Noticia Ajustes de cámara que mejoran cualquier foto sin apps extra

mejores Ajustes de cámara que puedes realizar


Todos hacemos fotos con el móvil cada día, pero muy pocos se paran a tocar los ajustes de la cámara. Y, curiosamente, son justo esos pequeños cambios en la configuración los que pueden marcar la diferencia entre una foto normalita y una imagen que parece sacada de una cámara profesional, sin instalar ni una sola app extra.

La buena noticia es que, aunque no tengas el último móvil del mercado ni la mejor cámara del mundo, puedes exprimir muchísimo más el hardware que ya tienes simplemente entendiendo qué hace cada ajuste y cómo usarlo en situaciones concretas: fotos nocturnas, grupos, selfies, movimiento, vídeos, etc.

Ajustes básicos de cámara que deberías revisar ya mismo​


Antes de entrar en funciones avanzadas y virguerías de IA, conviene revisar esos ajustes básicos que muchas veces vienen mal configurados de fábrica o que Android y los fabricantes esconden entre menús poco claros.

Resolución y formato de imagen​


Lo primero es comprobar que tu cámara está usando la máxima resolución y el formato adecuado para cada situación. Muchos móviles bajan la resolución automática para ahorrar espacio, y eso se nota cuando haces zoom o recortas luego la foto.

  • Activa la resolución máxima de la cámara trasera para fotos importantes: paisajes, retratos, viajes, etc.
  • Si tu móvil lo permite, revisa si ofrece modo RAW: es un tipo de archivo que guarda mucha más información que el JPG y te permitirá editar después con más libertad.
  • Ten en cuenta que las fotos en máxima resolución y RAW ocupan bastante más espacio, así que puedes usarlas solo cuando quieras la máxima calidad.

En el día a día, para fotos rápidas de redes sociales o mensajería, no pasa nada por usar un tamaño algo más reducido, pero cuando quieras una imagen que se vea perfecta en grande o que vayas a imprimir, merece la pena subir al máximo.

HDR: cuándo activarlo y cuándo estorba​


El HDR (alto rango dinámico) es uno de esos ajustes que pueden salvar una foto con mucho contraste entre luces y sombras. Lo que hace la cámara es combinar varias tomas con distinta exposición para sacar detalle tanto en zonas oscuras como muy iluminadas.

Conviene tener el HDR en modo Automático en la mayoría de móviles, pero hay situaciones en las que puedes forzar su uso o desactivarlo:

  • Actívalo o asegúrate de que se usa en escenas con cielos muy claros y sombras profundas (paisajes, atardeceres, edificios muy iluminados por un lado y oscuros por otro).
  • Desactívalo en fotos donde haya movimiento rápido (deportes, niños corriendo) o cuando quieras un look más natural con sombras marcadas.

Si tu móvil permite elegir manualmente el HDR, aprender a jugar con él te dará un control extra para que las fotos no salgan quemadas por el cielo ni empastadas en las sombras.

Balance de blancos y color​


La mayoría de usuarios deja el balance de blancos en automático, pero en muchas ocasiones la cámara se confunde y aparecen tonos demasiado amarillentos o azulados. Si tu app de cámara permite cambiar este ajuste, puede marcar mucho la diferencia.

Algunos consejos rápidos:

  • En interiores con luz cálida (bombillas amarillas), puedes ajustar el balance a un tono más frío para que la escena no parezca una cueva naranja.
  • Con luz de día intensa o cielo despejado, el automático suele funcionar bien, pero si notas la imagen muy fría, sube un poco la calidez.
  • En fotos nocturnas con neones, farolas y carteles, jugar con el balance de blancos te ayuda a evitar dominantes de color exageradas.

Muchos móviles no dejan tocar el balance en modo automático, pero sí en modos tipo Pro o Profesional. Si tu dispositivo los incluye, merece la pena dedicar unos minutos a probar, porque notarás que tus fotos dejan de verse “raras” de color.

