Capcom regaló a la industria una de sus propiedades intelectuales más atmosféricas, adictivas y espectacules: la saga Onimusha. Concebida originalmente como una revisión feudal del esquema jugable fijado por Resident Evil, por eso lo de un Resident Evil en japon. Cambió las armas de fuego y los zombis por katanas bendecidas, armaduras samurái y horribles demonios pertenecientes a las hordas de los Genma. Con su mezcla única de combates técnicos, puzles ambientales y una ambientación histórica sazonada con fantasía oscura, la franquicia conquistó a millones de jugadores en todo el mundo.
Tras varios años en la sombra donde la saga pareció haber quedado relegada al olvido. El lanzamiento de Onimusha: Way of the Sword ha vuelto a colocar la franquicia en boca de todos. Demostrando cómo debe evolucionar una saga. Para celebrar este resurgimiento, analizamos en profundidad cada una de sus entregas, explicando su premisa argumental y ordenándolas en este ranking definitivo.
La incursión de la saga en las consolas portátiles abandonó por completo la acción en tiempo real para probar suerte dentro del género de la estrategia táctica por turnos. El juego nos pone en la piel de Onimaru. Un joven guerrero que debe reclutar a un ejército de aliados para frenar la expansión del imperio demoníaco encabezado por Nobunaga Oda.
Aunque el título mantenía el aroma estético de la franquicia y el uso de las icónicas almas rojas para mejorar las armas de nuestro escuadrón, su ritmo de juego resultaba excesivamente lento y predecible. La falta de profundidad en sus mapas de combate y un nivel de dificultad bastante permisivo provocaron que quedara eclipsado por otros gigantes del rol táctico de la época. Convirtiéndose en una curiosidad reservada únicamente para los fans más acérrimos.
Intentando aprovechar la enorme popularidad de los juegos de lucha multijugador. Capcom lanzó este curioso título enfocado a los combates en arenas cerradas. La plantilla de luchadores permitía seleccionar a los héroes y villanos principales de las dos primeras entregas e incluso incluía invitados de lujo pertenecientes al universo de Mega Man.
Pese a que las batallas a cuatro jugadores resultaban caóticas y divertidas durante las primeras partidas en compañía. El sistema de control se sentía algo tosco en perspectiva bidimensional. La falta de un modo historia con verdadero peso narrativo y la escasa variedad de modos de juego provocaron que perdiera el interés del público con relativa rapidez.
Diseñado originalmente como un reinicio para la franquicia tras la conclusión de la trilogía numerada original. Dawn of Dreams nos presentaba a un nuevo protagonista llamado Soki, el «Guerrero Ceniza». La historia transcurre varios años después de la caída de Nobunaga. Un nuevo señor feudal amenaza la paz de Japón utilizando los árboles de cerezo para propagar la plaga Genma.
El juego fue una apuesta enormemente ambiciosa que introdujo entornos tridimensionales completos con cámara libre, la posibilidad de alternar entre varios compañeros de equipo en tiempo real y una duración que duplicaba la de sus antecesores. En contraprestación, el tono oscuro y pausado de la trilogía original se vio algo diluido por una estética mucho más cercana al anime de acción convencional. Su estructura de misiones que pechaba de repetitiva en su tramo intermedio.
El cierre de la trilogía original fue una auténtica superproducción cinematográfica que sorprendió al mundo al cruzar las vidas de Samanosuke Akechi y un oficial de la policía francesa del presente llamado Jacques Blanc, interpretado digitalmente por el célebre actor Jean Reno. La trama nos lleva a viajar entre el París de la época moderna y el Japón feudal a través de fisuras temporales provocadas por los experimentos de los Genma.
Demon Siege supuso el salto definitivo a los escenarios generados completamente en tres dimensiones. Abandonando los fondos pre-renderizados tradicionales. La dualidad entre la katana de Samanosuke y los látigos elementales de Jacques Blanc aportó una enorme frescura al sistema de combate. Consolidando una aventura extremadamente espectacular que se mantiene como una de las experiencias más divertidas e influyentes de toda su generación.
La segunda entrega de la saga tomó el testigo del éxito inicial cambiando de protagonista para presentarnos a Jubei Yagyu. Un temible espadachín que busca venganza tras presenciar la masacre de su aldea a manos de los demonios comandados por Nobunaga Oda.
Samurai’s Destiny expandió la jugabilidad añadiendo un innovador sistema de afinidad entre personajes mediante el intercambio de regalos. Según la relación que entablaras con cuatro guerreros secundarios, la historia alteraba sus escenas narrativas y permitía que te prestaran ayuda en momentos críticos de las batallas contra jefes. Su ambientación artística, cargada de folklore japonés y momentos de altísima tensión emocional, la convierte en una entrega impecable que rozó la perfección.
El título que lo comenzó todo continúa siendo una lección magistral de ritmo, ambientación y diseño de niveles. La historia sigue al legendario Samanosuke Akechi y a la ninja Kaede en su infiltración dentro del Castillo Inabayama para rescatar a la Princesa Yuki de las garras de los Genma.
