Noticia Qué es la tecnología UWB y cómo se usa en el día a día

Qué es la tecnología UWB


Dentro del enorme mundo de las conexiones inalámbricas, la mayoría tenemos más que asumidos nombres como Bluetooth, WiFi, NFC o LTE. Funcionan bien, son baratos y llevan muchos años con nosotros. Pero desde hace un tiempo hay una tecnología que está ganando peso poco a poco y que, si nada se tuerce, va a cambiar bastante cómo usamos el móvil en el día a día: la banda ultraancha o UWB (Ultra Wideband).

Esta tecnología no es precisamente nueva, pero ahora renace con fuerza gracias al auge del Internet de las Cosas, los móviles de gama alta y las llaves digitales. Fabricantes como Apple, Samsung, Google, Volkswagen o BMW se han lanzado de cabeza a integrarla porque UWB ofrece algo que Bluetooth y WiFi no pueden igualar: localización muy precisa, baja latencia y mucha seguridad a corta distancia.

¿Qué es la tecnología UWB exactamente?​


Cuando hablamos de UWB nos referimos a una tecnología de radio de corto alcance que utiliza un ancho de banda enorme para comunicarse entre dispositivos. Mientras que Bluetooth o WiFi se mueven en canales estrechos dentro de bandas concretas (2,4 GHz, 5 GHz, etc.), la banda ultraancha emite pulsos de radio de muy baja potencia repartidos en una franja de frecuencias muy amplia.

En términos técnicos, UWB engloba sistemas que usan un ancho de banda de al menos 500 MHz por canal. En la práctica, hablamos de un uso del espectro que puede ir aproximadamente desde los 3,1 hasta los 10,6 GHz. Esa anchura de banda tan grande permite que los dispositivos intercambien información y midan el tiempo de viaje de las señales con una precisión que otras tecnologías no pueden alcanzar.

La banda ultraancha empezó a desarrollarse a partir de las antenas en fase de los años 50, pero no fue hasta los 90 y los 2000 cuando comenzaron a aparecer propuestas para usarla en electrónica de consumo. En 2002, la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) autorizó su uso para aplicaciones comerciales, aunque en esa época el tirón de WiFi y Bluetooth dejó a UWB bastante en segundo plano.

Hoy la película es distinta: el contexto de hogares conectados, llaves digitales y dispositivos que se localizan entre sí, ha hecho que esta tecnología vuelva a ponerse de moda. Apple, Samsung, NXP, Bosch, Sony, Volkswagen, Google y otros grandes jugadores están empujando fuerte para que se convierta en algo tan normal como el Bluetooth en nuestros móviles.

¿Cómo funciona UWB y por qué es tan precisa?​


La clave de UWB está en que, a diferencia de Bluetooth clásico, no estima la distancia por la intensidad de la señal (que es bastante imprecisa), sino que mide con mucha exactitud el tiempo que tarda la señal en ir y volver entre dos dispositivos. Este enfoque se conoce como Time of Flight (ToF).

Midiendo ese tiempo de vuelo, la banda ultraancha puede calcular la distancia entre emisor y receptor con una precisión de unos 10 centímetros en condiciones típicas, y puede llegar incluso a márgenes menores en sistemas bien calibrados. Además, UWB es capaz de determinar la dirección desde la que llega la señal con un error de apenas unos 3 grados, lo que le da una capacidad real de “detectar hacia dónde estás apuntando”.

Esta combinación de distancia y ángulo convierte a UWB en una especie de “GPS de interior” para muy corta distancia, útil tanto en exteriores como en interiores. Frente a Bluetooth, que suele moverse en precisiones del orden de un metro (o más, según el entorno), UWB consigue una ubicación muy fina, clave cuando hablamos de llaves de coche, rastreadores de objetos o sistemas de seguimiento de equipamiento crítico en entornos médicos.

Otro punto importante es que, gracias a cómo emite sus pulsos de baja potencia repartidos en una banda tan amplia, UWB genera pocas interferencias con otros sistemas de radio y tiene una notable facilidad para penetrar ciertos materiales y paredes, incluso en entornos complicados como hospitales con salas plomadas.

como funciona la tecnología UWB


Velocidad, latencia y consumo de energía​


Aunque hoy en día se habla mucho de UWB como tecnología de posicionamiento, no hay que olvidar que también puede transmitir datos. En aplicaciones inalámbricas de corto alcance, UWB puede ofrecer velocidades teóricas que van desde los 110 Mbps a unos 10 metros, pasando por 480 Mbps a 1 metro y llegando a más de 1,6 Gbps a distancias muy cortas.

