Mucho antes de que la realidad aumentada se pusiera de moda o de que los visores de realidad virtual inundaran el mercado, Nintendo ya estaba experimentando con formas completamente locas de interactuar con el mundo real. Cuando analizamos la trayectoria de su penúltima consola de sobremesa, solemos centrarnos en los mejores juegos de Wii U, pero a menudo nos olvidamos de las aplicaciones experimentales que convirtieron al GamePad en una ventana tecnológica única. Una de las más fascinantes y olvidadas fue, sin duda, la colaboración oficial con Google.
Todo comenzó a finales de 2012, cuando los usuarios empezaron a vislumbrar el potencial de la pantalla secundaria gracias a los primeros vistazos de Wii Panorama View y Google Maps para Wii U. No se trataba de un simple mapa estático en el que hacer zoom con los botones; era una integración de hardware pura y dura. Al sostener el GamePad y mover el cuerpo en 360 grados, los sensores de movimiento hacían que la pantalla del mando emulara la perspectiva de una persona en el lugar real, mientras la televisión mostraba una panorámica general.
La idea era tan masiva y prioritaria para la compañía que el propio Satoru Iwata organizó una de sus célebres reuniones de desarrollo enfocada exclusivamente en este proyecto, tal como quedó inmortalizado en el encuentro técnico que ilustra la image de abajo. Nintendo no se tomó esto como un añadido menor, sino como una verdadera revolución para el uso del ecosistema casero.
La ambición cristalizó por completo a principios del año siguiente, cuando se anunció que ya estaba disponible de forma oficial la aplicación de Wii Street U en Europa. Los poseedores de la consola podían viajar virtualmente a cualquier calle del planeta registrada por los coches de Google. El mando se convertía de forma literal en una cámara fotográfica interactiva. Podías estar físicamente en tu salón en Madrid o Asturias, pero al levantar el GamePad, estabas mirando los rascacielos de Tokio o las calles de Nueva York en tiempo real.
El soporte de la aplicación no se quedó estancado en un simple visor de imágenes fijas. Nintendo y Google continuaron puliendo el software para exprimir la fluidez del hardware. Un claro ejemplo de esto llegó con la sonada actualización de Wii Street U que permitió rutas a pie, mejorando drásticamente la navegación y permitiendo a los usuarios realizar recorridos urbanos continuos directamente desde el calzado de Street View.
Lamentablemente, como muchas otras funciones ambiciosas de la consola, el servicio acabó cerrando sus servidores años más tarde debido a los costes de mantenimiento de las APIs de Google y al propio ciclo de vida del sistema. Sin embargo, el experimento dejó una cosa clara: la obsesión de Nintendo por romper la barrera entre la pantalla y el entorno real no nació de la nada. Wii Street U fue el verdadero eslabón perdido de una filosofía de desarrollo que demostró que el GamePad servía para mucho más que para gestionar el inventario de un juego.
Continúar leyendo...
Todo comenzó a finales de 2012, cuando los usuarios empezaron a vislumbrar el potencial de la pantalla secundaria gracias a los primeros vistazos de Wii Panorama View y Google Maps para Wii U. No se trataba de un simple mapa estático en el que hacer zoom con los botones; era una integración de hardware pura y dura. Al sostener el GamePad y mover el cuerpo en 360 grados, los sensores de movimiento hacían que la pantalla del mando emulara la perspectiva de una persona en el lugar real, mientras la televisión mostraba una panorámica general.
Una ventana al mundo desde el salón
La idea era tan masiva y prioritaria para la compañía que el propio Satoru Iwata organizó una de sus célebres reuniones de desarrollo enfocada exclusivamente en este proyecto, tal como quedó inmortalizado en el encuentro técnico que ilustra la image de abajo. Nintendo no se tomó esto como un añadido menor, sino como una verdadera revolución para el uso del ecosistema casero.
La ambición cristalizó por completo a principios del año siguiente, cuando se anunció que ya estaba disponible de forma oficial la aplicación de Wii Street U en Europa. Los poseedores de la consola podían viajar virtualmente a cualquier calle del planeta registrada por los coches de Google. El mando se convertía de forma literal en una cámara fotográfica interactiva. Podías estar físicamente en tu salón en Madrid o Asturias, pero al levantar el GamePad, estabas mirando los rascacielos de Tokio o las calles de Nueva York en tiempo real.
La evolución técnica antes del cierre
El soporte de la aplicación no se quedó estancado en un simple visor de imágenes fijas. Nintendo y Google continuaron puliendo el software para exprimir la fluidez del hardware. Un claro ejemplo de esto llegó con la sonada actualización de Wii Street U que permitió rutas a pie, mejorando drásticamente la navegación y permitiendo a los usuarios realizar recorridos urbanos continuos directamente desde el calzado de Street View.
Lamentablemente, como muchas otras funciones ambiciosas de la consola, el servicio acabó cerrando sus servidores años más tarde debido a los costes de mantenimiento de las APIs de Google y al propio ciclo de vida del sistema. Sin embargo, el experimento dejó una cosa clara: la obsesión de Nintendo por romper la barrera entre la pantalla y el entorno real no nació de la nada. Wii Street U fue el verdadero eslabón perdido de una filosofía de desarrollo que demostró que el GamePad servía para mucho más que para gestionar el inventario de un juego.
Continúar leyendo...