Noticia Saca partido a la IA con Web Guide en Google Search Labs

Saca partido a la IA con Web Guide en Google Search Labs


La búsqueda de Google está cambiando a toda velocidad gracias a la inteligencia artificial, y buena parte de esa transformación se está probando primero en Search Labs. Entre las funciones más interesantes están Web Guide y el Modo IA, dos propuestas que replantean cómo se muestran los resultados y cómo interactuamos con ellos.

Si te interesa la tecnología, el SEO o simplemente quieres encontrar información mejor organizada y respuestas más claras cuando buscas en Google, merece la pena entender qué aportan Web Guide y el Modo IA, qué requisitos tienen, cómo activarlos y cómo pueden afectar a tu sitio web si eres creador de contenido.

Qué es Web Guide y por qué cambia la forma de buscar​


Web Guide es un experimento de Google en Search Labs pensado para reorganizar por completo la página de resultados tradicionales. En vez de mostrarte la típica lista lineal de enlaces azules, la herramienta agrupa las páginas en bloques temáticos generados con IA, de forma que puedas explorar un tema desde varios ángulos sin ir refinando la búsqueda a mano.

Para funcionar, Web Guide se apoya en Gemini, el modelo de IA de Google, entrenado para comprender tanto lo que preguntas como el contenido de las páginas que podrían responderte. La IA analiza tu consulta, identifica los aspectos clave y coloca los enlaces en categorías que tienen sentido para esa intención de búsqueda concreta.

La gracia de este enfoque es que tiende a rescatar páginas que quizá nunca verías en una búsqueda clásica porque quedarían demasiado abajo en el ranking. Al agrupar por temas, esas páginas pueden subir a la superficie dentro de un bloque específico, dándote acceso a fuentes más variadas y a perspectivas menos obvias.

Google ha explicado que Web Guide se comporta de forma similar al Modo IA en cuanto a cómo explora el índice, pero con un objetivo distinto: no redacta respuestas nuevas, sino que reorganiza las páginas que ya existen para que tú las puedas recorrer con más contexto.

Cómo funciona Web Guide: IA, Gemini y el query fan-out​


Modo IA y Web Guide en Search Labs


El corazón técnico de Web Guide es una técnica conocida como query fan-out o ramificación de consultas. En vez de lanzar una sola búsqueda interna cuando escribes algo en Google, el sistema descompone tu pregunta en varias subconsultas más específicas que se ejecutan en paralelo.

En la práctica, el proceso sigue una serie de pasos donde la IA analiza la consulta original y la rompe en subtemas. Primero interpreta qué intenciones hay detrás de tu búsqueda: información general, recomendaciones, problemas habituales, comparativas, etc. Después, genera varias búsquedas relacionadas, cada una centrada en un aspecto concreto de lo que has escrito.

Esas subconsultas se lanzan simultáneamente contra la infraestructura de búsqueda habitual de Google, de forma que se recuperan resultados de muchas esquinas distintas del índice. A continuación, Gemini sintetiza lo que ha encontrado y agrupa los enlaces resultantes en bloques temáticos bien diferenciados.

Imagina que buscas “viajar a Londres en Navidad”. En vez de un listado plano, Web Guide puede construir secciones como alojamientos recomendados, qué hacer en esas fechas, rutas y actividades típicas o dónde ir de compras. Todo eso sin que tú tengas que escribir nuevas búsquedas como “mejores hoteles en Londres en Navidad” o “qué hacer en Londres en diciembre”.

Este sistema de consulta en abanico permite cubrir un espectro mucho mayor de dudas relacionadas con un único término de búsqueda, lo que se traduce en respuestas más completas y menos necesidad de abrir diez pestañas diferentes para aclarar un tema.

Ventajas de Web Guide para el usuario​


Desde el lado del usuario, Web Guide está especialmente orientado a búsquedas exploratorias en las que no tienes muy claro por dónde empezar. Si planteas una consulta abierta del estilo “cómo viajar solo por Japón”, Google puede detectar bloques como transporte, alojamiento, normas culturales o lugares que no te puedes perder.

También brilla con consultas que tienen varias capas o partes relacionadas entre sí. Por ejemplo, cuando preguntas “cómo mantener la cercanía con la familia en diferentes zonas horarias”, Web Guide puede agrupar enlaces sobre herramientas para coordinar reuniones, plataformas de videollamadas y consejos para relaciones a distancia.

