Si sueles trastear con tu móvil o desarrollas aplicaciones, tarde o temprano acabas usando ADB (Android Debug Bridge) para hablar con tu dispositivo desde el ordenador. Durante años el cable USB ha sido obligatorio, pero desde Android 11 las cosas han cambiado: ahora puedes usar ADB completamente por Wi‑Fi, sin enchufar nada.
Con la llegada de la depuración inalámbrica integrada en Android 11 y versiones posteriores, Google ha añadido un sistema de emparejamiento seguro mediante código QR o PIN, compatible con Android Studio y también con la propia línea de comandos. Además, siguen funcionando los métodos clásicos por TCP/IP, las automatizaciones con Termux y Tasker y soluciones como LADB o Remote ADB, así que hay opciones para prácticamente cualquier escenario.
Qué es ADB y cómo encaja la depuración inalámbrica
ADB, siglas de Android Debug Bridge, es una herramienta de línea de comandos que actúa como puente entre tu máquina de desarrollo y el dispositivo Android. Está pensada para depurar y probar apps, pero a efectos prácticos es una navaja suiza para usuarios avanzados: instalar y desinstalar aplicaciones, acceder a un shell Unix, copiar ficheros, grabar la pantalla, hacer capturas, gestionar permisos, perfiles de usuario e incluso políticas de empresa, .
Internamente se basa en un modelo cliente‑servidor: en tu PC corre el cliente adb y un servidor que escucha en el puerto 5037, mientras que en el móvil o emulador se ejecuta el daemon adbd que es quien realmente recibe y ejecuta los comandos. El servidor escanea puertos (por ejemplo 5555-5585 en emuladores) y mantiene las conexiones activas con todos los dispositivos disponibles.
Cuando conectas por USB o Wi‑Fi, puedes consultar adb devices -l para ver la lista de dispositivos y su estado, ejecutar comandos contra uno concreto usando -s número_de_serie o las opciones -d (dispositivo físico) y -e (emulador). Si hay más de un dispositivo y no lo especificas, recibirás el típico error de “more than one device/emulator”.
El gran salto con Android 11 fue permitir que ese mismo puente se cree de forma segura a través de la red inalámbrica, sin tener que iniciar siempre con un cable USB. La depuración inalámbrica funciona con un sistema de emparejamiento con código QR o código numérico, se apoya en mDNS para descubrir los dispositivos y tiene controles extra de seguridad para que nadie se conecte a tu móvil sin permiso.
ADB incluye además toda una colección de comandos avanzados: am (Activity Manager), pm (Package Manager), dpm (Device Policy Manager), screencap, screenrecord, forward, pull/push, sqlite3, etc. Todo esto está disponible exactamente igual cuando trabajas por Wi‑Fi, de modo que la única diferencia real es el medio de transporte.
Requisitos para usar ADB inalámbrico en Android 11 o superior
Antes de volverte loco con comandos, conviene asegurarse de que se cumplen las condiciones mínimas para que la depuración inalámbrica funcione. Si alguno de estos puntos falla, puedes perder horas sin saber por qué no se conecta.
Por el lado del teléfono, necesitas que el dispositivo ejecute al menos Android 11 (nivel de API 30) para disponer del menú Depuración inalámbrica dentro de las Opciones para desarrolladores. En Android 13 la compatibilidad se amplía para TV y Wear OS, aunque el flujo de emparejamiento es muy similar.
Es imprescindible que tanto el móvil como tu máquina de desarrollo estén conectados a la misma red Wi‑Fi. No vale estar con el PC por Ethernet en una VLAN corporativa y el móvil en otra red distinta. Muchas reseñas de usuarios comentan una traba muy concreta: si no estás en Wi‑Fi, el propio Android no deja activar Depuración inalámbrica, no funciona sobre datos móviles.
Otro punto crítico es la versión de las herramientas: en el ordenador debes tener las Platform‑tools actualizadas (el paquete que incluye adb) y, si vas a tirar de entorno gráfico, una versión reciente de Android Studio (Bumblebee o superior) que incorpore el asistente “Pair devices using Wi‑Fi”.
