Noticia Guía maestra de One UI: Aprovecha el ecosistema de Samsung

Guía maestra de One UI Aprovecha el ecosistema de Samsung


Si tienes un Samsung Galaxy relativamente moderno es muy probable que ya estés disfrutando de One UI 7, la última gran versión de la capa de Samsung basada en Android. Esta actualización no solo trae cambios estéticos y mejoras de rendimiento, también esconde un buen puñado de trucos y funciones ocultas que marcan la diferencia en el día a día. Muchas de ellas están bastante escondidas entre menús, códigos secretos y ajustes poco evidentes, pero una vez las descubres cuesta vivir sin ellas.

En este artículo vamos a repasar con calma las mejores funciones ocultas de One UI que puedes aprovechar en 2026: desde la potente multitarea con ventanas emergentes que llega muy refinada en One UI 7, pasando por menús secretos para comprobar el hardware del móvil o calibrar la batería, hasta pequeños ajustes que mejoran la barra de estado u ocultan la perforación de la cámara frontal cuando molesta en pantalla. Todo explicado paso a paso, con ejemplos prácticos y consejos para que puedas exprimir tu Galaxy como se merece.

One UI 7: qué cambia y por qué importa para estas funciones ocultas​


One UI 7 supone una evolución bastante notable respecto a la versión anterior de la capa de Samsung. La compañía ha afinado la interfaz, ha añadido más opciones de personalización y ha potenciado la integración de Galaxy AI (aunque no todos los modelos disfrutan de las mismas funciones de inteligencia artificial). Pero lo más interesante para muchos usuarios es que el sistema trae consigo un montón de pequeños ajustes y herramientas que, bien utilizados, hacen que el uso del teléfono sea mucho más cómodo.

Es cierto que los primeros lanzamientos de One UI 7 llegaron con algún que otro problema de batería en ciertos modelos Galaxy, con consumos algo más altos de lo esperado. Samsung ha ido corrigiendo estos fallos con parches y actualizaciones menores, y hoy la mayoría de usuarios disfrutan de una experiencia bastante pulida; si los consumos persisten, puedes desactivar funciones ocultas que consumen batería para mejorar la autonomía. Mientras tanto, las nuevas opciones de configuración, la mejora de la multitarea y el refuerzo de la productividad han convertido esta versión en una de las más completas de la marca.

Entre las novedades más visibles están los ajustes relacionados con la fotografía y el vídeo, junto a herramientas basadas en IA de Galaxy AI para editar imágenes, resumir texto o traducir llamadas. Pero también hay características más discretas, como el asistente «Now Bar» disponible en los Galaxy más recientes, que se integra como apoyo en el día a día y centraliza accesos rápidos, sugerencias inteligentes y acciones contextuales.

Sin embargo, buena parte de la magia está en esas funciones ocultas de Android que no salen en los anuncios ni en las notas de prensa. Son funciones que pasan desapercibidas porque están escondidas en menús avanzados, ventanas secundarias o incluso códigos marcados desde la app de Teléfono. Y dentro de este grupo, la joya de la corona para muchísimos usuarios es la nueva forma de entender la multitarea con la llamada «vista emergente» de One UI 7.

Además, Samsung mantiene su filosofía de capa muy completa: incluso en modelos de gama media encontramos opciones de productividad y ajustes avanzados que en otros fabricantes solo se ven en los buques insignia. Esto hace que, con un poco de curiosidad y sabiendo dónde tocar, puedas tener una experiencia casi de ordenador portátil en el bolsillo.

Vista emergente en One UI 7: la multitarea que de verdad se nota​


Una de las funciones más prácticas y a la vez más escondidas de One UI 7 es la vista emergente, una forma muy flexible de multitarea que te permite mover cualquier aplicación por la pantalla en una ventana flotante de tamaño ajustable. Es algo así como tener ventanas de ordenador en tu móvil, superpuestas sobre una app que tengas a pantalla completa.

A diferencia de la clásica pantalla dividida, donde el panel se reparte en dos mitades, la vista emergente te deja abrir una app en una ventana pequeña que flota sobre la interfaz principal. Esa ventana puede ser redimensionada, movida a cualquier rincón, e incluso minimizada en forma de icono circular para recuperarla cuando la necesites. Es una solución muy cómoda para combinar dos tareas sin andar saltando constantemente entre aplicaciones.