En ambos casos, el valor añadido está en que obtienes una visión de conjunto del tema en lugar de una sola web que te responde solo una parte de lo que en realidad te interesa. Es una experiencia pensada menos para una respuesta rápida y más para navegar y profundizar.

Otra ventaja importante es que favorece el descubrimiento de contenidos que no son necesariamente los “tres primeros de siempre”. Al centrarse en la intención y no tanto en la pura coincidencia de palabras clave, es más fácil que veas blogs, guías personales o recursos especializados que en una búsqueda estándar quedarían enterrados.

Además, Google ha adelantado que pretende llevar esta organización temática más allá de la pestaña Web. De hecho, ya se está probando en otras secciones como “Todos”, lo que apunta a que, si la acogida es buena, Web Guide podría terminar integrado de forma más estable en la experiencia principal de búsqueda.

Diferencias clave entre Web Guide y el Modo IA de Google​


Aunque Web Guide y el Modo IA comparten tecnología base (Gemini y query fan-out), cumplen tareas muy diferentes dentro de la Búsqueda de Google. Entender esa diferencia ayuda a ver cuándo usar una cosa u otra.

Por un lado, Web Guide actúa como un reorganizador inteligente de los resultados. No se inventa contenido nuevo, no escribe resúmenes ni “respuestas directas”. Lo que hace es tomar páginas que ya existen, entender de qué van y presentarlas agrupadas por intención: guías prácticas, comparativas, experiencias personales, etc.

El Modo IA, en cambio, es una experiencia más conversacional. Aquí sí hay generación de texto por parte de la IA, que sintetiza información de múltiples fuentes para ofrecerte una vista creada con IA, normalmente acompañada de enlaces de apoyo para que sigas ampliando.

Otra diferencia fundamental es la interacción posterior a la primera respuesta. En el Modo IA puedes hacer preguntas de seguimiento, pulir el foco de la conversación o pedir que la IA entre en detalles concretos; se comporta más como un asistente que como un ranking reorganizado.

En resumen, si lo que quieres es explorar un tema saltando entre webs y distintos enfoques, Web Guide te facilita la vida reordenando el SERP. Si lo que prefieres es una síntesis guiada, con posibilidad de repreguntar y afinar, ahí ya te interesa activar y usar el Modo IA.

Qué necesitas para usar el Modo IA en Search Labs​


El Modo IA forma parte de Search Labs, el banco de pruebas de Google para funciones experimentales. No viene activado por defecto para todo el mundo, y tiene una serie de requisitos y limitaciones que conviene repasar antes de ponerte a probarlo.

Para empezar, necesitas tener al menos 18 años. Además, debes usar una cuenta personal de Google que controles tú directamente. De momento, Search Labs y sus experimentos, incluido el Modo IA, no están disponibles para cuentas de Google Workspace, ni siquiera para las de Google Workspace for Education.

Otro punto importante es que el experimento solo se ofrece en determinados idiomas. Entre ellos están el español, inglés, francés, alemán, japonés, árabe, hindi, portugués (Brasil), ruso, italiano, coreano y un listado bastante largo que incluye, entre otros, griego, checo, neerlandés, sueco, turco, tailandés o vietnamita.

Para mejorar la experiencia, Google recomienda activar el historial de la Búsqueda con la opción Actividad en la Web y en Apps. Si la tienes deshabilitada, seguirás pudiendo usar el Modo IA, pero perderás la opción de retomar conversaciones o consultas anteriores de forma sencilla desde su propio historial.

En Estados Unidos, además, el Modo IA de Labs personaliza las respuestas para usuarios adultos (18 años o más) que activan tanto Actividad en la Web y en Aplicaciones como la Personalización de la Búsqueda. Desde los ajustes de tu cuenta puedes encender o apagar esta personalización según prefieras más relevancia o más privacidad.

Cómo activar y usar el Modo IA paso a paso​


Poner en marcha el Modo IA no tiene mucha ciencia, siempre que tengas acceso a Search Labs en tu país. Lo primero es asegurarte de que has iniciado sesión en tu cuenta de Google en el navegador y que no estás en modo incógnito, porque de lo contrario no aparecerán las opciones de Labs.

En el ordenador, abre una nueva pestaña y entra en Search Labs desde la parte superior de la página de Google. Dentro del panel de experimentos, localiza la tarjeta que hace referencia al Modo IA y activa el interruptor. En cualquier momento puedes volver allí para desactivarlo si no te convence.

A partir de ese momento, cuando escribas una consulta en la barra de búsqueda, verás la opción Modo IA justo debajo. Si la seleccionas, podrás lanzar preguntas tanto por texto como por voz y recibir respuestas generadas con IA, siempre acompañadas por enlaces a sitios relevantes.

