Noticia Cómo activar el modo de datos ultra reducido en tu móvil

modo de datos ultra reducido en tu móvil


Si controlas cada mega que gastas en el móvil porque tu tarifa es justita o el gigas extra se pagan a precio de oro, te interesa muchísimo saber cómo funciona el modo de datos ultra reducido (también llamado modo de datos reducidos o ahorro de datos) en iPhone y Android. Esta función puede marcar la diferencia entre llegar tranquilo a final de mes o fundirte el bono en pocos días sin darte cuenta.

Además de explicarte cómo activarlo paso a paso, vamos a ver qué cambia exactamente en tu móvil cuando lo enciendes, cómo combinarlo con el modo de bajo consumo de batería y qué otros ajustes puedes tocar (como las apps en segundo plano o las propias opciones de cada aplicación) para arañar todavía más ahorro de datos sin volverte loco ni renunciar a usar el teléfono con normalidad.

¿Qué es el modo de datos ultra reducido y por qué deberías usarlo?​


El llamado modo de datos ultra reducido no es más que la versión más agresiva del ahorro de datos integrado en tu móvil. En iPhone se conoce como “Modo de datos reducidos” y en Android suele aparecer como “Ahorro de datos” o “Ahorro de datos móviles”, dependiendo del fabricante y la capa de personalización.

Cuando lo activas, el sistema operativo aplica varias restricciones para rebajar al mínimo el consumo de datos sin bloquear por completo tu conexión a Internet. Básicamente, prioriza lo que haces tú en primer plano y limita todo lo que ocurre “por detrás” sin que lo veas: actualizaciones automáticas, copias de seguridad en la nube, descargas pesadas, sincronizaciones constantes, etc.

Esta función resulta especialmente útil si tu plan de datos es muy limitado (por ejemplo, 500 MB o 1 GB), si vas a viajar al extranjero usando roaming caro, o si en tu zona la cobertura es mala y la conexión móvil va a tirones, porque también ayuda a mejorar un poco la sensación de fluidez al evitar que mil procesos se peleen por el mismo ancho de banda.

Ventajas de activar el ahorro de datos o modo de datos reducidos​


Al encender este modo en tu móvil, consigues varias ventajas importantes que, en el día a día, se notan más de lo que parece, sobre todo cuando tu tarifa es ajustada o tu conexión móvil es inestable. Activar el ahorro de datos te ayuda a controlar el consumo y evitar sustos en la factura.

En primer lugar, este modo te permite gestionar mejor tu bono de datos, minimizando el riesgo de consumirlo entero antes de tiempo. Muchas veces el problema no es lo que navegas conscientemente, sino lo que hacen las aplicaciones a tus espaldas: copias en la nube, sincronizaciones constantes, descargas automáticas de fotos o vídeos, actualizaciones… Con el modo de datos ultra reducido, la mayoría de esas tareas se paran o se posponen hasta que tengas WiFi.

Además, te ayuda a evitar cargos extra cuando alcanzas el límite de tu plan móvil. En algunos operadores, al pasar del tope se baja la velocidad, pero otros siguen permitiendo navegar a un coste por MB que puede disparar la factura. Reduciendo consumo, disminuye la probabilidad de llegar a ese punto, y eso, a final de mes, se agradece.

Otra ventaja importante es que, al limitar procesos en segundo plano, el móvil funciona mejor en redes inestables. Si la cobertura es mala, el teléfono no estará intentando subir fotos a la nube, descargar episodios de pódcast o actualizar feeds de noticias al mismo tiempo que tú intentas abrir una página web o mandar un mensaje. Menos procesos compitiendo por una conexión floja significa menos cortes y menos esperas.

Por último, este modo puede contribuir también a proteger un poco tu privacidad. Muchas apps se conectan a Internet en segundo plano para recopilar datos de uso, actualizar contenido o mandar estadísticas. Al recortar ese tráfico oculto, reduces parte de ese seguimiento, lo que siempre es un plus para quienes valoran tener un poco más de control sobre lo que sale de su móvil.

