Honor ha presentado oficialmente en Shenzhen su nuevo Honor Robot Phone, un dispositivo que mezcla un smartphone de gama alta con un gimbal integrado. Este terminal, que ya se mostró como concepto en el MWC 2026, busca ofrecer una herramienta diferente para creadores de contenido y amantes de la fotografía móvil. La compañía lo define como una nueva categoría de producto, y no es para menos: incluye un brazo mecánico motorizado que actúa como estabilizador de tres ejes y cuatro grados de libertad.
El Robot Phone no es un móvil convencional. Su principal atractivo es un módulo de cámara capaz de moverse físicamente para seguir sujetos, ejecutar movimientos cinematográficos o simplemente mantener estable la grabación sin necesidad de accesorios externos. Ese mecanismo, bautizado como Titanium Agile Gimbal, está fabricado en titanio y ha requerido más de 100 componentes y 60 procesos de fabricación. Según Honor, es un 65% más pequeño que un gimbal convencional y un 200% más resistente.
En el apartado mecánico, el sistema de giro emplea un motor de titanio de apenas 2,6 gramos capaz de alcanzar velocidades de hasta 360 grados por segundo. Además, incluye un motor de giro con densidad de par de 120 N·m/L, lo que permite mover la cámara con precisión y rapidez. El conjunto está protegido por una cubierta que se despliega cuando se activa el modo robot, y aunque el mecanismo es visiblemente delicado, Honor asegura que ha sido diseñado para soportar un uso prolongado.
El diseño exterior es bastante convencional en el frontal, con biseles ajustados y una cámara para selfies. Sin embargo, la trasera está inspirada en los iPhone 17 Pro, con un módulo de cámaras que ocupa el tercio superior. Allí residen las dos lentes fijas (gran angular y telefoto) y la principal, que se despliega sobre el gimbal. El cuerpo es unibody de aluminio con textura en los laterales para mejorar el agarre.
Cuando el brazo está replegado, el teléfono se usa como cualquier otro smartphone. Pero al desplegarlo, se convierte en una cámara con estabilización mecánica de tres ejes, lo que permite grabar vídeos estables mientras se camina o se corre. La compañía también ha incluido un modo de protección que impide que el mecanismo se fuerce si encuentra resistencia.
El sistema fotográfico del Honor Robot Phone está encabezado por un sensor principal de 200 megapíxeles con tamaño 1/1,28 pulgadas y apertura f/1.6. Esta cámara está montada sobre el gimbal y ofrece estabilización óptica cuando está replegada. Le acompaña un teleobjetivo periscópico también de 200 megapíxeles, con sensor de 1/1,4 pulgadas, apertura f/2.6 y zoom óptico de 2,7x. El conjunto se completa con una ultra gran angular de 50 megapíxeles con campo de visión de 122 grados y función macro. La cámara frontal, de 50 megapíxeles, se queda en el orificio de la pantalla.
Uno de los aspectos más destacados es la alianza con ARRI, el fabricante alemán de cámaras cinematográficas. El Robot Phone es el primer móvil que incorpora elementos de ARRI Image Science, concretamente los perfiles ARRI LogC3, ARRI Wide Gamut 3 y ARRI Looks. Esto permite grabar en formato logarítmico de 10 bits, conservando más información en luces y sombras para la posproducción. Además, el chip propio Honor H1 se encarga de procesar los datos en 14 bits 4:4:4 y generar vídeo en 10-bit LogC3 y 4:2:2, con una reducción de ruido que mejora la relación señal/ruido en 8 dB.
El modo ARRI Cinema ofrece varios estilos de color y herramientas profesionales como lectura de falso color o desactivación del mapeo tonal automático. Los vídeos grabados pueden exportarse directamente a programas como DaVinci Resolve, lo que facilita el flujo de trabajo de los creadores. Honor también ha incluido modos de movimiento automáticos como Tilt Lock, First Person View (FPV), FPV Vertical y AI SpinShot, que aprovechan el gimbal para realizar paneos y giros con un toque.
Bajo el capó, el Honor Robot Phone monta el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, acompañado de 12 o 16 GB de RAM y 512 GB o 1 TB de almacenamiento. La batería es de silicio-carbono con una capacidad de 7.060 mAh, que se carga por cable a 120 W y de forma inalámbrica a 50 W. Según Honor, esta batería permite mantener sesiones de grabación prolongadas sin problemas de calentamiento, gracias a un sistema de refrigeración específico.