Un detalle útil es que el Modo IA guarda un historial propio de tus interacciones, más allá del historial de búsqueda clásico. Desde la sección correspondiente podrás retomar conversaciones donde las dejaste, revisar qué preguntaste o borrar aquello que no quieras conservar.

Si en algún momento cambias de opinión, basta con volver al panel de Search Labs y apagar el Modo IA. La activación y desactivación es inmediata, y en ningún caso sustituye de forma permanente al buscador convencional; siempre puedes volver a los enlaces azules de toda la vida.

Gestión y borrado del historial del Modo IA​


Sacar partido a la IA con Web Guide en Google Search Labs


Google ha añadido controles específicos para gestionar la información que se almacena sobre tu uso del Modo IA. Desde la interfaz del propio modo puedes ver, filtrar y eliminar consultas anteriores guardadas en tu cuenta.

En escritorio, entra en el Modo IA y haz clic en Historial de Modo IA en la parte izquierda. Ahí aparecerán las búsquedas que este modo ha ido guardando. Puedes eliminar una concreta usando el icono correspondiente, o borrar de una tacada todo el historial del Modo IA si lo prefieres.

Conviene tener en cuenta que, aunque borres elementos del historial de Modo IA, es posible que sigan apareciendo durante un rato en la sección general de Mi Actividad. Google indica que se eliminarán de forma automática en menos de 24 horas, aunque siempre tienes la opción de borrarlos manualmente desde esa página.

En interacciones donde primero ves una vista creada con IA y luego eliges profundizar en el Modo IA, pueden quedar dos entradas en tu historial de búsqueda: una para la pregunta original y otra para el salto al modo conversacional. Si quieres que no quede rastro, tendrás que borrar ambas entradas, tanto en el historial de Modo IA como en el historial general de la Búsqueda.

Si lo tuyo es un control extremo de la privacidad, también puedes ajustar los periodos de eliminación automática de los datos de actividad o, directamente, limitar el guardado de esta información, sabiendo que a cambio pierdes ciertas ventajas de personalización y continuidad.

Cómo enviar comentarios sobre Web Guide y el Modo IA​


Al ser funciones experimentales, Google pone mucho empeño en recoger comentarios de los usuarios para afinar el comportamiento de la IA, tanto en la calidad de las respuestas como en la forma de presentar los resultados organizados.

En el caso del Modo IA, debajo de cada respuesta verás los iconos de Me gusta y No me gusta. Si una respuesta te ha sido útil, puedes pulsar el pulgar hacia arriba y, si quieres, añadir detalles extra a través de la opción para enviar más comentarios, escogiendo la categoría que mejor encaje con lo que quieres señalar.

Si la respuesta es incorrecta, confusa o presenta cualquier otro problema, puedes usar el icono de No me gusta y de nuevo ampliar información en el formulario de feedback. En ambos casos, al enviar el comentario se incluirá tu consulta más reciente y los resultados asociados para que el equipo de búsqueda pueda revisarlos.

Para dar feedback sobre el propio experimento, puedes abrir una nueva pestaña, ir a Search Labs y localizar la tarjeta del Modo IA. En la parte inferior verás un enlace de Comentarios desde el que puedes explicar tu experiencia global con la función.

Con Web Guide el planteamiento es similar: Google anima a los usuarios a valorar si las agrupaciones temáticas les resultan útiles y a indicar si los bloques generados tienen sentido. Cuanto más detalladas sean las opiniones, mejor podrá la compañía ajustar el comportamiento de Gemini y de la ramificación de consultas.

Requisitos técnicos y control para propietarios de sitios web​


Si tienes un sitio web, un blog o una tienda online, es muy probable que te preguntes qué puedes hacer para aparecer bien posicionado en estas nuevas experiencias de búsqueda con IA. Google insiste en que los fundamentos son los mismos que lleva repitiendo años, pero aporta matices interesantes.

Lo primero es ofrecer contenido original, útil y centrado en las personas, no en “lo que Google quiere”. La idea es que respondas de verdad a las necesidades de tus visitantes con información única, bien trabajada y satisfactoria. Eso te ayudará tanto en las vistas de IA como en los resultados clásicos de enlaces.

También es esencial garantizar una buena experiencia en la página. Da igual lo bueno que sea tu contenido si al llegar el usuario se encuentra un sitio caótico, con pop-ups invasivos o difícil de navegar. Revisa que todo cargue rápido, se vea bien en móvil y escritorio y que la información principal no quede escondida entre anuncios.

