Noticia El Uber de Schrödinger

UberONE_1.jpg



Uber es a la vez una compañía y de taxis y una compañía de movilidad vía app. Lo que Uber es depende de a quién preguntes.


No falla. En cada situación judicial que enfrenta la compañía en los países en los que opera, su definición jurídica mercantil varía. Es una cuestión muy interesante, no tanto por el hecho de que dejen operar o no a Uber (pues es precisamente por eso por lo que va jugando con la calificación de sus operaciones), sino por una cuestión de definición de modelo de empresa si es que algún día quiere hacerse pública.

¿Qué es Uber? En realidad no es sencillo responder a esta pregunta. Sí, lo fácil sería explicar que es lo que hace la compañía y cómo lo hace, pero eso no nos despejará la duda sobre qué es la compañía. Eso sucede por la sencilla razón de que a Uber, mientras enfrenta los diferentes ordenamientos jurídicos que aquellos países en los que opera, no le interesa definirse de una forma concreta.

Frente a la UE, cuando la corte más alta de la Unión Europea preguntó a Uber sobre su modelo de negocio, la compañía contestó que no era más que una compañía que permitía poner en contacto a personas y conductores a través de una app para smartphones. En aquel momento, la autorización para operar en Europa estaba en entredicho, por lo que era lógico quitar hierro al asunto e intentar arrojar un poco de seguridad jurídica en un momento en el que España, Alemania y Francia habían puesto en problemas a la compañía unos meses atrás.


"El transporte es algo que las personas utilizan todos los días, con sus propios coches y compartiéndolos con otros. Con la tecnología de los smartphones, Uber hace que sea más eficiente conectar entre conductores y pasajeros de una manera rápida y cómoda".

Con todo ello, sucede una cosa muy curiosa: Uber se define a sí misma como una compañía intermediaria que pone en contacto a conductores y pasajeros a través de una app; mientras llega a acuerdos con fabricantes para aumentar una flota de vehículos (que no tiene) y ser más agresivo en términos de penetración de mercado que, oficialmente, deja al libre albedrío del mercado.

Sin embargo, en algunos de los episodios judiciales que la compañía tiene abiertos en todo el mundo, la definición que termina recibiendo Uber es que es una compañía de Taxis. Con algunas particularidades y con una amplia base tecnológica, pero una compañía de Taxis al fin y al cabo. Licencias y regulación de lado, el core del modelo de negocio de Uber, independientemente de la modalidad, no es tan diferente del de un taxi, y eso no tiene por qué ser de negativo desde el momento en que son mucho más eficientes que las compañías de taxis tradicionales.

Australia ha sido el último país en calificar a Uber como una compañía de Taxis, y lo ha hecho por una cuestión de impuestos. El hecho relevante es que la compañía todavía no es capaz de definirse a sí misma de una forma concreta para tener poder para ganar a los lobbies del taxi que le están amargando la vida en algunos países.

La moraleja de todo esto es que Uber es a la vez una compañía de taxis y un servicio de intermediación vía app. Y es, a la vez, una muestra del futuro de la movilidad urbana; que ha sabido anticiparse a un mercado que ha vivido demasiado tiempo a la sombra de la tranquilidad que aporta la barrera de entrada a la licencia del taxi.

Continúar leyendo...