Anthem estaba lejos de ser un GOTY. Su desarrollo fue un desastre hasta el punto de que ni siquiera BioWare tenía claro hacia dónde iba el proyecto y en su icónica presentación se decidieron cosas troncales a última hora. Su lanzamiento también distó de ser perfecto y los jugadores no tardaron en abandonarlo en sus bibliotecas.
¿Se merecía Anthem ser abandonado a los pocos meses? Hizo méritos. Su potencial era increíble y pocos juegos nos ha entregado un sistema de vuelo tan bien integrado tanto en la exploración como en el combate. Y a título personal, muy pocos me han hecho sentir tan poderoso y superior a mis enemigos como cuando lanzaba rayos, hielo y fuego desde los cielos con mi alabarda Tormenta. Pero no quita que fuese un lanzamiento prematuro, mucho.
Lo que no se merecía Anthem ni su pequeña comunidad de jugadores fueron las mentiras y falsas esperanzas de Electronic Arts. La compañía anunció planes para mejorar y ampliar la experiencia: Anthem 2.0 o Next. Muchos fans soñaron con la redención, tal y como lo hizo Cyberpunk 2077 mediante actualizaciones y el dlc Phantom Liberty. En retrospectiva depositamos todas nuestras esperanzas en una quimera. Finalmente, Electronic Arts anunció el cierre a finales de 2025.
Anthem ha muerto
Nunca se me han caído los anillos al reconocer que soy fan de Anthem. Que reconozca sus muchas carencias no implica que me falte pasión mientras vuelo y combato con mi alabarda Tormenta. No son cosas discriminatorias. Así que sobra decir que he seguido los últimos momentos del juego desde muy cerca.
Lo primero que hice tras el anuncio del cierre fue descargarlo y rejugar su campaña (por tercera o cuarta vez) para grabar todos mis momentos favoritos: misiones, diálogos, combates... Mi canal de YouTube (y otros muchos) se convertiría en un último baluarte relativamente seguro de cara al futuro. Saqué nueve vídeos con diferentes duraciones. Y más recientemente añadí dos más: la última misión en La Mina de la Reina, que fue la primera misión que jugué durante la Demo Vip, y el último vuelo (literal) justo antes del cierre de los servidores.
Llegó enero y la cuenta atrás se hizo más real que nunca. El domingo pasado, 11 de enero de 2026, entré en Anthem para presenciar y grabar el cierre de los servidores. Llegó las 00:00 horas y no ocurrió nada. Hice lo mismo a las 12:00 horas del lunes 12 de enero, ya que solía ser la hora de reinicio de los servidores... pero durante cada martes. Y Anthem no cayó.
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Fue alrededor de las 18:00 horas, recién acabado de trabajar y con mi PS5 recién encendida, que Electronic Arts cerró los servidores. Di mi último vuelo y una pantalla de carga me llevó al menú principal. Mi siguiente paso fue Reddit, donde la comunidad estaba compartiendo capturas y vídeos de sus últimos momentos. Hice lo mismo. Luego, desinstalé lo que antes fue un juego y ahora es un pisapapeles digital en mi biblioteca.
La muerte de Anthem debería importarte
La muerte de Anthem es una mala noticia para todos los jugadores. Que te gustase más o menos es irrelevante ahora mismo. No hablamos de la desconexión del multijugador meramente, hablamos de una desaparición total porque todo su mundo estaba supeditado a los servidores. Ya no es jugable de ningún modo. Y... no hay consecuencias. No ha pasado absolutamente nada.
En 2025 vimos en cierre de The Crew por parte de Ubisoft. La compañía siguió punto a punto el manual de hacer las cosas mal. Cerró el juego, lo retiró de las bibliotecas y respondió a los jugadores: "Los jugadores deberían sentirse cómodos no siendo dueños de sus juegos". Palabras de Philippe Tremblay, director de suscripciones de Ubisoft.
El movimiento Stop Killing Games tomó fuerza, se abrió paso hasta las altas esferas de Europa y nunca más se supo. Al menos sirvió para que Ubisoft añadiese una actualización a The Crew 2 y The Crew Motorfest en la que se aseguraba que los juegos fuesen jugables sin conexión tras el futuro cierre de los servidores. Pero no hubo consecuencias más allá de todo esto. Los jugadores siguieron con sus vidas, centrados en los aparentes 100 euros que van a pagar por GTA 6.
La historia se acaba de repetir. Electronic Arts cerró ayer los servidores de Anthem y no ha pasado absolutamente nada. Tanto es así que la compañía ni siquiera ha abierto la boca para recordarnos que los videojuegos no nos pertenecen. Pero digo más, muchos jugadores todavía no se habrán enterado de que les falta un juego por el que pagaron 60-70 euros en su momento. O más, si adquirieron las ediciones más caras.
Sé que para muchas personas es fácil dejar correr el asunto. ¿A quién le importa The Crew y Anthem? Eran juegos malos, antiguos y sin relevancia para la actualidad. Todo bien mientras no cierren Fortnite, Call of Duty, Valorant y Rocket League. Todo correcto mientras las bombas no caigan en tu jardín. Lo entiendo, de corazón, y no juzgo.
Pero esto te acabará afectando. Cuantas más compañías se den cuenta de que pueden cerrar juegos sin consecuencias y sin hacerse responsables de darles un soporte offline (siempre que sea meridianamente viable como The Crew y Anthem), más se sumarán al carro. Y si no tienen reparos en hacer despidos masivos, cancelaciones de proyectos importantes y cierres de estudios exitosos con tal que las ganancias no decaigan, imagina lo poco que les temblará la mano con los servidores de ese juego al que dedicas tantas horas durante la semana.
La muerte de Anthem nos afecta a todos y atenta directamente contra la conservación de los videojuegos. El cierre en sí mismo es doloroso, pero lo realmente peligroso es el precedente que The Crew y Anthem, entre otros, pueden asentar de cara al futuro: que los videojuegos pueden desaparecer de tu biblioteca a placer y sin consecuencias. Citando a Johnny Cash en el tema God's Gonna Cut You Down:
You can run on for a long time, sooner or later God'll cut you down. [Puedes correr durante mucho tiempo, pero antes o despues Dios te alcanzará]
Antes o después, cerrarán un juego que te importa y ahí recordarás Anthem. Y The Crew. Y el resto de videojuegos que desaparecieron sin ninguna responsabilidad ni consecuencia. Ya no dejarás correr el asunto con tanta facilidad y desearás que cada cierre hubiese sido lo bastante significativo para no convertirse en una práctica normal, abanderada por la idea de que los videojuegos que compras no te pertenecen.
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La noticia La muerte de Anthem es un evento canónico que nos afecta a todos, aunque algunos jugadores todavía no quieran verlo fue publicada originalmente en Vida Extra por Alberto Martín .
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