Noticia Activar relieve 3D en mapas y edificios en Google Maps

Activar relieve 3D en mapas


Si usas el móvil para orientarte, seguro que conoces Google Maps, pero quizá no estés exprimiendo todo su potencial. Hoy en día no se trata solo de ver un plano básico: la vista en relieve 3D de los mapas y los edificios tridimensionales pueden cambiar por completo tu forma de navegar, tanto cuando conduces como cuando simplemente quieres explorar una ciudad desde el sofá.

A lo largo de esta guía vas a ver, paso a paso, cómo activar el relieve 3D en los mapas, cómo mostrar edificios 3D en Google Maps mientras conduces, cómo sacar partido al modo 3D clásico y cómo usar vistas previas e itinerarios tridimensionales. También veremos la relación con Google Earth y qué hacer si el 3D no aparece o no funciona bien en tu móvil.

Qué ofrece realmente el relieve y la vista 3D en los mapas​


Cuando hablamos de “relieve 3D” en los mapas solemos mezclar varias funciones distintas. En realidad, Google ofrece diferentes modos tridimensionales que se complementan entre sí: relieve del terreno, edificios 3D y rutas o itinerarios con vista previa en tres dimensiones. Entender qué es cada cosa te ayudará a sacar más jugo a la app.

Por un lado está el relieve del terreno, que muestra montañas, colinas y valles con sensación de volumen, ideal para rutas de senderismo o viajes por carretera en zonas montañosas. Por otro, encontramos los edificios en 3D dentro de Google Maps, pensados sobre todo para zonas urbanas, donde reconocer una torre, un bloque de pisos o un monumento puede ser clave para orientarte mejor.

Además, Google está desplegando funciones más avanzadas como los itinerarios 3D y la vista previa tridimensional de la ruta, que te permiten sobrevolar el recorrido antes de salir de casa y hacerte una idea muy real de giros, cruces complicados y entorno visual. Todo ello se apoya en la enorme base de datos cartográfica de Google, que no deja de crecer y actualizarse.

Eso sí, conviene tener claro que no todas las zonas del planeta cuentan con el mismo nivel de detalle en 3D. Grandes ciudades como Madrid o Barcelona suelen tener edificios bien definidos, mientras que pueblos pequeños o áreas rurales quizá solo muestren el trazado de las calles y el relieve general del terreno.

Edificios 3D de Google Maps mientras conduces​


Una de las novedades más llamativas de los últimos tiempos es la posibilidad de ver edificios en 3D directamente en el modo de navegación de Google Maps mientras vas conduciendo. En lugar de un plano plano y algo soso, la app levanta las construcciones y genera una ciudad tridimensional alrededor de tu ruta.

Esta función se ha ido integrando tanto en Android como en iOS y Android Auto, y aprovecha los datos de ciudades donde Google ha mapeado el entorno con suficiente detalle. Por eso verás que funciona de maravilla en núcleos urbanos grandes, pero quizá no aparezca en pueblos medianos o pequeños, donde el mapeo todavía es más básico.

Pese a esa limitación, cuando está disponible puede ser muy útil. Reconocer un edificio alto, un complejo comercial o una iglesia en 3D mientras sigues las indicaciones de la ruta ayuda a orientarse mucho mejor, sobre todo si no conoces bien la zona. Incluso aunque la app te indique por voz el camino, esa referencia visual adicional reduce errores y giros fallidos.

Otra ventaja es que el cambio de vista es reversible en cualquier momento: si el aspecto tridimensional no te convence o te resulta recargado, puedes volver a la representación tradicional. Así, puedes probarlo tranquilamente y decidir con qué modo te sientes más cómodo al volante.

Cómo activar los edificios 3D de Google Maps en navegación​


Para ver los edificios en 3D durante la navegación no basta con abrir el mapa sin más. Es importante asegurarse de tener la última versión de Google Maps instalada y seleccionar correctamente las capas de visualización antes de iniciar el recorrido.

Lo primero es abrir Google Maps en tu móvil y buscar el destino al que quieres ir, ya sea escribiendo la dirección, el nombre de un lugar o seleccionándolo directamente sobre el mapa. Una vez calculada la ruta, fíjate en los controles de visualización, normalmente situados en la esquina superior derecha.

Desde ahí verás el icono de capas, donde podrás cambiar entre vistas de mapa. Debes seleccionar el modo de mapa estándar y, dentro de las opciones disponibles, activar el modo 3D o la opción equivalente que muestre la vista tridimensional. Es importante no confundirlo con la capa de relieve o con la vista satélite, porque en esos modos los edificios 3D pueden no estar disponibles.

