Noticia Los puzles han muerto en Resident Evil Requiem para que Capcom diese a luz uno de sus mejores mapas

Los puzles han muerto en Resident Evil Requiem para que Capcom diese a luz uno de sus mejores mapas


Como buena saga survival horror que se precie, Resident Evil se define bajo una serie de conceptos arraigados a la franquicia que supo impulsar el género en los 90. Raciones de acción, terror a raudales y puzles complejos para resolver en un escenario icónico durante generaciones, aunque Capcom ha variado la fórmula progresivamente. Las tres primeras entregas en Raccoon City y alrededores sí que respetan esas bases, pero a partir de la cuarta entrega se produce el desmadre absoluto.


La visita de Leon S. Kennedy a España supuso un cambio de rumbo absoluto hacia los disparos, explosiones y acrobacias que firmaría Neo en Matrix, lo cual encandiló. La desarrolladora japonesa entendió que ese era el camino a seguir, así que subió la apuesta con unas quinta y sexta entregas que no lograron convencer de la misma forma. Así pues, una nueva sacudida al timón golpeó a Resident Evil con la mansión de los Baker y la aparición de Ethan Winters. La primera persona, la indefensión ante seres mutados muy superiores al protagonista y los rompecabezas volvieron a la palestra para recordarnos de qué iban los primeros Resident Evil.


Una apuesta que volvió a funcionar y que se volvió a diluir en Village, pues el bueno de Ethan pasó a convertirse en un Rambo en miniatura. Con Resident Evil Requiem el objetivo de Capcom pasó a ser cristalino, pues solo tocaba fusionar lo mejor de Resident Evil VII con las flipadas absolutas de Leon y el resultado es fantástico, aunque hemos perdido matices en el camino. La clínica de Rhodes Hill, el entorno inicial en el que debe sobrevivir Grace Ashcroft, es uno de los mejor diseñados que he visto en años a costa de prescindir de uno de los fundamentos de la saga.

El mapa es el enemigo​


La primera toma de contacto de la protagonista en la institución regentada por Victor Gideon consiste en sobrevivir a la Niña a lo largo de pasillos oscuros y valiéndose de únicamente un mechero. Hay que encontrar un destornillador, recoger un fusible y utilizarlo para salir de esa sección sin morir, pero no existe ningún papel, mecanismo o aparato complejo que nos complique el objetivo. Sencillamente tenemos que esquivar al monstruo, utilizar las luces a nuestro favor, intentar no hacer ruido y lo habremos conseguido.

Una vez fuera, ahora sí que toca enfrentarse a numerosas esquinas, estancias, pisos y salas en los que los infectados están por doquier. Sin embargo, una vez más, no nos toparemos con acertijos complejos ni nada que nos requiera estrujarnos el cerebro. Seamos serios: los puzles más complicados de todo Resident Evil Requiem son las cajas fuertes y ni siquiera hay que pensar. Basta con encontrar los documentos donde están anotados los giros para saber qué hacer al instante y los muebles rompecabezas de los despachos son una broma.

Resident Evil Requiem


Las soluciones saltan a la vista, están desperdigadas en las fotos de los doctores o en cuadernos a tiro de piedra, lo cual contrasta con Silent Hill. Más allá de según qué títulos, lo cierto es que la serie ha mantenido una línea compleja a la hora de resolver los puzles, teniendo que consultar papeles, interpretar la zona y entender qué nos están queriendo decir. Si hasta el remake de James Sunderland puede variar su dificultad específicamente en los puzles, pero eso ya no sucede en Resident Evil.


Ya os podéis olvidar de toparos con desafíos más sesudos como el del reloj del salón de los Spencer, ya que Capcom ha optado por algo muy interesante. Es la propia clínica de Rhodes Hill la que se convierte en el auténtico rompecabezas, porque más te vale conocer al dedillo dónde están colocados todos los infectados, conocer el recorrido del cocinero y saber si Chunk no está ocupando el pasillo. Consultar el mapa constantemente, revisar cuál es la ruta idónea para llegar hasta donde necesitas y configurar el inventario de la forma más óptima para llevar encima lo mínimo imprescindible.


No hay que tomar apuntes ni anotaciones, ahora lo que toca es discurrir cómo llevar una llave inglesa hasta la puerta de la cámara frigorífica evitando la mayor cantidad de enemigos; es turno de decidir si queremos gastar un inyector hemolítico para reventar a un zombi y liberar un paso estrecho o decidir si queremos gastar las escasísimas balas en un rival que seguramente resucite con mayor agresividad. Rhodes Hill se siente natural en su concepción y diseño, sin ninguna estancia que resulte estrambótica o totalmente desnaturalizada del ambiente al que pertenece. Todas las puertas son accesibles de una forma u otra y es cuestión de exploración descubrir cómo atravesarlas.

Resident Evil Requiem

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En Vida Extra
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Lo mismo sucede cuando toca bajar hasta el sótano del edificio, lugar totalmente decrépito, oscuro y en el que la Niña acecha por cada esquina. Una vez más, no hay nada que pensar en cuanto a cómo usar las células de energía para abrir las puertas, sino que hay que proyectar cómo usarlas y en qué orden. Evidentemente, si con Grace este es el proceder habitual, con Leon ya ni hablemos. El mayor puzle que nos podemos topar consiste en llevar una palanca de un lugar a otro, pero ello no impide que el diseño de niveles en Raccoon City siga siendo brillante.


La dificultad se traslada a la hora de sobrevivir a oleadas incesantes de muertos vivientes en condiciones poco favorables, aunque sí que le podemos sacar partido al entorno como en el suelo de ventanas del rascacielos caído. ¿Ha desterrado Capcom por completo los puzles en favor de una mayor inmersión de cara al terror? Quizás es pronto para asegurarlo, pero el más reciente paso con Resident Evil Requiem es gratificante durante toda la partida. En el fondo, no deja de ser un regreso a aquella tensión constante en la casa de los Spencer (y que se recuperó con los Baker) de memorizar todos los caminos posibles.

Un regreso a los orígenes que ha perdido matices por el camino, pero refuerza una receta que ya le ha reportado más de cinco millones de ventas a la compañía japonesa; algo deben estar haciendo bien.


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La noticia Los puzles han muerto en Resident Evil Requiem para que Capcom diese a luz uno de sus mejores mapas fue publicada originalmente en Vida Extra por Juan Sanmartín .

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