Noticia Creía que solo iba de escalar, pero Cairn es un videojuego que (tal vez) solo haya que jugar una vez en la vida

Creía que solo iba de escalar, pero Cairn es un videojuego que (tal vez) solo haya que jugar una vez en la vida


Desde que pude catar el espectacular Furi, The Game Bakers ha pasado a permanecer en mi círculo de estudios referentes. Los franceses nos han mantenido en espera durante seis años desde que Haven vio la luz, pero al fin le ha llegado el turno a Cairn. El reto de escalada por una montaña me engañó con su demo, porque la experiencia que he vivido entre los riscos es mucho más ambiciosa de lo que imaginaba.


La desarrolladora ha conseguido conjugar lo que diferencia a los buenos videojuegos de los grandes videojuegos: una fusión entre las mecánicas que presenta y la historia que quiere contar. Todo cobra un sentido conjunto y alcanza un escalón mayor de excelencia cuando se juntan, por lo que estamos hablando de una de las obras a tener en cuenta de este año.

Escala, descansa, escala, descansa...​


La propuesta de Cairn es tan sencilla como la de tomar el control de la alpinista profesional Aava, una aventurera que es famosa en el mundo entero por sus enormes hazañas escalando cumbres. Ahora se encuentra ante su mayor reto, pues el monte Kami se presenta como un duro desafío que jamás ha logrado conquistar nadie. Estamos hablando de un objetivo que a nivel físico es terriblemente exigente y sobre ese pilar se construye gran parte de la idea de The Game Bakers.


Con una mochila a las espaldas, las manos y los pies tan solo cubiertos por unas vendas y un robot asistente que la acompaña, tendremos que enfrentarnos con Aava a paredes inconmensurables. Las cuatro extremidades de su cuerpo están a nuestra disposición para decidir dónde queremos apoyarlas y así permitirnos el ascenso que es lento, pero debe hacerse con seguridad. Como si de un puzle constante se tratase, Cairn quiere que pensemos mucho antes de actuar, pues no todo es tan sencillo como ir colocando los dedos en el primer hueco que encontremos.

Las paredes tienen rutas más o menos complicadas y tendremos que decidir antes de comenzar la escalada cuál es la más favorable. Pulsando L1 podemos alejar la cámara para analizar el terreno, lo cual no evita que siga siendo una tarea ardua ascender. Hay que tener en cuenta factores como la tensión que están soportando las extremidades en todo momento, las rachas de viento que azotan a Aava, la lluvia que humedece la roca y los pitones que podemos enroscar en la superficie para tener un mínimo descanso.


No estamos realmente escalando nosotros el monte Kami, pero no se puede negar que el estudio francés ha puesto todo de su parte para que así lo sintamos. El mando DualSense vibra con fuerza cada vez que un brazo o una pierna de Aava comienza a temblar, ya que no resiste más mantenerse apoyada. La exigencia es constante, teniendo que suministrar nuestros recursos para atender necesidades como el hambre, la sed, el frío o la propia vitalidad de la protagonista.

Cairn


La traslación de una experiencia física en la vida real no se produce únicamente durante las escaladas, sino a la propia mochila que porta Aava. A lo largo de todos los caminos y pendientes que cruzaremos en Cairn, nos toparemos con bolsas de basura, flores, comida, riachuelos y elementos de todo tipo que podemos llevar a cuestas. Eso sí, el espacio es totalmente limitado, pero tampoco podremos ordenarlo como más nos convenga.


Hay que sacudir la mochila para que, con suerte, se creen huecos en su espacio donde colar más objetos y discriminar qué es lo que quieres tener en la espalda. Y es que, como si de Hyrule se tratase, es imprescindible montar el vivac (clásica tienda de campaña) para dormir, reparar los pitones destrozados, vendar las manos y cocinar. El camping gas va a ser utilizado con especial asiduidad, pues se pueden combinar infinidad de ingredientes para obtener potenciadores que nos hacen ignorar el dolor, caminar más rápido o mantener la temperatura caliente durante más tiempo. Con todo, hay que riscos, cuevas o tumbas que son optativas, las cuales pueden representar una oportunidad o un consumo innecesario.