Piensa, por ejemplo, en tener tu navegador o un documento de trabajo a pantalla completa y, por encima, una pequeña ventana con Discover, una app de mensajería o un bloc de notas. Puedes leer contenido en una app, copiar texto y pegarlo en otra sin tener que cambiar de vista, o ir arrastrando información de una fuente a otra con mucha más fluidez. Es justo este tipo de pequeño «hack» el que, una vez le pillas el truco, termina siendo imprescindible.

Muchos usuarios la han adoptado para tareas cotidianas: compartir enlaces rápido desde Discover, mantener un chat visible mientras se consulta un mapa, ver el correo mientras se revisa un archivo en la nube o reproducir un vídeo mientras se toma nota. La sensación es de tener varias miniaplicaciones abiertas al mismo tiempo, similar a un escritorio clásico, pero adaptado al formato móvil de forma bastante intuitiva.

Para quienes usan el Galaxy como herramienta de trabajo, esta característica puede convertirse en algo casi obligatorio para mantener la productividad, y además permite activar funciones ocultas para que vaya más rápido cuando buscas optimizar el rendimiento. Facilita tener información de dos fuentes abierta simultáneamente: por ejemplo, una web corporativa y una hoja de cálculo, un PDF y un correo electrónico, o documentación interna e investigación en Internet. Todo sin volverse loco cambiando de app cada dos segundos.

Cómo activar la vista emergente desde las apps recientes​


Lo curioso es que, pese a ser tan útil, la vista emergente no está precisamente a la vista. Para usarla con gestos en One UI 7, el proceso es el siguiente: primero debes deslizar desde la parte inferior de la pantalla hacia arriba para abrir la vista de aplicaciones recientes, pero en lugar de soltar el dedo inmediatamente, mantén la presión un instante más. Esto hará que aparezca la típica galería de apps en uso.

Cuando tengas frente a ti el carrusel de apps recientes, localiza la aplicación que quieres abrir en modo flotante. En la parte superior de esa tarjeta verás su icono de la aplicación; tócala y se desplegará un pequeño menú contextual. Entre las opciones disponibles aparecerá «Abrir en vista emergente» (el nombre puede variar mínimamente según la región, pero la idea es la misma). Al seleccionarla, la app se transformará en una ventana flotante sobre la aplicación que esté a pantalla completa.

Desde ese momento tienes total libertad para recolocar la ventana donde te resulte más cómodo. Puedes tenerla en una esquina, en el centro, en la parte superior o inferior, según quieras priorizar la app principal o la flotante. Si tu pantalla es grande (como en los Galaxy S Ultra o en modelos plegables), la experiencia se acerca bastante a lo que ofrece un pequeño escritorio convencional.

Este acceso desde las apps recientes es la forma «oficial» y más evidente de activar la función, pero One UI 7 va un paso más allá con un ajuste adicional que simplifica todavía más el proceso: el famoso interruptor de «Deslizar para vista emergente», que convierte un simple gesto en un atajo para lanzar la ventana flotante sin dar tantas vueltas por menús.

Redimensionar, mover y minimizar ventanas flotantes​


Una vez que tienes una app abierta en vista emergente, el comportamiento es bastante natural. Verás que el borde de la ventana se puede pulsar y arrastrar para cambiar su posición y tamaño. La parte superior de la ventana hace las veces de barra de título: ahí es donde puedes colocar el dedo para desplazar la ventana a otro lugar de la pantalla.

En la parte inferior o en los laterales (según la app y la versión exacta de One UI) encontrarás zonas de agarre que permiten ajustar el tamaño de la ventana de forma precisa. Solo tienes que arrastrar hacia dentro o hacia fuera para hacerla más grande o más pequeña, adaptándola al contenido que quieras ver. Por ejemplo, si estás viendo un vídeo quizá la quieras un poco más grande, mientras que para un chat o una lista de notas te basta con un espacio reducido.

Otra función clave es la posibilidad de minimizar una o varias ventanas emergentes a la vez. Normalmente, basta con hacer el gesto de volver a la pantalla de inicio: las ventanas flotantes se reducen a pequeños iconos circulares o burbujas que se quedan pegados al borde de la pantalla. Al tocarlos, la ventana vuelve a desplegarse en el mismo sitio donde estaba.

