Noticia El mejor cel-shading que recuerdo está en un JRPG que me ha tenido decenas de horas coleccionando monstruos. Análisis de Monster Hunter Stories 3

El mejor cel-shading que recuerdo está en un JRPG que me ha tenido decenas de horas coleccionando monstruos. Análisis de Monster Hunter Stories 3


Aunque le ponemos la responsabilidad de que Capcom esté en su mejor momento de siempre a la nueva edad dorada de Resident Evil (con Requiem recién aparecido en tiendas) o a que sean uno de los pocos estudios del planeta que se permiten experimentar con cosas que de verdad sorprenden a los mandos como es el caso de Pragmata. Pero, y aunque todo eso es cierto, la realidad nos golpea con la explosión que ha tenido la franquicia Monster Hunter; especialmente fuera de las fronteras de Japón.


World fue todo un superventas hasta el punto de poner una gran responsabilidad sobre los hombros de Wilds que, aunque lleva vendidas más de 11 millones de copias, se trata de una cifra decepcionante para Capcom si vemos que la anterior entrega se ha ido por encima de 22 millones. Esa es la dimensión de una franquicia que no se queda en las entregas principales, sino que también tiene unos spin-offs muy potentes como fue el interesante Rise o el giro de tuerca que supone Stories.


Precisamente de estos últimos vamos a hablar hoy aquí, porque en VidaExtra ya nos hemos pasado Monster Hunter Stories 3, la flamante nueva entrega. Llamó mucho la atención tras la publicación de su generosa demo (picos de más de 1400 concurrentes diarios tres semanas después de su publicación sólo en Steam), y convenció con lo que no deja de ser un subidón de nivel técnico desde una primera entrega de estética chibi, o una segunda que ya fue un paso adelante, pero que evidenciaba el gran potencial latente de la subsaga.

Se ve como los ángeles​


Lo primero y más evidente es que posiblemente estemos frente a uno de los títulos con mejor y más espectacular cel-shading de la historia del videojuego. La paleta de colores es preciosa y el acabado de los modelados no tienen nada que envidiar a un videojuego de corte realista. Basta con usar un ejemplo para comprobar este hecho: Rathalos, que sirve de mascota de la saga, tiene más o menos los mismos vértices en su modelo 3D en Stories 3 que en Wilds.

Monster Hunter Stories 3 Twisted Reflection
La primera cinemática es absurdamente bonita.

Ya el inicio del juego es toda una declaración de intenciones al presentarte una cinemática absurdamente detallada, para posteriormente animarte a volar en tu Ratha de vuelta al castillo. Quizás en otro juego tardarías horas en poder disfrutar de cierta libertad o la mecánica de vuelo podría ser una recompensa tras completar un par de zonas. Si vienes a esto, lo tienes desde el minuto uno de partida.


Por supuesto, tenemos una historia que vehicula la acción. Tras crear a nuestro personaje, que no es otro que el príncipe o princesa del Reino de Azuria, nos veremos envuelto en una guerra contra un estado vecino. El destino de nuestra madre, una estudiosa de los monstruos, es uno de los misterios que se desataron durante nuestra infancia, una que está marcada tras un hecho tan extraño como representativo de mal augurio en la tradición de nuestro país: el nacimiento de unos Rathalos gemelos.

Como parte del gremio de riders de Azuria, nuestro protagonista se embarca junto a sus amigos en un viaje para buscar una solución a la guerra más allá de las tierras prohibidas. Lo que no sabemos al inicio es que hay mucho más que tensiones palaciegas o potencias en colisión; existe una antigua profecía, un monstruo vengativo y un equilibrio entre humanos y bestias cuyo resquebraje está precipitando todo hacia el desastre. Nada muy sorprendente teniendo en cuenta que la saga siempre ha tratado sobre el cuidado de la naturaleza, la preservación de los ecosistemas y una capa de JRPG en términos de narrativa.

Monster Hunter Stories 3 Twisted Reflection


Jugando a Monster Hunter Stories 3 no podía dejar de pensar en Roshar, el planeta donde se desarrolla El Archivo de las Tormentas de Brandon Sanderson. En concreto, lo hacía en el Lagopuro, una región del tamaño de varios países que está íntegramente conformada por un lago de apenas medio metro de profundidad. Y es que este juego de Capcom es justo eso: un lago gigante de opciones cuya profundidad relativamente pequeña.


