Noticia Las cosas que brillan cuando nadie mira

Las cosas que brillan cuando nadie mira


Empiezo a sospechar que algo está cambiando por cosas que probablemente no aparecerán nunca en una keynote. Un icono. Un tornillo. Una firma escondida dentro de una carcasa. Detalles tan pequeños que resulta perfectamente razonable preguntarse por qué alguien ha dedicado tiempo a ellos. Siempre he pensado que las cosas importantes empiezan muchas veces ahí, en aquello que nadie estaba obligado a hacer y alguien decidió hacer de todas formas.


Supongo que por eso me recuerda un poco a enamorarse. Al principio están las cosas evidentes, las que puede ver cualquiera, pero después aparecen esos pequeños destellos que solo descubres cuando empiezas a mirar de verdad. Una manera de sonreír, una palabra utilizada de una forma concreta, un gesto insignificante para el resto del mundo que para ti acaba contándolo todo. No sabes muy bien por qué te importa. Simplemente sabes que lo has visto. Y desde ese momento ya no puedes dejar de verlo.

Esta semana me ha ocurrido algo parecido con Apple. Ha sido una cosa minúscula, escondida entre las novedades de una versión beta de macOS, y quizá precisamente por eso me ha gustado tanto. Apple ha rediseñado el icono de la Ajedrez, la vieja aplicación incluida en el Mac desde hace años. No había ninguna necesidad urgente de hacerlo. Probablemente sea una de esas aplicaciones cuya existencia muchos usuarios desconocen y otros descubren por casualidad muchos años después de comprar su primer Mac. Pero alguien, en algún lugar de Apple, decidió que aquella pequeña pieza escondida del sistema merecía volver a ser preciosa.

La belleza escondida​

Destellos Nueva Apple Iphone 18 002


El nuevo icono es una pequeña maravilla. La antigua figura plana ha dado paso a una pieza construida visualmente alrededor del cristal, con reflejos, profundidad y una presencia casi física que conecta con el nuevo lenguaje de diseño de los sistemas de Apple. Podrían haber hecho una adaptación funcional, correcta, suficiente. Nadie habría protestado. Pero hicieron algo mucho más elaborado para una aplicación que vive escondida entre las entrañas de macOS. Y eso es precisamente lo interesante: no el icono en sí, por bonito que sea, sino la decisión de dedicar atención a algo que apenas necesitaba reclamarla.


Además, me gusta especialmente que haya ocurrido con Ajedrez. El ajedrez tiene algo profundamente unido a la historia de nuestra relación con los ordenadores. Mucho antes de que habláramos todos los días de inteligencia artificial, algunas de las imágenes que utilizábamos para imaginar una máquina capaz de pensar eran precisamente las de un ordenador sentado metafóricamente al otro lado de un tablero. Durante décadas medimos una parte de su inteligencia enfrentándola a la nuestra mediante treinta y dos piezas y sesenta y cuatro casillas. Que ahora, precisamente cuando Apple prepara una nueva etapa marcada por la inteligencia artificial, alguien haya convertido la pieza de Ajedrez en uno de los iconos más cuidados del sistema puede no significar absolutamente nada. Quizá por eso resulta tan bonito encontrarle un significado.

El nuevo icono de Ajedrez de macOS simboliza una tradición muy Apple: cuidar obsesivamente detalles que casi nadie verá. Además, conecta con la histórica relación entre el ajedrez, los ordenadores y la inteligencia artificial.

Los detalles funcionan así. Son pequeñas flechas que a veces apuntan en una dirección y que solo adquieren sentido cuando empezamos a encontrarlas juntas. Pienso en ese icono, pero también en las firmas escondidas dentro de una carcasa del Macintosh original, en componentes que jamás verá quien compra el producto o en aquella historia de John Ternus cambiando de proveedor durante el desarrollo del primer Cinema Display porque un tornillo no tenía exactamente las estrías que debía tener. Son decisiones difíciles de justificar en una hoja de cálculo. Nadie compra un ordenador por un tornillo que nunca verá. Pero hay algo profundamente Apple en preocuparse precisamente por él.

Los destellos de la nueva Apple​

Destellos Nueva Apple Iphone 18 001


Quizá por eso estos pequeños detalles me interesan especialmente ahora. Estamos a las puertas de una etapa distinta y, cuando algo está a punto de cambiar, uno busca señales casi involuntariamente. Las busca como cuando comienza una historia importante y todavía no sabe hacia dónde conduce. En los últimos tiempos aparecen aquí y allá pequeños gestos que parecen hablar de una Apple más preocupada por volver a cuidar aquello que durante años hizo que sus productos fueran reconocibles incluso antes de ver una manzana. Una Apple más reflexiva, más transparente, más juguetona también. Una compañía capaz de recordar que la tecnología puede ser tremendamente seria sin perder el placer de hacer algo simplemente porque puede ser hermoso.

Apple parece recuperar una obsesión por los pequeños detalles, incluso los invisibles. Esa atención a lo aparentemente insignificante puede ser la señal de una etapa más cuidada, creativa y humana.

Eso es lo que espero de los nuevos tiempos. No necesito que cada decisión sea revolucionaria ni que cada producto cambie el mundo. Me interesa mucho más recuperar esa sensación de que detrás de una máquina existe alguien obsesionado con una esquina que probablemente nunca veremos. Quiero esa clase de locura que lleva a discutir por una curva, por el tacto de una bisagra, por diez estrías de más en un tornillo o por la cantidad exacta de luz que debe atravesar una pieza de cristal que representa un caballo de ajedrez. Porque crear también consiste en defender cosas aparentemente absurdas hasta que dejan de parecerlo.


Tal vez enamorarse sea exactamente eso: descubrir belleza donde los demás apenas miran. Encontrar pequeños destellos que no necesitan explicación y aprender a reconocer a alguien por ellos. Por eso me gusta tanto este icono y por eso me interesa tan poco que sea únicamente un icono. Lo importante es que alguien decidió hacerlo así cuando podía haber hecho mucho menos. Dentro de unos años probablemente nadie recuerde aquella beta de macOS en la que cambió Ajedrez. Tampoco creo que haga falta recordarla.


Hay detalles que cumplen su propósito simplemente haciéndonos sentir, durante un instante, que alguien al otro lado sigue cuidando las cosas como si también estuviera enamorado de ellas.


En Applesfera | Sé un loco, John


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La noticia Las cosas que brillan cuando nadie mira fue publicada originalmente en Applesfera por Pedro Aznar .

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