Cuando tienes varias ventanas minimizadas, One UI 7 es capaz de mantener un botón o indicador desde el que recuperarlas todas de golpe. De este modo puedes pasar de un escritorio «limpio» a otro con todas tus miniapps flotantes activas en un instante, algo especialmente interesante si estás encadenando tareas similares durante la jornada.

Conviene dedicar unos minutos a jugar con diferentes combinaciones: por ejemplo, vídeo flotante más mensajería, navegador flotante más notas, o lector de PDF flotante mientras usas una app de ofimática a pantalla completa. Con un poco de práctica, tu forma de trabajar con el móvil puede cambiar por completo y parecerse más a la de una tablet u ordenador portátil.

El ajuste «Deslizar para vista emergente»: el truco que lo cambia todo​


La función que realmente convierte esta característica en algo adictivo es el ajuste llamado «Deslizar para vista emergente», disponible en los ajustes de One UI 7. Cuando lo activas, puedes pasar una aplicación a modo ventana flotante con un gesto específico, sin tener que depender siempre del menú de apps recientes.

Este gesto suele consistir en un deslizamiento desde una de las esquinas superiores (o desde un borde concreto, según configuración) hacia el centro de la pantalla mientras la app está a pantalla completa. Al hacerlo, el sistema interpreta que quieres reducir la app a una ventana emergente y la redimensiona automáticamente, dejándola flotando sobre el escritorio.

La diferencia en el uso diario es enorme: de repente te descubres trasteando con apps flotantes para casi todo, porque pasar de modo completo a ventana es cuestión de un movimiento de dedo. Ya no es algo que uses solo de vez en cuando desde la vista de recientes, sino una herramienta constante para combinar aplicaciones según lo que estés haciendo en cada momento.

Si tu Galaxy es tu principal dispositivo de productividad, activar este interruptor es prácticamente obligatorio. Permite que la vista emergente se convierta en una de las utilidades estrella de One UI 7, sobre todo cuando trabajas con varias apps de notas, gestores de tareas, navegadores, clientes de correo y plataformas de mensajería. Todo fluye mejor y reduces mucho el tiempo que pierdes entrando y saliendo de aplicaciones.

Más allá de la productividad, también tiene su gracia para usos de ocio: puedes reproducir vídeos de casi cualquier fuente en una mini ventana mientras navegas por redes sociales, chateas con amigos o consultas tu correo. Es una especie de «picture in picture» vitaminado y mucho más configurable que el modo flotante clásico de algunas apps.

Trucos y ajustes avanzados de One UI


Menús ocultos de One UI para probar el hardware y la batería​


Más allá de las mejoras visibles en lo estético y en la multitarea, One UI esconde varios menús ocultos destinados a usuarios que quieren ir un paso más allá. No aparecen entre los ajustes habituales, sino que se activan marcando determinados códigos especiales en la app de Teléfono. Son herramientas pensadas para comprobar el estado del dispositivo, detectar fallos y obtener datos técnicos sin tener que instalar apps de terceros.

Uno de los más útiles es el llamado Hardware Test Mode, un panel de pruebas con el que puedes verificar rápidamente el funcionamiento de la pantalla, el sensor de huellas, los altavoces, la vibración y otros componentes. Otro menú importante es el de Battery Status, que muestra información detallada sobre la batería y la placa base, e incluye una opción para calibrar el sistema de medición de la batería de forma nativa.

Estos menús no son especialmente llamativos a nivel visual, pero cumplen una labor clave: permiten que cualquier usuario con un mínimo de curiosidad pueda diagnosticar problemas de hardware o de alimentación sin necesidad de conectar el móvil a un ordenador ni recurrir al servicio técnico a la primera de cambio. También son una gran ayuda si quieres asegurarte de que todo funciona bien en un Galaxy de segunda mano.

Hardware Test Mode: diagnóstico completo del móvil Samsung​


El Hardware Test Mode de Samsung es un menú secreto que ejecuta pruebas específicas sobre diferentes sensores y componentes del dispositivo. Con él puedes revisar si la pantalla tiene píxeles defectuosos, comprobar la respuesta táctil, verificar que el sensor de huellas responde correctamente, que el altavoz suena como debe, que los sensores de proximidad y luz funcionan, y mucho más.

