Noticia Transforma tu smartphone en un trackpad de precisión para PC y Mac

Transforma tu smartphone en un trackpad de precisión para PC y Mac


Si alguna vez te has quedado sin ratón en el peor momento (pilas agotadas, se rompe el botón, desaparece misteriosamente de la mesa…), sabrás lo frustrante que puede llegar a ser. Lo bueno es que tienes una solución muy a mano: tu propio smartphone puede convertirse en un trackpad de alta precisión para controlar tu PC o tu Mac como si fuera un portátil.

Además, no solo hablamos de mover el cursor: con las apps adecuadas tu móvil puede actuar también como teclado inalámbrico y ratón, panel táctil multitáctil e incluso mando multimedia. Y lo mejor de todo es que, en la mayoría de casos, no tendrás que gastar dinero: basta con instalar una aplicación en el móvil y otra en el ordenador y seguir unos pasos muy sencillos.

Por qué convertir tu smartphone en un trackpad de precisión​


Dar una segunda vida a un teléfono antiguo o aprovechar el que usas a diario como trackpad para tu ordenador tiene más ventajas de las que parece a primera vista. No es solo una solución de emergencia cuando te quedas sin ratón; también puede ser una forma cómoda de trabajar desde el sofá, hacer presentaciones o controlar un equipo conectado a la tele.

Para mucha gente el gesto de deslizar el dedo por una superficie táctil es más natural e intuitivo que usar un ratón físico tradicional. Quienes están acostumbrados al trackpad de un portátil suelen sentirse muy cómodos con este tipo de control, y una pantalla de móvil ofrece una superficie más que decente para ello.

Otra gran ventaja está en la reutilización de un smartphone viejo. Puede que ya no sea el más rápido, que la cámara se haya quedado corta o que incluso haya dejado de ser compatible con ciertas apps de mensajería, pero si enciende, el táctil responde y puedes instalar aplicaciones básicas, todavía le queda mucha guerra que dar como periférico para el ordenador.

Este tipo de soluciones también resultan ideales si tienes un PC de salón conectado a la televisión, un mini PC, un Mac en el escritorio o incluso una tablet con Windows a la que le falte un buen trackpad. En lugar de llevar siempre encima un ratón, basta con cargar con el móvil, que ya lo tienes a mano.

Incluso en entornos más “frikis” o de productividad pura, usar el smartphone como panel táctil puede ser un complemento perfecto a un teclado Bluetooth sin touchpad, a un teclado mecánico de escritorio o a configuraciones en las que no te apetece estar tocando todo el rato la pantalla táctil del equipo, algo que a la larga puede resultar incómodo y poco preciso.

Remote Mouse: la opción más versátil para PC, Mac, Android e iOS​


Aplicación Remote Mouse para usar el móvil como trackpad


Entre las muchas apps que permiten usar el móvil como ratón o trackpad, una de las que mejor resultado da en el día a día es Remote Mouse. Lleva tiempo en el mercado, está muy pulida y funciona en prácticamente cualquier combinación: Android con Windows, Android con Mac, iPhone con Windows, iPhone con Mac e incluso con Linux como sistema de escritorio.

Remote Mouse se basa en un esquema clásico de dos componentes: por un lado la aplicación cliente en el móvil y, por otro, un pequeño programa servidor que instalas en el ordenador. Ambos se comunican normalmente a través de la red WiFi de casa, lo que proporciona una experiencia bastante fluida y con muy poca latencia, perfecta para usar el móvil como panel táctil.

La app está disponible sin coste inicial tanto en Google Play para Android como en la App Store para iOS, mientras que el programa servidor se descarga desde la web oficial de Remote Mouse para Windows, macOS y Linux. A partir de ahí, lo único imprescindible es que todos los dispositivos estén conectados a la misma red y que concedas los permisos necesarios para que el ordenador acepte las órdenes del móvil.

