Noticia Después de probar sus mapas vacíos y looteo inútil, tengo claro que el peor sambenito de Highguard no se lo quita ni Geoff Keighley

Después de probar sus mapas vacíos y looteo inútil, tengo claro que el peor sambenito de Highguard no se lo quita ni Geoff Keighley


Nadie conocía la existencia de Highguard hasta el 11 de diciembre de 2025, pero la exposición que ha recibido el título de Wildlight Entertainment desde ese momento ha sido enorme. Geoff Keighley decidió cerrar la gala de The Game Awards con un shooter genérico, sin la fuerza necesaria para brillar como corresponde en esa posición, por lo que se impuso el efecto Streisand desde el primer momento.


Se tildó a Highguard de fracaso anticipado, su desarrolladora cerró la boca durante semanas y la expectación comenzó a elevarse como pocas veces hemos visto. El presentador del show continuaba alimentando las miradas asegurando que no estábamos preparados para lo que estaba por venir y, tras haber jugado a sus incursiones, lo cierto es que el proyecto no estaba preparado para semejante grado de atención.

Un "inserte género" shooter cualquiera​


Aunque Highguard se define sin complicaciones como un "shooter competitivo", lo cierto es que la propuesta de sus creadores abarca varias perspectivas. Utilizando a los Centinelas, una serie de pistoleros arcanos enviados para luchar por el control de un continente mítico, tendremos que formar un equipo, proteger una base, recolectar recursos, atacar la enemiga y destruirla hasta hacerla polvo.

En esa dinámica nos topamos con mecánicas de raids, de hero shooter y looter shooter sin terminar de cuajar entre todas a la vez. Hablamos de partidas de 3vs3 en las que tocará reforzar nuestra base para evitar que cualquiera de los tres objetivos a sabotear por los rivales estalle, pero en el momento en el que podemos abarcar el resto del mapa comienzan los problemas.


A pesar de que existe una variedad decente para el lanzamiento (hasta cinco), lo cierto es que todos se definen por ser absurdamente grandes. En Wildlight Entertainment nos exigen que lo intentemos abarcar en la medida de lo posible a lomos de una montura como un oso, una pantera o un caballo, pero surge una duda razonable. Y es que parece que los mapas existen de tal forma por las monturas y no al contrario.


Cualquiera diría que en el estudio pensaron que sería un gran añadido poder cabalgar a gran velocidad, aunque para ello deberían adecuar las zonas de juego. No están del todo refinadas, ya que al final nos topamos con terreno y terreno vacío sin coberturas interesantes, alturas poco significativas y un espacio gigantesco entre base y base que solo se cubre en las persecuciones entre equipos. Con tan pocos jugadores por sesión, es demasiado campo a abarcar para apenas seis personas y que se enfrenten con regularidad. Además, no se siente ni mucho menos determinante escoger uno u otro y terminan por parecer bastante similares entre ellos.

Highguard


Y es que antes de que se produzcan las refriegas, es turno de explorar las zonas circundantes para abrir cofres, visitar al mercader y romper cristales que se convierten en dinero. Los baúles, de color rojo o azul, no destacan por encima del entorno para que los podamos visualizar al instante, ya que no emiten un brillo característico y no tienen una paleta cromática muy fuerte. Dentro de ellos hallaremos nuevas armas (las cuales aumentan su rango en función del color), armaduras o accesorios que potencien la recuperación de la habilidad definitiva, por ejemplo.


Por otro lado, el mineral que está repartido por el mapa se puede extraer con una mecánica de minería que requiere que pulsemos de forma consecutiva y exacta una retícula en pantalla; de lo contrario, ralentizaremos el proceso. Con todo ello acumulado en la mochila, podremos utilizar los diamantes para intercambiarlos por mayores mejoras o, especialmente, recuperar una armadura que se rompe con cada derrota.

Refuerza, protege y resiste... el rendimiento​


Highguard no se trata de un battle royale, por lo que moriremos y reviviremos en función de nuestra habilidad, pero lo haremos con un peor pertrecho defensivo en cada ocasión. Este detalle nos obliga a estar pendientes constantemente de un looteo que vuelve con cada ronda, aunque está tan limitado en este Capítulo 1 que las diferencias son nimias. Da la sensación de que todos los jugadores están igualados en fuerzas en cuanto a equipamiento, por lo que todo se reduce a la habilidad apuntando y los poderes únicos de cada Centinela.