Cómo activar el modo de datos reducidos en iPhone (datos móviles)​


En los dispositivos de Apple, el “Modo de datos reducidos” se puede activar tanto para la red móvil como para las redes WiFi. Eso sí, la forma exacta de activarlo puede variar ligeramente en función de tu operador y de si usas una sola línea o tienes doble SIM (física o eSIM).

Para activar el modo de datos reducidos con una sola línea móvil activa, el recorrido habitual es muy sencillo y se hace desde la app Ajustes del iPhone. La idea es que elijas la línea de datos que usas y ajustes su perfil de consumo para que el dispositivo reduzca todo lo que no sea estrictamente necesario mientras sigues navegando con normalidad.

Pasos para activar el modo de datos reducidos con una sola SIM​


Si en tu iPhone solo tienes un número configurado para datos móviles, estos son los pasos que debes seguir para activar el modo de datos reducidos en la red móvil:

  • Abre la aplicación Ajustes de tu iPhone.
  • Toca en la sección Datos móviles.
  • Entra en Opciones de datos móviles.
  • Busca el apartado Modo de datos y activa la opción Modo de datos reducidos.

En algunas combinaciones de modelo y operador, puede que no veas el subapartado “Modo de datos” de forma separada. En ese caso, dentro de “Opciones de datos móviles” aparecerá un interruptor sencillo para activar o desactivar el Modo de datos reducidos directamente, sin más ajustes. El resultado práctico es el mismo: el iPhone pasa a comportarse como si estuviera en un modo de ahorro de datos agresivo.

Cómo activar el modo de datos reducidos si tienes dos líneas o eSIM​


Si tu iPhone tiene doble SIM física o usas una o varias eSIM con planes de datos activos, cada línea tiene su propia configuración. Esto significa que puedes activar el modo de datos reducidos solamente en una de ellas (por ejemplo, en la eSIM de viaje) y dejar la otra sin restricciones.

En los modelos con doble línea, los pasos para configurar este modo cambian ligeramente, ya que primero debes seleccionar el plan que vas a ajustar antes de tocar el modo de datos. Esta flexibilidad viene muy bien si, por ejemplo, tienes una línea principal con muchos gigas y otra secundaria con pocos datos.

Para activar el modo de datos reducidos en un iPhone con doble SIM o eSIM, haz lo siguiente: abre Ajustes, entra en Datos móviles y elige uno de tus números. Dentro de los ajustes específicos de esa línea verás la opción correspondiente al Modo de datos reducidos que puedes activar individualmente.

En otras variantes de iOS, el camino se detalla así: entra en Ajustes, pulsa en Celular o Datos móviles, toca en Plan de datos móviles, accede a Modo de datos y selecciona la opción de Modo de datos bajo o reducido. Sea cual sea el texto exacto, el objetivo es el mismo: decirle al iPhone que esa línea consuma lo mínimo posible cuando esté usando la red móvil.

Cómo activar el modo de datos reducidos en redes WiFi (iPhone)​


En iPhone y iPad también puedes aplicar el ahorro de datos a tus redes WiFi. Puede parecer raro querer limitar datos estando en WiFi, pero tiene mucho sentido cuando te conectas a puntos de acceso con tarifa limitada (por ejemplo, un router 4G con pocos gigas, un hotspot portátil o una conexión compartida desde otro móvil).

El modo de datos reducidos para WiFi se configura red a red, es decir, eliges la red concreta y le indicas al dispositivo que se comporte de forma conservadora cuando esté conectada a ella. Apple además sincroniza esta preferencia con iCloud, de modo que otros dispositivos tuyos recuerden que esa red se debe tratar como “sensible” en cuanto a consumo.

Para activarlo, entra en Ajustes y toca en Wi-Fi. Asegúrate de estar conectado a la red que quieras configurar y pulsa en el icono de Información que sale junto al nombre de la red. En la pantalla de detalles, verás un interruptor para activar el Modo de datos reducidos en esa WiFi. A partir de ese momento, tu iPhone limitará actualizaciones, copias de seguridad y otros procesos que normalmente se harían sin restricciones al estar en una red inalámbrica.