Un detalle interesante es que Remote Mouse no se queda solo en emular un ratón básico. La interfaz está pensada para replicar de forma bastante fiel la experiencia de un trackpad moderno, con gestos, clicks, barra de desplazamiento y accesos rápidos a acciones del sistema y del navegador, algo que muchos ratones físicos ni siquiera ofrecen de serie.

Aunque el foco principal suele estar en Windows y Android, Remote Mouse mantiene la misma filosofía de uso en Mac, iPhone o iPad, adaptándose a los gestos y peculiaridades de cada sistema operativo, de modo que la curva de aprendizaje es prácticamente nula si cambias de plataforma.

Instalación y configuración básica de Remote Mouse​


El proceso para empezar a usar el móvil como trackpad con Remote Mouse es realmente sencillo, incluso si no eres especialmente técnico. Lo principal es que entiendas que necesitas la app en el teléfono y el servidor en el ordenador; sin una de las dos piezas el invento no funciona.

En un móvil Android, basta con entrar en la Google Play Store, buscar Remote Mouse y descargar la aplicación oficial. Desde la propia web del desarrollador también puedes pulsar en el botón “Consíguelo” y elegir Android para que te lleve directamente a la tienda, evitando posibles confusiones con apps de nombre parecido.

En el ordenador hay que repetir la jugada desde la misma web, pero esta vez seleccionando el sistema operativo que vayas a usar: Windows, macOS o Linux. Al descargar el ejecutable del servidor, bastará con seguir el asistente de instalación estándar, que no tiene demasiadas complicaciones ni opciones raras.

Una vez instaladas ambas partes, es fundamental que ordenador y smartphone estén conectados a la misma red WiFi. Esta condición es la que permite que se “vean” entre sí. En la mayoría de casos la app detecta automáticamente el PC o el Mac en cuanto la abres y solo tienes que tocar su nombre para vincularlos.

Si por alguna razón la detección automática falla, Remote Mouse permite introducir la dirección IP del ordenador de forma manual. Es una solución útil si tienes varias redes, un firewall muy restrictivo o un entorno algo más complejo. Una vez introducida la IP correcta, la conexión suele establecerse sin más problemas.

En sistemas como Windows y macOS es posible que el programa servidor te pida permisos adicionales de accesibilidad o control del equipo. No es un capricho: el sistema necesita que le autorices para que el software pueda mover el cursor, hacer clics o escribir texto en tu nombre. Es importante aceptar estos permisos para que todo funcione como es debido.

Cómo usar Remote Mouse como trackpad y ratón completo​


Cuando ya está todo conectado, la interfaz principal de Remote Mouse en el móvil muestra una gran zona de color verde que actúa como superficie táctil, es decir, como trackpad virtual. Es en ese área donde deslizarás el dedo para mover el puntero en la pantalla del ordenador.

El funcionamiento básico imita el comportamiento de un trackpad físico: un toque ligero equivale a un click izquierdo, dos toques rápidos hacen un doble click y mantener el dedo apoyado mientras lo desplazas permite arrastrar elementos. Aunque el arrastrar y soltar puede requerir un poco de práctica, para la mayoría de acciones habituales el sistema responde muy bien.

En el lateral derecho del área verde suele aparecer una barra vertical de desplazamiento que facilita subir o bajar en documentos, páginas web o listas largas sin necesidad de mover el puntero hasta la barra de scroll del sistema. Es una función muy cómoda que se agradece cuando estás navegando mucho tiempo.

En la parte inferior de la pantalla se encuentran los clásicos botones de click principal (izquierdo) y secundario (derecho), de forma similar a un ratón tradicional. Esto es útil si prefieres separar gestos de movimiento y acciones de click o si estás acostumbrado a un esquema más “de ratón” que de trackpad.

Remote Mouse también admite una serie de gestos táctiles adicionales. Entre ellos se incluyen desplazamientos con varios dedos, toques con dos dedos para abrir menús contextuales, acciones especiales al deslizar en ciertas direcciones y otros atajos que facilitan la navegación. Aunque la lista exacta puede variar según la versión y el sistema operativo, la idea es replicar lo que ofrecen los trackpads modernos de los portátiles.

