Noticia Cómo usar tu móvil como herramienta de medición de distancias

cómo usar el móvil para medir distancias


Seguro que más de una vez has necesitado un metro y, justo en ese momento, no tenías ninguno cerca. Da igual que fuera para comprobar si cabe la lavadora en el hueco de la cocina, medir la distancia o altura de una estantería o calcular la distancia hasta una pared: si no tienes cinta métrica, toca improvisar… salvo que uses algo que siempre llevas encima, tu móvil como medidor.

Hoy en día el smartphone se ha convertido en una especie de caja de herramientas digital: nos sirve para comunicarnos, trabajar, hacer fotos, organizar viajes o ver series. Lo que mucha gente todavía no sabe es que también puede ser un medidor de distancias bastante preciso, capaz de calcular longitudes, alturas, áreas e incluso volúmenes, tanto dentro como fuera de casa, y todo con un par de toques en la pantalla.

¿Cómo usar el móvil para medir distancias en mapas?​


Una de las formas más sencillas de sacarle partido al móvil como herramienta de medición es usarlo para calcular distancias sobre un mapa. Esto resulta muy útil si quieres saber cuántos kilómetros hay en línea recta entre dos ciudades, la longitud de una ruta que vas a recorrer corriendo o la separación entre varios puntos concretos.

Aunque la función suele explicarse pensando en el ordenador, puedes aprovecharla también desde el móvil. El proceso clásico es el de la versión de escritorio: abres Google Maps en el navegador del ordenador, haces clic con el botón derecho sobre el punto desde el que quieras empezar a medir y seleccionas la opción «Medir distancia». A partir de ahí, solo tienes que ir haciendo clic en diferentes puntos del mapa para dibujar el trazado entre los lugares que te interesen.

Cada vez que añades un nuevo punto, la herramienta recalcula la distancia total en tiempo real y la muestra en la parte inferior en kilómetros y millas. Si te equivocas al marcar, puedes ajustar fácilmente la ruta: basta con arrastrar un punto o un tramo de la línea para recolocarlo, o pulsar sobre un punto concreto para eliminarlo.

Cuando termines de medir, solo tienes que pulsar en la opción de cerrar que aparece en la tarjeta flotante de la parte inferior. Así, en pocos segundos, sabrás la distancia en línea recta entre dos ciudades, la longitud de una calle, el tamaño aproximado de una finca o cualquier otro dato similar, sin necesidad de pisar el terreno.

Medir distancias con la cámara del móvil​


Más allá de los mapas, el uso más llamativo es aprovechar la cámara del móvil para medir distancias reales en tu entorno. No hablamos ya de mapas ni de estimaciones sobre planos, sino de saber cuántos centímetros mide un mueble o qué altura tiene un edificio, simplemente apuntando con el teléfono.

En los últimos años han aparecido aplicaciones que, gracias a la realidad aumentada y a los sensores del teléfono, permiten convertir la cámara en una especie de cinta métrica virtual. El funcionamiento básico suele ser siempre similar: enfocas el objeto que quieres medir, marcas un punto de inicio y uno de fin en la pantalla, y la app se encarga de calcular la distancia entre ellos.

Este tipo de herramientas son especialmente útiles cuando necesitas medir algo rápido y no tienes un metro físico a mano. Puedes comprobar la longitud de una mesa, la altura de una puerta o la distancia desde el sofá hasta la televisión con bastante precisión, sin montar ningún lío de cintas y sin pedir ayuda a otra persona para sujetar el extremo de la cinta métrica.

ARuler y las mediciones con realidad aumentada​


Entre las aplicaciones que aprovechan la realidad aumentada para medir, una de las más completas es ARuler. Esta app utiliza la tecnología ARCore (el sistema de realidad aumentada de Google) para superponer mediciones virtuales sobre la imagen real que ves a través de la cámara del móvil.

Con ARuler no solo puedes medir distancias entre dos puntos, sino también ángulos, áreas y volúmenes de casi cualquier objeto que tengas delante. Apuntas con la cámara, marcas distintos puntos sobre la superficie del objeto o el suelo, y la aplicación va calculando en tiempo real los resultados que te interesan.

