Noticia Cómo configurar un modo de privacidad casi total en Android

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Tu móvil Android sabe mucho más de ti de lo que parece: fotos, mensajes, ubicación, historial de búsquedas, apps que usas y hasta cómo te mueves. Si no tocas nada, gran parte de esa información acaba en manos de Google, de desarrolladores de apps e incluso de anunciantes que crean un perfil muy detallado sobre ti.

La buena noticia es que Android 12, 13 y 14 han dado un salto enorme en privacidad. Con unos cuantos ajustes bien elegidos puedes acercarte a un “modo de privacidad casi total” en Android: minimizar qué datos salen del móvil, qué información comparten tus apps y cuánto puede rastrearte Google. No existe la privacidad absoluta, pero sí puedes dejar tu móvil lo más blindado posible sin volverte loco ni perder funciones básicas.

1. Panel de seguridad, privacidad y alertas del sistema​


En las versiones recientes del sistema tienes una sección central llamada “Seguridad y privacidad” donde se agrupan tu estado, alertas y recomendaciones. Dependiendo del fabricante puede que aparezca separada como “Seguridad” y “Privacidad”, pero la idea es la misma.

Al entrar verás un resumen del estado del dispositivo: si tienes bloqueo de pantalla configurado, análisis de apps activo, cifrado, Play Protect y otros elementos básicos. Si algo importante falta o está mal configurado, se marcará en rojo o como advertencia.

En muchos móviles encontrarás un botón tipo “Analizar dispositivo” o “Comprobar privacidad”. Al pulsarlo, Android revisa los puntos críticos: bloqueo, métodos de desbloqueo, análisis de apps, protección frente a apps desconocidas, entre otros. Si algo cojea, podrás tocar en la alerta y saltas directo al ajuste específico para corregirlo.

En la parte alta de esta pantalla, Android te mostrará si “Todo está correcto” o si “El dispositivo está en riesgo”. Cuando aparece este aviso de riesgo, también verás un pequeño texto explicando el problema: apps potencialmente peligrosas, Play Protect desactivado, bloqueo débil, etc. Es una forma rápida de saber si hay algo urgente que tocar.

2. Panel de privacidad: quién usa qué y cuándo​


Si quieres ver con detalle qué permisos están usando realmente tus apps, el sitio clave es el llamado “Panel de privacidad”. En Android 12 suele estar dentro de Ajustes > Privacidad, y en Android 13/14 normalmente dentro de Seguridad y privacidad > Privacidad.

Desde ahí puedes abrir el “Panel de privacidad” y ver en una gráfica qué permisos se han usado en las últimas 24 horas: cámara, micrófono, ubicación, contactos, SMS, etc. Es muy visual, y permite detectar de un vistazo qué tipo de dato se ha utilizado más.

Al tocar sobre un permiso concreto (por ejemplo, Ubicación o Cámara) verás una lista cronológica de las apps que lo han usado y a qué hora. Si ves que una app ha accedido a la ubicación en un momento en que no la estabas usando, o que una app secundaria ha abierto la cámara de madrugada, mala señal.

Dentro de cada permiso tendrás un botón tipo “Gestionar permiso” que te lleva directamente a la configuración de ese permiso para que cortes el acceso a las apps que se estén pasando de listas.

3. Gestor de permisos: corta el grifo a las apps​


El auténtico corazón del modo de privacidad total es el gestor de permisos, donde decides a qué datos puede acceder cada aplicación. Lo encontrarás en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos o directamente en Privacidad > Gestor de permisos, según la capa.

Ahí verás una lista de todos los tipos de permisos que tu móvil puede conceder, por ejemplo:

  • Ubicación: acceso al GPS y a tu posición.
  • Cámara: uso de la cámara frontal y trasera.
  • Micrófono: grabación de audio y escucha de voz.
  • Contactos: acceso a tu agenda de teléfonos y correos.
  • SMS y Registro de llamadas: lectura de mensajes y de tu historial de llamadas.
  • Teléfono: poder iniciar llamadas o ver tu número.
  • Archivos, fotos y vídeo, música y audio: acceso al almacenamiento local y a tu contenido multimedia.
  • Actividad física y salud conectada: acceso a datos de actividad y datos médicos o de salud.
  • Dispositivos cercanos: detección y conexión con otros aparatos próximos.
  • Sensores corporales y biometría: huella dactilar, sensores de ritmo cardiaco, etc.
  • Notificaciones: acceso al contenido de tus notificaciones.
  • Permisos adicionales específicos del fabricante: funciones de coche, capas propias, etc.

