Llevamos años preguntándonos qué habría sido del Apple Car. Más de una década de rumores, prototipos secretos, fichajes de peso, patentes interminables... y al final nada. Apple canceló el Project Titan y todos nos quedamos con la duda de qué podría haber sido. Pero ahora tenemos la respuesta. Y está en un Ferrari.
Ferrari ha mostrado el interior del "LUCE", su primer superdeportivo 100% eléctrico, diseñado por Jony Ive desde LoveFrom. Es probablemente lo más cerca que estaremos de ver qué tenía en mente el ex jefe de diseño de Apple para un vehículo eléctrico. Y después de analizarlo en detalle, duele aún más que Apple nunca llegara a fabricar su coche.
ADN de Apple en cada milímetro
El Ferrari LUCE tiene la firma de Jony Ive por todos lados. Empecemos por la llave: tiene una pantalla de tinta electrónica con un panel amarillo que, al insertarla en el receptor magnético del coche, se apaga. Ese amarillo "se transfiere" visualmente a la palanca de cambios de cristal, iluminándose a través del vidrio. Según explicó Ive a los medios que pudieron ver el coche, simboliza una transferencia de vida.
El interior tiene 40 piezas de cristal Gorilla Glass de Corning. Desde la palanca de cambios hasta las lentes ligeramente convexas del cuadro de instrumentos. Esa misma obsesión por el aluminio y el cristal que vimos en el iPhone 4, el iPad y cada producto que salió de Cupertino bajo su dirección.
Hasta los raíles que sujetan los asientos al suelo están moldeados y anodizados a juego con el resto del interior. Aluminio anodizado disponible en tres colores: gris, gris oscuro y oro rosa. Detalles que nadie mira, pero que están ahí. Perfectos.
Controles físicos por todas partes
Aunque la tendencia de los coches es cada vez incorporar más controles y pantallas táctiles, el Ferrari LUCE va a contracorriente. Está lleno de controles físicos. Tanto Jony Ive como Marc Newson, su socio en LoveFrom y colaborador en el diseño del Apple Watch, son fanáticos de los coches clásicos y poseen varios modelos vintage de Ferrari.
Compartimos un interés realmente profundo en cosas automotrices y vehículos. Diría que es probablemente un hobby. Los coches modernos están perdiendo cosas que amamos de nuestros viejos Ferraris. Nos quedó muy claro que necesitábamos encontrar tantas formas como fuera posible de conectar físicamente con la interfaz.
El resultado es un coche con rejillas de ventilación que se abren y cierran con un "clic" satisfactorio, similar al sonido del cierre de los AirPods. Interruptores grandes y sólidos perforando la pantalla central. Levas metálicas detrás del volante que "saltan". La palanca de cambios de cristal se mueve a través de sus posiciones.
El volante en sí mezcla vintage con futuro. Su diseño rememora a los clásicos Ferrari de los años 50 y 60, pero está repleto de controles físicos que permiten tener todo a mano: desde los intermitentes hasta los limpiaparabrisas, la gestión de energía y los modos de conducción.
Uno de los detalles más impresionantes es el control de limpiaparabrisas: un pequeño dial en la parte superior derecha del volante con una lente diminuta que magnifica la configuración actual. Esa lente en realidad está ampliando uno de cuatro paneles OLED personalizados de 200 ppi que Samsung fabricó específicamente para LoveFrom, cortados y moldeados a medida.
El panel superior, sobre la cabeza del conductor, también tiene controles físicos para el Launch Mode, las luces exteriores y el desempañador.
La pantalla que no quiere ser protagonista
Sí, hay una pantalla OLED de 10.2 pulgadas en el centro del salpicadero. Pero Jonathan Ive no quiere que sea el protagonista del coche. La pantalla se puede mover con una gran manija debajo para orientarla hacia el conductor o el copiloto. Alrededor de esa pantalla hay botones físicos atravesándola: interruptores más un mando de volumen de cristal.
El pequeño reloj en la esquina superior derecha de la pantalla puede convertirse en cronómetro o brújula, con sus agujas moviéndose fluidamente dependiendo del modo. También puede mostrar datos como fuerza G, presión de los neumáticos, temperatura de la batería y otros parámetros relevantes para el viaje.
El cuadro de instrumentos es puro CarPlay Ultra
El cuadro de instrumentos detrás del volante es de lo más sorprendente. Son dos pantallas OLED apiladas una sobre otra, con una aguja física entre ellas que actúa como un pseudo tacómetro en este coche sin motor.
A la izquierda se muestra la potencia de salida disponible y el freno regenerativo. En el centro está el velocímetro y el indicador de carga de la batería, combinando la aguja mecánica con una interfaz digital. A la derecha está ese reloj que puede mostrar múltiples datos según lo necesites. Las pantallas cambian y se transforman dependiendo del modo de conducción.
Es prácticamente lo que Apple mostró con la nueva generación de CarPlay Ultra. Solo que el Ferrari LUCE lo hace realidad sin el logo de Apple.