En entornos de trabajo más cerrados, el cortafuegos de la red puede bloquear el tráfico. Es importante que no se filtre el puerto 5555 (o el que uses para ADB) y que la red no bloquee conexiones p2p. Si tienes problemas, a veces la solución pasa por usar un punto de acceso propio, el tethering del móvil o directamente tirar de ADB por Ethernet.
Activar opciones de desarrollador y Depuración inalámbrica
Lo primero que hay que hacer en cualquier Android moderno es activar las Opciones de desarrollador y habilitar los modos de depuración. Aunque el nombre de los menús cambie un poco según la capa (One UI, MIUI, Pixel, etc.), el procedimiento es prácticamente idéntico.
Para mostrar las opciones ocultas, entra en Ajustes > Información del teléfono (o Acerca del dispositivo) y pulsa varias veces seguidas sobre Número de compilación. Después de unas cuantas pulsaciones el sistema te avisará de que ya eres desarrollador y el nuevo menú aparecerá normalmente dentro de Sistema o Ajustes adicionales.
Una vez tengas ese menú a la vista, usa el buscador de los Ajustes para localizar rápidamente “Opciones de desarrollador” y entrar en ellas sin tener que rebuscar. Dentro verás varios bloques: depuración, redes, trazas, animaciones, etc. Aquí es donde se encuentran los interruptores clave para ADB.
En la sección de depuración, activa primero Depuración por USB, que te vendrá bien para cualquier emergencia y para el método clásico TCP/IP. Justo debajo suele aparecer el interruptor de Depuración inalámbrica o Depuración a través de WLAN. Al activarlo, el sistema te mostrará un aviso sobre la red Wi‑Fi actual y te pedirá confirmación explícita.
Es muy recomendable marcar la opción de “Permitir siempre en esta red” si se trata de tu Wi‑Fi de confianza, porque así no tendrás que estar aceptando pop‑ups cada dos por tres. Recuerda que no podrás habilitar este modo si el teléfono está tirando solo de datos móviles: es obligatorio estar asociado a una red inalámbrica.
Emparejar dispositivos desde Android Studio con código QR o PIN
Si ya utilizas Android Studio para programar, lo tienes bastante fácil, porque las versiones modernas incluyen un asistente visual para vincular dispositivos físicos mediante Wi‑Fi. Es el método más cómodo para depurar sin escribir apenas comandos.
Con tu proyecto abierto, ve al Device Manager (Administrador de dispositivos) y entra en la pestaña Physical para ver los terminales físicos. En la parte superior encontrarás la opción Pair using Wi‑Fi o Pair devices using Wi‑Fi, según la versión exacta del IDE que estés usando.
Al pinchar en esa opción se abre una ventana emergente con dos pestañas principales: “Pair using QR code” (emparejar con código QR) y “Pair using pairing code” (emparejar mediante código numérico). La primera pestaña muestra directamente un código QR grande listo para ser escaneado.
Ese QR contiene un perfil de conexión y datos de emparejamiento generados por Android Studio. Aunque si lo escaneas con otra app verías que incluye información de red y parámetros de ADB, no deberías usarlo fuera del flujo de depuración inalámbrica del propio sistema. El lector válido es siempre el de las Opciones de desarrollador.
En el móvil, con Depuración inalámbrica habilitada, entra en este menú y toca “Vincular dispositivo con código QR”. Se abrirá la cámara en modo escáner; apunta al código que muestra Android Studio en la pantalla del ordenador y espera unos segundos. Si todo va bien, se completará el emparejamiento y el PC pasará a figurar como estación de trabajo autorizada.
Cuando el lector de QR falla por cualquier motivo (la cámara no enfoca bien, hay problemas de red, etc.), la alternativa es usar la pestaña “Pair using pairing code”, que utiliza un código de seis dígitos junto con la IP y el puerto. En Android eliges “Vincular con código de sincronización” y en Android Studio introduces ese código cuando el asistente detecta el dispositivo.
Emparejar y conectar solo con la línea de comandos (adb pair / adb connect)
Si no quieres instalar Android Studio o simplemente prefieres ir por consola, Android 11 y superiores permiten usar el sistema de emparejamiento inalámbrico directamente con los comandos adb pair y adb connect. El flujo es parecido al del asistente gráfico pero 100 % por terminal.
