Noticia Cómo usar tu tablet como panel de control para domótica

usa tu tablet como un panel de control domótica


Tener una tablet vieja guardada en un cajón no es tirar el dinero: en realidad tienes entre manos un panel de control perfecto para domótica y centro multimedia esperando a ser aprovechado. Da igual que sea una Android modesta o un iPad con años a sus espaldas; con las apps adecuadas, algo de configuración y un soporte decente puedes montarte un sistema muy aparente sin comprar un Nest Hub ni una pantalla inteligente nueva.

Además de ahorrarte pasta, reutilizarla te ayuda a reducir residuos tecnológicos y exprimir el hardware que ya tienes por casa. Desde controlar luces, enchufes y cámaras, hasta usarla como marco de fotos digital, televisor de cocina o monitor para tus cámaras de seguridad, verás que hay muchas formas de sacarle partido incluso a modelos anticuados.

Elegir ubicación, soporte y alimentación para tu tablet panel de control​


Antes de instalar apps como si no hubiera un mañana, conviene pensar dónde va a vivir la tablet para que funcione como panel de control fijo, siempre accesible y enchufado. Lo más cómodo suele ser en el salón, la cocina o un pasillo central por el que pases a menudo y desde el que se escuche bien al asistente de voz.

Ten en cuenta que tu centro de domótica ideal tendrá que estar conectado a la corriente casi todo el tiempo, así que toca decidir si la quieres en pared o sobre una mesa o estantería. Esto influye en el tipo de soporte, en el ángulo de visión y en cómo vas a esconder o guiar el cable de carga.

Si optas por un montaje fijo, los soportes de pared específicos para tablet son la opción más limpia. Los hay sencillos que se atornillan y otros con brazo articulado o sistemas magnéticos. Suelen rondar los 20-30 euros para modelos básicos, subiendo de precio si quieres algo muy robusto o con diseño tipo marco.

Si prefieres algo más flexible o no quieres taladrar, puedes recurrir a soportes de sobremesa para tablet o incluso para móvil. Hay modelos plegables muy baratos, brazos articulados para escritorio o bases pesadas que se quedan bien firmes. Muchos soportes diseñados para móviles sirven también para tablets, así que igual puedes reutilizar alguno que ya tengas.

Sea cual sea el sistema, fíjate en que el soporte deje la tablet en un ángulo cómodo para verla de pasada al moverte por casa y que permita conectar el cargador sin forzar el conector ni dejar el cable colgando de mala manera. Si vas a usarla como panel táctil a diario, también es importante que puedas tocar la pantalla sin tener que hacer contorsiones.

Ajustar la pantalla: tiempo de apagado, brillo y modo ambiente​


Una vezdecidido dónde la vas a poner, toca adaptar la pantalla para que funcione bien como panel de control sin quemarla ni que sea un foco de luz molesto. La idea es equilibrar visibilidad, consumo y comodidad, sobre todo si te planteas dejarla casi siempre encendida.

En Android, entra en los ajustes de pantalla y revisa el tiempo que tarda en apagarse la pantalla. Algunas tablets permiten marcar que no se apague nunca, y en otras el máximo suele ser de 30 minutos. Si no tienes opción “siempre encendida”, puedes apoyarte en apps como Caffeine o similares para mantenerla activa mientras las necesites.

También deberías jugar con el brillo. Un nivel medio-bajo suele ser suficiente en interior y evita deslumbrar por la noche o gastar batería de más. Si tu tablet tiene brillo automático, puede ayudarte a adaptarse a la luz ambiental, pero en una ubicación fija muchas veces compensa dejarlo en manual y ajustarlo a tu gusto.

Por mucho que pienses usarla a modo de pantalla permanente, no olvides que siempre puedes apagar y encender la pantalla con el botón físico cuando sales de casa o cuando no quieres que muestre nada. Es una forma sencilla de alargar la vida del panel y reducir consumo cuando no estás.

En muchas tablets Android, sobre todo en modelos de hace unos años, aún encontrarás el Modo ambiente del Asistente de Google. Está algo en desuso, pero si tu dispositivo todavía lo incluye, es oro puro para este tipo de usos: mantiene la pantalla encendida con poco brillo, se actualiza para evitar quemados y muestra información útil.

