Xiaomi ha dado un paso más en su estrategia de fabricar sus propios procesadores. La compañía china ha presentado oficialmente tres nuevos chips de la familia XRING, que abarcan desde el rendimiento móvil hasta la inteligencia artificial y la conducción autónoma. La presentación, celebrada este lunes en China y difundida a través de Weibo, confirma que la marca no solo quiere competir en el terreno de los smartphones, sino también en otros dispositivos de su ecosistema.
El anuncio llega después de que el primer procesador de esta nueva etapa, el XRING O1, haya superado el millón de unidades vendidas, según confirmó el propio Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi. Ahora, con la llegada de tres nuevos modelos, la compañía busca consolidar su apuesta por el silicio propio y reducir su dependencia de proveedores externos como Qualcomm o MediaTek.
Tres chips para tres frentes
El buque insignia de la nueva hornada es el XRING 03, un procesador de 3 nanómetros diseñado para móviles de gama alta. Según los datos ofrecidos por Xiaomi, este chip alcanza una puntuación de 5,22 millones en AnTuTu, e incorpora una CPU de diez núcleos y una GPU que estrena el procesador gráfico G2-Ultra NX. La compañía asegura que el rendimiento mejora un 60% respecto a la generación anterior, mientras que la GPU es un 85% más rápida y consume un 64% menos de energía.
El XRING 03 también incluye una NPU de cuatro núcleos de bajo consumo, capaz de ofrecer una potencia de cálculo tensorial de 200 TOPS y una potencia vectorial de 3,13 TFLOPS. Esta unidad está pensada para impulsar la plataforma de inteligencia artificial MIMO de Xiaomi, que ya está presente en varios de sus dispositivos.
El primer dispositivo en estrenar el XRING 03 será el Xiaomi 18 Fold, un teléfono plegable que se presentará en septiembre, junto con la tableta Mi Pad 9 Pro Max. La producción del chip ya ha comenzado, según ha confirmado la compañía. Sin embargo, al igual que ocurrió con el XRING O1, es probable que estos dispositivos no lleguen oficialmente a Europa, al menos en una primera fase.
IA y conducción: los otros dos chips
Además del procesador móvil, Xiaomi ha presentado el XRING 0100, un chip de aceleración de IA de alto ancho de banda, fabricado con un proceso de 6 nanómetros. Está diseñado para la computación de borde a gran escala y utiliza un empaquetado avanzado de apilamiento vertical a nivel de oblea, una técnica que la compañía describe como ‘construir un rascacielos’ dentro del chip. Este diseño permite alcanzar un ancho de banda de 1,22 TB/s y una velocidad de inferencia de hasta 330 TPS.
El tercer chip es el XRING D100, el primer procesador de inteligencia artificial de 3 nanómetros para conducción inteligente fabricado en China. Combina una CPU de 20 núcleos y una NPU de 16 núcleos, y admite hasta 160 GB de memoria unificada, lo que permite ejecutar localmente modelos con hasta 200.000 millones de parámetros. Tanto el XRING 0100 como el XRING D100 ya han completado su fase de fabricación y estarán listos para su comercialización el próximo año.
Una estrategia a largo plazo
La presentación de estos tres chips confirma que Xiaomi no se conforma con un solo procesador de prueba. El XRING O1, lanzado en mayo de 2025, ya ha demostrado su viabilidad con más de un millón de unidades vendidas entre el Xiaomi 15S Pro, la Pad 7 Ultra y la Pad 7S Pro. Aunque la mayoría de esos dispositivos se han comercializado en China, la compañía ha dejado claro que su intención es expandir el uso de sus chips a otras categorías de producto, incluidos los coches eléctricos. Esta estrategia busca reducir la dependencia de proveedores externos como Qualcomm o MediaTek, y ofrecer una integración más profunda entre hardware y software, algo que ya hacen otros fabricantes como Apple o Samsung.
Con la llegada del XRING 03, el 0100 y el D100, Xiaomi demuestra que su apuesta por el silicio propio es firme y va más allá de los teléfonos móviles. La compañía quiere estar presente en todos los ámbitos de la tecnología de consumo, desde la inteligencia artificial hasta la conducción autónoma, y lo hace con una inversión millonaria y una estrategia a largo plazo. Queda por ver si estos chips logran llegar a Europa y si consiguen competir con los gigantes del sector, pero lo que está claro es que Xiaomi ha dejado de ser un simple ensamblador para convertirse en un diseñador de semiconductores.
Continúar leyendo...