La ventaja de este enfoque por red es que puedes tener, por ejemplo, tu WiFi de casa sin restricciones para que se hagan copias de iCloud completas, y a la vez configurar el router de viaje o una red compartida desde otro móvil en modo de datos reducidos para no gastar ni un mega de más cuando estés fuera.

¿Qué cambia en iPhone al activar el Modo de datos reducidos?​


modo de datos ultra reducido en tu móvil


Cuando el Modo de datos reducidos está activo, iOS y las aplicaciones de Apple adaptan su comportamiento para minimizar el consumo de datos sin impedirte usar el dispositivo con normalidad. Los cambios afectan tanto a las conexiones móviles como, si lo configuras así, a algunas WiFi.

Una de las primeras cosas que hace el sistema es limitar el uso de red cuando las apps no están en uso activo. Las aplicaciones que de normal se conectan en segundo plano para actualizar contenido dejan de hacerlo o lo hacen con mucha menos frecuencia. En la práctica, esto significa que se reduce el tráfico oculto que se produce mientras no estás mirando la pantalla.

También se desactiva la actualización de aplicaciones en segundo plano. Esta función, que normalmente permite que las apps traigan información nueva sin que las abras, se apaga para que solo consuman datos cuando las estás utilizando. De este modo, no se gastan megas en preparar contenido que quizá ni siquiera llegues a ver.

El sistema ajusta además la calidad del contenido en streaming. Cuando reproduces vídeo o música en plataformas compatibles, el iPhone baja automáticamente la resolución de vídeo o la calidad del audio para reducir el ancho de banda ocupado. En la mayoría de los casos podrás seguir viendo y escuchando sin problemas, pero gastarás menos datos por minuto.

Otro aspecto clave es que se detienen las descargas y copias de seguridad automáticas. Las actualizaciones de apps, las descargas en segundo plano de programas o contenido pesado y las copias de seguridad se pausan o se limitan para no disparar el consumo. Esto incluye servicios integrados como iCloud, que pospone la sincronización de fotos o documentos hasta que haya una red menos crítica disponible.

En iCloud Fotos, por ejemplo, las subidas automáticas de imágenes y vídeos se ponen en pausa o se hacen de manera mucho más selectiva cuando el dispositivo está inactivo o usando datos móviles. De esta forma, se evita que la fototeca se coma tu bono de datos en cuestión de horas si has hecho muchas fotos o vídeos.

Algunos servicios del sistema iOS se adaptan de forma específica.​

  • En la App Store se desactivan la reproducción automática de vídeo en las fichas de apps, las actualizaciones automáticas y las descargas automáticas de compras realizadas en otros dispositivos, para reducir tráfico.
  • En la app Música se desactivan las descargas automáticas y el streaming en alta calidad, y en Podcasts se limita la frecuencia de actualización de los feeds y sólo se descargan episodios cuando hay WiFi disponible.
  • En la app Noticias se desactiva la precarga de artículos, por lo que se descarga menos contenido que quizá no llegues a leer.

FaceTime ajusta de forma inteligente la velocidad de bits de vídeo, reduciendo el ancho de banda utilizado durante las videollamadas. Todo ello se traduce en un uso de datos más contenido sin que tengas que tocar todas y cada una de las apps manualmente.

Modo de bajo consumo y ahorro de datos en iPhone: la combinación ganadora​


Además del modo de datos reducidos, iPhone ofrece un modo de bajo consumo de batería pensado para prolongar la autonomía cuando vas justo de carga. Aunque su objetivo principal es ahorrar energía, indirectamente también recorta parte del uso de datos al limitar procesos en segundo plano y reducir actividad del sistema.

El modo de bajo consumo está disponible en iOS desde hace varias versiones y se activa con un simple interruptor. Al encenderlo, el iPhone disminuye algunas animaciones del sistema, restringe tareas automáticas, puede moderar el rendimiento del procesador en determinadas apps y mantiene la conectividad de red, pero intentando gastar menos.