En dispositivos móviles reales se han medido velocidades de alrededor de 20-30 Mbps, normalmente por encima de las de Bluetooth pero por debajo del WiFi moderno. A cambio, la banda ultraancha ofrece una latencia muy baja, lo que se traduce en respuestas casi instantáneas cuando el móvil detecta otro dispositivo o un tag cercano y tiene que reaccionar.

Otro punto fuerte es que UWB está pensada para ser muy eficiente energéticamente. Un transmisor puede funcionar durante años con una pequeña pila de botón, lo que la hace perfecta para etiquetas de seguimiento (tags) en llaves, bolsos, carritos de supermercado, activos sanitarios o palés de almacén que necesitan estar siempre “despiertos” pero consumiendo lo mínimo.

¿Qué diferencias hay entre UWB y Bluetooth?​


Es fácil confundir ambos sistemas porque son tecnologías inalámbricas de corto alcance, pero en realidad persiguen objetivos distintos. Bluetooth nació ante todo como un protocolo para transmitir datos y audio a corta distancia, y solo más tarde se le fue exprimiendo para localización aproximada usando la intensidad de la señal.

UWB, en cambio, fue diseñada originalmente para transferir datos usando un enorme ancho de banda, y con el tiempo ha evolucionado hacia el uso en localización de alta precisión y detección espacial. Aunque puede mover datos, hoy está más enfocada a saber exactamente dónde está un objeto y en qué dirección, más que a sustituir al WiFi cuando hay que descargar archivos grandes.

Además, mientras que Bluetooth tiene una precisión de posicionamiento bastante limitada, UWB consigue exactitudes del orden de centímetros y una latencia muy baja, lo que la convierte en candidata ideal para llaves digitales, rastreadores tipo AirTag/SmartTag, acceso seguro a edificios o incluso aplicaciones industriales donde cada segundo cuenta.

También hay un matiz de seguridad: las señales de UWB son más difíciles de interceptar y falsificar que las de otros sistemas de radio más clásicos. Eso la hace especialmente interesante para pagos móviles, sistemas de acceso sin llave o aplicaciones sanitarias donde no es aceptable que alguien pueda engañar al sistema simplemente replicando una señal.

Ventajas principales de la banda ultraancha​


Resumiendo todo lo anterior, la tecnología UWB aporta una combinación de características poco habitual: precisión, rapidez, bajo consumo y seguridad. En la práctica, estas son sus grandes bazas:

  • Localización muy precisa: distancias del orden de 10 cm y ángulos con errores de apenas unos grados, tanto en interiores como en exteriores.
  • Baja latencia: tiempos de reacción muy cortos, ideales para funciones como llaves digitales o emparejamiento ultrarápido entre dispositivos.
  • Alta seguridad: señales difíciles de interceptar y de suplantar, gran protección frente a ataques de retransmisión (relay attacks) en coches y puertas inteligentes.
  • Buena penetración y pocas interferencias: más robusta en entornos complejos donde hay paredes, metal o múltiples redes trabajando a la vez.
  • Eficiencia energética: perfecta para tags y dispositivos que necesitan funcionar durante años con una sola pila.

Todo esto explica por qué muchos expertos ven a UWB como posible sustituto (o al menos complemento muy serio) de Bluetooth en el futuro, sobre todo en escenarios donde la precisión y la seguridad pesan más que la simple transmisión de datos.

UWB en el móvil: Apple, Samsung, Google y compañía​


Uno de los motivos por los que se habla tanto de la banda ultraancha últimamente es que los smartphones de gama alta han empezado a integrar chips UWB de forma masiva. Esto abre la puerta a un montón de usos cotidianos en los que el móvil actúa como “sensor espacial”.

