
Si te va la marcha del terror en el móvil, Granny es de esos juegos que te pone los pelos de punta y te obliga a pensar rápido. En esta guía encontrarás consejos prácticos, rutas, objetos clave y estrategias para escapar de la casa a tiempo sin que la abuela te cace una y otra vez.
El contenido combina lo mejor de varias guías líderes para que tengas en un solo sitio todo lo necesario: mecánicas esenciales, niveles de dificultad, uso de herramientas, resolución de puzles y un recorrido paso a paso para desbloquear cada zona y abrir la puerta principal con solvencia.
Qué es Granny y por qué engancha
Granny es un juego de terror y sigilo en el que despiertas en una casa desvencijada con una antagonista implacable patrullando cada pasillo. Tu meta es escapar antes de que se agoten los intentos, mientras resuelves puzles, recoges objetos y evitas hacer ruido. La gracia está en que los elementos clave aparecen de forma aleatoria y el diseño está lleno de estancias ocultas, así que cada partida se siente distinta.
La abuela tiene el oído fino: cualquier pequeño estruendo puede delatarte. Desde tirar un marco en la pared hasta pisar una tabla que cruje o dejar caer un objeto, casi todo puede atraerla. El juego convierte cada decisión en un riesgo calculado entre avanzar rápido o moverte con mucha cautela.
Además de esconderte y huir, debes dominar la resolución de puzles. En la mansión hay puertas cerradas, interruptores, compartimentos y rutas secretas que solo se abren con el ítem adecuado. El equilibrio entre sigilo, exploración y uso inteligente de herramientas es lo que marca la diferencia entre salir vivo o quedarte otra noche en la habitación oscura.
Mecánicas básicas que debes dominar
El sigilo lo es todo. Desplázate despacio, abre puertas con cuidado y evita chocar con objetos. Si haces ruido, la abuela acudirá al punto exacto, así que piensa dos veces antes de interactuar con el entorno. Caminar agachado, observar y escuchar es tu primera línea de defensa.
Tienes cinco días, que en la práctica funcionan como cinco vidas. Cada vez que te atrapan, pierdes un día y te despiertas en el cuarto inicial. Lo interesante es que, aunque la casa se reorganiza en parte, el progreso sobre ciertos mecanismos puede mantenerse. Esa presión por el tiempo imprime urgencia a cada paso que des.
Ser atrapado no solo consume un intento: según la dificultad, puede haber más trampas, rutas menos seguras o una abuela más rápida. Por eso conviene medir cuándo correr, cuándo esconderte debajo de una cama o dentro de un armario, y cuándo usar un atajo para despistarla.
¿Cómo se gana? Encontrando la forma de salir. Normalmente se trata de abrir la puerta principal, aunque hay rutas alternativas. Para ello hay que resolver varios puzles conectados y usar una serie de objetos en orden. Entender qué abre cada cierre y dónde suelen aparecer las piezas acelera muchísimo la partida.
Granny es un juego de lectura del entorno: escucha sus pasos, detecta dónde cae una trampa y aprende la disposición de cada ala de la casa. Con práctica conocerás un circuito fluido entre escondites, atajos y salas clave que reduce tus riesgos al mínimo.
Granny (Free, Google Play) →
Niveles de dificultad: elige bien

Antes de empezar escogerás una dificultad que altera el comportamiento de la abuela, el número de cerraduras y otros parámetros. Si es tu primera vez, hay un modo que te permite explorar sin presión. El ajuste correcto te permitirá aprender el mapa y las mecánicas sin frustrarte.
- Easy: la abuela se mueve algo más lenta y el suelo no cruje; puede aparecer un día extra para respirar.
- Normal: experiencia estándar, también con posibilidad de día adicional.
- Hard: la abuela acelera y encontrarás cierres extra en la puerta principal.
- Extreme: ella es más rápida que tú, el modo oscuro viene activado y hay más medidas de seguridad.
- Practice: la abuela no aparece; el resto de peligros persiste, ideal para estudiar el mapa y memorizar rutas.
El corazón del juego: puzles interconectados
La casa es un laberinto repleto de puertas, cajones, trampillas y mensajes. Cada habitación puede esconder una pista, y muchos puzles requieren combinar varios objetos. No todo es encontrar una llave: a menudo hay que preparar el terreno para desbloquear la siguiente fase.
Resolverás acertijos de varias capas: desde localizar un papel con código hasta accionar mecanismos en áreas exteriores. Aquí prima la experimentación: prueba, observa el resultado, y si suena peligro, busca un escondite y vuelve luego. La recompensa suele ser otra herramienta, una llave o una ruta nueva.