Y te vas a caer, no mucho, sino muchísimo. Y te vas a cabrear, no mucho, sino muchísimo. Puede llegar a ser realmente complicado superar según qué paredes y se te hará muy cuesta arriba el tramo, pero esa es parte del objetivo. Seguir empujando, estirar tus límites, llegar donde no ha llegado nadie para ver lo que pocos han visto. De hecho, un cairn es "una pirámide de piedras erigida por los exploradores como punto de referencia o para marcar su paso", las cuales están repartidas en diferentes puntos.


Se tratan de zonas de descanso en las que Aava deja a un lado la mochila, se sienta y contempla el paisaje, pero nosotros con ella. Son remansos de paz desde los que contemplar la magnitud de la naturaleza, todo ello regado con el fabuloso apartado artístico del reconocido dibujante de cómics Mathieu Bablet.

No podía imaginar que el nuevo Dark Souls de turno iba a ser con gráficos a lo Octopath Traveler. Y lo puedes jugar ya
En Vida Extra
No podía imaginar que el nuevo Dark Souls de turno iba a ser con gráficos a lo Octopath Traveler. Y lo puedes jugar ya

Quizás nunca debas volver a intentarlo​


Todo lo expuesto anteriormente estaba presente en la demo de Cairn, pero no tenía una relevancia tan grande el apartado narrativo. A lo largo de las nueve horas de viaje hasta la cima, vamos conociendo poco a poco a Aava y por qué se ha decidido a plantarle cara a Kami. Es un personaje con profundidad, que siente que debe vivir y respirar en la montaña, de la misma forma que lo hacen los pocos supervivientes de la civilización troglodita.


A lo largo del videojuego nos toparemos con restos de una sociedad que se instauró a cientos de metros de altura, pero su forma de vida ha palidecido con el paso del tiempo. Figuras rotas, las cuales se aferran a un pasado en el que vivían mejor y que les permite negar la cruda realidad a la que no quieren mirar a la cara. Todo es un reflejo de los personajes y hasta de nosotros mismos en diferentes contextos vitales, de la misma forma que Marco también se presenta como un núcleo narrativo importante.

Cairn


Se trata de otro alpinista con el que Aava crea una tirante relación y que muestra también cómo un ascenso de esas características puede sacar lo peor y lo mejor de nosotros. Kami no es más que excusa para representar cómo encaramos nuestros propios problemas y en The Game Bakers lo han sabido hacer con maestría. Sin ánimo de entrar en el terreno de los spoilers, hay un punto en Cairn en el que tendrás que tomar una decisión trascendental para la trama y ninguna es correcta.


Yo opté por una muy poderosa tanto a nivel visual como simbólico, pero también en lo referente al propio gameplay. Es una dicotomía extremadamente sencilla, aunque con una carga vital enorme que solo se puede entender cuando llevas horas dejando atrás toneladas de piedra. Dada la trascendencia que tiene dicha elección y la propia escalda, soy firme defensor de que lo mejor es no jugar otra vez a Cairn. Es una experiencia tan poderosa que dejarla reposar, reflexionar sobre las consecuencias de lo sucedido y contemplar todo el recorrido realizado no puede igualarse con una segunda partida.


Evidentemente, no es una obligación ni una imposición, por lo que cualquiera es libre de tomar su propio camino, especialmente en un videojuego de este tipo. Lo que sí creo que coincidiremos todos es que estamos hablando de una de las revelaciones más agradables de todo lo que llevamos de 2026.


En VidaExtra | El mando de videojuegos del submarino del Titanic desaparecido no es ninguna novedad, la Guerra de Ucrania también se controla con mandos así


En VidaExtra | Siete grupos de synthwave imprescindibles para amantes de los videojuegos


-
La noticia Creía que solo iba de escalar, pero Cairn es un videojuego que (tal vez) solo haya que jugar una vez en la vida fue publicada originalmente en Vida Extra por Juan Sanmartín .

Continúar leyendo...