Al pulsar en uno de estos apartados, verás todas las apps que han solicitado ese permiso, separadas entre las que lo tienen permitido y las que no. Si eliges una app concreta, podrás cambiar su acceso según varios niveles: prohibirlo, permitir siempre, permitir solo mientras se usa la app o hacer que pregunte cada vez.

Recuerda que al denegar permisos clave algunas apps dejarán de funcionar bien. Por ejemplo, si Instagram no puede acceder a tu almacenamiento o cámara, no podrás subir fotos. El truco está en reducir permisos a lo mínimo imprescindible, no en dejar el móvil inútil.

4. Ubicación: desactiva el rastreo preciso y las apps curiosas​


De todos los permisos, el de ubicación es el que más impacto tiene sobre tu privacidad. Muchas apps piden la ubicación sin necesidad real (juegos, linternas, apps de escáner de PDF…). Lo sensato es:

  • Revocar la ubicación por completo a todo lo que no tenga sentido que sepa dónde estás.
  • Para apps de mapas, taxis, comida a domicilio o tiempo, usar “Preguntar siempre” o “Solo mientras se usa”.

Además, en Android 12, 13 y 14 puedes desactivar la “Ubicación precisa” y dejar solo la aproximada. Eso significa que la app sabrá que estás en un barrio o ciudad, pero no en qué portal exacto. Es un equilibrio muy útil para aplicaciones que necesitan contexto geográfico pero no tu dirección concreta.

Para cambiar esto, entra en Gestor de permisos > Ubicación, toca una app y desmarca “Usar ubicación precisa”. Mi recomendación es que solo dejes la ubicación precisa para apps de navegación y muy poco más; la gran mayoría funcionan con la aproximada sin problemas.

5. Control extremo sobre cámara, micrófono y portapapeles​


Si hay algo que no quieres que una app pueda usar sin que tú lo sepas, son la cámara, el micrófono y el contenido del portapapeles. Android ofrece varios niveles de control para estos tres puntos.

Interruptores globales para cámara y micrófono​


En Seguridad y privacidad > Privacidad encontrarás dos interruptores para “Acceso a la cámara” y “Acceso al micrófono”. Si los desactivas, ninguna app podrá usarlos, aunque tenga permisos concedidos en el gestor de permisos. Es un corte total a nivel de sistema.

Esto es ideal para reuniones delicadas, viajes, entornos de trabajo sensibles o simplemente momentos en los que no quieres correr riesgos. Cuando termines, puedes volver a activar los interruptores y las apps recuperarán el acceso que ya tuvieran configurado.

Revisión individual de permisos de cámara y micrófono​


Además del corte global, conviene revisar qué apps tienen permiso habitual a cámara y micrófono. Desde el gestor de permisos entra en “Cámara” y “Micrófono” y revisa una por una: redes sociales, juegos, apps chinas aleatorias, etc. Deja solo lo imprescindible y pon el resto en “No permitir” o “Preguntar siempre”.

Notificación cuando leen el portapapeles​


En Android 12 se introdujo una opción muy interesante: avisarte cuando una app lee el contenido del portapapeles. Puedes activarla desde Privacidad con un ajuste tipo “Alertarme cuando las apps lean el portapapeles”.

De esta manera, si tienes contraseñas, códigos de verificación, direcciones o teléfonos copiados y una app los lee sin venir a cuento, verás una notificación. Es una señal clara de que esa app está haciendo más de lo que debería.

6. Protección extra de contraseñas, PIN y pantalla de bloqueo​


modo privacidad en Android Pin y contraseña


Más allá de los permisos, es clave blindar cómo escribes contraseñas y desbloqueas el móvil, tanto para evitar miradas indiscretas como malware que pueda estar grabando la pantalla.

Ocultar el último carácter de las contraseñas​


Por defecto, cuando escribes una contraseña en Android, el último carácter aparece un segundo en claro antes de convertirse en puntos. Es cómodo, pero si alguien está mirando o grabando la pantalla, va leyendo tu clave letra a letra.

En la sección de Privacidad puedes desactivar la opción “Mostrar contraseñas” para que ni siquiera se muestre el último carácter. Ganarás seguridad a cambio de tener que escribir con algo más de cuidado.

Privacidad del PIN mejorada​


En Android 14, al configurar el bloqueo con PIN puedes activar “Privacidad del PIN mejorada”. Esta función desactiva las animaciones de los números al pulsarlos, de forma que una grabación de pantalla o alguien mirando de reojo lo tiene mucho más difícil para deducir tu código.