El factor aleatorio añade rejugabilidad: morir recoloca ítems y obliga a reinterpretar el mapa. Por eso conviene saber para qué sirve cada herramienta y dónde suelen esconderla. Entender el uso, más que la ubicación exacta, es la habilidad clave para avanzar.
Objetos imprescindibles y cómo usarlos
Los objetos de Granny aparecen en ubicaciones variables: estantes, cajones, habitaciones secretas, cocina, sótano, refugio… Lo importante es reconocerlos y saber su función al instante. Cuanto menos tiempo pierdas dudando, más seguro estarás.
Martillo
Sirve para arrancar fijaciones de puertas y liberar accesos atascados, especialmente en plantas superiores. Suele aparecer en cocina, estantes altos o salas ocultas. Úsalo para quitar tablones y abrir ruta en habitaciones bloqueadas.
Destornillador
Permite abrir enchufes o paneles de pared donde pueden esconder códigos u otras claves útiles. Es un ítem discreto pero decisivo. Revisa cada toma sospechosa: detrás puede estar el impulso que te falta.
Alicates
Te permiten cortar cables y desactivar medidas de seguridad de puertas principales. Se encuentran en cajones, el refugio, estantes o en zonas del sótano. Sin ellos, ciertos cierres sencillamente no ceden.
Ruedas dentadas
Se colocan en un mecanismo de la casa de juegos del patio trasero. Al completar el puzle, sueles recibir una llave, una llave de seguridad u otra herramienta. Completar ese engranaje te acerca mucho al escape.
Melón
Cuando lo tengas, ve al patio trasero y pásalo por la guillotina con la interacción de la mano: dentro suele haber una clave. Es un paso fácil de olvidar, pero desbloquea progresos críticos.
Ballesta
Te deja noquear a la abuela por unos 15 segundos. Es un salvavidas para recoger un objeto a la vista o ganar tiempo. Úsala con cabeza: ese margen breve puede abrirte una ruta.
Ruta recomendada: desbloquea la casa paso a paso
El recorrido óptimo puede variar por el componente aleatorio, pero hay un patrón de exploración seguro que te lleva a las zonas clave con riesgos controlados. Lo importante es encadenar escondites, rutas alternativas y registros rápidos.
Empiezas en una habitación oscura con un armario y un cajón. Revisa el cajón por si aparece algo útil y sal sin montar escándalo. La primera decisión es moverte a la izquierda para buscar tu primer acceso oculto.
Entra en la estancia de esa pared y busca una sala secreta a un lateral. A veces la verás despejada y otras estará tapada por cajas. Si no puedes pasar, memoriza la zona para volver con las herramientas adecuadas.
Sube por las escaleras a la siguiente habitación. En el lado derecho suele haber otra sala oculta que requiere una llave. También hay cuadros y, escondido tras cajas, otro espacio secreto. Explora cajones de esta área: suelen contener piezas iniciales muy útiles.
En esa misma zona encontrarás un acceso que te llevará hacia el sótano. Antes, fíjate en la pared derecha de las escaleras: con el destornillador podrás abrir un enchufe y sacar una clave. Estos pequeños paneles de pared esconden avances importantes.
Ya en el sótano, inspecciona con calma: suele haber otra habitación secreta junto a unas cajas de madera. Muévelas hacia la izquierda para descubrir el paso. Es un punto clásico para colocar herramientas encontradas si quieres centralizar recursos.
Desde el sótano puedes alcanzar el refugio y el patio trasero. Allí verás el agua, la guillotina del melón y la casa de juegos. En la caseta de juegos, completa el puzle de engranajes para conseguir llaves u objetos extra. Junto a esa caseta hay una ventana: te sirve para colarte a la cocina.
Tras entrar en la cocina, abre la puerta del frente, gira a la izquierda y avanza hasta las estancias del último piso. En una de ellas usa el martillo para romper la puerta y habilitarte una buena ruta. En el ala izquierda suele haber un pasadizo para esconderte si la abuela te pisa los talones.
Con estos pasos habrás conectado varias rutas y desbloqueado opciones para moverte más rápido por la casa. A partir de ahí, dedica esfuerzos a reunir lo que te falte para la salida principal. Siempre que estés en apuros, prioriza esconderte antes que correr sin sentido.
- Revisa el cuarto inicial y su cajón; sal atento al ruido.
- Localiza la sala oculta de la zona izquierda y sube.
- Abre la sala secreta derecha del nivel superior cuando tengas llave.
