El trastero, ese lugar olvidado en un rincón de la casa, pero es hora de subir porque igual tienes objetos de nintendo valiosos. Abrir las cajas de cartón cubiertas de polvo y revisar a fondo los cajones. Igual te esta esperando una fortuna. El fenómeno de la nostalgia, sumado a la entrada en edad adulta de las generaciones que crecieron en los años 80 y 90, ha elevado la cotización de los productos clásicos de Nintendo a cifras astronómicas.
Nintendo es un icono cultural global. El cuidadoso diseño de sus productos, la tirada limitada de ciertos accesorios y la fiebre por el estado de conservación (especialmente si conservas la caja y los manuales originales) hacen que ciertos artículos multipliquen por mil su precio original. A continuación, repasamos 8 objetos de Nintendo que podrías tener olvidados en casa y que hoy se venden por una auténtica fortuna.
Si en su momento te regalaron un juego de la Nintendo Entertainment System (NES) o de la Super Nintendo (SNES) y jamás llegaste a abrir el plástico protector. Podrías estar sentado sobre una mina de oro.
En las casas de subastas especializadas, la clave absoluta del valor es el estado de conservación. Un cartucho suelto de Super Mario Bros. o The Legend of Zelda puede valer entre 20 y 50 euros. Esa misma copia dentro de su caja original en perfecto estado escala a miles de euros. Si el producto conserva el precinto de fábrica transparente, los coleccionistas e inversores pagan cifras que van desde los 5.000 euros en ediciones de tirada inicial.
A principios de los años 2000, en plena guerra de consolas, Nintendo realizó una alianza comercial exclusiva para el mercado japonés con Panasonic. El resultado fue la Panasonic Q.Una versión híbrida de la GameCube fabricada en acero inoxidable brillante con pantalla LCD y capacidad para reproducir películas en DVD comercial.
Debido a su elevado precio de lanzamiento y a que nunca se comercializó de forma oficial en Europa ni en América, se fabricaron muy pocas. Si conservas una de estas consolas japonesas con su mando gris específico en funcionamiento, su valor en el mercado de segunda mano oscila fácilmente entre los 1.500 y los 3.500 euros, dependiendo de si conservas la caja original.
La consola portátil de pantalla verde vendió decenas de millones de unidades. No todos sus juegos tuvieron la misma distribución. Pokémon Rojo o Tetris son muy comunes, pero existen «gemas ocultas» de finales del ciclo de vida de la consola cuya tirada de producción fue extraordinariamente baja.
Un ejemplo claro en territorio europeo es Trip World. Un precioso juego de plataformas para la Game Boy original. Encontrar la tarjeta suelta supera los 300 euros, pero una copia completa en su caja original en buen estado supera los 1.800 a 2.500 euros. Lo mismo ocurre en Super Nintendo con títulos como Demon’s Crest o Vampire’s Kiss, codiciados por coleccionistas.
A finales de los 90 y principios de los 2000, Nintendo explotó con enorme éxito las ediciones limitadas de sus portátiles. A diferencia de las versiones estándar en color azul, rojo o amarillo. La compañía lanzó tiradas exclusivas vendidas únicamente en tiendas oficiales Pokémon Center de Japón o mediante promociones de marcas comerciales.
Modelos como la Game Boy Color edición Pokémon Center (con Pikachu y Pichu en el marco), la Game Boy Advance SP edición The Legend of Zelda: Minish Cap en dorado con la trifuerza, o la rarísima Game Boy Light (la única versión con pantalla retroiluminada vendida solo en Japón). Alcanzan hoy precios que varían entre los 600 y los 2.000 euros si se conservan en un estado impecable.
Durante el año 1990, Nintendo organizó un torneo multitudinario a lo largo de 29 ciudades de Estados Unidos para encontrar al mejor jugador del país. Para la competición, la compañía diseñó un cartucho gris especial de NES que contenía pruebas de tiempo personalizadas de Super Mario Bros., Rad Racer y Tetris.
Se fabricaron únicamente 90 copias grises para los finalistas del torneo y 26 copias en cartucho dorado que se entregaron como premio en un concurso de la revista Nintendo Power. Si por un azar del destino un familiar te heredó o compró en un mercadillo de garaje uno de estos cartuchos grises. Tienes en tus manos un objeto valorado entre 15.000 y 25.000 euros. Las versiones doradas superan los 100.000 euros.