Para acceder a este panel desde un Galaxy con One UI, los pasos son muy sencillos: tienes que abrir la app de teléfono e introducir el código *#0*# (uno de los códigos secretos). No hace falta pulsar el botón de llamada; en cuanto terminas de marcar, el sistema carga automáticamente una pantalla con varias casillas o botones, cada uno asociado a una prueba concreta (colores de pantalla, vibración, sensores, etc.).

Desde ahí puedes ir entrando en cada test para verificar manualmente si el componente responde como es debido. En las pruebas de pantalla, por ejemplo, se muestran diferentes colores planos para detectar manchas o píxeles muertos. En el caso del altavoz se reproduce un sonido de prueba, y en el del sensor de huellas debes colocar el dedo para confirmar que reconoce la presión y la posición.

Este tipo de test es especialmente recomendable si has sufrido algún golpe fuerte, si el teléfono ha tenido un pequeño contacto con agua o humedad, o si simplemente notas que algo no va fino en la respuesta táctil o en el audio. También viene de lujo cuando te planteas vender o comprar un Galaxy de segunda mano: en unos minutos puedes revisar los puntos clave y quedarte más tranquilo.

Battery Status: información avanzada y calibración de la batería​


La otra gran joya oculta de One UI en este apartado es el menú Battery Status, al que también se accede a través de la app de Teléfono. Este panel está pensado para ofrecer detalles internos sobre el estado de la batería y la alimentación del dispositivo, incluyendo datos de voltaje y otros parámetros técnicos de la placa base. Es una forma sencilla de echar un vistazo rápido a cómo se está comportando la batería sin instalar aplicaciones adicionales.

Para abrir este menú, basta con marcar el código *#0228# en la aplicación de teléfono. Igual que con el caso anterior, el sistema mostrará una pantalla llena de información relativa a la batería: porcentaje, nivel actual, estado de carga, voltaje, y algunos otros campos pensados para diagnóstico. Puede resultar un poco críptico si no estás acostumbrado a este tipo de datos, pero hay una opción muy clara que suele llamar la atención.

Dentro de Battery Status aparece un botón llamado Quick Start, que es el que Samsung utiliza como método interno para recalibrar la batería. El proceso de calibración de baterías en móviles Android siempre ha generado polémica, porque a menudo se confunden conceptos: no se trata de «arreglar» físicamente una batería dañada, sino de ajustar la lectura que el sistema hace del nivel de carga para que el porcentaje que ves sea lo más preciso posible.

Cuando pulsas en Quick Start, One UI fuerza una relectura de los parámetros de la batería y reajusta los datos que usa para mostrar el nivel restante. Esto puede ayudar si notas que el móvil se apaga con porcentajes aparentemente altos, que el indicador baja a golpes muy bruscos o que no refleja bien la duración real.

Eso sí, conviene usar esta opción con cierta cabeza. No es algo para estar tocando cada dos por tres, ni va a solucionar por arte de magia una batería físicamente desgastada. Si tras calibrar siguen los problemas de autonomía o de apagados repentinos, lo más sensato será valorar un cambio de batería o una revisión técnica más profunda. Aún así, tener esta herramienta integrada en One UI es un plus frente a depender de apps de terceros de dudosa fiabilidad.

Más ajustes ocultos útiles: barra de estado y perforación de la cámara​


Además de las funciones «grandes» de multitarea y diagnóstico, Samsung ha escondido en One UI varios pequeños ajustes que resuelven molestias del día a día. Son opciones que igual nunca descubres si no te lo cuentan, pero que una vez activas mejoran bastante la experiencia de uso, sobre todo si eres de los que no soportan limitaciones absurdas o detalles visuales que distraen.

Dos de las más interesantes son la ampliación del número de iconos de notificación en la barra de estado y la posibilidad de ocultar la cámara frontal perforada mediante una banda negra. La primera soluciona un límite bastante molesto en la interfaz de Samsung, mientras que la segunda está pensada para quienes no se acostumbran al «agujero» en pantalla a la hora de ver vídeos y contenidos multimedia.

