Una cosa es vivir de rumores sobre que Santa Monica Studio está trabajando en los remakes de la trilogía original de God of War, conocida como la Era Griega, y otra muy diferente es ver la confirmación de Sony en un State of Play. La noche del 12 al 13 de febrero de 2026 se confirmó que son una realidad. Bastó un teaser con el título "God of War Trilogy Remake" para hacernos saltar de la silla.
Han pasado 26 años desde que nos pusimos en la piel de Kratos por primera vez en God of War de 2005. "Los dioses del Olimpo me han abandonado. Ya no queda esperanza". Esas fueron las primeras palabras que escuchamos de boca del espartano mientras saltaba desde uno de los acantilados más altos de Grecia. Así comenzó una aventura cuyo último episodio nos llevó a las puertas del mismísimo Ragnarök en 2022.
Antes de pensar en qué plataforma se lanzará esta trilogía de remakes, te invito a que hagas el ejercicio de hacer memoria de todo por lo que hemos pasado junto a Kratos a lo largo de estas casi tres décadas. No hace falta que tengas en cuenta Betrayal, Chains of Olympus, Ghost of Sparta, Ascension y la Era Nórdica, céntrate únicamente en las tres entregas principales y luego imagina todo eso rehecho desde cero para adaptarse al estilo de God of War de 2018. O eso queremos creer los fans más entusiastas.
Reencuentro con el Kratos que tanto temía Odín
Una de las primeras reacciones de los fans de God of War que he visto en redes sociales ha sido en forma meme: comparten capturas del inicio del minijuego erótico con Afrodita. No dicen nada, pero tampoco hace falta. Admito que la primera de estas imágenes hizo que soltase una carcajada. Debaten sobre si Santa Monica tendrá el valor de incluirla en los remakes. No es un agujero en el que me apetezca embarrarme.
La cuestión es que esta chorrada me ha hecho reflexionar sobre algo mucho más importante: si Santa Monica rehace los tres videojuegos para adaptarlos a la perspectiva actual, tendrá que adaptar muchos puzles, zonas de plataformeo y enfrentamientos para que todo esté bien cohesionado... pero sin olvidar la versión original. Los cambios me emocionan en términos generales, excepto en lo tocante a la historia. Espero que no se pasen con las justificaciones y las reflexiones del viejo Kratos. La versión joven era muy diferente.
Pero más allá de todo eso, llevo horas rememorando los momentos más épicos de la trilogía e imaginándolos con la perspectiva actual, y no me importa admitir que siento tanta emoción que podría llorar de felicidad. Tampoco es que me avergüence; se me saltaron las lágrimas y salté de la silla cuando Valhalla de God of War Ragnarök puso en mis manos la Espada del Olimpo. Fue un momento que todos los fans vivimos con una intensidad única.
En Vida Extra
Repartir hostias como panes con un pollo mazadísimo me ha hecho saltar de la silla, pero no me fío de quién está detrás de este RPG de fantasía
Sé que no puedo repasar todos los momentos destacados de la Saga Griega en una sola publicación porque quedaría demasiado larga, pero sí quiero mencionar algunos con la esperanza de contagiarte este sentimiento de euforia e ilusión. Y qué mejor forma de empezar que por el principio, ya que el inicio de God of War de 2005 es una cosa muy loca: la lucha contra la Hidra en el mar Egeo. Te animo a recordar el enfrentamiento contra el Hræzlyr de God of War de 2018 para hacerte una idea de las proporciones que podría tener ese enfrentamiento.
Pero la Hidra no sería nada comparado con la batalla final contra Ares. No sé si lo recuerdas, pero Kratos adquiere un tamaño de un coloso (literalmente) para enfrentarse al Dios de la Guerra y acaba arrancando una espada enorme de piedra para acabar con su adversario. Puede que el asunto del tamaño esté algo desfasado, así que no me importaría que Santa Monica prescindiera de ello en detrimento de una pelea mucho más violenta y brutal.
Si lo piensas bien, God of War de 2005 es pura roña en comparación con God of War 2 de 2007 y God of War 3 de 2010 en lo tocante a momentos brutales y salvajes. Y lo digo con todo el cariño y respeto de mi corazón. La segunda entrega comienza con el estropicio del Coloso de Rodas y luego dejamos un reguero de sangre monumental hasta llegar a Zeus.
Quiero recordarte que en este juego matamos a Teseo aplastándole la cabeza con un portón, al Rey Bárbaro a golpes con su propio martillo, a Perseo ahogándolo y luego clavándolo en un ancla a modo de contrapeso y a Ícaro le arrancamos las alas en una caída enorme hasta Atlas. Maldita sea, la zona de Atlas va a ser una demencia. Estos son solo los enemigos humanos, pero también reventamos al Kraken y a las tres Hermanas del Destino. Y no conforme con todo esto, damos una paliza mesopotámica a Zeus con la Espada del Olimpo.
Si he separado las peleas de enemigos humanos y monstruos es por una razón: los enfrentamientos de Kratos y Baldur de God of War de 2018. Son absurdamente salvajes y cruentos. Ahora imagina algo similar contra Teseo, Perseo y el Rey Bárbaro, sin olvidar a Zeus. Y aun así, todo esto se quedaría corto en comparación a lo que nos espera en God of War 3.
El comienzo de God of War 3 es uno de los inicios más locos, salvajes y épicos que he visto en la historia de los videojuegos. No se anda con chorradas. Es Kratos escalando el Monte Olimpo a lomos de Gaia y acompañado de otros Titanes. Ansío con toda mi alma ver la escena del remake en la que Kratos clava la Espada del Olimpo en el suelo y pronuncia una de sus frases más icónicas: "¡Zeus, tu hijo ha regresado y trae consigo la destrucción del Olimpo!".
Suponiendo que Santa Monica es valiente y no se corta ni un pelo a la hora de recrear la violencia, esta entrega tiene el potencial de convertirse en la mejor de la franquicia con una diferencia abismal. Si no lo terminas de ver, te recuerdo que a los pocos minutos de empezar ya te estás dando de hostias a Poseidón. Su muerte es una declaración de intenciones de lo violenta que va a ser el resto de la aventura.
Hablamos de una entrega en la que Kratos mata a Poseidón a puñetazos (no sin antes dejarlo ciego), absorbe el alma de Hades, provoca que el carro de Helios se estrelle y luego le arranca la cabeza de cuajo mientras está tirado en el suelo con las piernas rotas, corta las piernas a Hermes solo para ponerlo en su sitio y robarle las botas, destroza a Heracles con sus propios puños de hierro hasta aplastarle la cara y finalmente mata a Zeus a puñetazos en una de las escenas más sangrientas e innecesariamente violentas de toda la franquicia. Sin olvidar que deja fuera de juego a Gaia y destroza a Cronos por el camino.
Fantasear con todo esto rehecho y modernizado, manteniendo un nivel de violencia y visceralidad similar, seguro que se convertirá en el día a día de muchos fans de God of War. He aquí uno que ya ha empezado. La tarea que Santa Monica tiene entre manos con la Trilogy Remake es hercúlea, colosal, olímpica, titánica... Es un desafío muy bestia en el que no hay cabida para el fallo. Hablamos de casi 30 años de historia. La fantasía es lo único que tenemos por el momento y sospecho que la espera va a ser muy, muy larga.
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La noticia Estoy imaginando cómo serán muchos de los momentos de la trilogía de God of War en los remakes y podría llorar de pura alegría fue publicada originalmente en Vida Extra por Alberto Martín .
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