Al reutilizar la estructura de exploración, gestión de inventario y puzles que tan bien funcionaba en Resident Evil. Cambiando el terror puro por combates con espadas en el Japón Feudal. Capcom dio en la diana. La banda sonora con instrumentos tradicionales, el diseño espeluznante de los jefes y la satisfacción inigualable de absorber las almas con el Guantelete Oni sentaron los cimientos de una franquicia histórica. Su brevedad es precisamente su mayor virtud, ofreciendo una experiencia densa y sin un solo minuto de rellenado.
Aunque técnicamente se trata de una revisión expandida de la primera entrega , la versión Genma Onimusha representó durante décadas el techo de calidad de la saga. El juego mantiene la trama inolvidable de la invasión del Castillo Inabayama, pero añade una enorme cantidad de capas de dificultad y mecánicas jugables que transformaron por completo la experiencia original.
Esta edición incluyó nuevas zonas para explorar, armaduras inéditas, jefes adicionales y la implementación del temible sistema de las almas verdes, que permitía a los demonios absorber las almas del escenario para volverse más fuertes y agresivos en mitad de la batalla. Un clásico absoluto que refinó la fórmula original hasta llevarla al límite.
El rey indiscutible de nuestro ranking. Onimusha: Way of the Sword ha demostrado cómo resucitar una franquicia legendaria manteniéndose fiel a sus raíces, pero elevando al mismo tiempo la jugabilidad a niveles de excelencia nunca antes vistos en la saga.
Por un lado, el título se ambienta en una convulsa era posterior a las grandes guerras feudales. En este sentido, la trama nos pone al mando de un samurái vagabundo que debe impedir, a toda costa, que resucite el poder absoluto del Reino Genma. Por consiguiente, la narrativa avanza con un ritmo trepidante donde cada encuentro se siente como un duelo decisivo. De esta manera, la entrega logra consolidarse como la experiencia definitiva de la franquicia.
Esta entrega se corona en el primer puesto gracias a la maestría con la que ha modernizado el sistema de esgrima. El timing para ejecutar el contraataque Isshin es ahora más preciso, táctico y gratificante que nunca, mientras que la integración de la respuesta háptica permite sentir el impacto y la resistencia del acero enemigo en las manos. Con un diseño de niveles sobrecogedor, combates contra jefes memorables y un respeto absoluto por la atmósfera de fantasía oscura clásica, Way of the Sword no solo es el mejor título de la franquicia, sino la obra maestra definitiva de la acción samurái.
¿Estás de acuerdo con que Onimusha: Way of the Sword es la mejor entrega de toda la franquicia? ¿Cuál es tu top 3 personal de la saga? ¡Déjanos tu ranking en la sección de comentarios!
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Tras varios años en la sombra donde la saga pareció haber quedado relegada al olvido. El lanzamiento de Onimusha: Way of the Sword ha vuelto a colocar la franquicia en boca de todos. Demostrando cómo debe evolucionar una saga. Para celebrar este resurgimiento, analizamos en profundidad cada una de sus entregas, explicando su premisa argumental y ordenándolas en este ranking definitivo.
8. Onimusha Tactics
La incursión de la saga en las consolas portátiles abandonó por completo la acción en tiempo real para probar suerte dentro del género de la estrategia táctica por turnos. El juego nos pone en la piel de Onimaru. Un joven guerrero que debe reclutar a un ejército de aliados para frenar la expansión del imperio demoníaco encabezado por Nobunaga Oda.
Aunque el título mantenía el aroma estético de la franquicia y el uso de las icónicas almas rojas para mejorar las armas de nuestro escuadrón, su ritmo de juego resultaba excesivamente lento y predecible. La falta de profundidad en sus mapas de combate y un nivel de dificultad bastante permisivo provocaron que quedara eclipsado por otros gigantes del rol táctico de la época. Convirtiéndose en una curiosidad reservada únicamente para los fans más acérrimos.
7. Onimusha Blade Warriors
Intentando aprovechar la enorme popularidad de los juegos de lucha multijugador. Capcom lanzó este curioso título enfocado a los combates en arenas cerradas. La plantilla de luchadores permitía seleccionar a los héroes y villanos principales de las dos primeras entregas e incluso incluía invitados de lujo pertenecientes al universo de Mega Man.
Pese a que las batallas a cuatro jugadores resultaban caóticas y divertidas durante las primeras partidas en compañía. El sistema de control se sentía algo tosco en perspectiva bidimensional. La falta de un modo historia con verdadero peso narrativo y la escasa variedad de modos de juego provocaron que perdiera el interés del público con relativa rapidez.
6. Onimusha: Dawn of Dreams
Diseñado originalmente como un reinicio para la franquicia tras la conclusión de la trilogía numerada original. Dawn of Dreams nos presentaba a un nuevo protagonista llamado Soki, el «Guerrero Ceniza». La historia transcurre varios años después de la caída de Nobunaga. Un nuevo señor feudal amenaza la paz de Japón utilizando los árboles de cerezo para propagar la plaga Genma.
