Salir al monte, hacer una ruta larga de senderismo o perderse por pistas rurales con tus perros tiene un encanto especial, pero también implica cierto riesgo si algo se tuerce y no hay cobertura de móvil. En esos escenarios, poder compartir tu posición GPS vía LoRa en zonas sin cobertura puede marcar la diferencia entre un susto y una emergencia complicada para los equipos de rescate o para ti mismo si estás buscando a tus animales.
Hoy en día casi todo el mundo lleva un smartphone en el bolsillo, pero en cuanto te alejas de las antenas de telefonía, la cobertura de datos y voz puede desaparecer por completo. Ahí es donde entran en juego soluciones como LoRa, los teléfonos y rastreadores por satélite, o incluso los sistemas tradicionales de radio. A lo largo de este artículo vamos a ver, paso a paso y con bastante detalle, cómo aprovechar estas tecnologías para compartir tu ubicación, qué limitaciones tienen y cómo combinarlas de forma inteligente cuando te mueves en zonas remotas.
Recordatorio clave: el 112 y la geolocalización automática
Antes de meternos de lleno con LoRa, conviene tener claro que, en Europa, la primera línea de seguridad sigue siendo la llamada al 112. Por normativa europea, todos los smartphones comercializados en la Unión deben ser compatibles con el sistema de posicionamiento Galileo y con la tecnología de localización avanzada del móvil (AML).
Esto significa que, cuando realizas una llamada al 112 y hay cobertura terrestre suficiente, tu teléfono envía de forma automática tu posición bastante precisa. Normalmente el error es inferior a unos 15 metros, lo que reduce mucho el tiempo de búsqueda si te has extraviado o has sufrido un accidente y no sabes explicar bien dónde estás.
Es importante entender que AML no es una aplicación que tengas que instalar ni configurar. Es una funcionalidad que el móvil integra de serie y que los centros de emergencia saben interpretar. No tienes que tocar nada: si puedes llamar y tu operador lo soporta, la posición viaja con la llamada.
¿Por qué compartir tu ubicación en actividades de montaña?
Tanto si sales a entrenar por pistas forestales, como si haces travesías largas o rutas en solitario con o sin perros, una buena práctica básica es dejar dicho a alguien de confianza cuál es tu plan. En el mundo de la seguridad en montaña se resume en el esquema Planifica + Equipa + Actúa. Parte de esa planificación consiste en rellenar una ficha sencilla con: recorrido previsto, horario orientativo, zona de aparcamiento y personas participantes.
Los estudios y encuestas realizadas en zonas como el Pirineo Aragonés muestran que prácticamente el 100 % de senderistas y montañeros llevan un teléfono móvil encima, pero muchos no usan sus funciones de seguridad. A día de hoy existen múltiples aplicaciones que permiten compartir tu posición en tiempo real o incluso configurar alarmas de inmovilidad que se disparan si pasas demasiado tiempo parado en el mismo punto, algo muy útil si tienes un accidente y no puedes comunicarte.
En actividades en solitario o cuando paseas con tus animales por zonas remotas, que alguien pueda ver en directo dónde estás o por dónde te mueves puede ahorrarte muchos problemas. Y si hablamos de rescate de personas o localización de perros que se han alejado del grupo, cada minuto que se gana gracias a una buena geolocalización se traduce en más opciones de que todo quede en una anécdota.
Requisitos básicos para compartir ubicación con el móvil
Aunque más adelante entraremos en sistemas sin cobertura como LoRa, conviene repasar lo que necesitas cuando sí hay red móvil. Cualquier app que comparta la posición, ya sea Google Maps, WhatsApp u otra más específica, depende de dos elementos clave:
- GPS activado o permiso de localización para que el teléfono pueda fijar tu geoposición con precisión.
- Cobertura de datos (o, en su defecto, al menos capacidad de enviar SMS) para transmitir esa información a la persona que te está siguiendo.
Sin GPS, muchas aplicaciones directamente no funcionan o lo hacen con una precisión pésima basada solo en antenas o redes wifi. Sin datos, la posición se queda en tu teléfono y no llega a ningún lado. Además, conviene ser responsable: cuando termines tu actividad, recuerda cerrar el aviso, desactivar el envío en tiempo real y comunicar a tu contacto que todo ha ido bien para evitar que nadie dé la voz de alarma sin motivo.