El único requisito importante es que el objeto o el espacio que quieras medir se mantenga quieto sobre una superficie estable, como una mesa o el suelo. A partir de ahí, vas señalando en la pantalla los puntos de inicio y fin de cada segmento, y la app va trazando líneas, polígonos y formas tridimensionales para obtener medidas bastante aproximadas a la realidad.

Aunque la precisión es buena, no es una herramienta infalible. Hay que acostumbrarse a manejar la cámara con calma, evitar movimientos bruscos y marcar los puntos tanto como puedas sobre aristas o bordes claros. Al principio puede costar un poco cogerle el truco, pero con algo de práctica resulta muy cómoda para hacer mediciones rápidas y visualizar, por ejemplo, el volumen aproximado de una caja o el área que ocupa un mueble en una habitación.

Para poder utilizar ARuler necesitas un móvil compatible con ARCore, algo que hoy en día cumplen muchísimos modelos Android de gama media y alta. La aplicación se puede descargar de forma gratuita y es una muestra muy clara del rumbo que están tomando las herramientas de medición basadas en realidad aumentada en el móvil.

Telémetros y medición por trigonometría: Smart Measure​


Otra categoría interesante de aplicaciones para medir con el móvil son los telémetros digitales, que calculan distancias y alturas usando trigonometría básica y los sensores de movimiento del dispositivo. Una de las más conocidas es Smart Measure (Telémetro), que transforma la cámara en un sistema de cálculo bastante ingenioso.

El funcionamiento de Smart Measure se basa en conocer, de forma aproximada, la altura a la que sujetas el móvil respecto al suelo y en medir los ángulos a los que apuntas con la cámara. Para calcular la distancia hasta un objeto, primero colocas el móvil más o menos a la altura de tu pecho, apuntas a la base del objeto, justo donde toca el suelo, y pulsas el botón para fijar esa referencia.

Después, si quieres calcular la altura del objeto, tienes que apuntar a la parte superior (el borde alto de la fachada, la copa del árbol, etc.) y volver a pulsar. A partir de esos datos, la aplicación utiliza la trigonometría para estimar tanto la distancia que te separa del objeto como su altura.

El resultado suele ser bastante aceptable, pero tiene un inconveniente: al basarse en ángulos y movimientos, cualquier pequeño temblor de la mano puede traducirse en variaciones grandes en la medición. Por eso, Smart Measure resulta mucho más recomendable para distancias largas y uso en exteriores, donde un ligero error de unos centímetros no supone un problema grave.

La aplicación está disponible de forma gratuita, aunque incluye anuncios integrados que pueden resultar algo pesados. Existe una versión de pago, con un precio bastante ajustado, que reúne más funciones de medición en una sola herramienta y prescinde de buena parte de la publicidad. En cualquier caso, las opciones básicas de distancias y alturas se pueden usar sin desembolsar nada, lo que la convierte en una opción muy interesante para quien quiere experimentar con este tipo de mediciones. Si quieres probar alternativas nativas, también puedes usar la app Measure de Google.

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Medir y alinear con el móvil: plomada y referencias​


Otra app que se apoya en la cámara para medir es Medir y alinear – 3D Plomada. Aunque no es tan completa como algunas alternativas, combina varias funciones útiles para quien necesita tener una referencia rápida de tamaños y verticalidad usando únicamente el móvil.

Su lógica de medición de distancias es similar a la de otros telémetros: escoges un punto de referencia y, según el ángulo al que apuntas con la cámara, la aplicación calcula la separación aproximada. No obstante, lo que la hace especialmente interesante es la integración de una especie de plomada digital en 3D.

Gracias a esa plomada virtual puedes comprobar si un mueble está perfectamente en vertical, si una estantería está bien nivelada o si una estructura respeta el ángulo recto que debería. Además, incorpora opciones para estimar longitud y anchura de objetos, de modo que se convierte en una herramienta práctica cuando quieres hacer ajustes en casa y no tienes a mano un nivel físico ni un metro.

No se trata de la aplicación más sofisticada para medir distancias largas, pero como referencia rápida para comprobar alineaciones, horizontales y verticales en tareas de bricolaje ligero resulta bastante apañada, todo ello desde la pantalla del móvil y sin accesorios adicionales.