Con Depuración inalámbrica activa, abre el menú correspondiente en el móvil y toca la opción “Vincular dispositivo con código de sincronización”. En la pantalla verás una dirección del estilo 192.168.x.y
En el ordenador, abre una terminal y navega hasta la carpeta donde tengas las Platform‑tools instaladas. Si no las has añadido al PATH del sistema, tendrás que situarte manualmente en algo como android_sdk/platform-tools o %LOCALAPPDATA%\Android\SDK\platform-tools en Windows para que el comando adb sea reconocido.
Desde ahí, ejecuta adb pair IP
Ese emparejamiento no es todavía la conexión de depuración en sí; para usar ADB de verdad, debes fijarte en la lista de “Dispositivos vinculados” dentro de Depuración inalámbrica, donde aparece otra IP
Método clásico: ADB por Wi‑Fi tras una conexión USB inicial
Antes de que llegara Android 11, la única forma de trabajar de manera inalámbrica con la mayoría de móviles era activar ADB por TCP/IP en un puerto conocido (normalmente 5555) tras una conexión USB inicial. Este truco sigue siendo perfectamente válido, tanto en Android 10 y anteriores como en dispositivos modernos.
El primer paso consiste en conectar el móvil al ordenador por USB, asegurándote de que Depuración por USB está activada y de que aceptas el diálogo de la clave RSA cuando el PC intenta depurar el dispositivo. Si no lo aceptas, verás el terminal como “offline” al ejecutar adb devices.
Cuando adb devices liste tu teléfono como “device”, puedes lanzar el comando adb tcpip 5555. Esto ordena al daemon adbd del dispositivo que empiece a escuchar conexiones ADB entrantes en el puerto 5555 sobre la interfaz de red. En cuanto el comando se ejecute sin errores, ya puedes desconectar el cable USB.
En ese momento encontrarás la IP interna de tu Android en Ajustes > Información del teléfono > Estado > Dirección IP o directamente dentro del menú de Wi‑Fi, según la marca. Esa dirección, combinada con el puerto 5555, será la que uses desde tu PC para conectar: adb connect 192.168.x.y:5555.
Si todo está correcto, adb devices mostrará ahora una entrada del tipo 192.168.x.y:5555 device y podrás usar exactamente los mismos comandos que si siguieras enchufado por USB. Ten en cuenta que si el terminal cambia de red, reinicia o recibe alguna actualización, es probable que tengas que repetir el flujo USB + tcpip.
ADB por Wi‑Fi y por Ethernet en entornos especiales (Chromebook, redes restringidas)
En Chromebooks y entornos corporativos la historia se complica un poco, porque no siempre hay soporte para ADB por USB y muchas redes bloquean puertos o tráfico p2p. En estos casos se recurre tanto a la depuración inalámbrica estándar como a soluciones por Ethernet.
Google documenta un flujo genérico para ADB por Wi‑Fi en cualquier dispositivo: conectar PC y Android a la misma red, asegurarse de que el puerto 5555 está libre en el firewall, activar adb tcpip 5555 si es necesario y, por último, usar adb connect IP:5555. Es exactamente el método clásico, pero enfatizando el control sobre la red.
Cuando la Wi‑Fi está muy filtrada o no se permite tráfico directo entre clientes, una alternativa fiable es tirar de ADB por Ethernet. Para ello conectas móvil (o Chromebook) y PC con un cable físico, asignas direcciones IP dentro del mismo rango (por ejemplo 192.168.1.2 para el dispositivo y 192.168.1.3 para el ordenador) y te conectas con adb connect 192.168.1.2:5555 tras haber activado adb tcpip si hace falta.
En Linux y macOS puedes configurar la IP de la interfaz Ethernet manualmente; en Windows hay que entrar en las propiedades de TCP/IPv4. En Chromebooks el ajuste se hace desde crosh y la shell de ChromeOS, con ifconfig sobre la interfaz eth0 o la que corresponda, usando 192.168.1.x como espacio de direcciones reservado para este vínculo directo.