Desde la app de Google, en Ajustes > Modo ambiente, podrás configurar que el dispositivo muestre hora, tiempo, próximos eventos y otras tarjetas informativas. Además, puedes hacer que se vean tus álbumes de Google Fotos, de manera que tu panel de control haga también de marco digital con tus imágenes favoritas.

Otra ventaja del modo ambiente es que suele dejar el dispositivo escuchando el comando “Hey Google” o “Ok Google” mientras está en reposo, listo para responder sin tener que tocar nada. Es una forma muy parecida de usarlo a como emplearías un Google Nest Hub, pero con una tablet reciclada.

Configurar el reconocimiento de voz: Hey Google y Siri​


Si quieres que tu tablet funcione como una especie de Nest Hub casero, lo primero es asegurarte de que el asistente de voz está bien configurado. Eso implica activar el comando de activación, entrenar tu voz y revisar si el dispositivo puede escucharte con la pantalla apagada o solo encendida.

En una tablet Android, todo pasa por la app de Google. Abre la aplicación, toca tu foto de perfil (o inicial) en la esquina superior y entra en Ajustes > Asistente de Google > “Hey Google y Voice Match” o un nombre parecido según la versión. Ahí verás el interruptor principal de “Hey Google” que deberás activar.

Al hacerlo, el sistema te pedirá grabar varias frases para crear un modelo de Voice Match personalizado. Esto ayuda a que el asistente te reconozca a ti y no responda a cualquiera. Si con el tiempo ha usado el mismo dispositivo más de una persona, o te entiende mal, puedes usar la opción de “Volver a entrenar un modelo de Voice Match” para limpiar y repetir el proceso.

En esa misma pantalla normalmente se indica si el dispositivo es capaz de reconocer “Hey Google” con la pantalla apagada. En tablets y móviles viejos, lo habitual es que solo te escuche cuando la pantalla está encendida, así que tendrás que decidir si la dejas encendida casi siempre, la usas con modo ambiente o prefieres activaciones más manuales.

Si en lugar de una tablet Android estás reaprovechando un iPad, el asistente nativo será Siri. Desde Ajustes > Siri y Buscar puedes activar “Oye Siri” y entrenar de nuevo la voz desactivando la opción y volviéndola a encender. Así refinas el reconocimiento y evitas que no te pille bien los comandos a distancia.

Cómo activar el asistente sin que esté siempre escuchando​


usa tu tablet como un panel de control domótica


Puede que no te haga mucha gracia tener la tablet escuchando de forma constante, o que el hardware sea tan viejo que no soporte esa función. En esos casos puedes seguir utilizando el asistente con comodidad mediante accesos directos táctiles o gestos en la pantalla de inicio.

La opción más simple es colocar un icono grande y bien visible para abrir directamente el Asistente o la app de Google, o incluso ocultar el resto de apps del cajón. Basta con tocarlo y, una vez dentro, pulsar el icono del micrófono para hablarle. Es menos “mágico” que decir Hey Google en voz alta, pero muy efectivo y más respetuoso con la privacidad.

Si quieres algo más fino, puedes cambiar el launcher (el escritorio) por uno como Nova Launcher, que permite configurar gestos personalizados. De esta forma, por ejemplo, puedes hacer que un doble toque en la pantalla de inicio abra el Asistente de Google, que deslizando hacia arriba se abra Google Home y que deslizando hacia abajo se lance la app domótica de tu ecosistema (Xiaomi Home, SmartThings, etc.).

Esta combinación de gestos es especialmente útil en una tablet que está siempre en el mismo sitio: con dos toques o un gesto rápido lanzas lo que más usas, sin llenar la pantalla de iconos y sin que el micrófono tenga que estar escuchando continuamente.

Centralizar la domótica: Google Home, Home de Apple y apps de fabricantes​


El verdadero potencial de usar tu tablet como panel de control está en que puedas gestionar luces, enchufes, termostatos, cámaras y otros dispositivos desde un único punto. Cuanto más centralizado, menos tendrás que saltar de una app a otra y más lo usarás en tu día a día.

En el ecosistema Android, la pieza clave es Google Home, que actúa como centro neurálgico de dispositivos Matter, Nest y un buen número de marcas compatibles. Si tu tablet ya no soporta la app, siempre te queda la alternativa de entrar a la versión web de Google Home desde el navegador, que cada vez es más completa.