- Usa el destornillador en el enchufe cercano a las escaleras.
- Baja al sótano y mueve cajas para otro acceso oculto.
- Llega al patio, corta el melón y resuelve la caseta de juegos.
- Entra a la cocina por la ventana y sube al último piso.
- Rompe con martillo la puerta indicada y habilita rutas de huida.
Abrir la puerta principal: qué desbloquea cada cierre

La puerta de salida puede tener más o menos seguridad dependiendo de la dificultad. Cada mecanismo responde a un objeto o acción concreta. Conocer esta correspondencia te evita rodeos y pérdidas de tiempo.
- Candado: se abre con la llave de candado (la azul).
- Tablones de madera: se quitan con el martillo.
- Cerradura electrónica con código: se desactiva con el papel de código, el famoso ‘CODE’.
- Cables de colores: se cortan con alicates para anular el sistema.
- Gran cerradura: requiere la llave maestra (la roja).
- Cerradura de combinación/batería: introduce la batería para activarla y poder abrir.
Si te atascas, vuelve sobre tus pasos y revisa enchufes, cajones, estantes altos, la cocina y el refugio. No olvides pasar por la guillotina si ya llevas el melón y completar el mecanismo de engranajes en el patio. Esos dos puntos suelen desbloquear llaves clave para la puerta.
Consejos y trucos para principiantes
El audio es tu mejor aliado. Afina el oído para distinguir pasos y puertas; si suena cerca, escóndete en el mueble más próximo o métete bajo la cama. Evita chocar con objetos y vigila las tablas que crujen para no delatar tu posición.
Aprende el mapa en Practice. Explorar sin la presión de la abuela te permitirá trazar rutas de escape y memorizar escondites. Ese conocimiento reduce a la mitad el riesgo real cuando juegas en dificultades normales.
Gestiona el inventario mentalmente: decide dónde vas a ir dejando piezas que no usas todavía. Muchos jugadores depositan herramientas en un pasadizo discreto y lo usan como ‘almacén’ temporal. Agrupar ítems en un lugar seguro ahorra idas y venidas peligrosas.
La ballesta es un comodín, no una muleta. Si la gastas sin plan, desperdicias su ventaja. Úsala cuando necesites recuperar un objeto a la vista o ganar segundos para rematar un rompecabezas. Quince segundos bien invertidos abren puertas que de otra forma no podrías.
Provoca ruido de forma estratégica: arma alboroto en una sala y sal antes de que llegue. Así atraerás a la abuela lejos de tu objetivo real. Convertir el sonido en una distracción controlada es una táctica muy eficaz.
- Camina agachado en áreas de alto riesgo para minimizar crujidos.
- Observa trampas en el suelo y rodéalas con calma.
- No sueltes objetos cerca de donde pretendes esconderte.
- Planifica rutas con dos escondites consecutivos por si te ve.
Jugar en PC con emulador y control por teclado
Si quieres una experiencia más cómoda, puedes jugar en PC con un emulador de Android como BlueStacks. Tendrás mapeo de teclas, pantalla grande y un control más preciso. Este enfoque facilita el sigilo, la gestión de cámara y la rapidez al resolver puzles.
Con el teclado podrás mover al personaje con más finura y evitar crujidos de suelo, además de cambiar entre acciones sin fallos de pulsación. Para quienes empiezan, la curva de aprendizaje es más suave gracias a la precisión extra.
Rendimiento y dispositivos
Granny funciona muy bien en móviles Android e iOS y no requiere hardware de gama alta. Si tienes un teléfono actual de gama media ya vas sobrado. Te recomendamos mejorar el sonido de tu Android, así que usa auriculares y calibra la sensibilidad.
Si notas tirones en zonas amplias como el patio trasero, cierra apps en segundo plano y ajusta brillo y sensibilidad del control. Mejor una respuesta fluida que un exceso de efectos que no aportan a la jugabilidad.
Ten presente que tras cada muerte pueden reubicarse ítems; no te obsesiones con memorizar posiciones fijas. Interioriza el uso de cada objeto y céntrate en abrir rutas seguras para cada intento.
Dominar Granny consiste en sumar pequeñas ventajas: aprender el mapa, anticipar a la abuela, optimizar el recorrido y ejecutar los puzles sin titubeos. Con estos trucos, la secuencia de abrir enchufes, cortar cables, resolver engranajes, romper tablones y elegir la llave adecuada se vuelve rutina. Cuando logras ese ritmo, escapar en cinco días deja de ser una quimera.
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