Modo profesional: controla el enfoque y la exposición​


Si tu móvil ofrece un modo Pro o Manual, tienes en tu mano varias herramientas que se parecen mucho a las de una cámara réflex: enfoque manual, tiempo de exposición, ISO, balance de blancos, etc. No hace falta dominarlas todas desde el primer día, pero hay dos que te van a ayudar muchísimo sin complicarte la vida.

Control del enfoque​


El enfoque automático cumple en la mayoría de situaciones, pero no siempre acierta en el punto que quieres. Por eso es muy útil marcar manualmente dónde quieres la máxima nitidez antes de disparar.

Aunque no uses un modo Pro completo, prácticamente todas las apps de cámara permiten:

  • Tocar en la pantalla justo sobre el sujeto u objeto que quieres enfocado.
  • Mantener pulsado unos segundos para bloquear el enfoque (y a veces también la exposición) en ese punto.

Con esto evitas que la cámara decida enfocar el fondo en lugar de la cara de la persona, o que se vaya al cielo en vez de al edificio. Cuando fotografías detalles cercanos, este pequeño gesto marca un salto enorme en la sensación de nitidez.

Tiempo de exposición: clave en fotos nocturnas​


El tiempo de exposición indica cuánto tiempo está abierto el “obturador virtual” de la cámara captando luz. En modo automático, el móvil decide por ti, pero si tu app integra un modo avanzado, puedes alargar ese tiempo para lograr fotos nocturnas mucho más luminosas.

Algunas ideas prácticas:

  • En escenas nocturnas relativamente estables (un paisaje urbano, un edificio iluminado), subir el tiempo de exposición permite que la foto recoja más luz sin subir tanto el ISO, lo que reduce el ruido.
  • Eso sí, cuanto más alargues la exposición, más imprescindible es mantener el móvil muy estable (idealmente con trípode o apoyado en una superficie) para evitar fotos movidas.

Muchos móviles modernos llevan modos de noche o larga exposición “inteligente” que se encargan de todo sin que tengas que tocar números. Aun así, si prefieres un control fino, jugar con este ajuste te permite conseguir nocturnas más limpias y con mejor detalle.

Luz extra en pantalla: el truco para selfies con poca iluminación​


mejores Ajustes de cámara que puedes realizar


No todos los móviles cuentan con flash frontal físico, pero casi todos pueden aprovechar la propia pantalla como fuente de luz. Esta función convierte el panel en una especie de flash improvisado para selfies cuando estás a oscuras o en interiores muy tenues.

Normalmente, en los ajustes o en el icono de flash de la cámara delantera puedes elegir:

  • Desactivado.
  • Automático.
  • Siempre activado.
  • Modo pantalla iluminada, en el que el móvil sube al máximo el brillo y muestra un color claro durante el disparo.

Usar la pantalla como fuente de luz es ideal para evitar caras llenas de ruido o excesivamente oscuras al hacer selfies de noche. No es tan potente ni tan natural como una buena iluminación ambiental, pero saca de muchos apuros y suele ofrecer un resultado más favorecedor que el flash LED frontal directo.

Fotos en RAW y HDR: cuándo merecen la pena​


Si tu móvil es compatible, merece la pena entender la diferencia entre usar solo el modo automático tradicional y apostar por RAW y HDR en las situaciones adecuadas. Son dos herramientas distintas pero complementarias.

Disparar en RAW​


El formato RAW guarda mucha más información que un JPG, sobre todo en sombras y luces altas, y prácticamente no aplica procesado interno. Eso significa que la foto puede verse más plana al principio, pero tendrás un margen enorme para editarla.

Es especialmente útil cuando:

  • Vas a editar la foto después con una app potente (como Snapseed u otras similares).
  • La escena tiene luces complicadas: contraluces, interiores con ventanas muy brillantes, atardeceres intensos, etc.

Ten en cuenta que los archivos RAW pesan bastante más, así que conviene activar este formato de forma selectiva, en lugar de dejarlo para absolutamente todas las tomas. A cambio, ganarás una flexibilidad brutal en edición.