Otro aspecto importante es la batería. Compartir la ubicación en tiempo real durante horas, con el GPS encendido, consume bastante energía. Si vas a hacer salidas largas, plantéate llevar baterías externas o cargadores ligeros y, si el uso de geolocalización es crítico, reduce brillo de pantalla y cierra apps que no necesites.
Google Maps y WhatsApp: primeros pasos antes de pensar en LoRa
Aunque hay soluciones avanzadas para zonas sin cobertura, lo más sensato es exprimir primero las apps que ya llevas instaladas. En casi todos los smartphones modernos, eso significa utilizar Google Maps y WhatsApp para compartir tu ubicación cuando tengas datos.
Cómo compartir ubicación con Google Maps
Google Maps permite dos formas de compartir tu posición: en tiempo real o como punto fijo. El procedimiento es sencillo:
- Abre Google Maps con el GPS activado y espera hasta ver el punto azul que te representa.
- Toca sobre ese punto azul y se abrirá una pantalla con varias opciones, entre ellas la de Compartir ubicación.
- Podrás elegir durante cuánto tiempo compartes tu posición, por ejemplo una hora o hasta que lo desactives manualmente.
- Luego escoges con quién compartir y por qué medio: correo electrónico, WhatsApp u otras apps de mensajería.
La persona que recibe el enlace puede ver cómo te mueves sobre el mapa mientras tengas datos. Es una herramienta muy útil, por ejemplo, si quedas con alguien en una zona de senderos complejos o si quieres que tu pareja pueda seguir tu avance en una ruta larga.
Si prefieres no compartir tus movimientos en directo, puedes mandar solo tu ubicación puntual:
- Mantén el dedo un par de segundos sobre el mapa en el lugar exacto donde estás hasta que se genere un marcador.
- Accede a las opciones de ese marcador y selecciona Compartir sitio.
- El enlace que se envía incluye las coordenadas geográficas de tu posición.
Si estás solicitando ayuda con este sistema, lo más importante es no moverte de ese punto una vez enviado, ya que los equipos de rescate acudirán exactamente a esas coordenadas.
Cómo compartir ubicación con WhatsApp
WhatsApp incorpora de serie dos funciones parecidas: enviar tu ubicación actual o tu ubicación en tiempo real. El flujo es este:
- Activa el GPS en tu móvil y abre el chat de la persona con la que quieres compartir.
- Toca el icono del clip y elige la opción Ubicación.
- Podrás decidir entre enviar tu Ubicación Actual (coordenadas en el momento del envío) o tu Ubicación en Tiempo Real.
En el modo en tiempo real, WhatsApp permite elegir intervalos como 15 minutos, 1 hora u 8 horas. Durante ese periodo, la otra persona podrá seguir tus desplazamientos sobre un mapa, siempre que tengas datos. Puedes detener el envío cuando quieras. Si envías solo tu ubicación actual en un contexto de emergencia, de nuevo es vital permanecer en el lugar para que el punto enviado coincida con tu posición real.
Apps de cartografía: OruxMaps y Mapas de España del IGN
Más allá de las apps generalistas, existen aplicaciones específicas para montaña como OruxMaps o Mapas de España del IGN, muy populares en Android. Permiten que tu teléfono trabaje como un GPS senderista clásico, descargando cartografía para uso sin conexión.
En el caso concreto de OruxMaps, se incluyen funciones avanzadas de seguridad:
- Multitracking para compartir tu recorrido en vivo con otros usuarios.
- Alarma de inmovilidad (SOS mensaje) que se activa si permaneces demasiado tiempo parado.
Para utilizar estas herramientas debes registrarte con un correo electrónico (preferiblemente uno dedicado a este fin) y configurar las direcciones de las personas con las que quieres compartir tu ubicación. No es necesario registrarse para usar la app como GPS, solo para estas funciones extra.
La opción de multitracking se encuentra en el menú de GPS, dentro de Compartir en vivo > Multitrack. En cuanto a la alarma de inmovilidad, se configura desde el apartado de Configuración Global > SOS Mensaje, donde puedes definir el número de minutos sin moverte que disparan el aviso. Es posible dejar esta función activada por defecto si haces actividades en solitario con frecuencia.