Una vez que el enlace está levantado y los puertos abiertos, la experiencia de uso de ADB es exactamente la misma que por Wi‑Fi, solo que con la estabilidad adicional de una conexión cableada. Es muy útil para laboratorios de pruebas, automatizaciones masivas o cuando el entorno inalámbrico es un desastre.
Usar ADB inalámbrico desde el propio móvil: Termux, Tasker y Remote ADB
Además de la típica combinación “PC + móvil”, existen configuraciones en las que quieres lanzar comandos ADB desde un Android hacia otro dispositivo remoto, o incluso automatizar la activación del propio ADB por Wi‑Fi sin depender del ordenador. Aquí entran en juego herramientas como Termux, Tasker, Remote ADB o LADB.
Termux permite tener un entorno de terminal Linux en el teléfono, donde puedes instalar android-tools con pkg install android-tools para disponer del ejecutable adb dentro del propio móvil. A partir de ahí, con el plugin Termux:Tasker y la app Tasker puedes montar scripts bash que conecten, emparejen o cambien el modo de adbd de forma automática.
Una configuración típica consiste en crear la carpeta .termux/tasker y añadir scripts como adb.sh y adb_pair.sh. El primero acepta una IP como argumento y ejecuta adb connect, adb tcpip 5555, adb disconnect y adb kill-server; el segundo recibe la pareja IP
Tasker puede invocar estos scripts usando la acción de Termux una vez que le concedes el permiso especial de “Ejecutar comandos en el entorno Termux” desde los ajustes de aplicaciones de Android. A partir de ahí se pueden definir perfiles que reaccionen al arranque del dispositivo, al desbloqueo, a la conexión a una red Wi‑Fi concreta o incluso a combinaciones de teclas como pulsación prolongada de volumen.
Hay perfiles complejos que, nada más iniciar el teléfono, resetean una variable de estado (%ADB_enabled), habilitan “Depuración a través de WLAN”, vigilan Logcat hasta detectar la línea relativa al puerto de Wi‑Fi ADB, extraen ese puerto, llaman al script adb.sh para conectar y cambiar a tcpip 5555 y, finalmente, desactivan la depuración inalámbrica porque ya no es necesaria.
LADB y otras apps para simplificar el emparejamiento sin PC
Si no te apetece pelearte con Termux y scripts, existe una alternativa bastante amigable llamada LADB, un proyecto de código abierto que ofrece una especie de “mini servidor ADB local” dentro del propio teléfono. La ventaja es que permite ejecutar comandos ADB sin necesidad de usar otro dispositivo.
El flujo básico consiste en conectarte a una red Wi‑Fi, activar Depuración ADB y Depuración ADB inalámbrica en Opciones de desarrollador y abrir LADB en pantalla dividida junto a los Ajustes del sistema. Desde ahí entras en Depuración ADB inalámbrica, eliges “emparejar usando código” e introduces en LADB el código de emparejamiento y el puerto que te muestra Android.
Una vez que el emparejamiento tiene éxito (aunque a veces la salida terminal muestre mensajes como “Shell is dead, resetting” mientras en realidad ya funciona), puedes abrir el menú de ayuda de LADB y cambiar el comando de inicio por defecto para que ejecute adb tcpip 5555 cada vez que se lanza la app. De esta forma, con solo abrir LADB después de un reinicio, activas ADB por Wi‑Fi automáticamente.
Combinando LADB con Tasker, es posible montar tareas sencillas que, tras conectarse a una Wi‑Fi, activen Depuración inalámbrica, esperen tu confirmación en el pop‑up, arranquen LADB hasta que ADB por Wi‑Fi esté activo, cierren la app y desactiven de nuevo la depuración inalámbrica para no dejarla abierta innecesariamente.
Otra app interesante es Remote ADB, pensada para que un teléfono actúe como “controlador” y se conecte por Wi‑Fi a otros dispositivos (por ejemplo para enviar comandos a una tablet o a un televisor Android). En Android 12 y superiores aprovecha la interfaz de emparejamiento integrada: habilitas Depuración inalámbrica en el dispositivo objetivo, generas un código de emparejamiento y, desde el terminal controlador, dejas que la app escanee el entorno y se conecte introduciendo ese código.
