
Si alguna vez te has preguntado qué puedes hacer con ese puerto USB del móvil más allá de cargarlo, la respuesta corta es: muchísimo más de lo que imaginas gracias a USB OTG. Con un adaptador sencillo, tu Android (e incluso muchos iPad y iPhone) puede reconocer periféricos y almacenamiento externo como si fuera un pequeño ordenador.
En esta guía te cuento, con detalle y sin rodeos, cómo comprobar si tu teléfono es compatible, qué adaptadores necesitas y todas las formas prácticas de exprimir OTG: desde pasar archivos y conectar un teclado, hasta usar un micrófono USB, imprimir por cable o enchufarte a Internet por Ethernet cuando el WiFi flojea. También verás particularidades de iOS/iPadOS, límites habituales, formatos soportados y trucos para evitar errores de alimentación o de compatibilidad.
Qué es USB OTG y por qué te interesa
USB OTG (On-The-Go) permite que tu móvil o tablet actúe como host USB, tal y como lo hace un PC. Eso significa que puedes conectar directamente ratones, teclados, pendrives, discos externos, cámaras, mandos de juego, impresoras y mucho más, sin pasar por un ordenador intermedio. En la práctica, OTG convierte tu dispositivo en una mini estación de trabajo con capacidades que, de serie, no parecen propias de un móvil.
La experiencia varía según el sistema y el conector. En Android, especialmente con USB-C, el soporte está muy extendido y suele ser enchufar y listo. En iOS hay más límites, aunque en iPad con USB-C el abanico de compatibilidades ha crecido mucho con iPadOS. Aun así, incluso en iPhone con Lightning se pueden realizar tareas útiles como transferir fotos o leer ciertas unidades con el adaptador correcto.
Cómo saber si tu móvil es compatible con OTG
La mayoría de teléfonos Android recientes incluyen OTG de fábrica, y en los que montan USB-C es prácticamente lo normal. Si tu dispositivo es antiguo o usa microUSB, conviene comprobarlo. Puedes mirar la hoja técnica, revisar la caja original o, más rápido, instalar una app como OTG Checker o USB OTG Checker para que te diga si hay soporte.
Si el verificador marca compatible, podrás conectar periféricos con el adaptador adecuado y el sistema debería reconocerlos de forma automática. Si dice que no, no existe un ajuste mágico para habilitar OTG en móviles que no lo soportan a nivel de hardware/firmware.
Adaptadores y accesorios que necesitas

Para la mayoría de usos te bastará un simple adaptador que haga de puente entre el puerto del móvil y los periféricos. Elige el tipo correcto para tu conector y, si puedes, prioriza modelos con buena construcción y soporte USB 3.0 para más velocidad y estabilidad.
- USB-C a USB-A: el más común en Android actual. Permite conectar pendrives, teclados, ratones, micrófonos USB, impresoras, etc.
- microUSB a USB-A: imprescindible si tu móvil es más veterano y aún usa microUSB.
- Lightning a USB-A o USB-C a USB-A en iOS/iPadOS: para iPhone con Lightning y para iPad con USB-C. Conviene que el adaptador soporte alimentación adecuada y, si es posible, USB 3.0.
- Hubs OTG (concentradores): añaden varios puertos para conectar múltiples periféricos a la vez. Si el hub es autoalimentado, mejor; evitarás problemas cuando los dispositivos consumen más energía.
- Periféricos con USB‑C nativo: hay memorias y accesorios que ya traen USB‑C, por lo que se conectan directo al móvil sin adaptador.
Ojo con los discos duros mecánicos: suelen pedir más energía de la que el móvil entrega por el puerto, así que no siempre arrancan. Si el disco tiene alimentación propia o usas un hub con energía externa, el porcentaje de éxito sube muchísimo.
Activar OTG en Android
En la mayoría de móviles Android, OTG se activa de forma automática al conectar el periférico. En algunos modelos existe un ajuste en el sistema: entra en Ajustes > Almacenamiento y busca una opción tipo Habilitar OTG o Conexión OTG para activarla antes de usar tus accesorios.
El procedimiento básico no tiene mucha ciencia: conecta el adaptador OTG al móvil, enchufa el periférico al adaptador y espera unos segundos. Si todo es compatible y el consumo eléctrico está dentro de lo soportado, verás notificaciones o nuevos menús de acceso (por ejemplo, una unidad en el gestor de archivos o un puntero de ratón en pantalla).
OTG en iOS y iPadOS: compatibilidades y límites
En iPhone y iPad, OTG funciona de forma más limitada. Con el adaptador adecuado, puedes transferir fotos y vídeos desde cámaras, leer unidades de almacenamiento compatibles o conectar ciertos periféricos. En iPad con USB‑C y iPadOS, el soporte es mucho mejor que en iPhone con Lightning, donde la compatibilidad es más selectiva.