Cuando no hay datos: SMS, satélite, radio y LoRa
Todo lo anterior funciona muy bien mientras tengas datos o al menos cierta cobertura de telefonía móvil. El problema es que en muchos valles, zonas de alta montaña o áreas rurales aisladas, lo más normal es quedarse sin conexión de datos e incluso sin poder hacer llamadas.
Si todavía tienes algo de cobertura de voz pero no datos, hay aplicaciones que, usando solo el sensor GPS del teléfono, muestran tus coordenadas sin necesidad de internet. De esta forma, puedes copiar las coordenadas y pegarlas en un SMS para enviarlas a un contacto. Algunas apps incluso automatizan el proceso y componen el mensaje por ti. Es una solución sencilla que merece la pena preparar antes de tus salidas.
Cuando no hay cobertura de ningún tipo, entran en juego otras tecnologías:
- Teléfonos satelitales, que permiten hacer llamadas casi desde cualquier lugar con cielo abierto.
- Localizadores y rastreadores por satélite (tipo inReach, SPOT, etc.), capaces de enviar mensajes predefinidos y posiciones GPS a través de redes satelitales.
- Walkie-talkies y sistemas de radiosocorro, incluyendo iniciativas como el #Canal77PMR en radios PMR446, que se usan mucho en entornos de montaña y campo.
- Redes de baja potencia como LoRa, ideales para enviar pequeñas cantidades de datos (por ejemplo, la posición de un perro) a varios kilómetros de distancia sin necesidad de infraestructura de telefonía.
LoRa frente a LoRaWAN: qué tiene sentido en zonas sin cobertura
Cuando hablamos de montar un sistema de rastreo GPS para perros o personas en el monte sin depender de la red móvil, LoRa aparece como una muy buena candidata. LoRa es una tecnología de radio de baja potencia y largo alcance pensada justo para enviar pequeños mensajes como coordenadas, estados de sensores, etc.
Aquí suele surgir la duda entre usar LoRa a pelo (en modo punto a punto o en red propia) o recurrir a LoRaWAN, que es una especificación más completa que define cómo se comunican los nodos con gateways y con un servidor de red. La cuestión clave es que LoRaWAN se pensó para redes conectadas a internet, donde los gateways suelen estar enlazados a un servidor central, ya sea de un operador o un backend propio en la nube.
Si tu objetivo es cubrir una zona rural donde no hay acceso estable a internet y lo que quieres es comunicación directa entre tus dispositivos (por ejemplo, collar de perro y receptor en tu mochila o en casa), entonces tiene bastante sentido evitar LoRaWAN y usar LoRa en modo directo. De este modo no dependes de servidores externos y puedes diseñar una red cerrada.
Requisitos y retos al montar un rastreador GPS vía LoRa
En un sistema de rastreo para perros en campo abierto, vas a tener varios condicionantes: tamaño del dispositivo, autonomía, alcance y robustez. Un collar demasiado grande o pesado es incómodo para el animal, pero si pones una batería mínima, el tiempo de uso se desploma.
El GPS (o receptor GNSS compatible con GPS y GLONASS) es uno de los elementos más tragones en cuanto a energía. Por eso se suele optar por ciclos de trabajo: encender el GNSS cada cierto intervalo, obtener la posición y apagarlo mientras no se usa. Lo mismo ocurre con el módulo LoRa: no necesitas transmitir todo el tiempo, sino cada X segundos o minutos, según el nivel de detalle que quieras del rastro.
Además, en zonas de montaña la propia geografía complica las cosas. Tanto los receptores GNSS como los enlaces LoRa pueden sufrir por valles profundos, arbolado denso o rocas. Aun así, con una buena elección de frecuencia, antenas y potencia de emisión, LoRa suele funcionar razonablemente bien a varios kilómetros, sobre todo con línea de vista parcial.
Recomendaciones de hardware para rastreo GPS sin red móvil
Pensando en un collar para perros o un pequeño localizador para llevar en la mochila, lo habitual es montar un sistema formado por:
- Un módulo GNSS que soporte GPS y, si es posible, GLONASS o Galileo para mejorar la disponibilidad de satélites.
- Un módulo de radio LoRa en banda libre (por ejemplo, 868 MHz en Europa).