Aplicaciones de regla en la pantalla: medir objetos pequeños​


Cuando lo que necesitas es medir objetos pequeños (una moneda, un tornillo, una tarjeta, un cable…), la cámara no siempre es la opción más cómoda. Para estos casos existen las aplicaciones de regla para Android, que convierten la propia pantalla del móvil en una regla física con marcas de centímetros, milímetros o pulgadas.

Este tipo de apps muestran un diseño que imita a una regla real, con líneas paralelas y divisiones graduadas. Tú simplemente colocas el objeto directamente sobre la pantalla, alineas uno de sus bordes con el cero y utilizas las marcas para ver cuánto mide. Algunas incluyen además dos ejes de medida, lo que permite comprobar longitud y anchura al mismo tiempo, algo muy práctico para verificar el tamaño de monedas, tarjetas o piezas de pequeño formato.

Suelen ser herramientas muy ligeras, que apenas ocupan espacio y consumen pocos recursos, pensadas para funcionar en casi cualquier móvil Android, incluso en modelos antiguos sin sensores avanzados. Algunas apps de este tipo llegan como cajas de herramientas multifunción, con nivel de burbuja, transportador de ángulos y otras utilidades integradas, donde la regla es solo una parte del conjunto.

La gran limitación de estas reglas digitales es obvia: estás condicionado por el tamaño físico de la pantalla. No podrás medir objetos muy largos, porque simplemente no caben en el panel. Aun así, para salir del paso en mediciones cortas ofrecen una exactitud muy razonable, siempre que calibres correctamente la escala para el tamaño de pantalla de tu teléfono.

Medir distancias con el móvil gracias a la realidad aumentada​


Muchas de las aplicaciones modernas que convierten el móvil en un medidor se apoyan en la realidad aumentada (RA). Esta tecnología permite que el teléfono «entienda» el entorno que tienes delante: detecta planos como el suelo o las mesas, reconoce la profundidad y coloca elementos virtuales sobre los objetos físicos que ves a través de la cámara.

En el contexto de la medición, esas capacidades se traducen en la posibilidad de marcar puntos en el espacio tridimensional y unirlos con líneas o superficies virtuales. De este modo, con un simple toque en la pantalla puedes definir el punto de inicio de una medición, desplazarte unos pasos más allá, marcar el punto final y dejar que la app calcule la distancia entre ambos con bastante precisión.

La gran ventaja de estas herramientas es que no necesitas llevar nada más que tu móvil, y aun así puedes obtener medidas en centímetros, metros o incluso pulgadas de objetos reales en cuestión de segundos. Muchas apps permiten además guardar las mediciones para consultarlas más tarde, exportarlas como imagen o compartirlas a través de mensajería, correo electrónico o SMS.

Otro punto fuerte es que estas soluciones funcionan tanto en interiores como en exteriores. Puedes medir el largo de una habitación, la altura de un mueble o la anchura de una puerta, pero también la distancia entre dos puntos del jardín o la altura de una pared exterior, siempre que las condiciones de luz sean razonables y la superficie tenga suficientes referencias visuales para que el sistema de realidad aumentada se oriente bien.

Moasure: una cinta métrica virtual de hasta 300 metros​


Entre las apps que apuestan por un enfoque diferente destaca Moasure, que convierte el smartphone en algo muy parecido a una cinta métrica avanzada de hasta 300 metros. En lugar de basarse solo en la cámara, esta aplicación aprovecha los sensores de movimiento internos del teléfono (acelerómetro y giroscopio) para registrar cómo se desplaza el dispositivo en el espacio.

Con Moasure puedes medir desde tramos muy cortos, de unos 10 centímetros, hasta recorridos de cientos de metros. Para distancias más largas, la app incluye un modo llamado «multipasos», en el que vas realizando la medición por tramos sucesivos, apoyando el móvil en distintos puntos y encadenando las posiciones para obtener la distancia total con buena exactitud.

Uno de sus grandes atractivos es que no necesita conexión a Internet para funcionar. Puedes usarla en un garaje subterráneo, en una casa rural sin cobertura o en mitad de un descampado, y seguirá registrando los movimientos del móvil para calcular distancias, diferencias de altura o ángulos entre puntos, sin depender de redes móviles o WiFi.

Además, la app está pensada para que puedas medir tú solo y con una sola mano. No hace falta que alguien sujete el otro extremo de la cinta: vas moviendo el móvil desde el punto inicial hasta el final, siguiendo las indicaciones de la pantalla, y Moasure se encarga de hacer los cálculos. Según señalan sus desarrolladores, la precisión es muy alta siempre que se sigan las instrucciones de uso con cierto cuidado y se hagan los movimientos de manera fluida.