Algunas restricciones son propias del sistema. Por ejemplo, iOS tiende a empujar hacia iCloud y AirDrop para mover archivos, y no todos los ratones o teclados USB funcionarán en todos los modelos. Aun así, con iPadOS moderno, la gestión de archivos y dispositivos externos ha mejorado muchísimo, y un hub USB‑C en un iPad Pro abre un abanico de posibilidades muy similar al de Android.
Usos potentes de USB OTG que merece la pena probar
Transferencia de archivos y configuración de un móvil nuevo
Conectar un pendrive o un disco externo para mover datos es el uso estrella. Un explorador de archivos compatible detectará la unidad y podrás copiar, pegar, abrir o compartir documentos sin complicaciones. Es ideal para liberar espacio, llevar películas o música en viajes, o pasar material a compañeros sin nube de por medio.
La migración a un móvil nuevo también se beneficia. Muchos fabricantes incluyen un adaptador para conectar el móvil antiguo al nuevo por cable y transferir contactos, fotos y apps. Algunos modelos de gama alta, como los Pixel recientes, facilitan este proceso con asistentes guiados que usan OTG para acelerar la copia.
Almacenamiento externo: pendrives y discos
Los pendrives USB suelen funcionar a la primera. Con los discos duros, el factor clave es la energía: si es un HDD que toma corriente del propio puerto, puede que no arranque; si es un SSD o un HDD con fuente propia, las posibilidades mejoran. Ten en cuenta los formatos de archivo (FAT32 y exFAT son los que menos problemas dan en móviles).
Si vas a mover vídeos pesados o bibliotecas de fotos, plantéate exFAT para sortear la limitación de 4 GB por archivo de FAT32. No todos los Android leen NTFS, y en iOS también hay matices, por lo que exFAT suele ser el punto medio más práctico.
Teclados y ratones: convierte tu móvil en mini PC
Conectar un teclado y un ratón por USB es mano de santo para escribir textos largos, responder correos con comodidad o manejar apps que ganan mucho con puntero. Si usas periféricos inalámbricos con un receptor USB unificado, también funcionan enchufando ese dongle al adaptador OTG.
Con un hub y un soporte para el teléfono, puedes montar una pequeña estación de trabajo donde responder mensajes, editar documentos o incluso controlar presentaciones, con la ventaja de que todo cabe en la mochila.
Mandos y gaming: juega como en consola
Android ofrece compatibilidad nativa con muchos mandos, incluidos los de Xbox One desde Android 9 en adelante. Si tu mando es por cable, enchúfalo al adaptador y listo; si es Bluetooth, puedes emparejarlo de forma inalámbrica y olvidarte del cable. Accesorios como controladores USB‑C tipo grip también se aprovechan de OTG para ofrecer latencia mínima.
Es una forma genial de disfrutar de emuladores, juegos de la Play Store o plataformas de cloud gaming con controles físicos, que para títulos de acción o carreras se notan una barbaridad.
Cámaras digitales: importar fotos y controlar ajustes
Conecta tu cámara al móvil para importar directamente fotos y vídeos. Muchas cámaras exponen el almacenamiento en modos MTP o PTP, que Android reconoce como si fuera una memoria. Algunas apps permiten incluso controlar parámetros como apertura, exposición o ISO desde la pantalla del móvil para disparos más cómodos.
Para creadores, es una gozada pasar RAW al teléfono, hacer una edición rápida y publicar al momento. Y si llevas el almacenamiento a tope, siempre puedes descargar tarjetas al disco externo mediante OTG.
Imprimir por USB cuando el WiFi falla
Si tu impresora tiene puerto USB y no logras conectarla por WiFi o Bluetooth, puedes tirar de OTG. En Android suele bastar con instalar la app del fabricante o activar los servicios de impresión compatibles, y en algunos casos usar los modos PTP/MTP para enviar documentos o fotos.
La experiencia inalámbrica suele ser más cómoda, pero es muy útil saber que, si todo lo demás falla, por cable también se puede imprimir desde el móvil.
Ethernet por cable: estabilidad absoluta
Con un adaptador USB a Ethernet compatible, tu Android puede conectarse a Internet por cable. Es especialmente práctico en hoteles saturados, en zonas con WiFi caprichoso o para descargas grandes y estables. En muchos casos, a partir de Android 6.0 ya hay soporte suficiente, aunque depende del hardware del móvil.
Recuerda que no todos los adaptadores son iguales: apuesta por modelos de calidad y, si usas un hub, mejor que sea con alimentación propia para evitar cortes si conectas más periféricos a la vez.
Audio: micrófonos y grabadoras USB
Grabar con un micrófono USB suele dar un salto de calidad frente al micro del teléfono. Es tan simple como conectar el micro al OTG y abrir una app de grabación compatible. Una de las más conocidas es USB Audio Recorder Pro, con opciones avanzadas de formato, tasa de muestreo y latencia.