Durante la época dorada de NES, Game Boy y Super Nintendo, la compañía distribuía a las tiendas de juguetes y cadenas de electrodomésticos expositores publicitarios, rótulos de neón y metacrilato, y muebles promocionales con pantallas para probar los juegos.
Cuando los comercios cerraban o renovaban su mobiliario, estos carteles luminosos solían terminar en la basura. Hoy en día, la decoración vintage para salas de juegos ha disparado la demanda de estos letreros oficiales. Un letrero luminoso de neón original de «Nintendo Authorised Dealer» o un mueble expositor de Game Boy se vende actualmente en plataformas de subastas por entre 800 y 3.000 euros.
La fiebre de Pokémon explotó a finales de los noventa. Si guardas el álbum de cromos de tu infancia con las cartas de la primera expansión (Base Set de 1999), es momento de revisarlo con una lupa.
Las cartas holográficas de la primera tirada, reconocibles por llevar un pequeño sello circular que indica «1st Edition» y por no tener sombra en el marco de la ilustración. Valen una fortuna. Un simple Charizard Holo de 1ª Edición en buen estado de conservación supera fácilmente los 5.000 euros. Si la carta es enviada a graduar y obtiene una calificación perfecta (PSA 10), su valor ha alcanzado cifras récord en subastas de más de 300.000 euros.
Comercializada en 1995 y diseñada por el legendario Gunpei Yokoi. La Virtual Boy fue el primer intento de Nintendo de adentrarse en la realidad virtual mediante pantallas monocromáticas de LEDs rojos. El producto fue un estrepitoso fracaso comercial debido a los mareos que provocaba y a su incómodo soporte de mesa, lo que llevó a su cancelación inmediata a los pocos meses de salir al mercado.
Irónicamente, la brevedad de su vida comercial la convirtió en un objeto de culto. Debido a que se fabricaron muy pocas unidades. Nunca llegó a venderse de forma oficial en Europa, una consola Virtual Boy completa con su trípode, mando, visera de espuma y caja original cotiza actualmente entre los 700 y los 1.500 euros.
¿Conservas en casa alguna consola antigua, cartucho precintado o colección de cartas Pokémon de los años noventa? ¿Cuál es el objeto retro de Nintendo más valioso que tienes en tu colección? ¡Cuéntanos tus tesoros en la sección de comentarios!
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Nintendo es un icono cultural global. El cuidadoso diseño de sus productos, la tirada limitada de ciertos accesorios y la fiebre por el estado de conservación (especialmente si conservas la caja y los manuales originales) hacen que ciertos artículos multipliquen por mil su precio original. A continuación, repasamos 8 objetos de Nintendo que podrías tener olvidados en casa y que hoy se venden por una auténtica fortuna.
1. Cartuchos precintados de NES y Super Nintendo
Si en su momento te regalaron un juego de la Nintendo Entertainment System (NES) o de la Super Nintendo (SNES) y jamás llegaste a abrir el plástico protector. Podrías estar sentado sobre una mina de oro.
En las casas de subastas especializadas, la clave absoluta del valor es el estado de conservación. Un cartucho suelto de Super Mario Bros. o The Legend of Zelda puede valer entre 20 y 50 euros. Esa misma copia dentro de su caja original en perfecto estado escala a miles de euros. Si el producto conserva el precinto de fábrica transparente, los coleccionistas e inversores pagan cifras que van desde los 5.000 euros en ediciones de tirada inicial.
2. La consola Panasonic Q (La GameCube con DVD)
A principios de los años 2000, en plena guerra de consolas, Nintendo realizó una alianza comercial exclusiva para el mercado japonés con Panasonic. El resultado fue la Panasonic Q.Una versión híbrida de la GameCube fabricada en acero inoxidable brillante con pantalla LCD y capacidad para reproducir películas en DVD comercial.
Debido a su elevado precio de lanzamiento y a que nunca se comercializó de forma oficial en Europa ni en América, se fabricaron muy pocas. Si conservas una de estas consolas japonesas con su mando gris específico en funcionamiento, su valor en el mercado de segunda mano oscila fácilmente entre los 1.500 y los 3.500 euros, dependiendo de si conservas la caja original.
3. Juegos raros de Game Boy: Trip World y Demon’s Crest
La consola portátil de pantalla verde vendió decenas de millones de unidades. No todos sus juegos tuvieron la misma distribución. Pokémon Rojo o Tetris son muy comunes, pero existen «gemas ocultas» de finales del ciclo de vida de la consola cuya tirada de producción fue extraordinariamente baja.