La pantalla es un panel OLED LTPO de 6,31 pulgadas con resolución de 2.640 x 1.216 píxeles, frecuencia de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz y un brillo máximo de 6.800 nits. También incorpora una capa antirreflejos y atenuación PWM de 4.320 Hz para reducir la fatiga visual. El conjunto se completa con conectividad USB-C 3.2, NFC y Dual SIM. El dispositivo pesa 248 gramos y tiene un grosor de 9,59 milímetros, lo que lo sitúa en la gama premium.
La IA está muy presente en este móvil. Honor ha desarrollado un modelo local llamado YOYO, basado en el Qwen de Alibaba, que puede controlar el gimbal mediante comandos de voz o gestos. El modo YOYO Robot permite que la cámara siga al usuario automáticamente, e incluso puede asentir o bailar al ritmo de la música. También hay un modo agéntico que planifica tareas en apps de terceros, aunque solo está operativo en China por ahora.
El Honor Robot Phone se lanzará inicialmente en China, donde las reservas ya están abiertas desde el 12 de agosto y las ventas comenzarán el 18 de agosto. El modelo de 12 GB de RAM con 512 GB de almacenamiento cuesta 9.999 yuanes, lo que al cambio son aproximadamente 1.285 euros. La versión de 16 GB con 1 TB se va a los 12.999 yuanes, unos 1.670 euros. Honor no ha confirmado cuándo llegará a España ni a otros mercados internacionales.
La compañía ha anunciado que seguirá trabajando con ARRI para desarrollar nuevas tecnologías de imagen, y parte de ese trabajo se trasladará a la futura serie Honor Magic9. De momento, el Robot Phone se presenta como un producto de nicho, orientado a creadores que necesitan estabilización y seguimiento sin llevar accesorios adicionales. Habrá que ver si esta apuesta arriesgada logra convertirse en una categoría propia o se queda en una demostración tecnológica.
En definitiva, el Honor Robot Phone es un intento de llevar la innovación mecánica y la IA física a un mercado saturado de móviles similares. Su gimbal integrado, la colaboración con ARRI y las especificaciones de gama alta lo convierten en un dispositivo único, aunque su precio y disponibilidad limitada en China lo mantienen lejos del gran público. Solo el tiempo dirá si Honor consigue que esta apuesta se convierta en un éxito comercial o en una pieza de coleccionista para entusiastas de la tecnología.
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El Robot Phone no es un móvil convencional. Su principal atractivo es un módulo de cámara capaz de moverse físicamente para seguir sujetos, ejecutar movimientos cinematográficos o simplemente mantener estable la grabación sin necesidad de accesorios externos. Ese mecanismo, bautizado como Titanium Agile Gimbal, está fabricado en titanio y ha requerido más de 100 componentes y 60 procesos de fabricación. Según Honor, es un 65% más pequeño que un gimbal convencional y un 200% más resistente.
Diseño y mecánica: el gimbal como protagonista
En el apartado mecánico, el sistema de giro emplea un motor de titanio de apenas 2,6 gramos capaz de alcanzar velocidades de hasta 360 grados por segundo. Además, incluye un motor de giro con densidad de par de 120 N·m/L, lo que permite mover la cámara con precisión y rapidez. El conjunto está protegido por una cubierta que se despliega cuando se activa el modo robot, y aunque el mecanismo es visiblemente delicado, Honor asegura que ha sido diseñado para soportar un uso prolongado.
El diseño exterior es bastante convencional en el frontal, con biseles ajustados y una cámara para selfies. Sin embargo, la trasera está inspirada en los iPhone 17 Pro, con un módulo de cámaras que ocupa el tercio superior. Allí residen las dos lentes fijas (gran angular y telefoto) y la principal, que se despliega sobre el gimbal. El cuerpo es unibody de aluminio con textura en los laterales para mejorar el agarre.
Cuando el brazo está replegado, el teléfono se usa como cualquier otro smartphone. Pero al desplegarlo, se convierte en una cámara con estabilización mecánica de tres ejes, lo que permite grabar vídeos estables mientras se camina o se corre. La compañía también ha incluido un modo de protección que impide que el mecanismo se fuerce si encuentra resistencia.
