¿Cuántas veces has hecho una foto casi perfecta y, al mirarla con calma, te has dado cuenta de que hay alguien colándose por detrás o un objeto que rompe por completo la magia del momento? Con el Borrador Mágico y el Editor Mágico de Google Fotos eso deja de ser un problema: en cuestión de segundos puedes limpiar la imagen como si la hubiera retocado un profesional.
Lo mejor de todo es que ya no hace falta saber usar Photoshop ni invertir horas aprendiendo programas complicados. Google ha llevado la edición inteligente de fotos a otro nivel con herramientas basadas en inteligencia artificial que borran personas, objetos y fondos, mejoran la luz, corrigen el desenfoque e incluso convierten tus fotos en retratos de aspecto profesional. Vamos a ver, paso a paso, cómo sacarle todo el jugo al Borrador Mágico de Google para lograr fotos casi perfectas.
¿Qué es el Borrador Mágico de Google Fotos y en qué se diferencia del Editor Mágico?
Dentro de Google Fotos encontrarás dos funciones muy potentes basadas en IA: el Borrador Mágico y el Editor Mágico. Ambos sirven para eliminar elementos que sobran en una imagen, pero no funcionan exactamente igual ni están pensados para lo mismo.
El Borrador Mágico (Magic Eraser) nació como una función exclusiva de los móviles Google Pixel, integrada de serie en estos smartphones para permitir borrar objetos y personas no deseadas con un solo gesto. Durante un tiempo solo se podía utilizar en los Pixel, pero Google ha ido abriéndolo a más usuarios y hoy es accesible desde otros dispositivos a través de Google Fotos.
Con el tiempo, Google ha dado un paso más y ha lanzado el Editor Mágico, una herramienta más avanzada que va más allá de borrar cosas. Esta función también se basa en IA, analiza el contenido de la foto y es capaz no solo de eliminar elementos, sino de rellenar el hueco de forma muy creíble, mover objetos, cambiar su tamaño, modificar el fondo o ajustar la luz de forma global.
La clave está en entender que el Borrador Mágico está pensado para correcciones rápidas en zonas pequeñas, como una persona que aparece de fondo o un coche aparcado que estropea el encuadre, mientras que el Editor Mágico es la opción adecuada cuando necesitas retoques complejos o que ocupan gran parte de la imagen. Para cambios gordos, el Editor Mágico suele generar resultados más naturales y profesionales.
¿Cómo funciona la IA del Borrador Mágico y del Editor Mágico?
Estas herramientas no son simples “gomas de borrar”. En realidad, la inteligencia artificial de Google analiza el contenido de la foto y predice qué debería haber detrás del objeto eliminado. Es decir, cuando marcas a una persona o un elemento para borrarlo, la IA estudia los colores, texturas y formas del entorno para reconstruir la zona de manera coherente.
Gracias a este enfoque, el Borrador Mágico puede reemplazar objetos con un acabado suave y sorprendentemente preciso. Si borras, por ejemplo, a alguien que se coló en la playa, la IA rellena el hueco con arena, mar o cielo, tratando de que no se note el retoque. No siempre es perfecto, pero en muchas situaciones el resultado es más que aceptable para compartir en redes o conservar la foto sin que nada moleste.
El Editor Mágico va un paso más lejos, porque está optimizado para manejar huecos grandes y escenarios complicados. Si borras un objeto en primer plano o que ocupa buena parte de la imagen, el sistema genera un fondo nuevo ajustando color, luz y perspectiva para que el cambio tenga sentido visual. Además, permite mover elementos, redimensionarlos o incluso cambiar el aspecto de la escena, todo con la misma base de IA generativa.
Disponibilidad, requisitos y límites de uso
Durante bastante tiempo, el Borrador Mágico de Google fue un privilegio casi exclusivo de los Pixel y de los usuarios con suscripción de pago a Google One. Esta etapa hizo que mucha gente pensara que solo se podía usar en móviles concretos o siendo usuario premium, pero el panorama ha cambiado.
Actualmente, Google ha liberado el acceso a sus herramientas de IA en Google Fotos para todos los usuarios, sin necesidad de tener una suscripción de pago. Eso incluye el Borrador Mágico, el Editor Mágico, las funciones de enfoque, Luz de Retrato y otros ajustes avanzados. La trampa está en que la versión gratuita tiene ciertas limitaciones mensuales de uso, sobre todo en funciones más potentes como el Editor Mágico.