La ruta habitual es Seguridad y privacidad > Desbloqueo del dispositivo > Bloqueo de pantalla > Configuración, donde encontrarás el interruptor de esta opción.

Elegir un bloqueo de pantalla fuerte​


No tiene sentido blindar permisos si cualquiera puede desbloquear el móvil. En Seguridad > Bloqueo de pantalla configura un método robusto:

  • Evita “Deslizar” como método de bloqueo, es prácticamente no tener nada.
  • Elige un PIN largo, un patrón complejo o una contraseña con buena entropía.
  • Configura huella y desbloqueo facial solo si tu móvil tiene detección de ojos abiertos o reconocimiento seguro.

El cifrado del dispositivo suele venir activado de serie, pero puedes comprobarlo en Seguridad > Avanzado > Cifrado y credenciales para confirmar que todo el almacenamiento está cifrado.

7. Control de notificaciones y contenido en la pantalla de bloqueo​


Uno de los puntos más descuidados de la privacidad diaria es la pantalla de bloqueo llena de notificaciones con contenido sensible. Cualquiera que pase cerca de tu móvil en una mesa puede leer mensajes, códigos o correos.

En la sección de Privacidad o Notificaciones encontrarás un ajuste llamado algo así como “Notificaciones en pantalla de bloqueo”. Suele ofrecer tres opciones:

  • Mostrar todo el contenido (lo más cómodo pero menos privado).
  • Ocultar contenido sensible hasta que se desbloquee el dispositivo (un punto medio muy recomendable).
  • No mostrar ninguna notificación en la pantalla de bloqueo (la opción más radical).

La opción intermedia te permite ver que tienes mensajes o correos sin que se muestre el texto completo hasta que desbloquees el móvil con tu PIN, patrón o biometría.

8. Archivos, fotos y apps privadas: cajas fuertes, apps ocultas y bloqueo​


Muchos fabricantes añaden sus propias herramientas para crear un espacio más privado dentro del móvil, especialmente en modelos con Android 12 y capas personalizadas.

Caja fuerte de archivos​


En algunos móviles encontrarás funciones como “Caja fuerte”, “Carpeta segura” u otros nombres similares. Sirven para proteger fotos, vídeos, documentos y archivos que no quieres que nadie vea aunque coja tu móvil desbloqueado.

El funcionamiento típico es:

  • Activar la caja fuerte desde Ajustes > Privacidad y configurar una contraseña específica y métodos de recuperación.
  • Desde apps como “Galería” o “Mis archivos”, marcar archivos y elegir la opción “Hacer privado” o “Mover a caja fuerte”.
  • Esos elementos desaparecen de sus carpetas normales y solo se ven entrando en la caja fuerte con tu clave.

Ocultar aplicaciones por completo​


Otra función habitual es la posibilidad de ocultar aplicaciones para que no aparezcan en el cajón de apps, ni en la pantalla de inicio ni en las apps recientes. Siguen instaladas, pero solo tú sabes que están.

En las capas que lo permiten, desde Privacidad > Ocultar aplicaciones puedes elegir las que quieras ocultar y definir un código secreto que se marca en la app de teléfono para mostrarlas. Es especialmente útil para apps de mensajería secundaria, notas privadas o apps de trabajo.

Bloqueo individual de apps​


Si esconder la app te parece excesivo, la alternativa es bloquear su apertura con un código de privacidad. Muchos fabricantes incluyen un “Bloqueo de aplicaciones” dentro de Privacidad donde activas esta función y eliges qué apps quieres proteger.

Cada vez que intentes abrir una de ellas, te pedirá la contraseña o el patrón de privacidad aunque el móvil esté ya desbloqueado. Es una capa extra muy útil para correos, mensajería, galerías de fotos o apps bancarias.

Clonador de sistema o perfiles aislados​


Algunas capas avanzadas ofrecen un “Clonador del sistema” o un segundo espacio totalmente aislado del principal. Es como tener dos móviles en uno: cada sistema tiene sus apps, datos y ajustes independientes.

Configurando este clon desde Privacidad > Clonador del sistema puedes crear un entorno separado para tareas muy privadas, trabajo, activismo o simplemente para separar vida personal y profesional. Se accede con otra contraseña y al salir vuelves al sistema principal sin que quede rastro evidente al usuario medio.

9. Limitar al máximo qué datos das a Google​


Android es de Google y gran parte del negocio de Google son tus datos. Si quieres un modo de privacidad serio, toca recortar lo que se envía a tu cuenta.