Un ejemplo claro en territorio europeo es Trip World. Un precioso juego de plataformas para la Game Boy original. Encontrar la tarjeta suelta supera los 300 euros, pero una copia completa en su caja original en buen estado supera los 1.800 a 2.500 euros. Lo mismo ocurre en Super Nintendo con títulos como Demon’s Crest o Vampire’s Kiss, codiciados por coleccionistas.
4. Consolas Game Boy Color y Advance en ediciones especiales
A finales de los 90 y principios de los 2000, Nintendo explotó con enorme éxito las ediciones limitadas de sus portátiles. A diferencia de las versiones estándar en color azul, rojo o amarillo. La compañía lanzó tiradas exclusivas vendidas únicamente en tiendas oficiales Pokémon Center de Japón o mediante promociones de marcas comerciales.
Modelos como la Game Boy Color edición Pokémon Center (con Pikachu y Pichu en el marco), la Game Boy Advance SP edición The Legend of Zelda: Minish Cap en dorado con la trifuerza, o la rarísima Game Boy Light (la única versión con pantalla retroiluminada vendida solo en Japón). Alcanzan hoy precios que varían entre los 600 y los 2.000 euros si se conservan en un estado impecable.
5. El cartucho promocional Nintendo World Championships
Durante el año 1990, Nintendo organizó un torneo multitudinario a lo largo de 29 ciudades de Estados Unidos para encontrar al mejor jugador del país. Para la competición, la compañía diseñó un cartucho gris especial de NES que contenía pruebas de tiempo personalizadas de Super Mario Bros., Rad Racer y Tetris.
Se fabricaron únicamente 90 copias grises para los finalistas del torneo y 26 copias en cartucho dorado que se entregaron como premio en un concurso de la revista Nintendo Power. Si por un azar del destino un familiar te heredó o compró en un mercadillo de garaje uno de estos cartuchos grises. Tienes en tus manos un objeto valorado entre 15.000 y 25.000 euros. Las versiones doradas superan los 100.000 euros.
6. Carteles luminosos y displays promocionales de tiendas de los años 90
Durante la época dorada de NES, Game Boy y Super Nintendo, la compañía distribuía a las tiendas de juguetes y cadenas de electrodomésticos expositores publicitarios, rótulos de neón y metacrilato, y muebles promocionales con pantallas para probar los juegos.
Cuando los comercios cerraban o renovaban su mobiliario, estos carteles luminosos solían terminar en la basura. Hoy en día, la decoración vintage para salas de juegos ha disparado la demanda de estos letreros oficiales. Un letrero luminoso de neón original de «Nintendo Authorised Dealer» o un mueble expositor de Game Boy se vende actualmente en plataformas de subastas por entre 800 y 3.000 euros.
7. Cartas de la primera edición de Pokémon Trading Card Game (1999)
La fiebre de Pokémon explotó a finales de los noventa. Si guardas el álbum de cromos de tu infancia con las cartas de la primera expansión (Base Set de 1999), es momento de revisarlo con una lupa.
Las cartas holográficas de la primera tirada, reconocibles por llevar un pequeño sello circular que indica «1st Edition» y por no tener sombra en el marco de la ilustración. Valen una fortuna. Un simple Charizard Holo de 1ª Edición en buen estado de conservación supera fácilmente los 5.000 euros. Si la carta es enviada a graduar y obtiene una calificación perfecta (PSA 10), su valor ha alcanzado cifras récord en subastas de más de 300.000 euros.
8. El accesorio Virtual Boy (Consola completa de 1995)
Comercializada en 1995 y diseñada por el legendario Gunpei Yokoi. La Virtual Boy fue el primer intento de Nintendo de adentrarse en la realidad virtual mediante pantallas monocromáticas de LEDs rojos. El producto fue un estrepitoso fracaso comercial debido a los mareos que provocaba y a su incómodo soporte de mesa, lo que llevó a su cancelación inmediata a los pocos meses de salir al mercado.
Irónicamente, la brevedad de su vida comercial la convirtió en un objeto de culto. Debido a que se fabricaron muy pocas unidades. Nunca llegó a venderse de forma oficial en Europa, una consola Virtual Boy completa con su trípode, mando, visera de espuma y caja original cotiza actualmente entre los 700 y los 1.500 euros.
¿Conservas en casa alguna consola antigua, cartucho precintado o colección de cartas Pokémon de los años noventa? ¿Cuál es el objeto retro de Nintendo más valioso que tienes en tu colección? ¡Cuéntanos tus tesoros en la sección de comentarios!
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