En smartphones con pantalla grande o en tablets Android o iPad, el área táctil es suficientemente amplia como para mover el cursor con mucha precisión y comodidad. En pantallas más pequeñas también funciona, aunque puede requerir algún gesto adicional para desplazarse por toda la superficie de la pantalla del ordenador con máxima exactitud.

Funciones extra: teclado, accesos rápidos y control multimedia​


Una de las grandes bazas de Remote Mouse frente a otras soluciones similares es que no se limita a ser un mero touchpad. La aplicación integra un conjunto de herramientas adicionales pensadas para convertir el smartphone en un mando todo en uno para el ordenador.

La primera de estas funciones es el teclado remoto. Desde el propio móvil puedes escribir en el PC o Mac utilizando un teclado virtual, aprovechando el corrector del sistema, la escritura por gestos o incluso el dictado por voz, según lo que admita tu teléfono. Esto resulta comodísimo para introducir URLs, contraseñas o textos cortos cuando estás lejos del teclado físico.

Otra sección muy útil es el apartado de accesos directos a aplicaciones y funciones del sistema. Remote Mouse puede mostrar en la pantalla del móvil iconos de las apps ancladas en la barra de tareas de Windows o en el dock del Mac, permitiendo abrir programas habituales con un solo toque sin tener que buscarlos con el ratón.

Además, la app integra botones específicos para acciones frecuentes: volver a la página anterior en el navegador, abrir una nueva pestaña, recargar la vista, maximizar o minimizar ventanas, ajustar el zoom e incluso cerrar pestañas o cambiar entre ellas, según la configuración. Este tipo de accesos convierten el móvil en una especie de mando avanzado para el sistema.

Remote Mouse también incorpora un mando a distancia universal para gestionar la reproducción de música o vídeo: play/pausa, pista siguiente o anterior, control de volumen, silencio, etc. Si usas el PC o el Mac como centro multimedia conectado a una tele o a unos altavoces, esta función es especialmente práctica para manejarlo desde el sofá.

En algunas versiones se incluye incluso la posibilidad de capturar escritura a mano alzada en la pantalla del móvil, algo muy útil si necesitas hacer una firma rápida en un documento, trazar un pequeño dibujo o tomar notas escritas a mano que luego se envían al equipo principal.

Gestos, modos y personalización en Remote Mouse​


El área táctil de Remote Mouse no es solo una superficie pasiva; la aplicación permite configurar y aprovechar una serie de modos y gestos avanzados para adaptar el comportamiento del trackpad a tus gustos y necesidades.

En la parte inferior de la interfaz verás diferentes iconos o pestañas que dan acceso a los distintos modos: panel de ratón, teclado, controles multimedia, accesos a aplicaciones, entre otros. Cambiar de un modo a otro es cuestión de tocar el icono correspondiente, de manera que puedes pasar, por ejemplo, de mover el cursor a escribir texto en cuestión de segundos.

Dentro de los ajustes encontrarás opciones para modificar la velocidad del puntero y la sensibilidad del trackpad. Ajustar estos parámetros es clave para encontrar el punto exacto entre precisión y rapidez, sobre todo si tienes una pantalla de móvil pequeña o si usas el sistema para tareas que requieren movimientos más finos.

Otra función destacable es el modo para zurdos, que reorganiza algunos elementos de la interfaz para que resulten más cómodos si utilizas la mano izquierda como principal. Esto incluye la posición de los botones de click y otros controles, algo que pocas aplicaciones de este tipo suelen tener en cuenta.

También es posible reordenar y personalizar los botones de acciones rápidas que aparecen en la parte inferior o en secciones específicas de la app. De este modo puedes priorizar las operaciones que más utilices (nuevo pestaña, zoom, maximizar, ir atrás, etc.) y ocultar las que no te aporten nada en tu flujo de trabajo diario.