Combinar RAW y HDR​


En algunos dispositivos, se puede disparar en RAW y al mismo tiempo tener una versión procesada con HDR. De esa forma, dispones de:

  • Una foto lista para usar, que el móvil ya procesa con colores y contraste llamativos.
  • El archivo RAW, más plano pero lleno de información, para trabajarlo con calma si la foto lo merece.

Si te interesa ir un poco más allá de la simple foto rápida, este flujo te permite tener lo mejor de ambos mundos sin renunciar a la inmediatez ni a la calidad máxima.

Vídeo: ajustes que casi nunca tocamos y marcan la diferencia​


No solo las fotos se benefician de buenos ajustes: la grabación de vídeo también puede mejorar mucho si dedicas un minuto a revisar las opciones. Muchos móviles ofrecen modos de cámara lenta, rápida (Time-Lapse) y resolución 4K, pero no siempre vienen bien configurados de serie.

Cámara lenta y Time-Lapse​


La cámara lenta (slow motion) permite capturar momentos rápidos con todo detalle: una caída de agua, un salto, un gesto deportivo, etc. En cambio, el Time-Lapse acelera la escena para mostrar procesos largos en pocos segundos (nubes moviéndose, tráfico, puestas de sol, etc.).

Al ajustar estos modos:

  • Comprueba si puedes seleccionar la velocidad de la cámara lenta (por ejemplo, 120 fps, 240 fps) para decidir cuánta suavidad quieres.
  • En Time-Lapse, algunos móviles dejan elegir cada cuántos segundos toma una foto; cuanto mayor el intervalo, más comprimido quedará el tiempo.

Tener claros estos ajustes te ayuda a sacar vídeos mucho más espectaculares sin necesidad de aplicaciones de terceros ni edición complicada.

Configuraciones adicionales antes de grabar​


Al igual que en foto, en vídeo suele haber una sección de ajustes donde puedes elegir:

  • Resolución (1080p, 4K, etc.).
  • Estabilización (electrónica u óptica, si está disponible).
  • Velocidad de fotogramas (30 fps, 60 fps…).

Subir la resolución y los fps puede dar un aspecto más fluido y detallado, pero a costa de ocupar bastante más espacio y consumir más batería. Lo ideal es adaptar estos valores según el tipo de contenido que estés grabando y el uso que le vayas a dar luego.

Ajustes inteligentes de Google Camera y Pixel para mejores fotos​


En los móviles Pixel y en la app Cámara de Google, hay varios ajustes muy potentes pensados para mejorar automáticamente la calidad de tus fotos, especialmente en escenas con movimiento o con varias personas. Si usas un Pixel compatible, merece mucho la pena activarlos y entender cómo funcionan.

Mejor Toma: la cámara elige la foto ganadora por ti​


Con la función Mejor Toma, la app de cámara del Pixel realiza una ráfaga de imágenes cuando pulsas el disparador y, en segundo plano, selecciona la que considera mejor: menos trepidada, mejor expresión, más nitidez, etc.

Para ativar Mejor Toma:

  • Abre la app Cámara de tu Pixel.
  • En la parte inferior izquierda, entra en Ajustes.
  • Activa la función correspondiente a Mejor Toma si tu modelo la incluye.

Una vez activada, no tienes que hacer nada especial: la cámara se encarga de analizar las diferentes capturas y ofrecerte la opción más lograda sin que tengas que revisar una a una.

Fotos con movimiento: elige tu fotograma favorito​


Las fotos con movimiento (similar a las Live Photos) registran varios instantes antes y después de pulsar el disparador. Esto es ideal cuando fotografías a alguien que se mueve, cuando hay cambios de gesto o cuando quieres inmortalizar una pequeña secuencia.

En los Pixel 10 y modelos posteriores, puedes activar las fotos con movimiento así:

  1. Abre la aplicación Cámara de tu dispositivo.
  2. En la parte inferior izquierda, toca Ajustes.
  3. Configura Fotos con movimiento en Automática o Activada.

