La llegada de Gemini a Android Auto prometía mejorar el control por voz, pero las primeras experiencias de los conductores pintan un panorama bastante distinto. Las quejas se centran en respuestas demasiado largas, fallos en tareas básicas y una configuración que no se respeta. Los foros como Reddit se han llenado de testimonios que describen una experiencia frustrante al volante.
El antiguo Asistente de Google, que hasta ahora gestionaba las órdenes en el coche, está siendo reemplazado progresivamente por Gemini. La nueva IA de Google está diseñada para mantener conversaciones naturales, pero en el contexto de la conducción ese comportamiento se convierte en un peligro. Los conductores necesitan respuestas cortas y directas, no explicaciones adicionales ni preguntas de seguimiento.
Gemini habla demasiado cuando vas al volante
El principal reproche tiene que ver con la verborrea del asistente. Gemini tiende a dar varias explicaciones, plantear alternativas y ofrecerse a continuar ayudando tras completar una orden. Eso, en un coche, supone una distracción innecesaria. Muchos usuarios consideran que el sistema debería interpretar la petición, ejecutarla y callarse. Pero Gemini no lo hace.
Además, aunque existe la opción de configurar respuestas más cortas, esa preferencia no se guarda correctamente. Al apagar el coche o reiniciar Android Auto, Gemini vuelve a comportarse como antes, ignorando los ajustes guardados. Esto obliga a repetir la configuración cada vez o a resignarse a unas respuestas que no encajan con el contexto de la conducción.
Fallos al controlar música, mensajes y navegación
El otro gran problema está en la fiabilidad. Gemini falla en acciones que el Asistente de Google resolvía sin problema. Por ejemplo, al pedir una canción concreta, puede confundirse de aplicación y buscarla en un servicio de podcasts en lugar de la plataforma musical configurada por defecto. También puede interpretar la petición como si quisieras reproducir vídeo, algo que Android Auto bloquea mientras el vehículo está en movimiento.
Con los mensajes ocurre algo parecido. Si pides enviar mensajes por voz usando Gemini a un contacto guardado con un apodo habitual, el sistema no siempre identifica correctamente a la persona. En algunos casos, intenta seleccionar direcciones de correo electrónico o contactos que no tienen nada que ver con el destinatario deseado. Eso es molesto en cualquier momento, pero se vuelve peligroso si sucede mientras conduces.
La configuración no se mantiene
Uno de los aspectos más criticados es que los ajustes para limitar las respuestas de Gemini no persisten entre sesiones. Aunque el usuario active la opción de respuestas breves, al volver a conectar el móvil al coche, el asistente vuelve a su comportamiento conversacional por defecto. Esto genera una sensación de falta de control y obliga a estar pendiente de la configuración constantemente.
Los conductores que dependen de Android Auto en su día a día piden a Google una actualización urgente. La IA debería adaptarse al entorno de conducción, no al revés. Mientras tanto, muchos optan por desactivar Gemini en Android o usar el teléfono directamente, lo que contradice el propósito del sistema.
En definitiva, la experiencia de Gemini en Android Auto está lejos de ser satisfactoria. Las respuestas largas, los fallos en tareas básicas y la falta de persistencia en la configuración son los principales motivos de queja. Los usuarios esperan que Google tome nota y ajuste el asistente para que sea realmente útil y seguro al volante. Hasta entonces, la conducción con Android Auto puede convertirse en una fuente de estrés en lugar de una ayuda.
Por último, no hay que olvidar que la migración del Asistente de Google a Gemini es un proceso en curso. La compañía ya ha comenzado a sustituir al antiguo asistente en muchos dispositivos, y Android Auto no es una excepción. Los conductores que dependen de esta plataforma necesitan que Gemini se adapte a sus necesidades, no al contrario. Mientras tanto, la paciencia y las actualizaciones serán clave.
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