Apple fue una de las primeras en dar el paso con su chip U1, estrenado en los iPhone 11. En su lanzamiento, la compañía explicó que este chip permitía al iPhone localizar con precisión otros dispositivos Apple con U1, describiéndolo casi como añadir un nuevo tipo de sensor al teléfono. Una de las primeras aplicaciones prácticas fue una versión más inteligente de AirDrop: al apuntar con tu iPhone hacia el móvil de otra persona, el sistema prioriza ese dispositivo en la lista de envío para compartir archivos de forma más rápida y directa.

Aunque Apple, de momento, se ha centrado en usos como AirDrop y en la localización de objetos mediante AirTag, está bastante claro que en el futuro se podrán aprovechar las capacidades de UWB para pagos móviles más seguros, mapeo preciso de interiores o formas nuevas de interactuar con accesorios y coches.

En el mundo Android, Samsung ha sido la punta de lanza. El Galaxy Note20 Ultra fue el primer móvil Android con UWB, y después la marca lo ha ido integrando en sus buques insignia: Galaxy S21+, S21 Ultra, S22+, S22 Ultra, S23+, S23 Ultra, así como en los plegables Galaxy Z Fold2, Z Fold3 y Z Fold4, entre otros modelos actuales.

Con esa base de hardware, Samsung ofrece funciones como Near Share con UWB, que permite compartir fotos y archivos simplemente apuntando con el móvil hacia otro dispositivo Android compatible. El sistema detecta qué dispositivo está exactamente en la dirección a la que señalas y lo coloca arriba del panel de compartir, facilitando el envío casi instantáneo.

Además, la marca coreana ve la banda ultraancha como pieza clave para el futuro de las llaves digitales de casa y del coche. La idea es que, gracias a UWB, el Galaxy pueda desbloquear la puerta de tu vivienda o arrancar tu vehículo automáticamente al acercarte, con un nivel de precisión y seguridad que reduce mucho las posibilidades de engañar al sistema.

Google tampoco se queda atrás. Varios modelos de la familia Pixel, como el Pixel 6 Pro y el Pixel 7 Pro, cuentan con soporte UWB, y Android ya incorpora de forma oficial compatibilidad con esta tecnología en el sistema operativo. Además, se ha filtrado el interés de la compañía por lanzar su propio dispositivo de rastreo, conocido internamente como ‘Grogu’, que competiría con Apple AirTag y Samsung SmartTag aprovechando la banda ultraancha.

Otros fabricantes como Xiaomi (Mix 4), Oppo o LG han mostrado también sus cartas, integrando UWB en algunos modelos o prototipos, y es cuestión de tiempo que esta capacidad se vaya extendiendo a gamas medias conforme bajen los costes.

¿Cómo activar UWB en un móvil Android?​


En muchos móviles Android recientes, la compatibilidad con UWB viene de serie, pero normalmente hay que activar una opción en los ajustes del sistema para poder aprovecharla. El proceso depende de la marca, aunque en general es bastante sencillo.

En Android “puro”, como el de algunos Pixel, suele bastar con ir a Ajustes > Dispositivos conectados > Preferencias de conexión y, al final de la lista, buscar la opción llamada Banda ultraancha (UWB). Desde ahí se puede activar o desactivar según convenga.

En móviles Samsung, por su parte, la ruta cambia un poco: hay que entrar en Ajustes > Conexiones y allí aparece el interruptor correspondiente para la banda ultraancha. Activándolo, el teléfono pasa a estar listo para utilizar funciones como llaves digitales, Near Share direccional o localización de precisión con SmartTag.

Eso sí, no todos los smartphones incluyen todavía esta tecnología. Si en tu móvil no aparece ninguna referencia a UWB en los ajustes, lo más probable es que no cuente con el chip necesario. A día de hoy lo encontramos sobre todo en iPhone recientes, Pixel de gama alta y la familia Galaxy de gama alta y plegables, pero la lista se va ampliando cada año.

UWB como llave digital del coche y de casa​


Uno de los usos más llamativos de la banda ultraancha es la sustitución de las llaves físicas por el smartphone. En el sector del automóvil, esto ya no es ciencia ficción: muchos fabricantes están desplegando sistemas de acceso y arranque sin llave basados en UWB.