Después de hacer la foto, puedes entrar en la galería y elegir manualmente el fotograma que más te guste dentro de esa secuencia. Además, si quieres, tienes la opción de guardar la foto con movimiento como vídeo: solo hay que entrar en el menú Más y utilizar Exportar > Vídeo > Exportar.

Mejor versión automática: fotos de grupo sin caras raras​


Uno de los mayores quebraderos de cabeza en fotografía móvil son las fotos de grupo en las que siempre hay alguien con los ojos cerrados o mirando a otro sitio. En los Pixel 10 y posteriores, Google ha incorporado una función pensada justo para solucionar eso.

La función se llama Mejor versión automática y permite que el móvil combine las mejores expresiones faciales de cada persona para generar una única imagen de grupo donde todo el mundo salga bien.

Para usarla, necesitas cumplir estas condiciones:

  • Tener un Pixel 10 o posterior.
  • Tener instalada la app Google Fotos.
  • Haber activado el ajuste de Mejor Toma en Cámara de Google.

La activación se hace así:

  1. Abre la app Cámara en tu Pixel.
  2. Toca Ajustes en la parte inferior izquierda.
  3. Entra en Más ajustes.
  4. Activa la opción Mejor versión automática.

Una vez activa, cuando hagas fotos de grupo el dispositivo puede recomendarte automáticamente la versión en la que todos salen con mejor cara. También, desde Google Fotos, puedes ajustar manualmente las caras usando la herramienta de Mejor versión para perfeccionar todavía más el resultado.

Caras frecuentes: la cámara aprende a quién fotografías más​


Para que estas funciones inteligentes funcionen mejor, Google incluye un ajuste llamado Caras frecuentes. Con él, la cámara aprende qué caras aparecen más a menudo en tus fotos y vídeos y utiliza esa información para recomendar mejores tomas.

Según explica la propia Google, cuando activas Caras frecuentes:

  • La cámara reconoce patrones de las caras que más capturas para ayudarte a obtener mejores fotos de esas personas.
  • Todos los datos faciales se guardan únicamente en el dispositivo; no se envían a los servidores de Google.
  • Si desactivas la función, los datos se eliminan del teléfono.

Para activarlo:

  1. Abre la aplicación Cámara de tu Pixel.
  2. Toca Ajustes > Más ajustes.
  3. Entra en Caras frecuentes.
  4. Activa la opción Caras frecuentes.

En los Pixel 6 y posteriores (incluido Pixel Fold), esta función también contribuye a que la cámara muestre los tonos de piel con más precisión y naturalidad, evitando que algunas personas salgan demasiado pálidas, rojizas o apagadas.

Footej Camera 2: cuando la app nativa se te queda corta​


Aunque el enfoque de este artículo está en los ajustes que ya tienes en tu móvil, es cierto que algunas aplicaciones de cámara de serie se quedan cortas. En esos casos, usar una app más avanzada puede desbloquear opciones que tu móvil soporta pero que el fabricante no expone en la app nativa.

Un ejemplo conocido en Android es Footej Camera 2, una de las apps más valoradas para tener más control sobre la fotografía sin cambiar de móvil. Nació como evolución de la primera Footej (de 2016) y acumula más de un millón de descargas solo en su segunda versión, además de una valoración muy alta en Google Play.

Esta app destaca por ofrecer una interfaz sencilla pero con una enorme cantidad de controles a mano: en la barra inferior encuentras modos de foto y vídeo habituales, pero también accesos directos a ajustes avanzados para disparar casi como con una cámara profesional.

Entre sus opciones más interesantes están:

  • Control detallado del enfoque antes de disparar.
  • Ajuste del tiempo de exposición, muy útil para fotos nocturnas o escenas con poca luz.
  • Uso de la pantalla como flash para selfies en ambientes oscuros.
  • Posibilidad de guardar en HDR y RAW si el hardware del móvil es compatible.
  • Modos de vídeo en cámara lenta y Time-Lapse con configuraciones que muchas cámaras nativas no ofrecen.