Principales comandos ADB útiles cuando trabajas sin cables
Una vez conseguida la conexión, ya sea con Android Studio, por línea de comandos, con LADB o mediante el truco TCP/IP, lo importante es aprovechar los comandos de ADB que realmente vas a usar en el día a día. Por suerte, todo lo que funciona por USB funciona exactamente igual por Wi‑Fi.
Para comprobar que el dispositivo está accesible, el comando de referencia es adb devices -l, que lista instancias conectadas, su estado (device, offline, unauthorized) y una breve descripción. Si ves tu teléfono como ip
Cuando hay varios terminales conectados (emuladores, móviles físicos, tablets, etc.), puedes dirigir un comando a uno concreto con adb -s número_serie comando. Por ejemplo, adb -s 192.168.1.25:5555 install app.apk, o bien establecer la variable de entorno ANDROID_SERIAL para no repetir el número cada vez.
En la parte de gestión de apps, los comandos clave son adb install ruta_al_apk para instalar un paquete, adb install-multiple cuando tu app está dividida en varios APK, y adb uninstall nombre.paquete (con la opción -k si quieres conservar datos y caché de usuario al desinstalar).
Para mover ficheros de un lado a otro de la conexión inalámbrica, recurrirás a adb push archivo_local ruta_remota (enviar cosas al teléfono, por ejemplo push myfile.txt /sdcard/myfile.txt) y adb pull ruta_remota carpeta_local para traer registros, capturas o cualquier otro archivo al PC.
Cuando necesitas entrar “dentro” del sistema, el comando infalible es adb shell, que abre un shell interactivo en el dispositivo con acceso a herramientas tipo Unix. Desde ahí puedes usar am para lanzar actividades o servicios, pm para listar, habilitar o revocar paquetes, dpm para probar políticas de administrador de dispositivos, o utilidades como screencap, screenrecord y sqlite3.
Funciones avanzadas: capturas, grabación de pantalla, redirección de puertos y más
El verdadero potencial de ADB se nota cuando empiezas a usar sus componentes más avanzados para depurar apps, registrar actividad o generar material gráfico, y la ventaja de hacerlo vía Wi‑Fi es que no dependes del cable en ningún momento.
Para capturar la pantalla, puedes ejecutar adb shell screencap /sdcard/screen.png y a continuación adb pull /sdcard/screen.png para traer la imagen al ordenador. Si prefieres hacerlo del tirón, adb exec-out screencap -p > screen.png genera un PNG directamente en tu máquina local sin pasos intermedios.
Otra herramienta muy potente es la redirección de puertos con adb forward, que permite reenviar un puerto local del PC hacia un puerto concreto o recurso interno del dispositivo. Un ejemplo típico sería adb forward tcp:6100 tcp:7100, o incluso adb forward tcp:6100 local:logd para enviar todo lo recibido hacia el sistema de logs del terminal.
Si en algún momento el servidor de ADB empieza a comportarse raro —no responde, no lista dispositivos, sólo muestra “offline”—, es bastante habitual solucionarlo con un simple adb kill-server para detener el proceso en segundo plano y, acto seguido, relanzarlo implícitamente ejecutando cualquier comando adb. Esto hace que el servidor se reinicie limpio y vuelva a escanear dispositivos y puertos.
En versiones recientes de las Platform‑tools, Google ha introducido además un modo ráfaga (burst mode) configurable con la variable de entorno ADB_BURST_MODE=1, que mejora el rendimiento de las transferencias y reduce la latencia, algo especialmente interesante cuando se trabaja por Wi‑Fi y se mueven archivos muy grandes o se depuran apps de manera intensiva.
Con todo este arsenal, la combinación de depuración inalámbrica nativa de Android 11+, los métodos clásicos por TCP/IP, las integraciones con Android Studio, las herramientas tipo Termux, Tasker, LADB o Remote ADB y los ajustes de red adecuados te permite trabajar con tu dispositivo Android desde casi cualquier entorno sin depender del cable USB, con mucha más flexibilidad y sin renunciar a ninguna de las capacidades avanzadas de ADB.
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