Remote Mouse ofrece además la posibilidad de crear una cuenta de usuario para mantener sincronizados varios dispositivos, de modo que si tienes varios móviles o tablets, o si alternas entre diferentes ordenadores, puedas mantener ciertos ajustes y emparejamientos de manera más cómoda.

Versión gratuita vs Remote Mouse Pro​


Transformar tu smartphone en un trackpad de precisión para PC y Mac


Remote Mouse se puede usar sin pagar desde el primer momento, y para la mayoría de usuarios la versión gratuita es más que suficiente para controlar el cursor, escribir textos y manejar las funciones básicas del ordenador a distancia.

No obstante, la app ofrece un plan de pago llamado Remote Mouse Pro que amplía algunas capacidades y, sobre todo, elimina la publicidad de la interfaz. Este plan suele poder probarse durante unos días sin coste (por ejemplo, 7 días) para decidir si realmente te compensa dar el salto a la versión completa.

La suscripción de pago tiene un precio bastante ajustado, en torno a un dólar al mes según las ofertas y regiones, por lo que no es una inversión elevada si le sacas partido a diario y te molesta ver anuncios. La versión Pro mantiene todos los gestos y botones de la gratuita, pero añade algún control avanzado adicional y una experiencia más limpia.

Si tu uso va a ser ocasional, de emergencia o simplemente como experimento para reaprovechar un móvil que tenías olvidado, lo más lógico es seguir con la versión sin coste. En cambio, si usas el trackpad del móvil a diario para teletrabajar, controlar un HTPC o manejar varios equipos, puede merecer la pena valorar la suscripción.

En cualquier caso, el modelo de negocio no limita la función principal: no es necesario pagar para utilizar el móvil como ratón/trackpad con Remote Mouse. La experiencia base, con sus gestos y funciones estándar, se mantiene disponible de forma gratuita para todos los usuarios.

El Trackpad: alternativa centrada en Mac, iPhone y iPad​


Si te mueves exclusivamente dentro del ecosistema de Apple y buscas una experiencia muy parecida a la de un trackpad físico oficial de la marca, existe otra aplicación interesante llamada “El Trackpad”, especialmente pensada para Mac en combinación con un iPhone o iPad.

El enfoque de esta app es similar al de Remote Mouse en cuanto a concepto: por un lado instalas la aplicación “El Trackpad” desde la App Store en tu iPhone o iPad, y por otro descargas desde la web del desarrollador (Hugo Lispector) el pequeño programa servidor para macOS que permitirá la comunicación.

La principal diferencia es que, en el momento actual, El Trackpad requiere conexión por cable USB entre el dispositivo iOS y el Mac. Es decir, el control no es inalámbrico como en las soluciones basadas en WiFi. El móvil o tablet debe estar conectado físicamente, lo que puede resultar algo menos cómodo pero a cambio asegura una conexión muy estable.

Una vez instalado el servidor en el Mac, hay que concederle los permisos de accesibilidad necesarios para que pueda mover el cursor y ejecutar gestos. A partir de ese momento, la pantalla del iPhone o iPad se convierte en una superficie táctil con un comportamiento sorprendentemente cercano al de los trackpads de los MacBook o el Magic Trackpad.

El gran atractivo de El Trackpad es que reproduce los gestos multitáctiles clásicos de macOS: desplazamiento vertical y horizontal con dos dedos, cambio de escritorio deslizando cuatro dedos, gesto de pellizco con varios dedos para mostrar el escritorio, apertura de Mission Control, etc. La sensación es prácticamente la de estar usando un trackpad nativo de Apple.

El rendimiento, en general, es muy bueno, y para quienes ya están acostumbrados a la gestualidad avanzada de los portátiles Mac puede ser una alternativa excelente si necesitan un sustituto del trackpad físico o quieren disponer de una superficie táctil adicional sin comprar hardware nuevo.