Para activarlo desde Ajustes, abre la aplicación correspondiente, desplázate hacia abajo hasta encontrar la sección Batería y habilita el interruptor de Modo de bajo consumo. Al hacerlo, verás que el icono de la batería en la parte superior de la pantalla se vuelve de color amarillo, señal de que el ahorro de energía está en marcha. Algunas animaciones y efectos visuales se desactivan y el sistema prioriza mantener la autonomía frente a otros factores.

También puedes añadir el acceso directo al modo de bajo consumo en el Centro de control. Si no te aparece aún, entra en Ajustes, busca la opción Centro de control, localiza la sección de más controles disponibles y toca el símbolo de suma junto al Modo de bajo consumo. Después, al abrir el Centro de control desde la pantalla, verás un icono de batería medio agotada que te permite activar o desactivar rápido esta función.

Mientras esté activo este modo, el iPhone lo mantendrá así hasta que lo apagues manualmente o hasta que el propio dispositivo alcance más de un 80 % de carga al conectarlo al cargador. En ese punto, el sistema desactiva de forma automática el modo de bajo consumo para volver al funcionamiento normal, lo que incluye liberar restricciones sobre tareas que se habían pospuesto.

Si combinas modo de bajo consumo con modo de datos reducidos, consigues un doble efecto: recortas tanto el uso de batería como el consumo de datos de red. Esta combinación puede ser clave cuando estás viajando, tienes poca cobertura, el cargador lejos o vas con un bono de datos muy limitado y necesitas exprimir al máximo cada recurso.

Cómo activar el ahorro de datos en Android​


En Android también existe un modo de ahorro de datos integrado en el sistema, aunque el nombre exacto y la ubicación en los menús pueden variar según el fabricante (Samsung, Xiaomi, Motorola, etc.) y la versión de Android. La idea general, aun así, es la misma: impedir que las apps se conecten libremente en segundo plano y limitar el tráfico innecesario.

Para activarlo en la mayoría de dispositivos, el proceso pasa por abrir la app de Ajustes y buscar las secciones relacionadas con conexiones y uso de datos. Una vez dentro, hay un apartado específico en el que puedes encender el ahorro de datos para que el sistema bloquee el tráfico no esencial cuando la pantalla está apagada o la app no está en uso.

Una guía general bastante habitual para activar el ahorro de datos en Android consiste en abrir Ajustes, entrar en Conexiones, seleccionar Uso de datos y, dentro de ese menú, acceder a la opción Ahorro de datos. Desde ahí, basta con activar el interruptor de Ahorro de datos para que el dispositivo empiece a restringir las apps en segundo plano y a controlar mejor lo que gasta la conexión móvil.

Establecer límites y advertencias de consumo en Android​


Además del modo de ahorro de datos como tal, Android suele ofrecer herramientas adicionales para marcar un límite máximo de datos y para recibir advertencias cuando estás cerca de alcanzar ese tope. Esto es muy útil para planes prepago o tarifas con pocos gigas, porque te permite ver venir el problema antes de quedarte seco.

Para configurar un límite de datos, de forma general, puedes abrir Configuración, buscar la sección de Seguridad o Uso de datos (según la versión), tocar en Uso de datos y entrar en los Ajustes avanzados o Ajustes de uso de datos. Allí encontrarás la opción de Plan de datos, donde podrás activar un ajuste del tipo establecer un límite de datos y, tras aceptarlo, indicar la cantidad máxima de MB o GB que quieres consumir durante el ciclo de facturación.

También puedes configurar advertencias de consumo para que el móvil te avise antes de llegar a ese límite. De nuevo, dentro de los ajustes de Uso de datos y Plan de datos, suele haber opciones como Establecer límite de datos o Cuando el plan de datos se agote, donde puedes elegir si quieres sólo una advertencia o una advertencia acompañada de desconexión automática de datos. Además, se suele poder fijar un nivel de advertencia concreto (por ejemplo, al 80 % del bono) y la fecha de reinicio del conteo mensual.

Limitar apps en segundo plano y economizador de batería en Android​


Otra manera de contener el gasto de datos en Android consiste en controlar qué apps pueden funcionar en segundo plano y consumir recursos cuando no las estás usando. Muchos dispositivos incluyen un economizador de batería que, aparte de alargar la autonomía, también reduce la libertad de las apps para conectarse a Internet en segundo plano.