Tras activar la capa correcta, vuelve a tu ruta. Al acercarte con un poco de zoom y empezar la navegación, deberías ver cómo los edificios se levantan sobre el mapa. En ciudad se aprecia especialmente cuando circulas entre bloques altos o junto a monumentos emblemáticos; en calles con edificaciones bajas, la diferencia puede ser algo más sutil.

Si en tu zona no aparece nada en 3D, no te alarmes: Google está desplegando estas mejoras de forma progresiva y priorizando grandes centros urbanos. Es cuestión de tiempo que más localidades vayan recibiendo un nivel de detalle mejorado.

Activar el modo 3D clásico de Google Maps​


Más allá del uso específico al volante, Google Maps incorpora desde hace tiempo un modo 3D “clásico” que permite ver el mapa con edificios y estructuras en relieve, incluso sin activar la navegación turno a turno. Este modo es perfecto para pasear virtualmente por una ciudad, localizar puntos de interés o preparar un viaje.

Para disfrutarlo, basta con que introduzcas el destino o la zona que te interesa y, después, toques el icono de opciones o capas en la parte superior derecha. En el menú desplegable encontrarás varias configuraciones de mapa: estándar, satélite, relieve, capas de tráfico, transporte público y demás.

En la parte inferior de ese menú suele aparecer una opción específica etiquetada como “3D” o un conmutador equivalente. Al activarla, el mapa abandona la perspectiva estrictamente cenital y comienza a representar edificios y otras estructuras con volumen, generando esa sensación de ciudad tridimensional que tanto llama la atención.

Hay un detalle clave que conviene no pasar por alto: el modo 3D solo funciona correctamente cuando el mapa está configurado en modo estándar. Si tienes seleccionada la vista satélite o la capa de relieve del terreno, esta opción puede estar desactivada o no mostrarse tal y como esperas, ya que están pensadas para otros tipos de visualización.

Si tras activar la opción sigues sin ver nada en tres dimensiones, revisa otro par de aspectos: comprueba que tienes la app actualizada a la última versión y asegúrate de contar con una buena conexión de datos o WiFi. La carga de modelos 3D exige transferir más información que un mapa 2D básico, y una cobertura pobre puede hacer que tarden en aparecer o que directamente no se muestren.

Relieve, satélite y estándar: qué diferencias hay​


Activar relieve 3D en mapas


A menudo se confunden las distintas vistas del mapa, así que viene bien aclararlo. Google Maps ofrece tres grandes enfoques de visualización: estándar, satélite y relieve, a los que se suman capas adicionales como tráfico, transporte público o ciclismo.

El mapa estándar es el que ves por defecto: calles, nombres de vías, iconos de comercios, hoteles, gasolineras, museos y otros puntos de interés. Es la base sobre la que funcionan la mayoría de funciones 3D de edificios y vistas urbanas, ya que permite superponer los modelos sobre un plano nítido y legible.

La vista satélite, por su parte, muestra fotografías aéreas reales del terreno, con un aspecto mucho más fiel al mundo físico pero, a veces, menos claro para seguir indicaciones de tráfico o distinguir nombres de calles. En algunos dispositivos puedes inclinar el mapa y ver cierto relieve, pero los edificios 3D detallados no siempre están disponibles del mismo modo que en el modo estándar.

En cuanto a la opción de relieve, su finalidad principal es representar la orografía: montañas, colinas, valles y demás formas del terreno con curvas de nivel y sombreado. Es muy útil si estás preparando rutas de senderismo, travesías en bici o viajes por carretera en zonas montañosas, porque te ayuda a entender la dureza del perfil y la presencia de puertos o desniveles marcados.

Justamente por esa orientación al terreno, el modo relieve no es compatible con ciertas funciones 3D de edificios y navegación urbana. Por eso, cuando quieras activar edificios en 3D o la vista previa tridimensional de una ruta urbana, lo más recomendable es que vuelvas al mapa estándar antes de tocar nada más.

Itinerarios y vista previa 3D de rutas en Google Maps​


En la línea de hacer los mapas más “reales”, Google está introduciendo una función especialmente interesante: los itinerarios 3D o vista previa 3D de la ruta. En lugar de limitarte a una línea dibujada sobre el mapa, la app genera una recreación tridimensional animada del recorrido completo.