En el caso concreto del Editor Mágico, Google permite hacer un número limitado de ediciones gratuitas al mes. La cifra puede variar con el tiempo, pero se ha hablado de unas 10 ediciones mensuales en su modalidad gratuita, suficiente para probar la herramienta y usarla en las fotos clave. Si necesitas usarla más a menudo, puedes plantearte dar el salto a un plan de Google One para eliminar esa restricción.
Además, la disponibilidad del Editor Mágico y del Borrador Mágico varía según el dispositivo. En los Pixel 8 y Pixel 8 Pro está plenamente integrado, y poco a poco ha ido llegando a generaciones anteriores de Pixel y a algunos modelos de fabricantes como Samsung Galaxy. En muchos Android y en iPhone, estas funciones se ofrecen a través de la app de Google Fotos siempre que esta esté actualizada y cumplas los requisitos mínimos que Google va marcando.
Si al entrar al editor de Google Fotos no ves el icono del Editor Mágico o del Borrador Mágico, es muy probable que todavía no estén activados para tu dispositivo o tu región. En ese caso, toca armarse de paciencia, mantener la app actualizada y esperar a que la función se despliegue.
¿Cómo usar el Editor Mágico y el Borrador Mágico paso a paso?
El proceso para usar estas herramientas es sencillo, pero conviene tener clara la ruta dentro de Google Fotos y las opciones de selección para exprimirlas al máximo. El flujo básico es el mismo tanto en Android como en iOS.
Primero, abre Google Fotos y selecciona la fotografía que quieras retocar. Una vez dentro de la imagen, pulsa sobre ella para que aparezca la barra de opciones y toca en el botón “Editar” que verás en la parte inferior de la pantalla. Esto te llevará al editor integrado de la aplicación.
Dentro del editor, busca el icono del Editor Mágico, que suele representarse como una foto con el símbolo “+” o un icono similar, colocado en la parte baja de la pantalla, normalmente cerca de las sugerencias automáticas. Si no te aparece este icono, es que todavía no tienes acceso a esa función concreta en tu dispositivo o cuenta.
Cuando entres en el Editor Mágico, el primer paso será seleccionar el elemento a borrar o modificar. Aquí entra en juego la IA, que intentará detectar el contorno del objeto marcado para poder trabajar sobre él con la mayor precisión posible.
Métodos para seleccionar objetos con precisión
Google ofrece tres formas principales de seleccionar una persona u objeto en la foto y todas se hacen con el dedo sobre la pantalla, como si estuvieras pintando.
La opción más rápida es tocar directamente el objeto. Este método es ideal cuando se trata de elementos con bordes claros y bien definidos, como una botella en primer plano, una persona perfectamente enfocada o un cartel. Con un simple toque, la IA detecta el contorno y lo marca automáticamente.
Otra posibilidad es dibujar un círculo alrededor del área que quieres editar. Esta técnica es útil cuando los límites no son tan obvios o cuando el objeto está parcialmente mezclado con el fondo. Haciendo un círculo, le indicas al sistema la zona general sobre la que quieres trabajar, y la IA se encarga de afinar la selección.
Por último, puedes pasar el dedo repetidamente sobre la zona como si fuera un pincel. Esta opción sirve tanto para sumar como para restar partes de la selección. Resulta especialmente práctica con objetos de bordes difusos, como el cabello, las hojas de un árbol o elementos desenfocados, donde un simple toque no sería suficiente.
En muchos casos, es muy recomendable hacer zoom sobre la foto para trabajar con más detalle. Acercar la imagen te permitirá marcar solo lo que te interesa y evitar que queden restos del objeto original o que se seleccionen zonas que no querías retocar. Una vez la IA ha detectado el contorno, siempre puedes ajustar la selección añadiendo o eliminando partes con el dedo.
¿Cuándo usar el Borrador Mágico y cuándo el Editor Mágico?
Aunque ambos comparten filosofía, es importante tener claro en qué situaciones brilla cada herramienta para no frustrarte con los resultados ni gastar ediciones gratuitas a lo tonto.
El Borrador Mágico es perfecto para correcciones pequeñas y rápidas. Si lo que te molesta es alguien pasando por detrás, un coche al fondo, una papelera, un cable, una mancha en la pared o cualquier detalle que ocupe una parte reducida de la imagen, esta herramienta suele ser más que suficiente. En estos casos, el algoritmo tiene contexto de sobra alrededor para reconstruir la zona con naturalidad.