Desactivar actividad en la web, apps e historial de YouTube​


Desde la app de Google o desde tu perfil puedes entrar en “Administrar tu cuenta de Google > Datos y privacidad”. Ahí verás tres bloques grandes de historial:

  • Actividad en la web y en aplicaciones: búsquedas, navegación, uso de apps.
  • Historial de ubicaciones / Timeline: el registro de dónde has estado.
  • Historial de YouTube: vídeos que ves y búsquedas en la plataforma.

Para un modo de privacidad casi total deberías desactivar los tres, borrar lo ya almacenado y si quieres programar un borrado automático cada pocos meses. Perderás recomendaciones personalizadas, pero Google dejará de acumular ese historial tan sensible.

Desactivar anuncios personalizados y personalización de búsqueda​


En esa misma sección tienes acceso a “Mi centro de anuncios” o configuraciones de anuncios personalizados. Ahí puedes:

  • Desactivar la personalización de anuncios para que las apps no usen tu ID publicitaria como perfil.
  • Eliminar o reiniciar tu ID de publicidad para vaciar el historial asociado.
  • Desactivar la personalización de búsqueda basada en tu actividad.

Además, en el apartado de Privacidad > Anuncios del propio Android también puedes limitar qué datos del dispositivo se usan para personalizar anuncios dentro de las apps.

Controles de actividad y uso/diagnóstico​


En la configuración de privacidad de Android encontrarás entradas como “Controles de actividad” y “Uso y diagnóstico”. Desde ahí podrás decirle al sistema que:

  • No envíe a Google datos de uso, fallos, estadísticas detalladas de cómo utilizas el móvil.
  • Deje de recoger y subir a tus cuentas la actividad de apps y servicios.

También verás la opción de “Personalizar usando datos de aplicaciones”. Si la desactivas, las apps dejarán de enviar ciertos datos a Android para mejorar sugerencias y experiencia. Tendrás menos “magia”, pero mucha más discreción.

10. Servicios nativos de Google: afina uno a uno​


Dentro de Ajustes > Google tienes un menú con todos los servicios de Google integrados en el sistema. Conviene revisarlos con calma si quieres reducir al máximo la exposición:

  • Ajustes de aplicaciones de Google: configuración de buscador, asistente, Google Fit y servicios vinculados.
  • Encontrar mi dispositivo: te permite localizar el móvil si lo pierdes, pero requiere enviar su ubicación a Google de forma periódica. Si priorizas la privacidad extrema puedes desactivarlo, pero aceptarás no poder localizarlo en caso de robo.
  • Hacer copia de seguridad: sube a Google tus apps, historial de llamadas, SMS, fotos, etc. Puedes limitar qué copias y qué no, o incluso desactivar el backup completo.
  • Personalizar con datos compartidos: decide qué aplicaciones pueden compartir sus datos con otros servicios de Google para darte funciones avanzadas. Puedes apagar las que no quieras.
  • Autocompletar y métodos de pago: aquí puedes evitar que Google guarde y autocomplete contraseñas, direcciones y tarjetas.
  • Controles parentales, dispositivo y uso compartido, datos móviles y mensajes: ajusta qué tipo de información se sincroniza entre dispositivos, Chromebooks, Cast, etc.

Además, dentro de “Ajustes de aplicaciones de Google > Aplicaciones conectadas” verás una lista de todas las apps de terceros que tienen acceso a tu cuenta. Revisa una por una y revoca las que ya no uses o las que tengan acceso excesivo.

11. Buscador, Asistente y voz: que Google te escuche menos​


Dentro del apartado de Google, en “Buscador, Asistente y voz” puedes pulir todavía más los datos que se envían cuando usas el buscador o el Asistente de Google.

Entre otras cosas, puedes:

  • En General, desactivar el guardado de páginas recientes, los resultados personales basados en otras apps y la autocompletación con tendencias de búsqueda.
  • En Notificaciones, silenciar todos los avisos proactivos de Google (tiempo, tráfico, deportes…).
  • En Ocultar resultados explícitos o Búsqueda segura, filtrar contenido adulto si compartes el móvil con menores.
  • En Personalización / Canales e intereses, ajustar qué temas te interesan o simplemente dejarlo vacío para reducir el perfilado de gustos.
  • En Voz, desactivar la detección permanente de “OK Google” para que el móvil deje de escuchar a la espera del comando, gestionar idiomas, filtrar palabras malsonantes y limitar la grabación de audio por Bluetooth.
  • En Ubicación, decidir si la app de Google tiene acceso a tu ubicación precisa o no.