Para revisarlo, abre la configuración del teléfono, entra en la sección Batería y busca el icono de engranaje o ajustes avanzados de energía. Dentro deberías encontrar una opción llamada algo similar a Economizador de batería de aplicaciones, donde podrás elegir qué programas pueden trabajar libremente y cuáles se verán restringidos cuando el sistema quiera ahorrar recursos.

Al activar o desactivar aplicaciones dentro de este economizador, estás indicando cuáles pueden tener actividad constante en segundo plano y cuáles sólo deberían actualizarse de forma puntual. Esto, en la práctica, no sólo mejora la duración de la batería, sino que además evita que algunas apps se pasen el día consumiendo datos sin aportar nada relevante para ti. Si quieres aprender a controlar qué apps pueden funcionar en segundo plano, hay guías específicas que te enseñan a identificarlas.

Controlar el uso de datos en segundo plano (iPhone y Android)​


Una de las claves para lograr un modo de datos ultra reducido en la práctica es meter en cintura a las aplicaciones que trabajan en segundo plano. Son ellas las que más suelen disparar el tráfico sin que nos enteremos, porque descargan y suben contenido mientras estamos en otra cosa.

En iPhone, además del Modo de datos reducidos, puedes ir a la sección de Actualización en segundo plano para decidir qué apps tienen permiso para refrescar contenido en segundo plano y cuáles no. Desde Ajustes, entra en General, busca Actualización en segundo plano y allí podrás desactivar completamente esta función o dejarla activada pero elegir, una a una, qué aplicaciones pueden usarla.

En esa misma pantalla puedes deslizar el interruptor general para quitar o permitir la actualización en segundo plano, y marcar manualmente las apps que realmente necesitas que estén siempre al día (por ejemplo, mensajería o correo) y desactivar el resto (redes sociales, juegos, apps de compras…). Cada app que quites es un pequeño ahorro de datos y de batería, especialmente si se conectaba con frecuencia a la red. Si quieres comprobar qué apps consumen tráfico oculto, consulta cómo comprobar la actualización en segundo plano.

En Android, además del economizador de batería, muchos fabricantes permiten restringir explícitamente el uso de datos en segundo plano para apps concretas desde el apartado Uso de datos. Allí puedes ver qué aplicaciones consumen más y decidir cuáles pueden usar datos solo cuando están en primer plano. De este modo, si una app de redes o un juego gasta demasiado, puedes impedirle seguir conectándose cuando no lo estás mirando.

Apps que más datos consumen y cómo controlarlas​


En el día a día, las aplicaciones que más devoran tu bono de datos suelen ser las que manejan contenido multimedia pesado: fotos, vídeos, música y juegos online. Redes sociales, plataformas de streaming, servicios de música, videojuegos conectados y navegadores GPS son los grandes sospechosos.

Una buena práctica para reducir su impacto es intentar usarlas preferentemente cuando tengas WiFi estable. Por ejemplo, puedes descargar listas de reproducción, capítulos de series o mapas offline mientras estás en casa o en el trabajo, y luego consumirlos fuera sin malgastar datos. Otra opción es desactivar en sus ajustes internos la reproducción automática de vídeos o la carga en alta calidad cuando estás en redes móviles.

Muchas apps incluyen ya su propio modo de ahorro de datos. En redes sociales como Instagram, por ejemplo, puedes entrar en Configuración y privacidad, buscar las opciones de Uso de datos o Calidad de contenido multimedia y activar un interruptor de Ahorro de datos o Usar menos datos. Esto hace que la aplicación baje la calidad de fotos y vídeos o que sólo cargue contenido de alta resolución cuando estás conectado por WiFi.

En el caso de Instagram en Android, el camino típico es abrir la app, entrar en tu perfil, tocar el menú de tres rayas, ir a Configuración y privacidad, entrar en Uso de datos y calidad del contenido multimedia y activar la opción de Ahorro de datos. A partir de ahí, las fotos y vídeos de alta resolución se reservan para cuando estés conectado por WiFi, ahorrando bastantes megas.