En cambio, cuando necesitas eliminar elementos grandes, complejos o situados en primer plano, el Editor Mágico suele dar mejores resultados. Por ejemplo, si quieres borrar por completo a una persona que ocupa medio encuadre, mover un sujeto de lugar o rehacer parte del fondo de una escena, el Editor Mágico está diseñado precisamente para ese tipo de retoques complejos.
En la práctica, puedes pensar en el Borrador Mágico como tu aliado para “limpiar” pequeñas distracciones de la foto, mientras que el Editor Mágico funciona como un estudio de edición avanzada con IA capaz de reimaginar partes de la escena cuando haces cambios importantes.
Aplicar cambios: borrar, mover, redimensionar y más
Una vez tengas seleccionado el objeto, Google Fotos te mostrará varias opciones en la parte inferior de la pantalla, y es aquí donde empieza la magia. La más directa es Borrar objetos, que elimina el elemento y deja que la IA rellene el hueco con contenido generado a partir del entorno.
Tras pulsar en borrar, la aplicación necesitará unos segundos para procesar la edición. Al terminar, verás diferentes propuestas de resultado que puedes deslizar para comparar. Cada versión puede variar ligeramente en cómo se ha reconstruido el fondo, así que es buena idea revisar todas antes de elegir.
Cuando encuentres la alternativa que más te guste, solo tienes que aceptarla para que se aplique a tu foto. Si no te convence ninguna, puedes deshacer la acción o volver a intentarlo afinando mejor la selección, ya que la calidad del contorno marcado influye mucho en lo natural que quedará el retoque final.
Además de borrar, el Editor Mágico permite mover objetos o cambiar su tamaño. Una vez seleccionado el elemento, puedes arrastrarlo a otra parte de la foto y recolocarlo donde te interese. Si quieres que sea más grande o más pequeño, basta con pellizcarlo con dos dedos para escalarlo, igual que harías al hacer zoom. De esta forma, puedes recolocar personas, cambiar la composición e incluso inventarte un nuevo encuadre a partir del original.
También puedes modificar la iluminación o el fondo de la foto con un solo toque. La IA propone ajustes de luz, color y ambiente que cambian por completo la atmósfera de la escena. Esto es muy útil cuando la foto original quedó apagada, con mala luz o con un fondo poco atractivo, y quieres darle un toque más llamativo sin complicarte.
Otras herramientas de IA en Google Fotos: enfoque, retrato y desenfoque
El Borrador Mágico y el Editor Mágico son los protagonistas, pero no son las únicas funciones de IA de Google Fotos. La aplicación incorpora varias herramientas extra que pueden marcar la diferencia en tus imágenes.
Una de las más interesantes es la opción para mejorar el enfoque de fotos desenfocadas. Si tienes una imagen ligeramente movida o fuera de foco, la IA puede recuperar nitidez y detalle, tanto en fotos recientes como en imágenes antiguas que tengas guardadas en tu biblioteca.
También cuentas con Luz de Retrato, una función pensada para mejorar la iluminación de caras y primeros planos. Esta herramienta ajusta de forma inteligente brillo, sombras y contraste para que los rostros destaquen y la luz resulte más favorecedora, incluso aunque la foto original se hiciera en condiciones de iluminación regulares.
Otra opción muy útil es la de desenfocar el fondo para convertir cualquier foto en un retrato. Mediante IA, Google Fotos separa al sujeto del fondo y crea un efecto bokeh que hace que la persona o el objeto principal se lleve todo el protagonismo. Es perfecto para darle un aire más profesional a fotos que, en origen, no estaban pensadas como retrato.
Además de esto, Google Fotos ofrece herramientas para transformar fotos fijas en imágenes en movimiento o pequeños vídeos 3D. Combinando varias capturas y efectos de IA, puede animar elementos, simular profundidad y generar clips dinámicos ideales para compartir en redes sociales.
Ajustar la intensidad de los efectos y sacarles más partido
Una ventaja que a veces pasa desapercibida es que muchas de las herramientas de Google Fotos permiten regular la intensidad del efecto aplicado. No estás obligado a aceptar el ajuste al 100%; puedes dejarlo en un punto intermedio si te parece más natural.
Esto se aplica, por ejemplo, a Luz de Retrato o a los efectos de desenfoque. Una vez escoges el efecto, verás un control deslizante que te permite decidir cuánto quieres que se note. Si lo llevas al máximo, el cambio será muy evidente; si lo dejas a medio camino, el resultado será más sutil y realista.