Empecemos por el combate. Tenemos lucha por turnos, como es habitual en esta subsaga, y contamos con los clásicos esquemas de ventajas elementales para los ataques, así como se adapta el concepto de las partes de los monstruos para aumentar la efectividad de los golpes dados con ciertas armas. Podemos usar seis, pero en lo que este hecho se refiere, son de tres tipos: de golpe, punzantes y de corte. Además, los comandos pueden ser ágiles, técnicos y potentes, conformando una especie de piedra, papel y tijeras cuando dos personajes se atacan entre sí.

Mecánicas por doquier, pero sin llegar a agobiar​


Si unimos esto a que cada arma cuenta con sus propias mecánicas inspiradas en Monster Hunter (espadones que cargan el daño, arcos que aplican estados alterados o lanzas pistola que necesitan recargarse), las posibilidades son tan gigantes como podría esperarse. Pero no se queda ahí, ya que tenemos ataques coordinados con nuestro Monstie, podemos montarnos en él para aplicar golpes especiales o incluso elegir al aliado rider y su compañero monstruo antes de las batallas para aprovecharnos de los puntos débiles del rival. Ninguna estrategia abarca más de dos o tres turnos, pero sí que sirven para cosas distintas y hacen que se pueda jugar de formas distintas.

Monster Hunter Stories 3


Podría tratarse de un galimatías imposible de descifrar y, aunque algo de eso hay, lo cierto es que Monster Hunter Stories 3 se las apaña para dejarte libre durante las primeras horas e ir introduciéndote todos y cada uno de estos conceptos de forma paulatina. Es una buena idea, porque a pesar de este enfoque yo mismo tuve un rato de sentir que no estaba entendiendo todo a pesar de ganar las batallas con rango A o S.


De hecho, incluso fuera del combate hay más opciones y mecánicas para personalizar tu partida. A medida que exploremos, luchemos y recolectemos, podremos usar los objetos conseguidos para crear nuevas armas y armaduras. Todas ellas cuentan con afinidades elementales, así como unas habilidades base y unas ranuras para añadir otras adicionales. Aunque al principio pueda no ser muy relevante, este hecho, como sucede en Monster Hunter, es capital para enfrentarse a los enemigos que acechan en la segunda parte de la aventura.

Y todo esto es prácticamente la mitad de la experiencia, por la otra parte la conforma la crianza de los Monsties. Durante la exploración, además de encontrarnos otros monstruos con los que pelear u objetos que recolectar, también aparecerán unas pequeñas cuevas que hacen las veces de guaridas. Ahí podremos conseguir más materiales, pero también llevarnos un huevo para posteriormente incubarlo.

Monster Hunter Stories 3


De esta forma se nos incita a conseguir todas las especies, especialmente para hacer uso de sus habilidades como el vuelo, trepar o lanzamiento de alientos como fuego o rayo, pero también para otra cuestión quizás más importante como es la restauración de los hábitats. Después de acabar con una bestia alfa que hay por cada región del mapa, habilitaremos un campamento desde el que podremos liberar miembros de especies en peligro de extinción. Esto hará que cuando los reclutemos de nuevo sean más poderosos o dispongan de mejores habilidades, pero también añadirá monstruos mutados completamente nuevos.


Cuando decía lo del Lagopuro, no iba de farol. Cada uno de estos monstruos cuenta con un total de nueve casillas en un pequeño bingo donde se disponen todas sus habilidades, tanto activas como pasivas. Tendrá varias de forma innata, pero todas ellas son intercambiables con las de otro monstruo sea de la especie que sea. Si haces líneas con habilidades del mismo tipo o del mismo elemento, la bestia aumentará sus estadísticas y se hará más fuerte.


Entre nosotros, ni los giros de la historia, ni el crafteo de mejores armas han sido tan potentes para mí a la hora de engancharme como un animal a Monster Hunter Stories 3 como este asunto. La progresión de los monstruos es muy simple, pero lo suficientemente variada y dependiente de sistemas jugablemente dispares como para que se te pase una hora y pico sin darte cuenta sólo cambiando los bingos o buscando huevos.

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No creo que estemos frente a la nueva revolución de los juegos de captura y crianza de monstruos coleccionables, pero sí que posiblemente sea el nuevo estándar en lo que a gráficos cel-shading se refiere, una evolución muy notable desde la segunda entrega y un título que lo más seguro es que te tenga obsesionado durante decenas de horas disfrutando con todo el contenido disponible, como me pasó a mí.


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La noticia El mejor cel-shading que recuerdo está en un JRPG que me ha tenido decenas de horas coleccionando monstruos. Análisis de Monster Hunter Stories 3 fue publicada originalmente en Vida Extra por José Ángel Mateo .

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