En iPhone, dentro de Instagram, puedes seguir una ruta similar: entrar en Configuración y privacidad, ir al apartado Cuenta y luego a Uso de datos. Allí verás una configuración llamada algo parecido a Usar menos datos, que, al activarla, reduce el consumo al cargar contenido cuando usas datos móviles. Este tipo de ajustes por app complementan muy bien el modo de datos reducidos del sistema.

Ahorro de batería como forma indirecta de ahorrar datos​


El ahorro de batería, tanto en iPhone como en Android, no sólo sirve para exprimir un poco más la autonomía: al restringir procesos en segundo plano, notificaciones constantes y sincronizaciones, también contribuye a rebajar la cantidad de datos que se usan. Es una forma indirecta pero muy efectiva de contener el tráfico.

Cuando el móvil entra en modos de energía reducida, suele pausar o ralentizar tareas como la reproducción automática de vídeos en redes sociales, el refresco continuo de feeds, la actualización de widgets o la descarga de contenido pesado. Al mismo tiempo, cierra o congela apps que llevaban tiempo inactivas, evitando que sigan conectándose mientras tú ya no las necesitas.

Desde los ajustes de batería puedes, en muchos modelos, decidir qué aplicaciones tendrán prioridad y cuáles se verán más recortadas cuando el sistema quiera ahorrar. Si seleccionas como “secundarias” aquellas apps que más megas consumen (streaming, juegos online, redes sociales) y las combinas con el modo de datos reducidos o de ahorro de datos del sistema, consigues un recorte doble: gastas menos batería y menos datos a la vez.

Planes de datos ilimitados: cuándo te compensa dar el salto​


Aunque el modo de datos ultra reducido y todas estas opciones de ahorro son una ayuda enorme, hay casos en los que, por mucho que optimices, tu uso real de Internet pide a gritos un plan de datos ilimitados. Si haces streaming a diario, trabajas desde el móvil, viajas mucho o compartes conexión con otros dispositivos, quizá te salga mejor pagar un poco más y olvidarte del miedo a agotar el bono.

Los planes de datos ilimitados ofrecen varias ventajas claras: por un lado, una gran libertad de uso, ya que no tienes que ir contando los megas cada vez que quieras ver un vídeo, oír música o usar el GPS. Por otro lado, suelen resultar más económicos a largo plazo si sueles comprar bonos extra de datos cada mes porque te quedas corto con tu tarifa normal.

También mejoran la seguridad, porque puedes evitar conectarte a redes WiFi públicas o poco fiables solo por no gastar datos. Al saber que tienes margen de sobra, dependes menos de puntos de acceso abiertos que, en muchos casos, son inseguros y pueden exponer tus datos personales.

En el contexto de viajes internacionales, las eSIM de datos ilimitados o de gran capacidad se han vuelto una alternativa muy cómoda. Proveedores especializados como Holafly ofrecen planes para más de 170 destinos, incluyendo regiones como Estados Unidos, Europa, México, Francia o Egipto, entre otros. De esta manera, puedes aterrizar en otro país con conexión desde el minuto uno sin estar pensando todo el rato en si te quedas sin megas a mitad del viaje.

Si tu uso del móvil es más moderado, el modo de datos reducidos y todos los ajustes que hemos visto pueden bastar para que un bono pequeño (como 500 MB) te dure bastante más sin necesidad de subir de tarifa. La clave está en combinar bien las herramientas del sistema con un poco de sentido común al usar las aplicaciones más tragadoras.

Entender cómo funciona el modo de datos ultra reducido, ajustarlo bien tanto en iPhone como en Android y apoyarte en funciones como el ahorro de batería, las restricciones en segundo plano y los modos de ahorro de datos de cada app te permiten exprimir al máximo cualquier tarifa, por pequeña que sea, mientras decides si te compensa o no dar el salto a un plan con más gigas o incluso a datos ilimitados en función de cómo usas realmente tu móvil. Comparte la guía para que más usuarios conozcan del tema.

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