Limitaciones, precio y uso real de El Trackpad​


La principal pega de El Trackpad frente a otras soluciones es esa dependencia del cable USB. Aunque no es un gran drama en un escritorio fijo, puede resultar algo aparatoso si mueves mucho el iPad o si usas un iPhone pequeño, ya que es fácil topar con el cable o enredarse un poco.

En cuanto al modelo de pago, El Trackpad se ofrece como una aplicación de pago con periodo de prueba. Es posible probarla sin coste durante alrededor de una semana, y después, si quieres desbloquearla completamente, hay que abonar un único pago que ronda los 4-5 euros, dependiendo de la moneda y de las condiciones de la tienda.

Una vez pasado el periodo de prueba, si no realizas el pago la aplicación sigue funcionando pero con funciones bastante limitadas, lo justo para que puedas valorar si te merece la pena hacerte con la versión completa o si prefieres seguir con alternativas gratuitas como Remote Mouse u otras apps del estilo.

Más allá del cable, quien realmente aprovecha esta app es el usuario de Mac que busca algo muy similar a un Magic Trackpad sin comprar hardware adicional. Para controlar un iMac, un Mac mini o un MacBook conectado a una pantalla externa puede ser una solución estupenda, especialmente si ya tienes un iPad grande que puede servir como superficie de control.

Eso sí, si tu entorno no es puramente Apple o quieres poder usar también el móvil como teclado remoto, mando multimedia o controlador de apps, otras herramientas multiplataforma como Remote Mouse suelen resultar más versátiles y encajan mejor en diferentes escenarios.

Unified Remote y otras alternativas similares​


Más allá de Remote Mouse y El Trackpad, existe toda una colección de aplicaciones que permiten convertir el smartphone en ratón, trackpad o mando remoto. Una de las veteranas y muy conocida en entornos Windows es Unified Remote, disponible también para Android y iOS.

Unified Remote sigue el mismo esquema de servidor en el ordenador y cliente en el móvil, con la diferencia de que ofrece una enorme cantidad de perfiles de control específicos para aplicaciones: reproductores multimedia, navegadores, presentaciones, aplicaciones de oficina, etc., además del clásico modo de touchpad.

En cuanto a tipo de conexión, Unified Remote puede funcionar tanto a través de WiFi como mediante Bluetooth. En la práctica, la conexión WiFi suele ser más fluida y con menos lag, siempre que estés dentro de una red estable. El Bluetooth es útil si no tienes una red disponible, pero normalmente se nota algo menos preciso y con alguna que otra pequeña ralentización.

En pruebas reales, usar la pantalla del smartphone como touchpad con Unified Remote resulta bastante cómodo para tareas sencillas como mover el puntero, hacer clic, doble clic y desplazarte con dos dedos. Donde se complica más la cosa es en acciones de arrastrar y soltar muy finas, donde la precisión de un ratón tradicional puede seguir siendo superior.

Este tipo de apps demuestran que la idea de usar el móvil como panel táctil no es nueva, pero sigue siendo tremendamente útil para quienes necesitan una solución ligera y flexible, ya sea para complementar un teclado sin touchpad, para controlar un PC de salón o para tener un “ratón de emergencia” en el bolsillo.

Si te ves en una situación como la de quien usa un teclado Bluetooth sin panel táctil (por ejemplo, con una tablet Windows o un 2 en 1) y no quieres cargar con un ratón físico adicional, recurrir a soluciones como Unified Remote o Remote Mouse te puede sacar de más de un apuro.

Dar nueva vida a un viejo smartphone, no depender de un ratón físico y poder controlar con precisión tu PC o Mac desde el sofá, el escritorio o una presentación es mucho más fácil de lo que parece gracias a estas aplicaciones. Con apenas unos minutos de instalación y configuración, cualquier móvil Android, iPhone o incluso tablet puede convertirse en un trackpad de precisión, teclado inalámbrico y mando multimedia, evitando que acabe olvidado en un cajón y añadiendo un plus de comodidad a tu día a día frente al ordenador.

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