Este control fino es muy útil para evitar que las fotos parezcan demasiado editadas o artificiales. A veces, un pequeño retoque de luz o un desenfoque moderado del fondo son más efectivos que un cambio radical que cante a primera vista. Lo ideal es ir probando y ajustar hasta encontrar el punto exacto que encaje con el estilo que buscas.
Probar, practicar y conocer los límites de la herramienta
Aunque la IA de Google Fotos simplifica muchísimo el proceso, para dominar el Borrador Mágico y el Editor Mágico conviene practicar con todo tipo de imágenes. Cuanto más los uses, mejor entenderás qué tipo de fotos se prestan a retoques perfectos y en cuáles la herramienta puede sufrir un poco más.
Empieza por fotos con fondos relativamente uniformes y objetos que no ocupen toda la escena. En estas situaciones, el Borrador Mágico suele funcionar a la perfección porque tiene muchos píxeles de referencia alrededor para reconstruir el área. A medida que cojas confianza, prueba con escenas más complejas, primeros planos y elementos grandes.
También es buena idea experimentar con las tres formas de selección (toque, círculo y “pintar” con el dedo) para ver cuál se adapta mejor a cada tipo de borde. En elementos con contornos definidos, el toque simple será más rápido; en cabellos, ramas o bordes difusos, probablemente necesitarás rodear o pincelar para que la selección sea precisa.
Por último, recuerda que estas herramientas no son infalibles y en ocasiones necesitarás varios intentos. Si un borrado no te convence, vuelve atrás, ajusta la selección o cambia de herramienta (de Borrador Mágico a Editor Mágico o viceversa). Tener claro para qué sirve cada una y en qué escenario funciona mejor marcará la diferencia en el resultado final.
Magic Eraser: apps alternativas con funciones avanzadas de IA
Además del ecosistema de Google Fotos, existen apps externas que ofrecen funciones de borrado de objetos, mejora de fondo y edición avanzada mediante IA. Una de ellas se presenta directamente bajo el nombre de Magic Eraser, posicionándose como un editor fotográfico integral tanto para usuarios casuales como para diseñadores.
Este tipo de aplicaciones suelen incluir una goma inteligente para quitar objetos, textos, marcas de agua, logotipos o imperfecciones. Actúan como borradores de objetos y herramientas de retoque, con opciones específicas como eliminar manchas de la piel, acné o arrugas, todo con la ayuda de algoritmos de inteligencia artificial que intentan mantener un acabado natural.
Además, muchas de estas apps ofrecen un potente borrador de fondo combinado con herramientas de mejora de imagen. Pueden separar con precisión al sujeto del entorno, eliminar el fondo por completo o reemplazarlo, a la vez que deshacen la neblina, corrigen la falta de nitidez y suben la calidad aparente de fotos tomadas con poca resolución o en condiciones difíciles.
En el apartado creativo, es frecuente encontrar efectos de foto a anime, generadores de imágenes con IA y conversión de retratos en ilustraciones o caricaturas. Estas funciones permiten convertir una foto corriente en una imagen de estilo cómic, anime o dibujo animado, muy útil para perfiles de redes sociales o contenido más informal.
Algunas versiones premium también integran herramientas de ampliación de fondo y sustitución de objetos. Puedes ampliar el lienzo para adaptar la foto a formatos de banners o portadas, añadir o cambiar prendas, accesorios y otros elementos, con ajustes en color, iluminación y textura para que encajen con el resto de la escena. Son funciones pensadas para ediciones más elaboradas, cercanas a lo que harías con un software profesional.
Ultimas consideraciones
Este tipo de aplicaciones complementa lo que ofrece Google Fotos, y puede ser interesante probarlas si quieres ir más allá en proyectos concretos o si buscas alternativas específicas, aunque para el día a día y la mayoría de usuarios, el ecosistema de Google suele ser más que suficiente.
Con todo lo que ofrece hoy la inteligencia artificial en Google Fotos y apps similares, resulta más fácil que nunca convertir fotos normales en imágenes pulidas, sin personas de más ni objetos que estorben, con fondos mejorados, retratos cuidados y efectos ajustados a tu gusto; se trata de ir probando herramientas como el Borrador Mágico y el Editor Mágico, aprovechar sus límites gratuitos o de pago según lo que necesites y, sobre todo, perder el miedo a retocar hasta que cada foto quede justo como la imaginabas. Comparte esta guía y más usuarios conocerán todo sobre el borrador mágico de Google.
Continúar leyendo...