Para podcasters, músicos o entrevistas sobre la marcha, es una solución portátil muy solvente. Y si usas una grabadora digital, también puedes volcar los audios al móvil por OTG para editar o compartir.
Carga inversa: cuando tu móvil salva a otro
Con OTG también puedes usar tu teléfono como fuente de alimentación para cargar otros dispositivos: otro móvil, un reloj inteligente, unos auriculares… Conecta el adaptador al móvil que va a dar energía y enchufa el cable hacia el dispositivo que se va a cargar. Es más lento que un cargador compatible, pero te saca de un apuro.
Ten presente que estarás consumiendo la batería de tu propio teléfono. Si tu móvil soporta carga inversa inalámbrica es otra alternativa, pero con OTG la compatibilidad es amplia y funciona con casi cualquier equipo que acepte carga por cable.
Reproducir música desde pendrive y otros trucos útiles
Si llevas tu biblioteca en una memoria USB, puedes reproducirla directamente desde el móvil. Muchas apps de música y vídeo leen sin problema unidades externas. Con un lector de tarjetas conectado por OTG, también puedes acceder a microSD sin tener ranura en el teléfono.
Otro truco muy práctico: si se te ha roto la pantalla táctil, conecta un ratón por OTG para usar el puntero y salvar datos antes de reparar el terminal. En situaciones de diagnóstico o recuperación, un teclado/ratón y una memoria externa marcan la diferencia.
Formatos de archivos, energía y compatibilidad: lo que debes saber

El sistema de archivos importa. FAT32 y exFAT son los que mejor se llevan con móviles y tablets; exFAT evita la limitación de 4 GB por archivo y suele ser la opción equilibrada. NTFS a veces funciona, a veces no; depende del dispositivo y de las apps. Si una unidad no aparece, prueba a reformatearla a exFAT en un ordenador (tras hacer copia de seguridad, claro).
El otro gran factor es la energía. Un ratón o un pendrive consumen poco, pero un disco mecánico o una interfaz de audio pueden pedir más de lo que el móvil entrega. Soluciones: usar hubs autoalimentados, discos con su propia fuente o periféricos de bajo consumo. Si un dispositivo conecta y desconecta solo, probablemente es un problema de potencia; puedes comprobar la carga del cable.
Con los hubs OTG puedes conectar varios periféricos a la vez, aunque cada extra suma consumo. Para una experiencia estable, sobre todo si combinas almacenamiento + teclado/ratón + red, un hub con alimentación es muy recomendable.
No olvides expulsar las unidades externas desde el gestor de archivos cuando termines, para evitar corrupción de datos. Y mantén el móvil cargado si vas a realizar transferencias largas o a alimentar otros dispositivos a través de OTG.
Ejemplos de accesorios OTG que te pueden servir
En el mercado hay cientos de opciones, pero estos tipos cubren casi cualquier caso: mini adaptador OTG USB‑C a Lightning (Ref. AC138) para puentes entre plataformas, cable adaptador OTG Tipo‑C a USB (Ref. AC141) como comodín diario, adaptador Lightning a USB 3.0 (Ref. AC121) para iPhone/iPad con mayor velocidad, y hub OTG USB 3.0 de 4 puertos (Ref. AC093) cuando necesitas conectar varios dispositivos simultáneamente.
No te fijes solo en el precio: valora la velocidad (USB 3.0 si mueves vídeos grandes), la robustez del conector y, en el caso de los hubs, si aceptan alimentación externa. Invertir un poco más en un buen adaptador evita desconexiones, pérdidas de velocidad y dolores de cabeza.
Pasos para activar y usar OTG en Android e iOS sin líos
En Android, lo normal es que OTG se active solo al conectar algo. Si no, busca la opción en Ajustes > Almacenamiento > Habilitar OTG o similar. Después, conecta el adaptador, enchufa el periférico y espera a que lo reconozca. Para almacenamiento, abre tu gestor de archivos: aparecerá como unidad externa.
En iOS/iPadOS no hay botón de activación: conectas el adaptador y luego el periférico. Si es compatible, se mostrará en Archivos (para almacenamiento) o en la app correspondiente (por ejemplo, en Fotos al importar desde una cámara). Ten en cuenta que, por diseño, iOS limita ciertos usos frente a Android, pero para transferencias comunes y cámaras suele ir bien.
Si algo no funciona a la primera, piensa en los sospechosos habituales: formato de la unidad (prueba exFAT), falta de energía (usa hub alimentado), cable en mal estado, adaptador sin soporte OTG real o un periférico que requiere drivers específicos que el móvil no tiene.
Con los adaptadores correctos y un par de buenas prácticas, USB OTG abre un abanico enorme: mover archivos, conectar periféricos, imprimir, grabar audio, jugar, usar Ethernet o rescatar datos cuando todo parece perdido. Una función muy infravalorada que convierte tu móvil en una herramienta más completa y versátil.
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