Si la app es compatible, asegúrate de que todos los dispositivos que puedas estén añadidos a tu casa en Google Home y bien organizados por habitaciones. Desde la opción “Agregar > Configurar dispositivo > Funciona con Google” podrás vincular las cuentas de fabricantes (bombillas, enchufes inteligentes, robots aspiradores, etc.) con tu cuenta de Google.

Una vez vinculados, organiza todo por estancias y agrupa bien las cosas: salón, dormitorio, despacho, cocina, terraza…. Esto es clave para controlar por voz (“enciende las luces del salón”) y para manejarlo de un vistazo desde la tablet. Aprovecha para poner nombres claros a cada aparato: nada de “luz 1” o “enchufe 3”. Mejor “luz techo salón”, “lámpara sofá”, “enchufe cafetera”…

Si utilizas un iPad como panel, tu equivalente será la app Casa (Home) de Apple, donde se integran los accesorios compatibles con HomeKit. Ahí también podrás agrupar por habitaciones y escenas. En paralelo, puedes instalar Google Home en el iPad para dispositivos que solo sean compatibles con Google, aunque la integración será menos profunda que en Android.

En muchos hogares conviven varios ecosistemas y algunas funciones avanzadas solo están disponibles en las apps oficiales de cada marca. Aspiradores, luces con escenas complejas, aires acondicionados inteligentes o cámaras con funciones especiales suelen dar más juego en su propia aplicación que dentro de Google Home.

En esas situaciones, lo ideal es instalar en la tablet las apps de tus fabricantes principales (Xiaomi Home, SmartThings, Govee, Shelly, SwitchBot…) y dejar sus iconos o widgets bien visibles en el escritorio. Así combinas un panel central con Google Home y accesos directos a funciones específicas que no puedes replicar desde ahí.

Control por voz práctica para tu hogar inteligente​


Una vez que tus dispositivos estén integrados con el asistente, tu tablet se comportará casi como un altavoz inteligente con pantalla grande para mandar comandos por voz. Lo que cambian son las posibilidades de ver información y tocar controles táctiles, pero el fondo es similar.

Para que te hagas una idea, podrás pedirle cosas como: “enciende las luces de la cocina”, “apaga todos los enchufes del salón”, “pon el termostato a 21 grados” o “muestra la cámara de la puerta”. Si tienes Chromecast o teles compatibles, también puedes enviar la imagen de una cámara o reproducir contenido directamente en la TV grande.

Si usas grupos de altavoces, desde Google Home puedes crear conjuntos tipo “Casa entera”, “Planta baja” o “Dormitorios” y luego pedir música o radio para ese grupo. La tablet te servirá como mando central para subir o bajar el volumen, cambiar de canción o pausar la reproducción sin tener que cazar el móvil.

Botones, widgets y accesos rápidos: Action Blocks y widget de Google Home​


Hablar con el asistente está muy bien, pero muchas veces preferirás tocar un botón grande y listo, sobre todo para que puedan usarlo niños, personas mayores o invitados sin tener que aprender comandos de voz.

Ahí entran en juego herramientas como Action Blocks, una app de Google pensada para accesibilidad que te deja crear botones personalizados en la pantalla de inicio. Cada botón equivale a decirle una frase al asistente, pero tú solo ves un icono grande y descriptivo.

El proceso es sencillo: instalas Action Blocks, pulsas en crear un nuevo bloque, eliges una acción o escribes el comando tal cual se lo dirías al asistente (por ejemplo “apaga luces del salón” o “reproduce música relajante en el altavoz de la cocina”). Después personalizas el nombre y el icono o incluso usas una foto para que sea más fácil identificar el botón de un vistazo.

Una vez creado, añades el widget de ese bloque a la pantalla principal de tu tablet. Así montas un panel táctil a medida con botones para apagar toda la casa, activar rutinas nocturnas, mostrar la lista de la compra, consultar el tiempo o escuchar las noticias con un toque. Es una solución potentísima para el día a día.

Además de Action Blocks, Google ofrece un widget propio de Google Home que te permite anclar dispositivos y escenas concretas en el escritorio. Puedes seleccionar tus luces, enchufes o cámaras favoritas y tener sus controles básicos siempre a mano, sin abrir la app completa.