El juego fue una apuesta enormemente ambiciosa que introdujo entornos tridimensionales completos con cámara libre, la posibilidad de alternar entre varios compañeros de equipo en tiempo real y una duración que duplicaba la de sus antecesores. En contraprestación, el tono oscuro y pausado de la trilogía original se vio algo diluido por una estética mucho más cercana al anime de acción convencional. Su estructura de misiones que pechaba de repetitiva en su tramo intermedio.
5. Onimusha 3: Demon Siege
El cierre de la trilogía original fue una auténtica superproducción cinematográfica que sorprendió al mundo al cruzar las vidas de Samanosuke Akechi y un oficial de la policía francesa del presente llamado Jacques Blanc, interpretado digitalmente por el célebre actor Jean Reno. La trama nos lleva a viajar entre el París de la época moderna y el Japón feudal a través de fisuras temporales provocadas por los experimentos de los Genma.
Demon Siege supuso el salto definitivo a los escenarios generados completamente en tres dimensiones. Abandonando los fondos pre-renderizados tradicionales. La dualidad entre la katana de Samanosuke y los látigos elementales de Jacques Blanc aportó una enorme frescura al sistema de combate. Consolidando una aventura extremadamente espectacular que se mantiene como una de las experiencias más divertidas e influyentes de toda su generación.
4. Onimusha 2: Samurai’s Destiny
La segunda entrega de la saga tomó el testigo del éxito inicial cambiando de protagonista para presentarnos a Jubei Yagyu. Un temible espadachín que busca venganza tras presenciar la masacre de su aldea a manos de los demonios comandados por Nobunaga Oda.
Samurai’s Destiny expandió la jugabilidad añadiendo un innovador sistema de afinidad entre personajes mediante el intercambio de regalos. Según la relación que entablaras con cuatro guerreros secundarios, la historia alteraba sus escenas narrativas y permitía que te prestaran ayuda en momentos críticos de las batallas contra jefes. Su ambientación artística, cargada de folklore japonés y momentos de altísima tensión emocional, la convierte en una entrega impecable que rozó la perfección.
3. Onimusha: Warlords
El título que lo comenzó todo continúa siendo una lección magistral de ritmo, ambientación y diseño de niveles. La historia sigue al legendario Samanosuke Akechi y a la ninja Kaede en su infiltración dentro del Castillo Inabayama para rescatar a la Princesa Yuki de las garras de los Genma.
Al reutilizar la estructura de exploración, gestión de inventario y puzles que tan bien funcionaba en Resident Evil. Cambiando el terror puro por combates con espadas en el Japón Feudal. Capcom dio en la diana. La banda sonora con instrumentos tradicionales, el diseño espeluznante de los jefes y la satisfacción inigualable de absorber las almas con el Guantelete Oni sentaron los cimientos de una franquicia histórica. Su brevedad es precisamente su mayor virtud, ofreciendo una experiencia densa y sin un solo minuto de rellenado.
2. Onimusha: Warlords – Genma Onimusha
Aunque técnicamente se trata de una revisión expandida de la primera entrega , la versión Genma Onimusha representó durante décadas el techo de calidad de la saga. El juego mantiene la trama inolvidable de la invasión del Castillo Inabayama, pero añade una enorme cantidad de capas de dificultad y mecánicas jugables que transformaron por completo la experiencia original.
Esta edición incluyó nuevas zonas para explorar, armaduras inéditas, jefes adicionales y la implementación del temible sistema de las almas verdes, que permitía a los demonios absorber las almas del escenario para volverse más fuertes y agresivos en mitad de la batalla. Un clásico absoluto que refinó la fórmula original hasta llevarla al límite.
1. Onimusha: Way of the Sword
El rey indiscutible de nuestro ranking. Onimusha: Way of the Sword ha demostrado cómo resucitar una franquicia legendaria manteniéndose fiel a sus raíces, pero elevando al mismo tiempo la jugabilidad a niveles de excelencia nunca antes vistos en la saga.
Por un lado, el título se ambienta en una convulsa era posterior a las grandes guerras feudales. En este sentido, la trama nos pone al mando de un samurái vagabundo que debe impedir, a toda costa, que resucite el poder absoluto del Reino Genma. Por consiguiente, la narrativa avanza con un ritmo trepidante donde cada encuentro se siente como un duelo decisivo. De esta manera, la entrega logra consolidarse como la experiencia definitiva de la franquicia.
Esta entrega se corona en el primer puesto gracias a la maestría con la que ha modernizado el sistema de esgrima. El timing para ejecutar el contraataque Isshin es ahora más preciso, táctico y gratificante que nunca, mientras que la integración de la respuesta háptica permite sentir el impacto y la resistencia del acero enemigo en las manos. Con un diseño de niveles sobrecogedor, combates contra jefes memorables y un respeto absoluto por la atmósfera de fantasía oscura clásica, Way of the Sword no solo es el mejor título de la franquicia, sino la obra maestra definitiva de la acción samurái.
¿Estás de acuerdo con que Onimusha: Way of the Sword es la mejor entrega de toda la franquicia? ¿Cuál es tu top 3 personal de la saga? ¡Déjanos tu ranking en la sección de comentarios!
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