Un diseño interior que ya conocemos, y un exterior que sigue siendo un misterio
Ferrari todavía no ha revelado el diseño exterior completo del Ferrari LUCE. La presentación completa está prevista para mayo de 2026, pero ya conocemos las especificaciones que la compañía ha confirmado en su web de ingeniería dedicada al proyecto:
- Más de 1.000 caballos de potencia en modo boost
- Aceleración de 0 a 100 km/h en 2.5 segundos
- Velocidad máxima de 310 km/h
- Autonomía superior a 530 kilómetros, ciclo WLTP
- Cuatro puertas y cuatro plazas
- Primer vehículo 100% eléctrico de la historia de Ferrari
No se ha anunciado precio ni disponibilidad más allá de "2026". Pero tratándose de un Ferrari con diseño de Jony Ive, no esperemos que sea nada barato. Partiendo de que uno de los modelos más "económicos" es el Ferrari Roma y tiene un precio que ronda los 220.000 euros.
La conexión Apple y Ferrari viene de lejos
La relación entre Apple y Ferrari no empezó ayer. Y aunque ahora mismo el único nexo es Jonathan Ive... Ya en 2013, Ferrari fue el primer fabricante de automóviles en adoptar CarPlay. En el Salón de Ginebra de ese año, presentaron el LaFerrari, el híbrido del millón de euros, con integración total de tecnologías Apple, incluyendo acceso directo al sistema de infoentretenimiento mediante Siri y dos iPad mini como sistema de entretenimiento para los asientos traseros.
Luca di Montezemolo, entonces presidente de Ferrari, se reunió con Tim Cook y quedó impresionado. "Ferrari y Apple están conectadas por la misma pasión, el mismo amor por sus productos, atención obsesiva por la tecnología y el diseño", declaró entonces.
Eddy Cue, vicepresidente de Software en Internet y Servicios de Apple, se unió a la junta directiva de Ferrari en noviembre de 2012. La relación entre ambas compañías ha sido estrecha durante más de una década.
Cuando Jony Ive dejó Apple en 2019 para fundar LoveFrom, su estudio de diseño, Ferrari los contactó casi inmediatamente. Para septiembre de 2021 ya tenían un acuerdo formal anunciado públicamente. Ive incluso se unió al Consejo de Socios de Exor, la matriz de Ferrari, para explorar proyectos creativos en el mundo del lujo.
Desde entonces, han estado trabajando en el Ferrari LUCE en total secreto. Cinco años de desarrollo confidencial hasta ahora. En la presentación del interior a medios especializados, Jony Ive admitió estar "enormemente emocionado" y "completamente aterrorizado" de mostrar el trabajo después de cinco años manteniéndolo en secreto.
Es muy difícil, nunca había trabajado en un área tan regulada. Algunas regulaciones son geniales porque entiendes el porqué, y la seguridad de las personas es importante, pero algunas te vuelven loco.
Apple tuvo la oportunidad de hacer esto
Tuvo al diseñador, tuvo los recursos, tuvo más de una década para intentarlo con el Project Titan. Al final decidió que no valía la pena seguir invirtiendo en el proyecto y canceló su Apple Car.
Mientras tanto, Jony Ive ha creado con Ferrari un vehículo que captura perfectamente lo que podría haber sido un coche de Apple. La obsesión por los detalles, la mezcla de materiales premium, la integración de pantallas con controles físicos, esa sensación de que cada milímetro ha sido considerado.
Pero hay una diferencia. Ferrari es una marca ultra premium cuyos coches solo están al alcance de unos pocos. Apple, aunque se considera una marca premium, ofrece productos que van desde un iPhone 16e hasta un Mac Pro. Hay diferentes gamas, diferentes precios, diferentes puntos de entrada al ecosistema.
El Apple Car probablemente habría estado más cerca de un Tesla en precio que de un Ferrari. Algo caro, sí, pero no inalcanzable. Un producto que muchas más personas podrían plantearse comprar. Quizás por eso el proyecto era tan complicado: crear algo con el nivel de detalle y calidad que Jony Ive exigía, pero a un precio que tuviera sentido para el mercado masivo de Apple.
O quizás simplemente se salía demasiado del ecosistema de productos de la compañía. Un coche no es un iPhone, no es un Mac, no es ni siquiera un Apple Watch. Es una inversión enorme, con regulaciones infinitas, en una industria que Apple no dominaba.
Este coche demuestra que la visión de Jony Ive era viable y espectacular. Pero también demuestra que necesitaba el socio adecuado: una marca acostumbrada a fabricar productos exclusivos para unos pocos, no dispositivos para millones.
Ahora sabemos qué podría haber sido el Apple Car. Y cada vez que veamos un Ferrari LUCE circulando, los pocos afortunados que puedan permitírselo, veremos el fantasma del coche que Apple nunca se atrevió a vender. Al menos tenemos esto. Aunque sea solo para mirarlo de lejos.
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La noticia El impresionante Ferrari de Jony Ive explica por qué se fue de Apple. Buscaba crear algo que en Cupertino era imposible fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .
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