La idea es clara: permitirte anticipar el trayecto antes de arrancar, como si sobrevolaras la carretera con una cámara virtual. Mientras la animación recorre autopistas, salidas, rotondas y cruces, verás también edificios, zonas arboladas, puentes y otros elementos del entorno, lo que refuerza muchísimo la sensación de “haber pasado por ahí” antes de salir.

Para lograrlo, el sistema construye una especie de maqueta digital del entorno, combinando datos cartográficos, modelos 3D y texturas. Incluso tiene en cuenta la hora prevista de tu desplazamiento para adaptar la iluminación del escenario, de modo que la ruta se ve con condiciones similares a las que encontrarás (día, atardecer, noche…).

El resultado es especialmente útil en rutas con cruces complejos, enlaces de autopista o zonas urbanas con muchas intersecciones. Poder pausar la animación, hacer zoom y moverte manualmente por el trayecto te ayuda a localizar con antelación salidas conflictivas o puntos donde sueles dudar, reduciendo el estrés durante la conducción real.

Conviene señalar que, aunque visualmente es una maravilla, la vista previa 3D está pensada más como herramienta de planificación o exploración que como modo principal de navegación en tiempo real. Durante la conducción, muchos usuarios prefieren una vista más limpia, y la app sigue ofreciendo el clásico modo de indicaciones paso a paso para no distraerte de la carretera.

Cómo activar los itinerarios 3D y su disponibilidad​


La vista previa 3D de rutas no está disponible todavía para todo el mundo. Google la está desplegando poco a poco, empezando por usuarios de la versión beta de Google Maps y, de forma especialmente destacada, por móviles Google Pixel, donde su presencia ya se ha confirmado en distintos modelos.

Si quieres comprobar si tu dispositivo puede utilizarla, abre Google Maps y busca un destino como lo harías normalmente. Antes de pulsar el botón habitual de iniciar la navegación, fíjate si junto a él aparece un botón adicional con un texto del estilo “vista previa 3D”. No aparece en todos los recorridos ni en todas las regiones, pero si lo tienes disponible lo verás claramente al lado del botón principal.

Al tocar ese botón, el mapa cambia por completo y se inicia una animación que recorre la ruta desde una perspectiva elevada. Durante la vista previa, puedes pausar en cualquier momento, acercar o alejar la cámara con gestos de pellizco, girar la perspectiva y avanzar o retroceder por el recorrido de forma manual para estudiar con detalle cualquier tramo delicado.

Este modo no solo sirve para preparar viajes. También es una forma estupenda de “visitar” virtualmente otros lugares del mundo, ya que los edificios en 3D y el relieve del entorno se muestran con bastante fidelidad. Si te apetece pasear digitalmente por una ciudad que te gusta o que estás pensando visitar, los itinerarios 3D pueden ser una herramienta muy entretenida.

Eso sí, si no encuentras el botón en tu móvil, no hay nada raro: lo más probable es que la función todavía no se haya activado en tu cuenta, en tu región o en tu modelo de dispositivo. Mantén la app actualizada y permanece atento, porque Google suele ampliar la compatibilidad de forma progresiva a medida que prueba la estabilidad y el rendimiento del sistema.

Relación entre Google Maps y Google Earth para las imágenes 3D​


Aunque solemos hablar solo de Google Maps, Google Earth también juega un papel importante cuando se trata de imágenes 3D. Earth está más orientado a la exploración del planeta que a la navegación diaria, pero muchas de sus funciones tridimensionales complementan muy bien lo que Maps ofrece.

En Google Earth, por ejemplo, existe un ajuste específico para habilitar o deshabilitar los edificios 3D. Si quieres centrarte en ver volúmenes o, por el contrario, prefieres mejorar el rendimiento o buscar imágenes más recientes, puedes gestionar fácilmente esta capa desde su propio menú de estilo de mapa.

El proceso es sencillo: enciende tu dispositivo, abre Google Earth y entra en el apartado “Estilo del mapa”. Dentro verás diferentes ajustes de visualización y, entre ellos, una opción con un nombre similar a “Habilitar edificios 3D”. Activándola, Earth comenzará a mostrar construcciones tridimensionales en aquellas zonas donde Google dispone de modelos detallados.

Si notas que la aplicación va algo lenta, o quieres priorizar cargar imágenes recientes o mejorar el rendimiento general, puedes desactivar ese conmutador de edificios 3D. Earth seguirá mostrándote el mundo en 2D o con un relieve más básico, pero la experiencia puede ser más fluida en dispositivos modestos o conexiones lentas.