La sección “Tus datos en el asistente” o similar permite ver qué ha ido guardando el Asistente sobre ti y eliminar o programar el borrado automático de esa información.

12. Google Play Protect: seguridad vs privacidad​


Google Play Protect es el sistema antimalware integrado en la Play Store. Analiza periódicamente tus aplicaciones instaladas buscando comportamiento sospechoso y, si lo permites, envía muestras y metadatos de apps a Google para mejorar la detección.

Desde la Play Store, pulsando en tu foto de perfil y entrando en “Play Protect” > Ajustes, puedes:

  • Desactivar “Analizar apps con Play Protect”, con lo que dejarás de tener ese escudo activo.
  • Desactivar el envío de aplicaciones desconocidas para análisis, si no quieres que Google sepa qué instalas fuera de su tienda.

Para un equilibrio razonable, suele tener sentido mantener el análisis activado pero valorar si quieres mandar muestras extra. Si tu objetivo es la privacidad máxima, puede que elijas apagarlo asumiendo más riesgo de malware.

13. DNS privado, VPN y navegadores alternativos​


Todo lo que haces en Internet genera rastro. Si quieres llevar el modo de privacidad de Android un poco más allá, te interesa tocar tanto el proveedor de DNS como el navegador y, si puedes, usar una VPN fiable.

DNS privado​


En Ajustes > Redes e Internet > DNS privado puedes configurar un proveedor distinto al de tu operadora, como Cloudflare, Quad9 u otros centrados en privacidad. Esto puede ayudarte a:

  • Reducir el rastreo por parte de tu proveedor de Internet.
  • Bloquear dominios maliciosos o publicitarios (según el proveedor).
  • Sortear ciertos bloqueos a webs.

VPN​


También desde Redes e Internet puedes configurar una VPN que oculte tu IP real y cifre el tráfico entre el móvil e Internet. Es especialmente recomendable en redes WiFi públicas y para evitar fugas fuera de tu VPN.

No usar Chrome como navegador principal​


Chrome, incluso en modo incógnito, no es la mejor opción si buscas privacidad extrema. La recopilación de datos y el historial de casos judiciales dejan claro que el modo incógnito es más bien un “no guardar en este dispositivo”, no un escudo frente a Google.

Para un Android realmente privado compensa optar por navegadores centrados en la privacidad, con bloqueadores de rastreadores, protección contra fingerprinting y opciones de borrado automático de datos. Existen alternativas muy potentes y gratuitas que puedes encontrar tanto en Google Play como en repositorios como F-Droid.

14. Buenos hábitos y desGooglear paso a paso​


Aunque configures todos los ajustes que hemos visto, la privacidad total también depende mucho de tus propios hábitos de uso del móvil. Algunas prácticas que marcan la diferencia:

  • Usar contraseñas largas y únicas para cada servicio, idealmente gestionadas por un gestor de contraseñas independiente de Google, y con autenticación en dos factores (mejor aún si es con llaves físicas U2F).
  • Actualizar siempre Android y tus apps para cerrar vulnerabilidades de seguridad conocidas.
  • Revisar periódicamente los permisos de las apps en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos para revocar lo que ya no tenga sentido.
  • Evitar registrarte en nuevas apps con “Iniciar sesión con Google”, ya que abre la puerta a que esos servicios accedan a más datos de tu cuenta.
  • Eliminar apps que no uses: cuantas menos tengas instaladas, menos datos pueden rastrear.
  • Descargar solo desde Google Play o F-Droid, leyendo bien descripciones y reseñas para esquivar apps dudosas.

Si quieres ir aún más lejos, tienes la opción de “desGooglear” el móvil por completo instalando una ROM personalizada centrada en privacidad y seguridad, reemplazando todas las apps de Google por alternativas libres (correo, mapas, navegador, almacenamiento en la nube, etc.). Es un paso más técnico, pero para perfiles avanzados puede ser la vía más efectiva para salir del radar de las grandes tecnológicas.

Con todo este arsenal de ajustes, trucos y buenos hábitos, tu Android puede pasar de ser una máquina de recopilar datos a un dispositivo en el que solo compartes lo justo, con quien tú quieres y cuando tú decides; seguirás sin ser invisible, pero el nivel de exposición y rastreo puede reducirse drásticamente si aplicas de verdad estas configuraciones y mantienes la disciplina en el día a día. Comparte la información y más usuarios conocerán sobre el tema.

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