja sensibilidad o evitar miradas casuales.

Una estrategia muy sensata es combinar ambos enfoques: usar el Espacio Privado para lo verdaderamente delicado (apps críticas, documentación sensible, cuentas muy privadas) y aprovechar carpetas ocultas o funciones de “ocultar apps” del launcher para cosas menos importantes que simplemente no quieres tener a la vista o que prefieres mantener discretas sin tanto protocolo.

El Espacio Privado de Android ofrece una forma bastante robusta y flexible de partir tu móvil en dos zonas claramente diferenciadas: una para el uso diario y otra cerrada con llave para todo aquello que no quieres mezclar ni exponer.

Si lo combinas con una cuenta de Google separada, un buen método de bloqueo y algo de sentido común al compartir archivos, tienes a tu alcance una herramienta muy potente para mantener tus apps y archivos sensibles lejos de ojos ajenos sin necesidad de recurrir a inventos extraños ni a aplicaciones de dudosa fiabilidad. Comparte la información y más usuarios conocerán sobre el espacio privado en Android.

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