Cámaras y colaboración con ARRI
El sistema fotográfico del Honor Robot Phone está encabezado por un sensor principal de 200 megapíxeles con tamaño 1/1,28 pulgadas y apertura f/1.6. Esta cámara está montada sobre el gimbal y ofrece estabilización óptica cuando está replegada. Le acompaña un teleobjetivo periscópico también de 200 megapíxeles, con sensor de 1/1,4 pulgadas, apertura f/2.6 y zoom óptico de 2,7x. El conjunto se completa con una ultra gran angular de 50 megapíxeles con campo de visión de 122 grados y función macro. La cámara frontal, de 50 megapíxeles, se queda en el orificio de la pantalla.
Uno de los aspectos más destacados es la alianza con ARRI, el fabricante alemán de cámaras cinematográficas. El Robot Phone es el primer móvil que incorpora elementos de ARRI Image Science, concretamente los perfiles ARRI LogC3, ARRI Wide Gamut 3 y ARRI Looks. Esto permite grabar en formato logarítmico de 10 bits, conservando más información en luces y sombras para la posproducción. Además, el chip propio Honor H1 se encarga de procesar los datos en 14 bits 4:4:4 y generar vídeo en 10-bit LogC3 y 4:2:2, con una reducción de ruido que mejora la relación señal/ruido en 8 dB.
El modo ARRI Cinema ofrece varios estilos de color y herramientas profesionales como lectura de falso color o desactivación del mapeo tonal automático. Los vídeos grabados pueden exportarse directamente a programas como DaVinci Resolve, lo que facilita el flujo de trabajo de los creadores. Honor también ha incluido modos de movimiento automáticos como Tilt Lock, First Person View (FPV), FPV Vertical y AI SpinShot, que aprovechan el gimbal para realizar paneos y giros con un toque.
Hardware y pantalla de gama alta
Bajo el capó, el Honor Robot Phone monta el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, acompañado de 12 o 16 GB de RAM y 512 GB o 1 TB de almacenamiento. La batería es de silicio-carbono con una capacidad de 7.060 mAh, que se carga por cable a 120 W y de forma inalámbrica a 50 W. Según Honor, esta batería permite mantener sesiones de grabación prolongadas sin problemas de calentamiento, gracias a un sistema de refrigeración específico.
La pantalla es un panel OLED LTPO de 6,31 pulgadas con resolución de 2.640 x 1.216 píxeles, frecuencia de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz y un brillo máximo de 6.800 nits. También incorpora una capa antirreflejos y atenuación PWM de 4.320 Hz para reducir la fatiga visual. El conjunto se completa con conectividad USB-C 3.2, NFC y Dual SIM. El dispositivo pesa 248 gramos y tiene un grosor de 9,59 milímetros, lo que lo sitúa en la gama premium.
La IA está muy presente en este móvil. Honor ha desarrollado un modelo local llamado YOYO, basado en el Qwen de Alibaba, que puede controlar el gimbal mediante comandos de voz o gestos. El modo YOYO Robot permite que la cámara siga al usuario automáticamente, e incluso puede asentir o bailar al ritmo de la música. También hay un modo agéntico que planifica tareas en apps de terceros, aunque solo está operativo en China por ahora.
Precio y disponibilidad
El Honor Robot Phone se lanzará inicialmente en China, donde las reservas ya están abiertas desde el 12 de agosto y las ventas comenzarán el 18 de agosto. El modelo de 12 GB de RAM con 512 GB de almacenamiento cuesta 9.999 yuanes, lo que al cambio son aproximadamente 1.285 euros. La versión de 16 GB con 1 TB se va a los 12.999 yuanes, unos 1.670 euros. Honor no ha confirmado cuándo llegará a España ni a otros mercados internacionales.
La compañía ha anunciado que seguirá trabajando con ARRI para desarrollar nuevas tecnologías de imagen, y parte de ese trabajo se trasladará a la futura serie Honor Magic9. De momento, el Robot Phone se presenta como un producto de nicho, orientado a creadores que necesitan estabilización y seguimiento sin llevar accesorios adicionales. Habrá que ver si esta apuesta arriesgada logra convertirse en una categoría propia o se queda en una demostración tecnológica.
En definitiva, el Honor Robot Phone es un intento de llevar la innovación mecánica y la IA física a un mercado saturado de móviles similares. Su gimbal integrado, la colaboración con ARRI y las especificaciones de gama alta lo convierten en un dispositivo único, aunque su precio y disponibilidad limitada en China lo mantienen lejos del gran público. Solo el tiempo dirá si Honor consigue que esta apuesta se convierta en un éxito comercial o en una pieza de coleccionista para entusiastas de la tecnología.
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