En el plano técnico, necesitas asegurarte de que Google puede rastrear e indexar correctamente tus páginas. Eso implica que el robot de Google no esté bloqueado, que las URLs devuelvan un código 200 correcto y que el contenido sea indexable. Si no cumples esto, ni la búsqueda normal ni los formatos de IA podrán tener en cuenta tus páginas.

Si quieres controlar qué partes de tu contenido se muestran en los resultados enriquecidos y vistas de IA, puedes usar las directivas de vista previa como nosnippet, data-nosnippet, max-snippet o noindex. Cuanto más restrictivas sean estas etiquetas, más limitarás la forma en que Google puede presentar tus textos en sus distintas experiencias.

Datos estructurados, contenido multimodal y EEAT en la era de la IA​


Los datos estructurados siguen siendo una pieza clave para explicar a Google de qué trata tu contenido de forma legible para las máquinas. Si los usas, procura que la información marcada coincida con lo que realmente se ve en la página y valida el marcado con las herramientas oficiales de la compañía.

Además, la búsqueda se está volviendo cada vez más multimodal. Los usuarios pueden subir imágenes, hacer una foto o combinar texto y elementos visuales en una misma consulta. Para aprovechar eso, conviene que tus páginas incluyan imágenes y vídeos de calidad, con metadatos adecuados, y que mantengas al día tu información en Merchant Center y en el Perfil de Empresa de Google.

Desde el punto de vista de SEO de contenidos, Web Guide y el query fan-out premian especialmente los sitios con contenido bien segmentado, modular y profundo. Cada sección (H2 o H3) debería ser casi un bloque autosuficiente que responda por completo a una subpregunta específica del tema principal.

También cobra fuerza el enfoque en entidades y conceptos, más allá de la keyword exacta. Ya no se trata solo de repetir una frase objetivo, sino de cubrir el conjunto de cuestiones relacionadas que un usuario podría tener. Si hablas de “viajes a Londres”, seguramente tendrás que abordar vuelos, hoteles, transporte desde los aeropuertos, lugares que visitar o ideas para vacaciones.

Todo esto se alinea con el refuerzo de E-E-A-T (experiencia, pericia, autoridad y confianza). Citar fuentes fiables, incluir datos verificables, aportar casos reales y mencionar tecnologías, marcas, expertos o ubicaciones relevantes ayuda a que tu contenido se perciba como una referencia sólida tanto para el buscador clásico como para las vistas generadas con IA.

Calidad del tráfico y evolución de la búsqueda con IA​


Google ha observado que, cuando un usuario hace clic desde una vista creada con IA hacia una web, tiende a pasar más tiempo en ella y a interactuar de forma más comprometida. Al haber recibido contexto previo y enlaces de apoyo relevantes, llega al sitio con una idea más clara de lo que espera encontrar.

Eso implica que quizá no debas obsesionarte tanto con el número bruto de clics, sino con el valor total de las visitas que llegan desde la Búsqueda. Analiza métricas como conversiones, registros, compras o simplemente el grado de implicación de la audiencia, en lugar de quedarte solo con el clic inicial.

La propia Búsqueda de Google lleva años alejándose de la rigidez de los “diez enlaces azules”. Primero se adaptó a móviles, luego a resultados visuales, noticias, vídeo, búsquedas de voz y consultas multimodales. Las experiencias con IA, como Web Guide y el Modo IA, son la siguiente vuelta de tuerca en esa evolución.

Para los propietarios de sitios, esto supone nuevas oportunidades, pero también nuevos retos. Hay más formas de aparecer y de ser citado por la IA, pero también más competencia por ser la fuente que la máquina elige para respaldar sus respuestas.

En este contexto, quienes aprendan a estructurar contenidos pensando en las subconsultas, las intenciones de búsqueda y el uso que hacen los modelos generativos, tendrán más papeletas de seguir siendo visibles en un entorno con menos clics directos y más respuestas integradas en la propia interfaz del buscador.

Todo apunta a que la búsqueda con IA de Google va a seguir profundizando en la combinación de experiencias: vistas generativas, reorganización temática de resultados como Web Guide y modos conversacionales como el Modo IA convivirán con el buscador clásico. Sacar partido de todo ello pasa por entender cómo funcionan, cómo activarlos y, sobre todo, por crear contenido que resulte útil de verdad para las personas y lo suficientemente sólido como para que la IA lo elija como referencia.

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