El gigante de los videojuegos francés Ubisoft anunció un cambio enorme en su negocio. Tras cancelar seis juegos entre los que estaba el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo y retrasar siete más para "asegurar que la calidad de los títulos sea la mejor", la empresa presidida por Yves Guillemot ha dejado claras las líneas maestras de esta transformación iniciada en octubre del pasado año con la creación de la subsidiaria Vantage Studios para gestionar sus principales franquicias.
"El nuevo modelo operativo continuará brindándole poder a la ejecución de la estrategia de grupo, centrada en aventuras de mundo abierto y experiencias nativas de juegos como servicio, apoyada por las inversiones objetivo, una especialización más profunda y tecnología de la más alta vanguardia, incluyendo inversiones aceleradas en IA generativa visible para los jugadores", reza el comunicado de Ubisoft.
La empresa ya había avisado que se venían nuevos ajustes con el cierre de su sede en Halifax y despidos en Abu Dhabi, pero esto es un paso más en sus recortes en masa salarial y proyectos. Ubisoft Estocolmo también echa la persiana y se producen despidos adicionales en Massive y RedLynx. Todo esto, según cuenta la compañía, para ahorrar 100 millones de euros anuales adicionales y llegar al objetivo de gasto del próximo año fiscal antes de lo previsto. La reducción total desde que empezaran los despidos en el año fiscal 22-23 es ya de 500 millones de euros anuales en gastos fijos.
Los accionistas tampoco pueden estar contentos
Todos tenemos claro cómo han reaccionado los jugadores, especialmente cuando sabemos que se cancela un juego tan querido como ese reboot de Prince of Persia y también tres nuevas IPs. Lo que quizás Ubisoft no esperaba es que sus acciones hayan bajado casi un 42% desde el anuncio de este ajuste durante la tarde del miércoles. El cambio es dramático desde su máximo en junio de 2018 de 102.95 euros por acción a los 3.99 euros actuales, por lo que tampoco está claro que la compañía esté logrando ese axioma para todo CEO como es "dar valor a sus accionistas".
La duda legítima que podemos tener ahora es a quién satisface esta nueva Ubisoft. Si los videojuegos se cancelan y los que aparecen no son la revolución que necesitan ni los grandes superventas del pasado, los desarrolladores ya no perciben a la empresa como un lugar estable donde crecer laboralmente y quienes ponen el dinero acaban perdiéndolo, ¿todo el plan se va a reducir a usar buzzwords para posibles nuevos accionistas como IA generativa que además tampoco gusta tus potenciales usuarios?.
Si volvemos al documento, el objetivo es conseguir una fuente de ingresos estable que sostenga el resto de iniciativas, minimizando el riesgo de que un año fiscal se vaya al traste por una serie de títulos accesorios de escaso éxito; cosa que quieren lograr desde Ubisoft con un pilar fundamental: que Vantage Studios convierta a Assassin's Creed, Far Cry y Rainbow Six en franquicias milmillonarias.
¿A dónde va Ubisoft?
Sobre el papel suena bien, pero es complicado cuando el último Assassin's se ha visto sometido a numerosos retrasos, y que cuando sale su vida útil se alarga con misiones tan pobres como la de Attack on Titan; el último Far Cry se lanzó en 2021 y Rainbow Six Siege sigue siendo un éxito pero también un dolor de cabeza a la hora de hacer entrar a nuevos jugadores tras diez años de contenido.
Y aunque en el mundo del desarrollo se suele usar la tan desafortunada frase "dos mujeres embarazadas no dan a luz en la mitad de tiempo", es inevitable pensar que el cierre constante de estudios y despidos de trabajadores no va a aumentar la velocidad a la que estas sagas lanzan su nuevos contenidos y títulos al mercado. Más bien será al contrario.
Nos encontramos pues en una encrucijada, ya que Ubisoft manda un mensaje a la hora de cancelar nuevas IPs antes siquiera de ser conocidas por el público y redobla esfuerzos en exprimir franquicias para las que no tiene demasiadas ideas creativas diferentes más allá de esa promesa de que los NPCs tengan diálogos infinitos gracias a una IA generativa, el proyecto Neo NPC que ya desvelaron en 2024.
Dice Guillemot en el comunicado que por un lado la industria AAA "se ha vuelto cada vez más selectiva y competitiva" por el crecimiento de los costes y las dificultades a la hora de crear marcas, pero por otro afirma que "los juegos AAA excepcionales, cuando son exitosos, tienen más potencial financiero que nunca". Aunque casos como Battlefield 6, el juego más vendido en Estados Unidos en 2025, son una muestra de que una saga puede volver a ser superventas si se dedica el mimo suficiente, la lista de lo más vendido de Steam cada año tiene más protagonismo de títulos medianos y pequeños totalmente novedosos.
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Si me permitís ponerme personal, mi pregunta es si Ubisoft va a volver a sorprenderme con títulos tan buenos como el reciente Prince of Persia: The Lost Crown (con secuela cancelada y desarrolladores diseminados), optar por diseños tan maravillosos como el de la montaña final en Immortals Fenyx Rising (secuela cancelada o si Assassin's volverá a ser tan inmersivo como eran esas visitas a Monteriggioni de la mano de Ezio Auditore. Quizás puede ser que Ubisoft ya no hace juegos para mí, al menos no tantos, pero llevo dos días buscando para quién los quiere hacer, leyendo sus documentos oficiales y pensando en su futuro, y lo preocupante es que no estoy encontrando la respuesta.
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La noticia Igual Ubisoft ya no hace juegos para mí, pero llevo dos días buscando para quién son y me aterroriza no encontrar la respuesta fue publicada originalmente en Vida Extra por José Ángel Mateo .
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