Noticia Arknights Endfield cumple sus promesas y, aún así, no puedo evitar sentir una tibieza enorme tras jugar unas cuantas horas

Arknights Endfield cumple sus promesas y, aún así, no puedo evitar sentir una tibieza enorme tras jugar unas cuantas horas


Es tremendamente complicado de analizar el fenómeno de los juegos gachapón. Podríamos optar por denostarlos por sus prácticas de monetización tan agresivas, y pensar que su jugabilidad es simplemente un macguffin mediante el cual justificamos lo anterior. Lo cierto es que no hay mucha discusión para lo primero ni entre las "ballenas" que sustentan el chiringuito, pero para rebatir lo segundo sólo hace falta jugar a alguno de los más ambiciosos que hemos visto en los últimos años.


Títulos como Genshin Impact, Honkai Star Rail y ZZZ de Hoyoverse, WuWa de Kuro Games o Infinity Nikki de InFold Games son buena prueba del nivel al que pueden estar estos videojuegos, especialmente en una industria que ha ido menguando la cantidad de títulos Triple A lanzados. Por eso, cada videojuego similar a los anteriores genera una gran atención dentro de su legión de fans dentro del género; como es el caso de Arknights Enfield.


Desarrollado por Montain Contour, estudio subsidiario de los chinos Hypergryph, se trata de una secuela de Arknights, un Tower Defense de bastante éxito en su país. La diferencia es que los valores de producción son exponencialmente superiores y que el género cambia por completo hasta tratarse de un Action RPG en el que usamos un batallón de cuatro personajes, algo muy familiar para quienes hayan picoteado alguno de los títulos anteriormente mencionados. En VidaExtra hemos podido jugar tanto al prólogo como a una parte más avanzada con todas las mecánicas desbloqueadas y os contamos nuestras impresiones.

Un espectáculo técnico​


La idea narrativa de Arknights Endfield es plantarnos en Talos-II un planeta por descubrir donde nuestra misión es colonizar, y a la vez combatir todo tipo de peligros autóctonos. Como le comentaron a nuestra compañera Raquel en 3DJuegos, los desarrolladores del título han querido imitar en cierta forma lo que buscaba Kojima con Death Stranding, conectando diversas zonas del planeta y aprovechando la tecnología para relacionarnos con un entorno inhóspito.

Endfield 2
El nivel técnico es muy alto.

Nada de andar llevando paquetes, no, me refiero a que durante nuestra aventura nos encontraremos con las denominadas como Torres de Resonancia. Esos puntos nos permitirán construir todo tipo de infraestructuras como refinadoras de materiales y desbloquear o incluso automatizar tareas dentro del título. Un añadido que aporta profundidad y personalización (así como es un pequeño guiño al título anterior) pero sí que asusta de primeras si no lo esperabas.


Porque si aquí vienes por algo distinto, te entiendo. El prólogo es una buena muestra del gran nivel técnico que tiene el Arknights Endfield, así como una prueba de que el género no deja de dar pasos adelante en el plano gráfico. Incluso los entornos una vez pasamos esa primera zona y nos sumergimos en el juego como tal, juegan con una iluminación que favorece a los entornos pero no sabotea los modelados de los personajes tan cartoon.

La clave está en los personajes​


Y si nos vamos al combate, pues tenemos algo que podemos esperar. Además de unas pequeñas cadenas de combos, la chicha de las luchas está en las sinergias entre los personajes. La manida espera entre habilidades se justifica con un pequeño "tiempo bruja" al esquivar y unos combos básicos que también pueden aplicar estados alterados o arrancar dichas sinergias.

Aic Factory
Puedes acabar teniendo un Factorio en miniatura.

Con la cuenta avanzada pudimos ver esto más en profundidad y atisbar cómo de frenético y satisfactorio puede llegar a ser el combate si atinamos a crear una buena plantilla de personajes. Tenemos todo tipo de roles, daños elementales y mecánicas concretas como para que las combinaciones sean tan numerosas como esenciales para darle vida a un juego que, por mucho que lo disfrace, no tiene otra opción que basarse en la repetición.


Porque de esa repetición nacen muchas de las mecánicas propias del gacha. Más allá de los muros jugables, que nos hacen dedicarle tiempo a diario para progresar mejorando habilidades, armas y a los personajes en sí, el principal punto de interés de los jugadores estará en los banners. Aquí no puedo decir demasiado porque será cosa de ver cómo funcionan las mecánicas de pity y demás cuestiones habituales del género.

Endfield 3
Aunque hay algunos personajes originales, la mayoría de los diseños femeninos son poco inspirados.

Sin embargo sí que creo que hay que destacar algunas decisiones de los desarrolladores, como que sean necesarios 120 pulls para dar con el personaje que buscas o, quizás más importante, que el medidor de "compasión" no se traslada de un banner a otro. Para un jugador f2p la cosa se simplifica hasta el punto de que si no tienes para 120 tiradas no te compensa, pero para quien quiera pagar, no parece haber medias tintas y necesitará medir bien su inversión.


Pero más allá de esto, que para quien juegue sin meter dinero no tendrá demasiada importancia, la realidad es que me quedé algo frío con Arknights Endfield. Creo que ha sido una mezcla de dos factores: mientras las mecánicas de combate me han gustado y los personajes como entes jugables están bastante bien, el diseño visual de los mismos no me ha interesado lo suficiente siendo muchos de ellos muy similares; y tampoco he visto los momentos más grandes que la vida que justifican el farmeo y la progresión tan concreta de estos títulos.

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Lo primero creo que puede ser algo muy personal, ya que llevamos demasiados años con el mismo arquetipo de personaje femenino desbloqueable en los gachas y mi interés es cada vez menor. Pero lo segundo sí que me parece clave, porque el prólogo no me impactó como creo que buscaba y el listón tan alto que dejaron los instantes épicos en Honkai Star Rail está muy presente en mi cabeza. Habrá que esperar a su próximo lanzamiento para seguir jugando y matizar mis opiniones si fuera necesario.


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La noticia Arknights Endfield cumple sus promesas y, aún así, no puedo evitar sentir una tibieza enorme tras jugar unas cuantas horas fue publicada originalmente en Vida Extra por José Ángel Mateo .

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