La gran diferencia respecto a soluciones anteriores es que, gracias a la medición de tiempo de vuelo y a la precisión de la banda ultraancha, el coche puede saber exactamente a qué distancia está la llave digital y en qué lugar. De esta manera, es mucho más difícil engañar al vehículo usando dispositivos de retransmisión de señal que intentan hacerle creer que la llave está cerca cuando en realidad está, por ejemplo, en una casa cercana.

Empresas como NXP Semiconductors y Volkswagen han presentado conceptos de coches que utilizan UWB para este fin. Según explicaba el CTO de NXP, el propio coche puede medir el tiempo de viaje de la señal entre el vehículo y la llave y determinar así con precisión si el dispositivo está realmente cerca. Si detecta que la llave está en otro edificio, aunque alguien intente “alargar” la señal, simplemente no permite abrir ni arrancar.

La lista de marcas que ya ofrecen o preparan compatibilidad con llaves digitales UWB es cada vez mayor. Entre ellas, se mencionan fabricantes como BMW, Audi, Ford, Chevrolet, Dodge, Genesis, Jeep, Kia, Mini, Lexus, Mercedes-Benz, Ram, Porsche, Subaru, Rivian, Toyota, Volkswagen o Hyundai. La idea es que acabemos usando el móvil como llave segura y cómoda en la mayoría de coches modernos.

Esta misma lógica se traslada también a la vivienda y a edificios de acceso restringido. Fabricantes como Samsung trabajan en soluciones de llave digital para puertas de casa donde el móvil actúa como credencial segura. Al acercarse a la entrada, la cerradura detecta el dispositivo UWB autorizado y desbloquea automáticamente, con la tranquilidad de que la precisión espacial reduce muchísimo las posibilidades de que un atacante pueda replicar la señal con éxito.

Rastreadores de objetos, wearables y hogar inteligente​


Otro campo donde UWB ya se ha hecho un hueco es el de los dispositivos de rastreo tipo etiqueta. Los AirTag de Apple, por ejemplo, aprovechan la banda ultraancha para ayudarte a localizar con gran precisión objetos como llaves, mochilas o maletas. Al acercarte al objeto, el iPhone muestra indicaciones direccionales en pantalla, con flechas y distancia en tiempo real, algo que no sería posible únicamente con Bluetooth.

Samsung hace algo parecido con las versiones avanzadas de sus Galaxy SmartTag, que combinan Bluetooth y UWB. Si tienes un móvil Galaxy con chip UWB, puedes usar la realidad aumentada y la precisión de la banda ultraancha para “ver” dónde está exactamente el objeto perdido dentro de casa o en una oficina, con una exactitud que ronda esos famosos 10 centímetros.

Más allá de los rastreadores, UWB se está colando en wearables, tablets, portátiles y dispositivos de hogar inteligente. Su capacidad para detectar la posición relativa hace posible que el sistema sepa, por ejemplo, en qué habitación estás con el móvil para adaptar la iluminación, la música o la temperatura automáticamente, o para emparejarte de forma inmediata con el altavoz o la tele que tengas justo delante.

Aplicaciones industriales, retail y sanidad​


La banda ultraancha no se queda solo en el uso doméstico y de consumo. En entornos profesionales, UWB lleva ya un tiempo demostrando que puede reducir costes y mejorar la eficiencia de forma muy tangible.

En logística y almacenes, por ejemplo, se utiliza para seguimiento de mercancía y activos en tiempo real (RTLS). Con una red de anclajes UWB en el techo y etiquetas en carretillas, palés o herramientas, es posible ver en un mapa la localización exacta de cada activo, generar alertas cuando algo sale de la zona permitida o analizar patrones de movimiento para optimizar el flujo de trabajo.

En el sector sanitario, la tecnología UWB se ha convertido en una aliada clave para gestionar equipos médicos de alto valor. Imagínate un hospital con más de 500 dispositivos compartidos entre plantas (bombas de infusión, monitores portátiles, herramientas de diagnóstico…). Implementando un sistema de seguimiento en tiempo real basado en UWB con decenas de anclajes en techos y cientos de tags en equipos, se ha llegado a reducir en torno a un 65 % el tiempo de búsqueda de determinados dispositivos durante un piloto, además de disminuir significativamente los desplazamientos no autorizados de aparatos entre zonas.