Además de activar o no los edificios, Google Earth permite navegar por el mapa con gestos muy similares a los de Google Maps: buscar un lugar concreto, arrastrar con un dedo para moverte, pellizcar para acercar o alejar, o tocar el icono de “Mi ubicación” en la esquina inferior derecha para centrar el mapa en tu posición actual.

Cómo moverse por Google Earth en 3D y limitaciones​


Una vez que tengas los edificios 3D activos en Google Earth, moverte por el entorno es bastante intuitivo. Puedes combinar desplazamientos horizontales, inclinar la vista y rotar la cámara para conseguir perspectivas muy parecidas a un vuelo virtual sobre la ciudad.

Si quieres localizar rápidamente un sitio, usa la función de búsqueda para introducir el nombre del lugar o la dirección. Earth te llevará directamente allí y, con los controles de zoom y giro, podrás examinar la zona casi como si estuvieras a pie de calle, aunque sin llegar al nivel de Street View.

Para desplazarte, basta con arrastrar la pantalla con un dedo; al mismo tiempo, puedes acercarte y alejarte con el clásico gesto de pellizco. Si tu objetivo es orientar el mapa hacia donde estás tú, o saber exactamente qué tienes alrededor, el botón de “Mi ubicación” en la parte inferior derecha te permitirá centrar la vista en tu posición actual.

Es importante tener en cuenta que, igual que ocurre con Maps, no todas las zonas del globo pueden verse en 3D dentro de Earth. Hay áreas donde solo encontrarás fotos aéreas 2D o un relieve básico del terreno, sin modelos detallados de edificios o estructuras. De nuevo, las grandes ciudades y regiones muy visitadas suelen contar con mejor cobertura.

Si te interesa combinar ambos mundos, puedes usar Earth para explorar y familiarizarte con un sitio en 3D y, después, recurrir a Google Maps para la navegación práctica, activando los edificios tridimensionales o la vista previa 3D de la ruta cuando estén disponibles en tu dispositivo.

Requisitos, consejos de rendimiento y posibles problemas​


Para que todo este despliegue tridimensional funcione como es debido, hay algunos requisitos básicos que conviene respetar. Lo primero es mantener Google Maps y Google Earth actualizados a su última versión disponible, tanto en Android como en iOS. Muchas funciones 3D llegan mediante actualizaciones silenciosas, y tener una versión antigua puede hacer que ni siquiera veas las nuevas opciones.

El segundo pilar es la conexión. Mostrar edificios y relieve 3D exige descargar más datos que un mapa 2D sencillo, así que una buena red WiFi o una conexión móvil estable marcan la diferencia. Si notas que el mapa tarda en cargar o que la vista 3D parpadea o no aparece, prueba a cambiar a otra red o a situarte en una zona con mejor cobertura.

También ayuda disponer de un dispositivo relativamente moderno, ya que la representación tridimensional requiere más potencia de procesamiento y gráfica. En móviles muy antiguos o con poca memoria, la experiencia puede ser menos fluida, o la app puede recortar ciertos detalles para evitar tirones o cierres inesperados.

Si, aun cumpliendo todo lo anterior, no consigues activar el modo 3D o los edificios no aparecen, revisa de nuevo que el mapa esté en modo estándar, sin capas de satélite ni relieve activadas. Después, reinicia la app e incluso el móvil, y vuelve a probar. En ocasiones, basta con ese reinicio para que la interfaz muestre opciones que no se habían actualizado correctamente.

Por último, ten presente que Google va añadiendo funciones y ampliando cobertura de manera gradual. Que hoy no veas edificios 3D en tu pueblo o que tu móvil no tenga todavía la vista previa 3D de rutas no significa que no la vaya a tener en el futuro. Mantén la aplicación al día y revisa de vez en cuando las opciones de mapa, porque las novedades suelen aparecer sin hacer demasiado ruido.

Con todo lo anterior, queda claro que activar el relieve 3D en mapas, mostrar edificios tridimensionales en Google Maps y aprovechar tanto los modos de navegación urbana como las vistas previas e itinerarios 3D puede transformar por completo tu forma de moverte y explorar el mundo desde el móvil: ganarás orientación, contexto visual y una experiencia mucho más realista, tanto al volante como al planificar viajes o sencillamente curiosear otros rincones del planeta.

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