Ahora bien, ¿cómo se gana en Highguard? El objetivo es que, en un punto aleatorio del mapa, los equipos deben pelear por el Rompescudos, una espada mágica ancestral que parece sacada de DOOM y que se debe clavar en las defensas externas de la base enemiga. A partir de ese punto, una gigantesca torre con un gran ariete aparecerá para romper el escudo que cubre la guarida y, a partir de ese momento, el equipo atacante tiene una serie de vidas limitadas para provocar el máximo daño posible.


Es aquí cuando se producen los mejores momentos de Highguard, pues las refriegas constantes y los espacios cerrados le sientan bastante mejor al proyecto de Wildlight Entertainment. Es necesario desplegar todo arsenal que tengamos a mano, ya sean lanzacohetes, recurrir a las definitivas para hacer daño de área, potenciar a los aliados y sabotear los puntos clave de las bases. Además, las incursiones son complejas, ya que hay que derribar las paredes con explosivos, llamando la atención de los contrincantes y resultando en disputas bastante bien trabajadas. Eso sí, no estaría de más nutrir de opciones la defensa de las bases, ya que no es posible crear nuevas estructuras o colocar torretas, por ejemplo.

Highguard


Aquí es cuando se le puede sacar máximo partido a la posibilidad de revivir a los compañeros, ya que si formas parte del equipo que ataca, cada vida cuenta su peso en oro. Así pues, una vez pasado el tiempo y causado estragos, tocará volver a repetir el bucle hasta que cualquier grupo de jugadores consiga bajar la barra de vida de las bases hasta el 0 absoluto. Ahora bien, todo ello se podría sentir mejor de no ser porque el rendimiento en PC es realmente pobre, hasta el punto de que no alcanza una resolución de 1080p, sino apenas a algo más de 800p; a menos que uses una calidad de postprocesado alta.


Basta con echar un vistazo a las 437 críticas negativas en Steam para anotar problemas del calibre de bajones de FPS, input lag a la hora de disparar y una optimización que debe mejorarse con el paso del tiempo. Precisamente esa es la gran incógnita que surge alrededor de Highguard.

He jugado tres horas a Resident Evil Requiem y sigo intentando que mi pulso vuelva a la normalidad con uno de los mayores pelotazos de 2026
En Vida Extra
He jugado tres horas a Resident Evil Requiem y sigo intentando que mi pulso vuelva a la normalidad con uno de los mayores pelotazos de 2026

Y ahora, ¿qué?​


Highguard se encuentra en el Capítulo 1 de su propia historia, la cual debe moldear Wildlight Entertainment en los próximos meses si quiere garantizar su supervivencia. Los miles de jugadores que se reunieron para probar el lanzamiento pueden terminar por resultar casuales si no se toman las medidas adecuadas, las cuales pasan por nutrir al videojuego de contenido estético. Al menos eso es lo que te encuentras en los diferentes menús de un título al que le falta alma.


No importa qué héroe escojas o en qué entorno juegues, todo está carente de una personalidad claramente definida. Podríamos tomar a cualquier personaje de Highguard, aislarlo del conjunto y sería muy difícil decir que claramente pertenece al propio Highguard. El universo de los Centinelas es un pastiche de mitologías que no tienen sentido entre sí, como guerreros mágicos, brutos enormes, soldados rozando lo futurista y unas monturas extrañas como poco.

Las skins y objetos decorativos de la tienda no parecen ser un reclamo visual lo suficientemente atractivo como para invertir dinero en ellos. No hablamos de un Fortnite en el que las diferencias son notorias entre jugadores, pero desde luego que no voy a gastar mis monedas en que una pistola tenga un tono verde apagado. La puerta de entrada hacia la experiencia de Highguard es su mayor virtud, pues no tener que pagar un solo céntimo para darle una oportunidad lo coloca en una mejor posición que otros competidores del sector (o por lo menos a la misma altura).


En VidaExtra | Qué demonios es Marathon, el videojuego que Bungie presentó en el PlayStation Showcase y que en realidad proviene de los 90


-
La noticia Después de probar sus mapas vacíos y looteo inútil, tengo claro que el peor sambenito de Highguard no se lo quita ni Geoff Keighley fue publicada originalmente en Vida Extra por Juan Sanmartín .

Continúar leyendo...