Moasure no solo sirve como medidor de distancias; también actúa como regla, cinta métrica, transportador y medidor de ángulos en una sola herramienta. Es capaz de calcular diferencias de altura entre dos puntos, medir ángulos entre paredes o elementos, y trazar dimensiones tanto exteriores como interiores de espacios complejos, incluso si hay obstáculos redondos o formas irregulares de por medio.

La aplicación ofrece cinco modos distintos de medición, adaptados a casos como dimensiones externas de una estancia, medidas interiores, cálculo de ángulos, diferencias de nivel o medición rodeando obstáculos. Todas las mediciones se pueden etiquetar y guardar, de modo que construyes un pequeño historial de medidas que puedes recuperar más adelante o compartir con otras personas a través de mensajería, correo o SMS.

Eso sí, a diferencia de otras opciones gratuitas, Moasure es una aplicación de pago único. Su precio ronda unos pocos euros en Google Play, pero a cambio prescinde de anuncios y publicidad agresiva, y ofrece un conjunto de funciones muy sólido para quien necesita medir con frecuencia. Es compatible con móviles Android a partir de la versión 6.0 (Marshmallow), por lo que cualquier dispositivo relativamente moderno debería ser capaz de aprovechar todas sus capacidades.

Otras herramientas de medición: distancia, área e imagen​


Además de las grandes apps de RA y de sensores avanzados, existen aplicaciones sencillas que se centran en tareas muy concretas de medición. Un ejemplo típico son las que se presentan como «Distance Meter» o medidor de distancia, diseñadas para estimar de forma rápida la separación y la altura de un objeto usando únicamente la cámara.

El uso básico suele seguir una secuencia clara. Primero apuntas a la parte inferior del objeto, justo donde se encuentra con el suelo, y pulsas el botón de disparo para registrar ese punto. La app asume que estás de pie y toma como referencia la altura aproximada a la que sujetas el teléfono. Con ese dato y los cambios en el ángulo de visión, calcula la distancia a la que está el objeto.

Después, si quieres saber la altura, apuntas a la parte superior del mismo objeto y vuelves a disparar. El sistema combina las dos mediciones para estimar cuántos metros de alto tiene. Con este método se consigue una aproximación bastante útil para saber, por ejemplo, si un armario entra en una habitación o cuánta altura libre hay bajo una viga.

Algunas de estas apps incluyen herramientas adicionales como Area Meter, que permite medir el área y los bordes de una superficie. Primero introduces una distancia aproximada hasta el objeto, después ajustas unas barras o líneas sobre la imagen y la aplicación calcula la superficie total con su altura y anchura. Es una solución práctica cuando quieres hacerte una idea de cuántos metros cuadrados ocupa una mesa, un cuadro o una parcela pequeña.

También es habitual encontrar funciones tipo Image Meter, pensadas para medir directamente sobre fotografías ya tomadas. En este caso haces una foto del objeto o el espacio que te interesa, defines en la imagen una referencia de tamaño conocido (por ejemplo, un folio A4, una puerta estándar, una tarjeta de crédito) y luego indicas sobre la foto distintos segmentos. La app calcula la longitud relativa de cada segmento en proporción a la referencia, y te ofrece medidas bastante coherentes sin necesidad de volver al lugar a tomar datos.

Estas herramientas, aunque simples, complementan muy bien el uso del móvil como instrumento de medición versátil: una vez que te acostumbras, sudas menos cada vez que tienes que medir algo y no encuentras el metro tradicional en casa.

Con todas estas aplicaciones y métodos, tu smartphone pasa de ser solo un dispositivo para llamar, chatear o ver vídeos a convertirse en un medidor multifunción que cabe en el bolsillo. Desde calcular distancias en el mapa hasta medir un salón completo con realidad aumentada, pasando por reglas en pantalla, telémetros y cintas métricas virtuales de cientos de metros, tienes un abanico enorme de opciones para que no vuelvas a quedarte tirado cuando necesites saber cuánto mide algo y no tengas una herramienta física a mano. Comparte esta guía y más personas podrán medir distancias son su móvil.

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