La gracia está en combinarlo todo: widgets de Google Home para dispositivos concretos, bloques de Action Blocks para comandos complejos y widgets de otras apps domóticas (como Xiaomi Home o SmartThings) para aquello que no se pueda integrar bien. De esta forma la pantalla de tu tablet se convierte en un auténtico tablero de mandos para la casa.

Usar la tablet como centro multimedia: TV, vídeo y cámaras​


Además de domótica, tu tablet puede convertirse en un centro multimedia muy versátil: televisor secundario, reproductor de streaming, monitor de cámaras o incluso “android auto casero” si te lo llevas al coche con las apps adecuadas.

Si la vas a dedicar sobre todo a contenido audiovisual, te puede interesar cambiar el launcher por uno con estética tipo Smart TV o Android TV. Hay lanzadores como TV Launcher, ATV Launcher y otros similares que colocan las apps en parrillas con iconos grandes, pensados para verse a cierta distancia y ser muy simples.

Con uno de estos launchers, al encender la pantalla verás un menú limpio con las apps de streaming, TV en directo y multimedia que realmente usas, en lugar de la típica pantalla de tablet llena de iconos y carpetas. Es perfecto para la cocina, el dormitorio o incluso un salón si conectas la tablet a una tele.

En cuanto a contenidos, puedes combinar tus plataformas habituales con apps gratuitas que ofrecen canales en directo y contenido bajo demanda. Servicios como Pluto TV, ViX o la parte gratuita de Plex proporcionan canales temáticos 24/7, películas, series y programas sin coste de suscripción, financiados con publicidad.

Si tienes una biblioteca de vídeos, música o fotos en un servidor local o en la propia tablet, apps como Plex permiten organizarlo todo con una interfaz tipo Netflix. Así podrás navegar por tus archivos como si fueran un servicio de streaming más, desde la pantalla de tu centro multimedia.

La tablet también puede servir como monitor dedicado para tus cámaras de seguridad o vigilabebés. Si las cámaras son compatibles con Google Home o tienen app propia, puedes mostrar en la tablet una vista con varias cámaras al mismo tiempo o alternar entre ellas. Algunas personas usan incluso apps como tinyCam Pro para crear mosaicos de cámaras muy completos.

En coches sin pantalla moderna, hay quien reutiliza una tablet Android como pantalla de Android Auto con apps especializadas, convirtiendo un salpicadero “antiguo” en algo mucho más capaz. Aunque es un uso más específico, demuestra hasta qué punto una tablet veterana puede seguir dando juego.

Dar vida extra a tablets muy antiguas y alternativas avanzadas​


Si la tablet que has rescatado del cajón es de otra era tecnológica, con Android 4.x o una versión muy desfasada, es posible que la app de Google Home, Action Blocks o incluso el propio Asistente actual no sean compatibles. Aun así, no está todo perdido.

En estos casos quizá no puedas montarte el panel de domótica súper completo, pero sí puedes reconvertirla en marco de fotos digital, reproductor de música y vídeo local o pantalla dedicada para una app antigua que siga funcionando. Incluso podrías usar el navegador para mostrar un dashboard web ligero de tu sistema domótico, como los de Home Assistant, siempre que la página no sea demasiado pesada.

Algunas personas combinan apps como Motion Detector con Tasker y otras herramientas de automatización para que la cámara frontal actúe como sensor de movimiento. De este modo, la tablet enciende la pantalla y muestra una secuencia de pantallas (por ejemplo, una app domótica, el tiempo, las cámaras) cuando alguien pasa por delante, y luego se apaga de nuevo para ahorrar energía.

Si ya tienes montado algo más avanzado con Home Assistant, hubs Zigbee o Z-Wave y dashboards personalizados, la tablet puede ser simplemente la interfaz táctil montada en la pared. Desde el navegador o mediante apps específicas puedes cargar un panel Lovelace con tarjetas de luces, temperaturas, gráficos de consumo, cámaras y escenas, todo a medida del tamaño de tu pantalla.

Aunque las tablets muy antiguas tengan limitaciones claras y con algunas webs potentes sea difícil competir en recursos o funciones, para muchos usos domésticos siguen siendo más que válidas como pantalla secundaria, panel de control básico o centro multimedia sencillo. Con algo de mimo y las apps adecuadas, ese trasto que parecía obsoleto puede convertirse en una pieza clave de tu hogar conectado. Comparte la guía y ayuda a otros a usar su tablet como un control de domótica casero.

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