De este modo, incluso en móviles de gama media o algo antiguos, Footej Camera 2 permite exprimir al máximo el sensor y el procesado sin necesidad de hacer root ni tocar el sistema.

Limitaciones como app de cámara por defecto​


Eso sí, hay una pega importante: por motivos de privacidad y seguridad en Android, las apps de terceros como Footej Camera 2 no se pueden configurar fácilmente como cámara predeterminada del sistema.

Existen trucos y métodos para intentar forzarlo, pero suelen ser engorrosos, poco fiables y con posibles implicaciones de seguridad que no compensan. Lo más sensato es usar la app nativa para lo básico y abrir Footej cuando quieras más control o mejor calidad en condiciones específicas.

Modelo de pago y versión gratuita​


Footej Camera 2 ofrece una versión gratuita que se actualiza con bastante frecuencia, algo que se agradece porque garantiza correcciones de errores y mejoras constantes. A cambio, incluye publicidad dentro de la propia app.

Dispone también de una suscripción de pago que ronda los 14,99 euros semanales, una cifra que, al hacer cuentas anuales, resulta bastante elevada para la mayoría de usuarios. No es que la app no lo merezca en cuanto a funciones, pero deja de ser una solución “universal” apta para todos los bolsillos.

La versión de pago añade opciones como:

  • Lapso de tiempo ajustable con más parámetros para los Time-Lapse.
  • Un abanico mayor de ajustes avanzados en fotografía y vídeo.
  • Eliminación de la publicidad en la interfaz.

Aun así, la app permite probar esas funciones de pago gratis durante 7 días, algo muy útil para decidir si realmente necesitas esas opciones extra o si con la modalidad gratuita vas sobrado. Para la mayoría de usuarios que solo quiere mejorar un poco sus fotos, la versión free suele ser más que suficiente.

La importancia de la edición: arreglar y potenciar cualquier foto​


mejores Ajustes de cámara que puedes realizar


Ajustar bien la cámara antes de disparar es fundamental, pero el trabajo no termina al pulsar el botón. Muchas fotos que parecen mediocres de primeras se pueden convertir en algo muy resultón con unos minutos de edición básica: ajustar luces, recortar, enderezar, corregir color, etc.

En este campo hay infinidad de apps, pero una de las más completas y accesibles es Snapseed, propiedad de Google y disponible desde hace años en Android e iOS. Es una herramienta de edición completamente gratuita que ofrece un nivel de control cercano al de programas profesionales.

Con Snapseed puedes:

  • Modificar de forma precisa el brillo, contraste, sombras y altas luces.
  • Ajustar colores, saturación y temperatura para corregir dominantes o crear un estilo propio.
  • Cambiar la perspectiva de la foto para corregir líneas torcidas en edificios o paisajes urbanos.
  • Aplicar filtros predefinidos que puedes personalizar al detalle.
  • Editar sobre archivos RAW, aprovechando toda la información capturada por la cámara.

La clave está en no caer en el exceso: con unos pocos toques bien pensados, puedes conseguir que una foto normal gane vida, sin necesidad de saturar los colores ni abusar del contraste. Y todo esto sin instalar apps de pago ni recurrir a soluciones complicadas.

Conocer y aprovechar los ajustes de cámara que ya tienes en tu móvil, apoyarte en funciones inteligentes como Mejor Toma, fotos con movimiento o Caras frecuentes en los Pixel, y complementar el proceso con una buena edición en herramientas como Snapseed o apps de cámara avanzadas cuando haga falta, te permite mejorar drásticamente cualquier foto sin cambiar de móvil ni llenarlo de aplicaciones innecesarias.

Solo con entender qué hace cada opción y dedicar unos segundos antes y después de disparar, tus imágenes pueden pasar de “foto del montón” a algo que de verdad apetece guardar y compartir. Comparte la información y más usuarios sabrán realizar ajustes a sus cámaras.

Continúar leyendo...