- Un microcontrolador de bajo consumo (tipo ARM Cortex-M o incluso soluciones integradas como ciertas placas con ESP32 + LoRa).
- Una batería recargable del tamaño correcto para la autonomía deseada.
- Carcasa resistente al agua y la suciedad, pensada para uso rudo en exteriores.
Existen varias placas y módulos que facilitan mucho el desarrollo, como las basadas en Semtech SX1276/SX1278 o soluciones con LoRa integrado tipo RFM95. Para los rastreadores, muchos aficionados emplean también módulos GNSS compactos de bajo consumo (u-blox y similares) que ofrecen un buen compromiso entre consumo y precisión.
En cuanto al receptor, puedes montar otro nodo LoRa conectado a un móvil, una tablet o un ordenador. De esta forma, los collares envían periódicamente mensajes con la última posición y el nodo receptor los decodifica y los presenta sobre un mapa. Si no quieres depender de internet, puedes usar cartografía offline con programas tipo OruxMaps, QMapShack, OSMAnd o similares.
Enlaces e ideas de proyectos similares con LoRa
Si buscas inspiración, hay numerosos proyectos de la comunidad maker que atacan problemas parecidos: seguimiento de mascotas, rastreo de ciclistas, localización de senderistas, etc. Entre las ideas habituales se encuentran:
- Redes de nodos LoRa que suben posiciones a un servidor local instalado en casa o en una Raspberry Pi.
- Collares con GNSS + LoRa que envían tramas compactas con latitud, longitud y nivel de batería.
- Uso de plataformas colaborativas como LoRa APRS o sistemas de mensajería punto a punto para montaña, aunque en estos casos a veces sí se recurre a infraestructura externa.
Aunque cada proyecto tiene sus matices, casi todos coinciden en algunos principios de diseño: minimizar el consumo, limitar el tamaño del paquete de datos y elegir un intervalo de envío razonable. En el caso de tus perros, si no necesitas una ruta al detalle, podrías bastarte con enviar una posición cada 30-60 segundos, lo cual alarga mucho la batería.
La otra cara de la moneda: límites del GPS y la importancia de lo analógico
Por mucha tecnología que metas en el bolsillo o en el collar del perro, nada es infalible. Los dispositivos GNSS pueden perder precisión en bosques densos, en desfiladeros estrechos o durante tormentas. LoRa también sufre cuando la orografía se complica o si la antena queda tapada.
Por eso, además de la electrónica, merece la pena seguir llevando y saber usar mapa y brújula. Muchas personas salen a la montaña con un teléfono que hace de GPS pero sin ningún plan alternativo si se rompe, se moja o se queda sin batería. Tener un mapa en papel de la zona, con tu ruta marcada, y una brújula sencilla puede sacarte de un apuro si todo lo demás falla.
En la misma línea, si vas a apoyarte mucho en el móvil para geolocalización, plantéate llevar baterías auxiliares, cables de carga de repuesto y, si te mueves en invierno, formas de proteger el equipo del frío excesivo, que reduce la autonomía.
Buenas prácticas de seguridad al compartir tu ubicación
Sea cual sea el método que utilices —112, WhatsApp, Google Maps, OruxMaps, satélite o LoRa— hay una serie de hábitos que ayudan a que todo funcione mejor:
- Avisa siempre a alguien de confianza de tu plan aproximado, aunque también vayas a compartir tu ubicación en tiempo real.
- Configura y prueba las apps o dispositivos antes de usarlos en una actividad seria.
- Gestiona la batería: reduce el envío a lo necesario y lleva energía extra si la ruta es larga.
- Cierra los avisos al terminar y comunica que estás de vuelta para evitar sustos.
Si combinas estas precauciones con una planificación realista de la ruta, equipo adecuado y una actitud prudente, puedes disfrutar muchísimo de la montaña y de tus salidas con perros, minimizando los riesgos. Desde las opciones más sencillas con tu smartphone y el 112, hasta sistemas específicos basados en LoRa para rastreo en zonas sin cobertura, hoy tienes un abanico enorme de herramientas para que, si pasa algo, tu posición no sea un misterio para quienes tienen que ayudarte. Comparte la información para que más usuarios conozcan del tema.
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