Los resultados de este tipo de soluciones incluyen menos procedimientos retrasados por falta aparente de equipo, reducción de costes de alquiler de dispositivos que se daban por “perdidos” y una mejor planificación del mantenimiento gracias a datos de uso muy precisos. Incluso se han utilizado los mapas de calor de movimiento generados por el sistema para reorganizar la distribución de equipos y recortar el tiempo que el personal sanitario pasa caminando entre salas.

Empresas como Carttec están llevando la banda ultraancha a sectores como el ámbito sociosanitario y el retail. Sus soluciones Horustec permiten monitorizar en tiempo real movimientos de personas, carros y activos en hospitales y grandes superficies comerciales, detectando anomalías, mejorando la seguridad y ofreciendo datos valiosos para tomar decisiones de negocio.

En el deporte profesional, ligas como la NFL ya utilizan UWB para localizar a los jugadores durante los partidos, generando estadísticas avanzadas, análisis de rendimiento y mejoras tácticas gracias a la información milimétrica sobre las posiciones y trayectorias en el campo.

Consorcios y alianzas que impulsan UWB​


Para que una tecnología como UWB despegue de verdad, hace falta algo más que dispositivos sueltos: se necesitan estándares comunes y ecosistemas interoperables. Aquí entran en juego organizaciones como el FiRa Consortium o la UWB Alliance.

El FiRa Consortium (acrónimo de fine ranging) se centra en definir estándares basados en IEEE 802.15.4/4z para comunicaciones de corto alcance con banda ultraancha. Entre sus fundadores aparecen nombres como HID Global, NXP Semiconductors, Samsung Electronics y Bosch, y cuenta también con el apoyo de compañías como Sony Imaging Products o LitePoint. Su objetivo es que los dispositivos UWB de distintos fabricantes puedan entenderse entre sí y ofrecer experiencias coherentes al usuario.

Por su parte, la UWB Alliance agrupa a empresas como Kia Motors, Hyundai, Decawave, iRobot y otros miembros del ecosistema. Estas alianzas trabajan para promocionar el uso de la banda ultraancha, resolver posibles conflicto de espectro y coordinar esfuerzos entre fabricantes de chips, de coches, de móviles y de soluciones industriales.

NXP, además de participar en estos consorcios, ha presentado chips como el SR100T, que integra en un mismo componente la banda ultraancha, NFC y un procesador criptográfico seguro. Dispositivos de este tipo permiten localización en 360 grados con precisión de unos 10 centímetros, y facilitan que un smartphone pueda convertirse en llave digital, medio de pago seguro y herramienta de posicionamiento, todo en uno.

¿Qué futuro le espera a la tecnología UWB?​


Si miramos el panorama actual, la tecnología UWB ya no es una promesa lejana: está presente en móviles de gama alta, llaves digitales de coche, rastreadores, soluciones industriales, hospitales y comercios. Su adopción crece porque aporta algo concreto que las tecnologías existentes no resolvían del todo bien: contexto espacial preciso y de confianza.

Es bastante razonable pensar que, con el tiempo, UWB acabe siendo tan común en los smartphones como lo es hoy el Bluetooth. A medida que bajan los costes de los chips y se consolidan los estándares, veremos esta tecnología bajar a gamas medias y, más adelante, incluso a dispositivos más económicos, extendiéndose también a pulseras, relojes, auriculares y gadgets de hogar inteligente.

En el día a día, esto se puede traducir en que usemos el móvil como llave universal para coche y casa, asistente para encontrar cualquier objeto, tarjeta de acceso segura y mando “direccional” para interactuar con nuestro entorno. En industrias y hospitales, UWB seguirá ampliando su papel como herramienta estratégica para optimizar recursos, reducir pérdidas e incrementar la seguridad.

Sin hacer ruido, la banda ultraancha se está colando en cada vez más dispositivos y servicios, y todo apunta a que va a convertirse en una de esas tecnologías discretas pero imprescindibles que, dentro de unos años, daremos por hechas cuando el móvil abra el coche al acercarnos, nos guíe con precisión hasta nuestras llaves perdidas o avise en un hospital de que falta un equipo crítico justo donde hace más falta. Comparte esta información para que más personas conozcan sobre la tecnología UWB.

Continúar leyendo...