Mostrar más iconos de notificación en la barra de estado​


De fábrica, muchos móviles Samsung con One UI establecen un límite de tres iconos de apps en la barra de estado. Es decir, aunque tengas notificaciones de cinco, seis o más aplicaciones, solo verás los iconos de tres de ellas, y el resto quedarán ocultos, lo que para muchos usuarios es bastante frustrante. Si eres de los que necesitan tenerlo todo controlado de un vistazo, esta limitación se hace muy corta.

Por suerte, la capa de personalización incluye un ajuste que permite cambiar este comportamiento. Para llegar hasta él tienes que abrir la cortina de notificaciones deslizando desde la parte superior para mostrar el panel de accesos rápidos. En la esquina (normalmente superior derecha) verás el icono de tres puntos verticales; al pulsarlo se abre un pequeño menú donde debes elegir la opción «Barra de estado».

Dentro de la configuración de la barra de estado encontrarás el apartado «Mostrar iconos de notificaciones». Al entrar verás que, por defecto, suele estar seleccionada la opción que limita los iconos. Lo que debes hacer es cambiarla a «Todas las notificaciones» o un texto equivalente, según tu versión concreta de One UI y de idioma.

Al seleccionar esta opción, el sistema deja de aplicar el tope de tres iconos y muestra tantos iconos de apps como quepan físicamente en la barra según el espacio disponible. A partir de ahí, si tienes muchas notificaciones al mismo tiempo, se verán más claramente representadas sin necesidad de estar desplegando la barra constantemente para revisarlas.

Es un ajuste pequeño, pero marca la diferencia si usas el móvil de forma intensiva para trabajo o estudio y quieres tener una visión rápida del volumen y tipo de notificaciones que te esperan sin tener que abrir el panel completo. En combinación con las demás funciones ocultas, es otro ejemplo de cómo One UI permite afinar la experiencia casi al detalle.

Ocultar la cámara frontal perforada al ver vídeos​


La mayoría de los Galaxy modernos, especialmente los de gamas media y alta, apuestan por pantallas con perforación para la cámara frontal en lugar de usar un notch clásico. Esto permite apariencias más modernas y un mejor aprovechamiento del frontal, pero no a todo el mundo le convence. Cuando estás viendo una película en Netflix, un vídeo en YouTube o un contenido a pantalla completa, ese agujero puede resultar un poco molesto para algunos usuarios.

Pensando en ellos, Samsung incluye en One UI un ajuste que permite ocultar visualmente la cámara frontal mediante una franja negra que se dibuja en la parte superior de la pantalla. De esta forma, el área donde se encuentra la perforación se integra en una banda uniforme y el contenido de vídeo se muestra por debajo, sin que el agujero interrumpa la imagen principal.

Para activar esta opción, tienes que entrar en los ajustes del teléfono y acudir al apartado «Pantalla». Una vez dentro, busca la sección denominada «Apps en pantalla completa» (o un nombre similar, según la versión), donde se gestionan las aplicaciones que pueden utilizar todo el panel. En esa pantalla, toca de nuevo en los tres puntos verticales de la esquina superior para desplegar opciones adicionales y elige «Ajustes avanzados».

En el menú de ajustes avanzados verás la opción «Ocultar abertura de cámara». Al activarla, One UI genera automáticamente esa banda oscura en la zona superior, maquillando la perforación y evitando que interfiera con el contenido. El resultado es una especie de «marco» en la parte superior que unifica la zona del agujero y hace que pase mucho más desapercibido durante la reproducción de vídeos.

Es importante entender que esto no es una solución física (la cámara sigue ahí, evidentemente), pero para quienes son muy tiquismiquis con la estética de la pantalla, o simplemente prefieren un aspecto más uniforme al ver contenido multimedia, este truco puede mejorar mucho su experiencia. Y lo mejor es que puedes activarlo o desactivarlo cuando quieras, según el tipo de uso que estés dándole al teléfono en cada momento.

Con todo este conjunto de herramientas —desde la multitarea con vista emergente de One UI 7 hasta los menús secretos de diagnóstico y los pequeños ajustes de la barra de estado y de la cámara frontal—, los Galaxy demuestran que tienen un enorme margen de personalización y optimización más allá de lo que se ve a simple vista. Dedicar un rato a descubrir y configurar estas funciones marca un antes y un después: el móvil se adapta mejor a tu forma de trabajar, de consumir contenido y de gestionar tus notificaciones, aprovechando realmente todo lo que ofrece la capa de Samsung.

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