El gigante tecnológico con sede en Mountain View se ha comprometido a desembolsar 700 millones de dólares (cerca de 600 millones de euros) para dejar atrás una larga batalla legal. Este dinero se repartirá entre los consumidores que sufrieron las consecuencias de lo que se consideraba políticas abusivas de Google Play.
La disputa, ya resuelta en un tribunal federal de San Francisco, era impulsada por los fiscales de todos los estados del país. La fiscalía de Arizona, una de las partes demandantes, ha asegurado que el pacto pone el punto y final a cinco años de reclamaciones y servirá para reparar a los usuarios que vieron cómo las comisiones por compras dentro de la aplicación llegaban hasta el 30%.
Una compensación histórica para los afectados
Con el acuerdo ya aprobado, la mayor parte de los 700 millones se destinará a quienes realizaron pagos en Google Play desde agosto de 2016 hasta septiembre de 2023. Así lo recoge el texto del pacto. Este fondo busca aliviar el perjuicio económico causado durante ese periodo, en el que los usuarios pagaban un sobreprecio por las aplicaciones y los contenidos digitales, tal y como se argumentaba en la denuncia.
La nuevas reglas para desarrolladores y usuarios
Además de la cantidad económica, el acuerdo introduce importantes cambios en el funcionamiento de la plataforma. Durante al menos cinco años, los creadores de apps podrán usar sistemas de pago alternativos al oficial de Google, así como informar a sus clientes sobre precios más bajos fuera de la tienda. También tendrán la libertad de publicar sus aplicaciones en tiendas de la competencia sin temor a represalias.
Y en lo que respecta al público, los usuarios de Android podrán descargar aplicaciones desde cualquier fuente externa durante al menos siete años. Esto abre un abanico de posibilidades que ya se está viendo en otras latitudes, y que busca poner fin a la posición casi monopolística que tenía Google en la distribución de aplicaciones móviles.
Continúar leyendo...